La primera semana de junio quiebra el patrón seco y frío de mayo: temperaturas entre 2 °C y 4 °C por encima de lo normal, lluvias superiores al promedio y reducción del riesgo de heladas en las principales zonas productivas del país.
Buenos Aires, martes 2 de junio (PR/26)–La semana comprendida entre el 1 y el 7 de junio marcará un cambio significativo en las condiciones meteorológicas sobre gran parte de Argentina.
Los modelos de mediano plazo muestran una configuración atmosférica más dinámica, con mayor circulación de aire cálido y un aumento en la frecuencia de los sistemas de lluvia.
Durante mayo predominó un escenario muy estable, caracterizado por escasas lluvias, temperaturas generalmente bajas y elevados niveles de humedad en capas bajas de la atmósfera. Esta combinación favoreció numerosos episodios de neblina y bancos de niebla, especialmente sobre la región Pampeana y el Litoral.

Ahora, el comienzo de junio propone una situación prácticamente opuesta. La circulación de viento del sector norte aportará aire más templado sobre el centro y norte argentino, mientras que el avance periódico de perturbaciones atmosféricas incrementará las posibilidades de precipitaciones en distintas regiones del país.
Temperaturas muy por encima de los valores normales
Las proyecciones semanales indican anomalías térmicas positivas generalizadas sobre Argentina. Los desvíos más importantes se concentrarían en la región central, Cuyo, el NOA y sectores del norte patagónico, donde las temperaturas medias podrían ubicarse entre 2 °C y 4 °C por encima de los registros climatológicos para comienzos de junio, según el modelo ECMWF.
Esta situación responde al predominio de una circulación persistente del norte, capaz de transportar aire más cálido desde latitudes tropicales. Como consecuencia, las irrupciones de aire frío tendrán menor influencia durante gran parte de la semana, favoreciendo jornadas con temperaturas máximas elevadas para la época.

Desde el punto de vista agropecuario, este contexto contribuirá a reducir temporalmente el riesgo de heladas sobre amplias áreas productivas, aunque también mantendrá elevados los niveles de humedad ambiental y del suelo en aquellas regiones donde se concreten las precipitaciones previstas.
Las lluvias vuelven a ganar protagonismo en el centro y norte del país
Las anomalías de precipitación previstas muestran valores positivos en buena parte de la región Pampeana, el Litoral, el norte del país y sectores de Cuyo. Esto indica que los acumulados semanales podrían superar los promedios históricos para la primera semana de junio.
El cambio resulta particularmente importante si se compara con lo ocurrido durante mayo, cuando la falta de precipitaciones fue una de las características predominantes en gran parte del centro y norte argentino. La reaparición de lluvias permitirá una recuperación parcial de la humedad superficial en algunas zonas agrícolas que venían transitando un período relativamente seco.

De acuerdo con la tendencia semanal, la atmósfera mostrará una mayor capacidad para generar eventos de precipitación y episodios de inestabilidad. Por ello, la primera semana de junio se perfila como un período más activo tanto desde el punto de vista térmico como pluviométrico, consolidando un cambio de patrón respecto a las condiciones observadas durante gran parte del mes de mayo.
















