Con ventas al exterior que superan los U$S 2.070 millones y un repunte firme en los valores del aceite, la cadena girasolera vive un momento clave mientras se prepara para expandir su superficie cultivada en un 5,3%.
Buenos Aires, viernes 14 agosto (PR/26)–La nueva campaña agrícola arranca con un entusiasmo palpable en los campos argentinos, donde la estimación de siembra alcanza las 3,0 millones de hectáreas. Este incremento del 5,3% nacional refleja un dinámico impulso regional liderado por el NEA con un salto del 11,1% y el avance sostenido de la Cuenca del Salado.
Otras zonas clave como el Oeste bonaerense y La Pampa (+14%) junto al Sudeste de Buenos Aires (+8,6%) se suman con fuerza a esta expansión. Sin embargo, en regiones como el Centro-Norte de Santa Fe (-8,2%) o San Luis, la intensa competencia con el maíz bajo la influencia de El Niño ha obligado a ajustar los números.
A principios de agosto, las labores de implantación marcaban un avance del 9,8% a nivel general. El norte del país lleva la delantera absoluta en el calendario, registrando una diferencia de 31,2 puntos porcentuales por encima de su promedio histórico de siembra.
Números de impacto: exportaciones históricas y molienda récord
El rendimiento industrial y comercial del sector girasolero durante la primera mitad del año ha sido francamente sobresaliente. Durante el primer semestre de 2026, los embarques al exterior alcanzaron la cifra de U$S 2.073,2 millones, representando un impresionante aumento interanual del 128,5%.

Con este desempeño, la cadena del girasol ya representa el 7,7% de los despachos agroindustriales totales de la Argentina. En las fábricas el ritmo no se detiene: la molienda acumulada entre enero y junio sumó 2,874 millones de toneladas, ubicándose un 29% por encima del año anterior.
Esta aceleración fabril tuvo su punto más alto en marzo, cuando se alcanzó un máximo histórico de 567.144 toneladas procesadas. Además, las compras internas de grano de la campaña 2025/26 rozan las 4,89 millones de toneladas (+49,7%), demostrando una demanda industrial sumamente firme.
Pizarra en alza: la firmeza de las cotizaciones locales e internacionales
En el frente comercial, los precios muestran un atractivo repunte impulsado por la firmeza del mercado de aceites. A nivel local, la cotización de la Cámara Rosario se posicionó en $740.750 por tonelada (unos U$S 499,7/tn), mientras que en terminales del Sur como Quequén y Bahía Blanca cerró en U$S 420/tn.
El valor en las plantas industriales de San Lorenzo trepó hasta los U$S 520 por tonelada, posicionando de manera muy competitiva la entrega de grano. Paralelamente, el valor FOB para el aceite de girasol llegó a U$S 1.379/tn, registrando una suba del 5% mensual que alienta a toda la cadena.

Mirando la plaza internacional, en el influyente puerto europeo de CIF Rotterdam, el aceite argentino cotiza en una sólida franja de U$S 1.520 a 1.540 por tonelada para despachos inmediatos, manteniendo perspectivas elevadas de cara al cierre de año.
El tablero mundial: más producción global y mayor competencia
El mapa mundial trazado por el USDA prevé una cosecha global de 62,62 millones de toneladas (+13,8%), impulsada principalmente por la fuerte recuperación productiva en el hemisferio norte. Países competidores como Ucrania (+21,5%) y Rusia (+18,3%) volcarán un gran volumen de oferta al mercado.
Para la Argentina, los organismos internacionales proyectan una cosecha nacional de 8,0 millones de toneladas (+6,7%) con exportaciones de aceite estimadas en 2,05 millones de toneladas. El aumento global de producción recompondrá los stocks pero exigirá defender cada mercado internacional.
A pesar de la fuerte competencia de los gigantes del Mar Negro, que reducirá levemente la cuota de mercado local al 13,1% mundial, el complejo girasolero argentino ratifica su rol estratégico y altamente competitivo en la agroindustria global.

















