Desde mayo de 2026 comenzó a regir el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, un mercado que concentra más del 20% de las exportaciones de las economías regionales argentinas. La reducción de aranceles promete nuevas oportunidades para sectores como el maní, el vino, la pesca y los cítricos, aunque también plantea desafíos frente a la mayor competencia de productos europeos.

 

 

Buenos Aires, lunes 13 de julio (PR/26) .- El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea ya es una realidad. Desde el 1° de mayo de 2026 entró en vigencia el Acuerdo Interino de Comercio (AIC), que establece una reducción progresiva de aranceles para una amplia variedad de productos y crea una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo, integrada por 31 países.

Para Argentina, el impacto puede ser especialmente importante en las economías regionales. En 2025, este conjunto de actividades alcanzó un récord de exportaciones por más de 11.300 millones de dólares y la Unión Europea se consolidó como uno de sus principales mercados, al recibir uno de cada cinco dólares exportados por estos sectores.

El nuevo escenario comercial busca facilitar el ingreso de productos argentinos al mercado europeo. El acuerdo elimina de manera inmediata o gradual los aranceles para la mayoría de los bienes industriales y agrícolas, aunque algunos productos continuarán sujetos a cupos de exportación o tendrán plazos más largos para alcanzar el libre acceso.

Entre los principales beneficiados aparecen sectores que ya tienen una fuerte presencia en Europa. El complejo manisero, por ejemplo, destina cerca del 58% de sus exportaciones a ese mercado y podría ampliar sus ventas de productos con mayor valor agregado, como aceite y manteca de maní.

 

También la pesca se perfila como una de las grandes ganadoras, ya que productos como langostinos, merluza y vieiras accederán con menores costos al mercado europeo.

Por ejemplo, para el caso de la pesca el efecto es directo: productos relevantes para su canasta exportadora obtienen acceso libre de aranceles de forma inmediata desde la entrada en vigor del acuerdo, como la merluza hubbsi y las vieiras. Lo mismo ocurre para el caso del complejo limón, en donde el aceite esencial de limón, uno de los principales productos de exportación del complejo, podría ingresar al mercado europeo inmediatamente sin aranceles.

 

 

Los cítricos también encuentran un panorama favorable. El limón y sus derivados, especialmente el aceite esencial, verán reducidos progresivamente los aranceles, al igual que el vino argentino, que además contará con mayor protección para sus indicaciones geográficas y denominaciones de origen.

 

 

Otro sector con expectativas es el de la miel. La reducción de aranceles abre nuevas posibilidades de exportación, aunque el volumen estará condicionado por un sistema de cuotas compartidas entre los países del Mercosur.

Sin embargo, el acuerdo también presenta desafíos. El sector lácteo, por ejemplo, tendrá oportunidades limitadas para exportar debido a los cupos establecidos y deberá enfrentar una competencia creciente de productos europeos, reconocidos por su fuerte presencia internacional. La industria vitivinícola, por su parte, también deberá prepararse para una mayor competencia en el mercado regional, ya que los vinos europeos ingresarán de manera gradual con menores aranceles.

Más allá de la cuestión arancelaria, el éxito del acuerdo dependerá de otros factores. Cumplir con las exigencias sanitarias y de calidad de la Unión Europea, mejorar la logística, fortalecer la trazabilidad de los productos y desarrollar estrategias comerciales serán aspectos clave para que las economías regionales aprovechen plenamente esta oportunidad.

 

En definitiva, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea representa una oportunidad para potenciar las exportaciones argentinas y agregar valor a la producción regional.

No obstante, el impacto será diferente según cada actividad, por lo que la competitividad, la innovación y la capacidad de adaptación serán determinantes para transformar esta apertura comercial en crecimiento económico y generación de empleo

 

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Fuente: BCR Informativo Semanal