Un equipo de guardaparques y científicos capturó y equipó con un collar satelital a un ejemplar de esta especie amenazada en el Parque Nacional El Impenetrable, Chaco. El seguimiento aportará datos claves para proteger al armadillo más grande del mundo.
Buenos Aires Viernes 17julio(PR/26)– En el corazón del Parque Nacional El Impenetrable, en la provincia del Chaco, ocurrió algo que no es nada habitual: un tatú carreta fue capturado, revisado por veterinarios y equipado con un dispositivo satelital para seguir sus pasos. Es el segundo ejemplar monitoreado de esta forma en el área protegida.
La primera vez había sido en 2023, y ahora este nuevo hito reafirma el compromiso de científicos y guardaparques con una especie que corre serio riesgo de desaparecer. Cada dato que se suma es una pieza más del rompecabezas.

El operativo se dio en el marco del Proyecto Tatú Carreta, impulsado por el Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico (CeIBA), que trabaja tanto en El Impenetrable como en el Parque Nacional Copo, en Santiago del Estero.
El armadillo más grande del mundo, en peligro
El tatú carreta (Priodontes maximus) no es un animal cualquiera: es el armadillo más grande del planeta, y en la Argentina está clasificado En Peligro de extinción.
Se trata además de una especie ingeniera de ecosistemas: sus cuevas y excavaciones benefician a decenas de otros animales del monte chaqueño. Perderlo significaría perder mucho más que una sola especie.

Por eso este proyecto busca construir el primer estudio ecológico de largo plazo sobre el tatú carreta en el país, generando información sobre su ecología, movimientos y uso del hábitat.
Qué revelará el seguimiento satelital
Gracias al collar GPS, los investigadores podrán conocer cómo se mueve el animal bajo distintas condiciones ambientales y qué zonas prefiere habitar.
También servirá para medir el impacto de las distintas formas de protección y de disturbio humano sobre sus desplazamientos, y para identificar corredores y áreas prioritarias de conservación en la región chaqueña.
Toda esa información alimentará las estrategias de manejo de la Administración de Parques Nacionales (APN), en conjunto con instituciones científicas del país.
Captura, chequeo y vuelta a casa
Tras colocar el dispositivo, el equipo veterinario realizó una evaluación sanitaria completa del ejemplar para garantizar su buen estado de salud.
Después, el tatú carreta fue liberado en el mismo lugar donde había sido capturado, cuidando al máximo que su comportamiento natural no se viera alterado.
Un trabajo de equipo, en el medio del monte
El operativo fue posible gracias a un equipo numeroso: el investigador Yamil Di Blanco (IBS-CONICET), coordinador del proyecto; la bióloga Malén Aluhé Rubini Pisano; los veterinarios Juan Pablo Arrabal y Sebastián Costa, con la colaboración de Macarena Addis; el técnico de campo Agustín Solari; y los guardaparques Javier Orlando Leal, Rafael Rojas, Ariel Beckles y Nelson Salvi.
Ese trabajo conjunto entre ciencia y territorio es, en definitiva, lo que hace posible seguir aprendiendo sobre esta especie emblemática del Gran Chaco argentino, cuya supervivencia depende de que sigamos cuidando sus ambientes naturales.
Primicias Rurales
Fuente: argentina.gob.ar















