Buenos Aires, 9 marzo (PR/17) — El presidente de la Federación de
Instituciones Agropecuarias Santacruceñas (FIAS), Miguel O’Byrne,
estimó que en la provincia de Santa Cruz más de de 400 mil
corderos no van a estar a la venta y 200 mil ovejas murieron por
inclemencias climáticas.
La prolongada sequía, la desertificación, el incremento
poblacional de guanacos, pumas y zorros, el abigeato y
proyectos inconclusos se conjugan para desatar una "tormenta
perfecta" en el sector ganadero de la provincia de Santa Cruz,
indicó la revista de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).
Ruralistas analizaron en Puerto Santa Cruz el presente y
proyectar el futuro de la actividad agropecuaria.
Para O’Byrne, "el año 2016 fue particularmente dramático.
Fue uno de los más secos de los últimos 80 años" ya que en algunas
zonas de Santa Cruz se registraron precipitaciones de 50 o 60 mm
al año, cuando el promedio es de 200 mm.
Los dirigentes de FIAS consideran que la situación que
atraviesa el sector ganadero vacuno y ovino hace tambalear la
actividad.
Tras la reunión en Puerto Santa Cruz en la que participaron
representantes de las entidades ganaderas de Río Gallegos, Perito
Moreno, Las Heras, Puerto Deseado, Puerto San Julián, Piedra
Buena, Gobernador Gregores y Lago Argentino, O’Byrne expresó
que "hay lugares donde no corren los ríos".
"Las napas han desaparecido y no hay agua en la superficie, lo
que impidió que crecieran las pasturas naturales, único
alimento del ganado que es criado a la manera tradicional, en
forma extensiva", dijo.
A la falta de agua y pasto se suma el incremento poblacional de
depredadores como el zorro colorado y el puma, además de la
presencia cada vez más importante de guanacos, que quitan el
alimento a las ovejas y predominan sobre éstas también por el
agua.
"El promedio habitual de cordero logrado en la provincia ronda
el 65 por ciento y este año dudamos que se llegue al 30 por
ciento", alertó, lo que significa que cada 10 madres solamente
tres logran criar un cordero.
"Una enorme cantidad de crías se murieron de hambre o fueron
abandonadas por sus madres", agregó.
El presidente de la FIAS señaló que recién a principios de
abril se va a terminar de evaluar completamente la situación, y
remarcó que "está muy claro que el impacto es enorme y por eso el
pedido de emergencia".
Los ruralistas estiman que más de 400 mil corderos no van a
estar para la venta ni para la reposición de animales
viejos en la majada, y entre 150 y 200 mil ovejas adultas ya han
muerto.
La pérdida de corderos y la mortandad de adultos significa para
los productores, según estimaciones de FIAS, una pérdida no menor
a 500 millones de pesos.
"Eso sin contar aún el perjuicio que se va a generar por la
pérdida de la lana, ni las mermas que está habiendo con los
vacunos", agregó.
Sostuvo que "lo que se prevé para 2017 y 2018, si no mejoran
las condiciones, va a ser absolutamente alarmante".
Primicias Rurales
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