El mercado internacional de granos, presionado por el clima, exhibe precios más firmes. En Argentina, la lenta comercialización de soja y los retrasos en la cosecha de maíz aumentan la incertidumbre productiva.

 

 

 

 

Rosario, martes 7 de julio (PR/26) – El mercado internacional de granos comenzó a mostrar un cambio de tendencia, durante la última semana. Mientras el dólar se estabilizó, tras haber alcanzado máximos de 13 meses, y el petróleo perdió protagonismo, como factor de influencia, las preocupaciones por el clima volvieron a ocupar el centro de la escena, impulsando una recuperación en los precios, de los principales cultivos.

«El mercado empieza a incorporar nuevamente, una prima climática. Ya no sólo preocupa Estados Unidos: la ola de calor en Europa, y el estrés térmico, en la región del Mar Negro, también generan incertidumbre, sobre la producción global, de maíz y girasol», explica Dante Romano, profesor e investigador, del Centro de Agronegocios y Alimentos, de la Universidad Austral.

A esto se suma que los modelos climáticos internacionales, confirman la consolidación, de un evento El Niño, con expectativas de temperaturas extremas, y alteraciones, en el régimen de lluvias, hacia fin de año.

Paralelamente, Rusia enfrenta problemas logísticos, derivados de una crisis de combustibles, provocada por ataques, a sus refinerías, mientras continúan las negociaciones, entre Estados Unidos e Irán, por la normalización, del tránsito, en el estrecho de Ormuz.

Maíz: demanda firme y preocupación climática

 

El maíz fue el cultivo, que recibió las noticias más favorables. El informe trimestral, de stocks del USDA, sorprendió al mercado, al ubicar las existencias estadounidenses, 2,9 millones de toneladas, por debajo de lo esperado, reflejando una demanda forrajera, mucho más activa, de la estimada. Esta información, podría verse reflejada, en el próximo informe WASDE, del organismo, previsto para el 9 de julio.

Al mismo tiempo, la condición de los cultivos, estadounidenses, cayó un punto porcentual, mientras aumentan las temperaturas, y los pronósticos de lluvias, continúan modificándose, semana tras semana. En Europa, Francia, atraviesa la peor ola de calor, para el maíz, en 26 años, con una producción estimada, en apenas 9,5 millones de toneladas.

Ucrania también enfrenta estrés térmico, durante la floración, situación que ya motivó recortes, en las proyecciones, de cosecha. «La combinación, entre menores stocks, deterioro de los cultivos, y problemas climáticos, en distintas regiones, está generando un escenario, más favorable, para los precios del maíz», señala Romano.

En Argentina, la cosecha avanza lentamente, por el exceso de humedad, y alcanza el 52,9% del área, aunque mantiene un rendimiento promedio, de 81,5 quintales, por hectárea, lo que permite sostener una producción estimada, en 64 millones de toneladas, muy por encima de los 49 millones, de la campaña anterior.

La demora en la cosecha, coincidió con una fila, de buques, superior a 3 millones de toneladas, esperando carga, situación que impulsó subas puntuales, en los precios disponibles, para incentivar la entrega. Sin embargo, el fuerte aumento, en el ingreso de camiones, durante los últimos días, comenzó a normalizar, la situación.

«Si las lluvias vuelven a interrumpir, la cosecha, mientras continúan llegando los buques, podrían repetirse picos de precios, por problemas logísticos. Pero, en términos generales, la presión de cosecha, debería terminar empujando, los valores disponibles, hacia abajo», advierte Romano.

Soja: mejora climática, pero persisten dudas por la demanda

En soja, el informe del USDA, mostró una superficie sembrada, y stocks, levemente superiores, a los esperados, mientras que la condición, de los cultivos estadounidenses, retrocedió al 65%, entre buena y excelente, justamente cuando comienza, la etapa crítica, para la definición, de rindes.

No obstante, la demanda continúa, siendo el principal factor, de preocupación. Las exportaciones semanales, de Estados Unidos, estuvieron muy por debajo, de lo esperado, alimentando dudas, sobre el ritmo de compras, de China.

Además, aunque la industria aceitera norteamericana, continúa procesando elevados volúmenes, de soja, las plantas de biodiésel, operan al 77%, de su capacidad, muy lejos del 90%, necesario para cumplir, con los niveles de corte, anunciados por la administración estadounidense.

De mantenerse, esta situación, el mercado teme, que pueda reducirse, el porcentaje obligatorio, de mezcla, lo que afectaría la demanda de aceite, de soja.

En Argentina, la cosecha ya prácticamente finalizó, pero la comercialización, continúa muy retrasada. Sólo se vendió, el 25% de la producción, frente a un promedio histórico, del 29%, muy por debajo incluso, del 37% registrado el año pasado, cuando la reducción temporaria, de los derechos de exportación, incentivó las ventas.

«Hay mucha soja almacenada, en manos de los productores. Conseguir que ese volumen, llegue a las fábricas y, sobre todo, que tenga precio, será uno de los principales desafíos, de los próximos meses», afirma Romano.

Trigo: buenas perspectivas locales, pero abundante oferta mundial

 

En trigo, el mercado continúa presionado, por el avance de la cosecha, en el hemisferio norte. Estados Unidos, ya superó el 50% de recolección, Europa acelera los trabajos, y el Mar Negro, comienza a incorporarse, a la oferta mundial.

Aunque Estados Unidos, y Canadá, reportaron menores superficies sembradas, que las esperadas, la consultora Argus, elevó la estimación de producción rusa, a 91,2 millones de toneladas, cerca del segundo mayor registro histórico, del país.

Australia, en tanto, redujo su perspectiva productiva, por un clima, excesivamente cálido y seco, aunque el mercado, sigue esperando que sólo un agravamiento, de esas condiciones, pueda modificar el actual escenario, de abundante oferta.

En Argentina, la siembra ya cubrió el 80,9%, del área proyectada, favorecida por buenas condiciones, de humedad, y una baja, en los costos de fertilización. Todos los lotes implantados, presentan una condición, entre normal y excelente.

Sin embargo, Romano advierte, que la combinación, entre una muy buena implantación, y el lento ritmo de ventas, del stock remanente, de la campaña anterior, podría derivar, en una elevada disponibilidad, de trigo, durante la campaña 2026/27.

«Hoy el mercado descuenta, una cosecha mundial, muy abundante. La principal posibilidad, de un cambio de escenario, dependería de que aparezcan, problemas productivos importantes, en Australia, asociados al desarrollo, de El Niño», concluye.

Primicias Rurales
Fuente: Universidad Austral