Buenos Aires, 8 febrero (PR/17) — Confederaciones Rurales
Argentinas (CRA) expresó su preocupación ante la ya conocida
crítica situación que atraviesa la empresa láctea SanCor y
consideró exagerado el pedido de recomposición salarial de la
Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República
Argentina (Atilra).
En un comunicado, la entidad que dirige Dardo Chiesa sostuvo
que "la crisis de la lechería nacional, largamente expuesta por
CRA a lo largo de estos últimos años, también muestra su cara más
dolorosa en la situación económica y financiera de esta empresa
insignia (SanCor) y que termina golpeando directamente en el
productor tambero, responsable de venderle diariamente su
producción".
"Dentro de esta realidad, el tambero no solamente está cobrando
un precio promedio por leche por debajo de su rentabilidad (4,60
pesos por litro de leche), sino que no cobra en tiempo y forma por
su producción", consideró CRA.
La situación es tal que ahora hasta los industriales lácreos
insisten con tener una Mesa de Diálogo y en este sentido, Miguel
Paulón, presidente del Centro de la Industria Lechera (CIL),
precisó que la crisis de la lechería "es la más importante de
los últimos años" y "ya alcanza a las grandes industrias".
En las fábricas lácteas se está registrando una merma en la
recepción de leche que va del 8 al 18%, según la firma de que se
trate, sostuvieron los columnistas del programa Bichos de Campo.
Así en el promedio nacional, la caída de la oferta de materia
prima fue del 14,3% a lo largo de 2016, respecto de 2015 y
mientras tanto, los costos fijos suben y el sector empresario
arranca una nueva pulseada salarial con Atilra, el poderoso gremio
de los trabajadores lácteos".
En este escenario, Paulón reveló que han reclamado una mesa de
concertación que incluya a todos los sectores, como sindicalistas
y supermercados.
El dirigente evaluó que la única manera de sortear la crisis es
que cada uno de los eslabones, incluido el Estado, "ceda un poco".
Para CRA, en este contexto "de productores fundidos, cierre de
tambos, establecimientos totalmente inundados sin fecha de regreso
al trabajo si es que pueden hacerlo y con una de las principales
empresas hundida en una crisis financiera, desde Atilra solicitan
un aumento salarial del 49% más un bono de 3.000 para los
trabajadores".
Lo hacen, según CRA "desconociendo esta realidad y lo que
resulta incomprensible solicitándolo con la complacencia de la
misma empresa".
"En medio de una de los peores años de la historia láctea, con
miles de productores que ya han dejado su actividad por no ser
rentable, con localidades que han perdido su idiosincrasia
‘lechera’ y atravesando catástrofes climáticas sin precedentes,
desde Atilra se empecinan en exigir aumentos irracionales", dijo
el mensaje.
Consideró que estos incrementos "terminarán afectando
nuevamente al productor, que ya en estas condiciones vende sin
saber cuánto y cómo cobrará y al consumidor que paga cada vez más
caro los productos lácteos".
"La salida a esta crisis requiere del esfuerzo de todos los
actores de la cadena, no solamente del productor tambero, el
histórico eslabón más golpeado", concluyó
Primicias Rurales
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