El segundo trimestre cerró con precios de hacienda algo más moderados, pero los resultados de la cría y la invernada siguen entre los mejores de los últimos quince años. El mensaje del sector es claro: es hora de invertir y prepararse para lo que viene.
Buenos Aires miércoles 15 julio(PR/26)–La ganadería argentina atraviesa uno de sus mejores momentos, aunque con una advertencia de fondo: el productor debe capitalizar las ganancias con mejoras e inversiones que hagan más eficiente y estable su sistema productivo.
Así lo revela el Informe Trimestral de Resultados Económicos Ganaderos (N.° 58), elaborado por la Coordinación de Análisis Pecuario de la SAGyP, con datos cerrados a mayo de 2026.
Durante el segundo trimestre, los precios de la hacienda mostraron una tendencia a la baja que, combinada con la suba general de precios, hizo retroceder los valores en términos reales, licuando parte del impulso alcista de los primeros tres meses del año.

Sin embargo, tanto el novillo como el ternero de invernada, aun alejados de sus máximos de comienzos de año, siguen en niveles históricamente elevados, sosteniendo muy buenos resultados para toda la actividad.
Los márgenes de cría y ciclo completo también cedieron frente a sus récords, reflejando la desaceleración de precios y una mayor presión de costos, aunque continúan por encima del promedio histórico.
Cuenca del Salado: un margen entre los más altos en quince años
El margen bruto de la cría en la Cuenca del Salado se ubica en $310.573 por hectárea, uno de los valores más altos de los últimos quince años.
Ese resultado es un 25% superior al de igual período del año pasado y un 37% mayor al promedio de la serie 2011-2025.

Con gastos directos relativamente estables, el negocio sigue atado a la evolución del precio del ternero y de la vaca de descarte, que aunque bajaron desde los máximos de comienzos de año, siguen en niveles históricamente altos.
El ciclo completo siente más el ajuste
En el ciclo completo la tendencia es parecida, aunque con un matiz: los márgenes brutos cayeron cerca de un 15% respecto del trimestre anterior, por la mayor presión de los costos directos y la estabilización de los precios de la hacienda terminada.
En el modelo de referencia para el centro-sur de Córdoba, el margen bruto actual es de $305.636 por hectárea. Aunque se aleja del máximo histórico de noviembre pasado ($402.098/ha), sigue siendo 42% superior al promedio histórico y 27% mayor que un año atrás.
La invernada, la más afectada del trimestre
Las temperaturas moderadas y las buenas lluvias de este otoño, igual que el pasado, generaron condiciones muy favorables para las recrías pastoriles, sosteniendo la demanda por invernada.
Pero en los planteos de invernada, donde la rentabilidad depende de la relación de compra y venta de hacienda, la presión sobre los márgenes fue mayor: durante el trimestre, la contracción de los márgenes brutos rondó el 30%.
Hoy la relación compra/venta se ubica entre 1,4 y 1,5 terneros por novillo, muy por encima del 1,2-1,3 de un año atrás, que era el nivel más cercano al promedio histórico.
Aun así, el engorde a corral y los planteos integrados de recría y terminación a grano siguen dando resultados positivos, por encima del promedio de la serie.
El maíz, un aliado que sigue barato
Las simulaciones del informe muestran que a mayor intensidad de engorde, mayor escala de producción o incorporación de maíz propio, mejoran notablemente los resultados económicos.
Con una cosecha de maíz proyectada en un récord cercano a las 70 millones de toneladas, la disponibilidad de grano no es un problema esta campaña, y la conversión de grano en carne sigue siendo muy atractiva.

Hoy, por cada kilo de novillito vendido se pueden comprar cerca de 19 kilos de maíz, cuando hace un año esa relación era de 15 kilos y el promedio histórico ronda los 12 kilos.
Habrá que monitorear, eso sí, el impacto que la reciente baja de los derechos de exportación pueda tener sobre los precios futuros del grano.
El clima, la incógnita que viene
El escenario climático favorable que acompaña a la cría y la recría desde el otoño pasado podría cambiar: los pronósticos estacionales anticipan un giro posible a partir de la próxima primavera, que se profundizaría hacia el verano y el otoño siguientes.
Según los principales centros de monitoreo climático internacional, la llegada del fenómeno El Niño podría traer precipitaciones superiores a lo normal en gran parte del país, en lo que podría convertirse en uno de los eventos más intensos registrados hasta ahora.

Frente a un escenario que escapa al control del productor, la clave está en anticiparse y planificar.
El momento de invertir en el campo
Destinar los buenos resultados actuales a infraestructura, limpieza de canales y sistemas de drenaje, reservas forrajeras y previsión financiera para afrontar eventuales sobrecostos climáticos permitirá reducir el riesgo de una descapitalización forzada.
Así, la ganadería podrá sostener sistemas productivos más estables y resilientes en el tiempo, capitalizando el buen momento que atraviesa hoy la actividad.
Primicias Rurales
Fuente: ROSGAN
















