Jul 30, 2017 | Opiniones
Buenos Aires, 29 julio (Especial para NA por Héctor Medina*)–
La plaga de langostas ha sido desde siempre un problema para la
agricultura y ganadería a nivel mundial. En la parte sur del
continente americano, la especie que causa estragos es
Schistocerca cancellata, conocida como langosta sudamericana.
En nuestro país, los primeros registros de lucha contra la
langosta datan de mediados del siglo XIX, fenómeno que, como se
puede ver, se extiende hasta nuestros días en varias provincias.
Schistocerca cancellata ha representado históricamente el mayor
problema agropecuario, especialmente durante el siglo XIX y la
primera mitad del siglo XX, períodos en los cuales se registraron
grandes pérdidas económicas.
Desde 1954, luego de una década intensiva de controles que
involucraron a casi 7.000 operarios, aviones y más de 12.000
toneladas de insecticidas, la plaga entró en estado de recesión
reduciendo su área de infestación, la cual había alcanzado casi
todo el territorio argentino.
El Programa Nacional de Acridios tiene 100 años de antigüedad y
actualmente pertenece a la Dirección Nacional de Protección
Vegetal del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad y
Agroalimentaria (Senasa).
Posee como objetivo la prevención y por esto trabaja en la
vigilancia continua y sistemática de las áreas de reproducción
permanente de las langostas.
Estas acciones se enmarcan en una estrategia preventiva que
busca localizar focos de la plaga, especialmente estadios
juveniles, e instrumentar acciones de control.
El conocimiento del ciclo biológico y de las características
morfológicas de cada estadio de la plaga reviste una vital
importancia al momento de implementar las medidas de control, ya
que el mismo debe efectuarse cuando la langosta se encuentra en
estado ninfal (nombre del estado inmaduro antes de transformarse
en adulto volador).
Esa es la oportunidad para realizar aplicaciones de
insecticidas, especialmente en agrupamientos con un elevado número
de ninfas por metro cuadrado.
La particularidad de las langostas -que la diferencia de las
tucuras- es la habilidad de cambiar su comportamiento y fisiología
(color, tamaño y forma) en respuesta a cambios en la densidad
poblacional, pasando de un estado solitario a gregario y
viceversa.
Esta transformación relacionada a la capacidad de agregarse
activamente para formar mangas, sumado a su capacidad de
dispersión (puede volar hasta 150 kilómetros por día) y su
voracidad, determinan una gran amenaza para toda la actividad
agropecuaria del país.
En 2015 ocurrió una explosión demográfica sin antecedentes en
los últimos 60 años en nuestro país, destacando que la situación
de aumento poblacional de langostas en forma notoria ocurre desde
2014 en varias partes del mundo con otras especies de langostas.
Con respecto a la langosta sudamericana, la principal
hipótesis de la explosión demográfica actual se atribuye a causas
climáticas (inviernos benignos con precipitaciones mayores al
promedio en los últimos años), que permitieron que esta especie
desarrolle una tercera generación invernal.
No obstante, y gracias al trabajo del Senasa, el Ministerio de
Agroindustria de la Nación, los gobiernos provinciales y los
productores, se logró un gran éxito en el control de la plaga, no
habiéndose registrado daños significativos y relevantes en
cultivos agrícolas.
Ante el nuevo cuadro de situación que presenta este 2017, el
Senasa declaró la emergencia fitosanitaria hasta 2019, y dado que
la plaga también se encuentra en Bolivia y en Paraguay, la
Argentina trabaja con ambos estados instrumentando estrategias
comunes en el manejo de la misma.
(*) Ingeniero Agrónomo. Programa Nacional de Acridios del Senasa.
Primicias Rurales
NA
Jul 23, 2017 | Opiniones
Buenos Aires, 22 julio (Especial para NA, por Gustavo López*)
— Cuando parecía que los precios de la mayoría de los granos
no encontraban un piso, en las últimas semanas asistimos a un alza
generalizada que cambia totalmente las cuentas de los productores
tanto para la cosecha vieja como para la que se inicia.
En efecto, la suma de un "weather market" o mercado climático
en los Estados Unidos, las demoras en la recolección de la cosecha
local y los ajuste en el tipo de cambio llevaron a que se
registraran alzas en las cotizaciones que rompieron ciertos
límites psicológicos que impedían se intensificaran las ventas
internas, afectando los márgenes de los operadores y restringiendo
el tan necesario ingreso de divisas.
Según información oficial del Departamento de Agricultura de
Estados Unidos, USDA, la condición de los cultivos norteamericanos
no es la mejor.
La falta de precipitaciones adecuadas en gran parte de la
región productiva llevó a que el desarrollo del maíz y la soja en
particular no sea tan favorable como la del año pasado a la misma
fecha, e incluso al promedio de los últimos 16 años.
Esto condujo a que los precios en Chicago, el mayor mercado
mundial de estos commodities, tuvieran fuertes fluctuaciones,
primero con marcadas alzas, para luego registrar fuertes bajas,
concretando así la ansiada "toma de ganancias" de los operadores.
No obstante la mejora se mantiene a pesar de esta fuerte
volatilidad en los precios, reflejándose en los mercados locales
con subas más que significativas.
A modo de ejemplo, la soja que hasta algunas semanas atrás
se negociaba a 230 dólares la tonelada en el disponible y 240
dólares la tonelada en las primeras posiciones del nuevo ciclo,
tuvo mejoras en torno a los 15 a 20 dólares la tonelada,
valores mucho más atractivos, con cierta similitud a lo negociado
en el ciclo anterior.
Algo similar se dio en maíz y trigo, este último con niveles
para la nueva cosecha superiores a los 175 dólares la tonelada,
activando así las ventas "futuras" de muchos productores que de
esta forma cubren sus costos y aseguran cierto nivel de ganancia.
A ello se sumó un avance lento de las tareas de recolección en
muchas zonas por excesos hídricos. Recién a mediados de julio
finalizó la cosecha de soja, en tanto que el maíz sólo se
encuentra completado en un 60%.
Mientras que los ajustes en el precio del dólar, que pasó de
los 16 a 16.3 pesos el dólar a un nivel en torno a los 17.5 a 18
pesos el dólar se tradujo en precios internos muy interesantes.
Los actuales niveles en torno a 4.300 pesos la tonelada para
soja o 3.000 pesos para trigo y 2.500 pesos para maíz, se
volvieron muy atractivos a los ojos de los productores, definiendo
así sus ventas tanto de la cosecha vieja como, vía "forward", del
nuevo ciclo.
Como consecuencia de ello, las ventas de soja del presente
año, que difícilmente superaban en forma conjunta para la
exportación e industria las 500 a 700 mil toneladas semanales, se
dispararon por encima de las 2 millones de toneladas en el último
período.
Esto, sin dudas, permitirá que muchos operadores cuenten no
sólo con la mercadería física, sino también con "precio hecho"
pudiendo así establecer en nivel de márgenes tanto para la
exportación, como para la industria.
(*) Director de Agritrend SA
Primicias Rurales
NA
Jul 12, 2017 | Opiniones
El nuevo y reciente incremento del precio de los combustibles representa para los productores agropecuarios un verdadero castigo a la inversión y el desarrollo. Este aumento que repercute en los costos en dólares del precio del gasoil en un 6% (que contiene un 50% de impuestos) representa un costo adicional de $ 3.300 millones para el sector agropecuario en su totalidad, que vulnera aún más a las zonas sensibles.
El proceso inflacionario saca de competencia a muchas localidades del interior argentino y pone contra las cuerdas a toda la región productiva de la Patagonia y el Norte de la Argentina. Todo aquel lugar que esté a más de 600 kilómetros del puerto ya sufre hoy graves problemas para continuar produciendo.
La verdadera reforma impositiva integral que necesita el sector agropecuario para despejar la rentabilidad queda nuevamente destruida por medidas económicas que no hacen más que alejar la inversión y planificación del nuevo país que tanto se pregonan desde el mismo oficialismo como el único camino para la reactivación.
Los egoísmos políticos que guían acciones frías, distanciadas de las realidades de las economías regionales, o de lo que sucede en los campos que están bajo el agua en buena parte del país, no son consensuadas con quienes son los verdaderos protagonistas del cambio: los productores agropecuarios.
Desde CRA no vamos a permitir ser meros convidados de piedra en las discusiones trascendentales de la Argentina, como ser la demorada reforma estructural impositiva, o las transformaciones que necesita todo el interior en materia de infraestructura, que ven su demora más cabal en el anunciado y poco ejecutado Plan Belgrano.
Confiamos y creemos en este Gobierno nacional. Estamos de acuerdo en la necesidad de que esta República debe ser refundada. Por eso como entidad gremial nuestra actitud es participativa y colaborativa, abiertos al diálogo y al debate fecundo siempre de la mano de propuestas que necesitan reglas claras después de 12 años nefastos para la Argentina. Pero también necesitamos resultados urgentes desde el ámbito público, que no se guíen por especulaciones políticas o se retrasen en llegar por procesos eleccionarios como el que se está por venir en octubre. La política no debe relegar a las decisiones técnicas y estratégicas que se precisan en todo el país.
No podemos, por ejemplo, seguir esperando las derivaciones de los años electorales para ver de qué manera el Estado actúa para recuperar la rentabilidad y competitividad de los productores del norte argentino que transportan sus productos, cargados de impuestos, por más de 1.500 kilómetros de rutas intransitables.
Es cierto que estamos viviendo tiempos distintos y valoramos la apertura que expone el Gobierno. Pero el desafío es aún mayor. El futuro nos exige generar mayor trabajo para todos los argentinos y crecer en cuanto a la creación de valor agregado en origen. Desde CRA continuaremos nuestro accionar, que es el de trabajar por más empleo, por un mayor bienestar para los productores agropecuarios y por frenar la migración interna de los jóvenes de pueblos hacia los grandes centros urbanos.
El sector agroindustrial, todo el interior mismo y los argentinos debemos focalizarnos en crecer y dejar atrás el pasado. Debemos ser escuchados en los ámbitos de decisiones, tenemos mucho para proponer.
Primicias Rurales
Fuente:CRA
Jul 10, 2017 | Opiniones
Buenos Aires, 10 julio (PR/17) — De no haber sido por el
"gradualismo" aplicado por la administración de Mauricio Macri la
Argentina tendría el "doble de pobres", advirtió hoy el
presidente de Grupo Los Grobo, Gustavo Grobocopatel, quien llegó
a ser el principal productor de soja del país durante el auge del
kirchnerismo.
"Sin gradualismo hubiese sido peor, sin gradualismo la pobreza
sería el doble", afirmó el empresario en declaraciones a Radio El
Mundo, aunque también reclamó al gobierno Mauricio Macri poner
"mayor intensidad" en sus políticas de reformas.
Si bien admitió que la recuperación económica es "lenta", dijo
que ello ocurre porque el gobierno de Cambiemos aplicó medidas de
ajuste en forma "gradual" para corregir "grandes desequilibrios",
pero alertó que sin esa estrategia la pobreza se hubiese
disparado al doble de la actual.
La promesa de "pobreza cero" realizada por Macri es uno de los
grandes desafíos de su administración y promete jugar un rol
central con vistas a las elecciones legislativas de este año.
El ex secretario de Comercio de Cristina Kirchner y actual
precandidato a diputado nacional por Unidad Porteña, Guillermo
Moreno, dijo: "Nosotros dejamos 2,4 millones de argentinos en la
pobreza, unas 600 mil familias".
Los últimos datos publicados por el INDEC durante la gestión
kirchnerista habían admitido apenas 4,7% de pobres para el primer
semestre de 2013, ya que luego se dejó de publicar este
indicador.
Con la llegada de Jorge Todesca al frente del organismo de
estadísticas se volvió a informar este indicador clave tras
realizar varios ajustes estadísticos.
Según el INDEC, el 30,3% de la población urbana era pobre en
el segundo semestre de 2016, lo que proyectado a todo el país
arroja unas 12,5 millones de personas habitando hogares con
ingresos por debajo de la línea de pobreza.
De ese total, el 6,1% es indigente, lo que afecta a 2,5
millones de personas.
El próximo dato oficial sobre pobreza será informado el 28 de
septiembre próximo, tres semanas antes de las Legislativas del 22
de octubre.
En sus declaraciones sobre la pobreza, Grobocopatel advirtió
que el país viene de una "situación muy grave", de la cual "poca
gente tiene conciencia porque vivimos en una especie de
espejismo".
Planteó que cuando se aplica un shock económico "uno es mucho
más pobre pero la recuperación es más rápida; acá somos menos
pobres de lo que tendríamos que ser pero la recuperación es más
lenta, y eso genera un poco de ansiedad en todos, incluidos los
empresarios".
El empresario pidió tener "un poco de paciencia y por supuesto
exigirle al gobierno que haga las cosas con más energía, con más
profundidad, un gradualismo intenso".
"El gradualismo no tiene por qué ser algo que nos adormece. El
gradualismo en el foco debería ser más intenso", opinó
Grobocopatel, quien consideró que la Argentina tiene "un problema
de competitividad e integración al mundo mucho más grave de lo
que pensamos".
Cuestionó, además, que durante el kirchnerismo hubo un
"mantenimiento del empleo en forma artificial, basado en el
aumento en empleo en el sector público, y eso había que
financiarlo con aumento de impuestos y ahogo a la actividad
privada".
Y consideró que no se puede "pensar que el capitalismo está
mal en Argentina, e ir a contramarcha del 99 por ciento de los
países del mundo".
Primicias Rurales
NA
Jul 9, 2017 | Opiniones
Buenos Aires, 8 julio (Especial para NA, Nicolás Tereschuk) —
Nadie descarta en el mundo actual un "súbito stress financiero",
léase "crisis" y los países que componen el G-20, cuyos
mandatarios se vieron la cara en Hamburgo, deberían saberlo porque
así lo hizo saber allí la número uno del FMI, Christine Lagarde.
"Dejada sola, esta constelación de preocupaciones podría ser una
receta para un súbito stress financiero, en momentos en que las
economías mundiales también siguen luchando con varios problemas a
largo plazo", advirtió Lagarde durante una presentación que hizo
en Alemania.
Entre esos ejes problemáticos, la funcionaria internacional
mencionó, a tono con la nueva retórica del organismo, "la excesiva
desigualdad económica, bajo crecimiento de la productividad, una
población que envejece y las brechas de género".
Las advertencias vienen en línea con el planteo de los últimos
informes del FMI: la crisis financiera internacional parece haber
quedado atrás y se observa un crecimiento algo más acelerado en la
economía mundial, pero nadie se anima a pronosticar hasta cuando.
Es que los riesgos económicos crecen, a partir de las bajas
tasas de interés en los países desarrollados mientras que en
Estados Unidos el crecimiento podría desacelerarse y el boom del
crédito en China quizás encuentre en algún momento un freno
súbito.
Lagarde destacó que el crecimiento ya cumplió "un año" pero que
el clima que debe primar es de "cauto optimismo" porque "aùn se
necesitan esfuerzos de política para fortalecer la recuperación y
construir economías más inclusivas".
En ese contexto, la pregunta por el liderazgo global en un
momento de profundos cambios a partir de la presidencia de Donald
Trump en Estados Unidos es el necesario telón de fondo de la
cuestión económica.
Así lo planteó el diario The New York Times, que advirtió que
alguna vez Estados Unidos fue el país "dominante" en el marco del
G-20 pero que ahora se ve "aislado".
"Durante años Estados Unidos fue la fuerza dominante y planteó
la agenda de las reuniones anuales de los líderes de las más
grandes economías mundiales. Pero este viernes, cuando el
presidente Trump se encontró con otros líderes en la conferencia
del G-20, encontró que el país está aislado en todos los temas,
desde comercio hasta cambio climático", subrayó el diario.
El cambio es notorio: "Mientras que los líderes estadounidenses
previos veían su poder como una ‘fuerza benevolente’ y su
intención era la de esparcir la prosperidad en el marco de
mercados abiertos y cooperación internacional, Trump se muestra
como un nacionalista, unilaterlaista y proteccionista, ávido de
salvar los puestos de trabajo de su país".
En ese contexto, destacó el matutino, "ningún país es lo
suficientemente grande o poderoso como para imponerle reglas al
resto".
"Al dar a conocer su visión, Trump se alienó de sus aliados e
hizo aparecer a Estados Unidos como su propia isla privada",
enfatizó en duros términos una nota publicada en las últimas
horas.
Estas escenas son hoy parte de un panorama global cambiante,
que muestra potenciales riesgos para todos los jugadores, incluso
los más grandes.
Debe notarse que es el "mundo" al que el presidente Mauricio
Macri plantea "volver" y que muestra a una Sudamérica sumamente
desdibujada -sobre todo a partir de la crisis política y económica
brasileña-.
Primicias Rurales
NA
Jul 6, 2017 | Opiniones
Carlos Iannizzotto, presidente de CONINAGRO y Gerente de ACOVI, habló sobre la situación que están atravesando las economías regionales y, en especial, la realidad que vive la vitivinicultura.
“La situación que vivimos no es muy diferente a la hemos conversado en tiempos no muy lejanos. Sucede como todas las cosas, si hay algo que se está deteriorando y no le buscamos soluciones, el deterioro se va acrecentando”, expresó Iannizzotto en LV10.
“El tema de la imposibilidad de acceder a los mercados internos, la caída del consumo interno, la alta presión impositiva, los costos y la inflación hace que la imposibilidad de la producción primaria se sostenga y mantenga sus cultivos. Nos encontramos en un encierro“.
“La concentración en Argentina se está agudizando, las políticas monetarias, las altas tasas de interés hacen que las pequeñas empresas, pequeñas bodegas, pequeños empaques, establecimientos no puedan afrontar una situación de semejante escala y todo esto produce un ahogo”.
“Todo esto va llevando a una situación la cual se hace un circulo vicioso en el cual nos va provocando una menor producción, está a su vez nos lleva a una menor financiación, menos rentabilidad, menos mercado para productores”.
“Tenemos que pasar a otro esquema virtuoso en donde hay un mercado externo interno que fraccione para llevar una mayor producción, en escala, un sistema de financiamiento adecuado a los ciclos productivos que mejore la cadena de valor y posibilite al productor posibilitar con mayor rentabilidad la cadena”.
Es muy complicado sino se mueve el consumo porque las economías regionales dependen del consumo…
“El consumo está planchado. Es fundamental porque los que pueden aguantar esto son los que tienen alto poder financiero, los pequeños y medianos le es imposible sostenerse. Con esta política monetaria aparece el fantasma de la importación y se agrega un nuevo jugador que más presiona que en apariencia produce un bienestar porque puede traer menores precios pero sucede que esos mejores precios cada vez menos los van a poder pagar porque hay cierre de empresas y esto produce desocupaciones.
Ustedes se han reunido y se reúnen cada tanto con el Ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile ¿Qué les dice ante esta situación que plantean?
“La reuniones son continúas, diría que es el punto positivo del gobierno de tener a institucionalidad como elemento para poder escuchar y plantear los problemas pero no se pasa al segundo paso que es resolver los problemas, hay un problema de gestión, de demora excesiva en el análisis de la problemática de la manzana, de las hortalizas, de la mayoría de las economías regionales”.
“La vitivinicultura está en una situación expectante con un mercado planchado muy peligroso pero hay precio para el productor por una cuestión climática y por diferentes circunstancias que se han dado pero no por políticas activas”.
“Creemos que hay salida, que si se trabaja con los reintegros, los aranceles en el tema exportación. Hay un goteo constante y la vitivinicultura como las mayorías de las economías regionales se manejan con menos industria y con menos productores”.
Primicias Rurales
Fuente: Iacovi