El Gobierno de Brasil continúa investigando, por el momento suspendió preventivamente a tres plantas de producción, mientras tanto perdió a gran parte de sus compradores. ¿Se abre una nueva oportunidad para Argentina?.

El escándalo de la carne adulterada y en mal estado en Brasil está convulsionando al sector frigorífico mundial; en este contexto el gran interrogante es qué impacto tiene para la Argentina.

Ante la especulación de que la Argentina puede aprovechar la oportunidad para exportar más a aquellos destinos que cancelaron sus compras a Brasil, la realidad es que actualmente nuestro país no cuenta con un volumen de producción considerable para crecer mucho más en envíos al exterior, o no lo suficiente para suplir a la gigante industria frigorífica brasileña.

 

En los últimos 10 años la producción ganadera y el negocio frigorífico local experimentaron una contracción muy importante de la que recién, a partir del último año, empezó a evidenciarse una leve recuperación.

 

Especialistas en el mercado ganadero, aclaran que se puede crecer en ventas al exterior -incluso es lo que está solicitando la industria- pero todavía queda mucho camino por recorrer en materia comercial, porque -sólo para mencionar un punto- hoy la carne argentina es mucho más cara que la de Brasil, básicamente por los mayores costos de producción. En este contexto, países como Estados Unidos y Australia serían los encargados de abastecer de carne al mundo.

Otra cuestión clave a tener en cuenta y aquí juegan un papel fundamental el SENASA y elMinisterio de Agroindustria de la Nación, es demostrar al mundo que en Argentina se cumplen todas las normas sanitarias correspondientes y si bien el escándalo en Brasil impacta en el sector frigorífico mundial, no es una cuestión regional. Es evidente que una primera y lógica consecuencia es que se endurezcan los controles de los países compradores.

Respecto a la carne importada por la Argentina desde Brasil, el ministerio de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, emitió un comunicado en el que detalló que “de las plantas involucradas solo una exporta a nuestro país. Hasta el momento los controles realizados resultaron satisfactorios”. Por el momento no se dispuso suspender las importaciones, tal como resolvieron otros países y el impacto concreto es prácticamente nulo porque la Argentina no importa carne vacuna de Brasil pero si de cerdo y aquí se prometen maximizar los controles.

Finalmente y en cuanto a las frigoríficos brasileños que operan en la Argentina como JBS BRF, todo indica que, si bien la operatoria local continúa con normalidad, lógicamente ambos grupos se verán afectados económicamente ante semejante escándalo, lo que perjudicará el negocio frigorífico argentino que hoy, justamente, está buscando una reactivación.

 

 

Las claves del escándalo

La noticia se conoció el viernes 17 a la mañana, cuando la Policía Federal de Brasil irrumpió por sorpresa en decenas de frigoríficos del vecino país. La Operación Carne Podrida reveló que muchas de esas empresas pagaban coimas a supervisores del área de sanidad del Ministerio de Agricultura, que autorizaban la venta de carnes vencidas y en mal estado.

  1. La inspección policial no involucra toda la carne que se vende en Brasil, sino solo a laproducida por un grupo específico de frigoríficos, que controlan alrededor de 1% del total de las exportaciones.
  2. Por el momento, la policía sólo encontró carne en mal estado en una de las empresas que allanó, Peccin, que estaba sospechada de sobornar a supervisores para evitar controles.Otra de los involucrados es el frigorífico BRF, cuyo director habría pagado coimas para evitar que cierren una planta en Mineiros luego de que en Europa detectaran cargamentos con salmonella. Por su parte, el frigorífico JBS, compañía líder en la venta de carne de pollo, pagó para que le permitieran extender la fecha de vencimiento de productos que no había logrado vender.
  3. Para disimular el mal estado de la carne se utilizaban productos químicos potencialmente dañinos para la salud. El ácido ascórbico, una de las sustancias detectadas, aumenta las probabilidades de contraer cáncer cuando se da un consumo prolongado.
  4. De las declaraciones recogidas por las autoridades a lo largo de la investigación se desprende que es sólo la punta del iceberg y que las irregularidades por el sistema de sobornos a los controladores del Ministerio de Agricultura brasilero podrían involucrar a otros alimentos.
  5. China y Chile han suspendido las importaciones de carne brasileras. Ahora el país que conduce Michel Temer, debe afrontar serios problemas, pues la Unión Europea y Corea del Sur decidieron establecer mayores controles.

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Fuente: www.airedesantafe.com