Buenos Aires, 30 enero (PR/17) — La participación promedio de
tamberos en una canasta de productos lácteos mejoró al ubicarse en
diciembre último en el 28,9%, contra 22,4% en diciembre de 2015, a
pesar de la crisis que afecta a los tambos, según datos del
Instituto Argentino de Profesores Universitarios de Costos
(Iapuco).
"Pero ese crecimiento se forjó sobre la base de sudor y
lágrimas: a partir del desastre climático ocurrido en abril de
2016, sumado al recorte de oferta de leche por cierre de tambos y
reducción de rodeos, las industrias lácteas comenzaron a competir
de manera agresiva para originar leche", indicó un informe del
sitio Valor Soja.
Aclaró que "eso provocó que los tamberos sobrevivientes
recibieran una mejora de precios".
El reporte consideró que "el sector supermercadista y el Estado
nacional siguen sin enterarse de que los tamberos y la industria
láctea están atravesando una crisis que -en varias situaciones-
pone en riesgo la continuidad en el negocio".
También analizó que ese ajuste se trasladó al sector
supermercadista, el cual, lejos de absorber parte del mismo,
mantuvo y en algunos casos aumentó el margen de remarcación.
"En ese esquema, la participación del sector industrial en la
cadena láctea, que en diciembre de 2015 era en promedio de 32,1%,
a fines del año pasado había caído seis puntos para ubicarse en
26,0%", añadió.
Mientras que en ese mismo período el comercio, fundamentalmente
supermercadismo, pasó de 29,8% a 29,3%, mientras que el Estado
nacional (impuestos) mantuvo su participación en 15,8%.
"Es decir: ambos siguieron percibiendo la misma porción de la
torta láctea a pesar de que la misma ahora es mucho más pequeña",
consignó Valor Soja.
Datos oficiales señalan que la producción argentina de leche en
2016 fue de 9.711 millones de litros, un 14,1% inferior a la de
2015 y la más baja desde 2007.
El ajuste realizado por los tamberos, lejos de detenerse, sigue
su curso con el nuevo desastre climático ocurrido en lo que va de
este año en las cuencas lecheras localizadas en el norte de la
zona pampeana.
Los trabajadores afiliados a la Asociación de Trabajadores de
la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) –que en el
análisis de Iapuco integran el componente industrial– tampoco
resignaron margen.
Entre mayo de 2016 y abril de 2017 lograron paritarias con un
ajuste por inflación del 40% más un aporte extraordinario no
remunerativo de 3000 pesos a cobrar en febrero próximo.
"Eso sin mencionar el aporte solidario del orden de 90 millones
de pesos mensuales que Atilra cobra a las industrias lácteas",
sostuvo el análisis.
En el ranking de perdedores también se incluyen los
consumidores argentinos, quienes entre abril y diciembre de 2016,
según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de
Estadísticas y Censos (Indec), debieron afrontar un aumento
promedio de los lácteos del 24,5% contra ajustes en las canastas
farinácea y cárnica bovina de 14,6% y 9,9% en ese mismo período
respectivamente.
Primicias Rurales
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