El envejecimiento en los padres es inevitable y a medida que va avanzando, es momento de implementar nuevas rutinas y pensar en su cuidados
España, miércoles 25 marzo (PR/26) — Un día cualquiera llegas con tus padres y -de pronto- te das cuenta que el paso de los años comienzan a notarse. Actividades que antes hacían fácilmente ahora les cuestan más trabajo, o se cansan más rápido en una salida familiar.
El inevitable dolor al ver a los padres envejecer
Aunque sabemos que esta es una etapa inevitable, como hijos no estamos preparados para enfrentarlo, ya que no solo tenemos que pensar en los cambios que habrá en su estilo de vida y en cómo ayudarlos, sino que también debemos procesar el sentimiento al ver a nuestros padres en un nuevo estado de vida.
Lo más probable es que, ante esta situación, te preguntes qué puedes hacer al respecto, mientras que lidias con tal sentimiento. La cuenta de psicólogos Cuidadosamente, comparte los siguientes consejos que pueden orientarte durante este proceso de readaptación.
1Valida tu miedo y el de ellos
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Ante esta etapa es normal sentir miedo a lo desconocido y a lo que viene a partir de ahora. Los psicólogos recomiendan no ocultar tu sentimiento ni el de tus padres, ya que ellos están viviendo en carne propia dicha transición.
Aceptar que tus padres están envejeciendo, es entender que no puedes pedirles que lleven el mismo ritmo de vida que antes; pero también tener más paciencia con ellos, especialmente mientras comprendes cómo es esta nueva versión de ellos. Recuerda que para tus padres también es un proceso de adaptación y cambio.
2Acompañar no sobreproteger
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Al ver que los padres ya no pueden realizar las mismas actividades, pasamos a convertirnos erróneamente en los «padres» de nuestros padres, por lo que debemos encontrar la manera de acompañarlos, sin hacerlos sentir que están perdiendo su autonomía.
Evita regañarlos, limitarlos o infantilizarlos. Los expertos recomiendan optar por preguntar: ¿cómo puedo apoyarte para que sigas haciendo lo que te gusta? O bien, ¿hay algo en lo que te gustaría que te ayudara? Estas preguntas harán que tus padres se sientan más cómodos y no juzgados.
3Aprovechar el tiempo con ellos
Esta etapa nos recuerda nuestra finitud, por lo que puede ser un momento especial para compartir tiempo de calidad con ellos y aprovecharlos al máximo. Podemos preguntar y aprender de ellos, desde sus historias y experiencias de vida, hasta sus recetas o consejos.
La mejor manera de acompañar a los padres es con dignidad y respeto, de esta manera mostrarás tu amor y comprensión hacia ellos.
Finalmente, recordemos que el envejecimiento es una transición normal en el ser humano y aunque muchas veces la misma sociedad nos hace creer que ser una persona de la tercera edad es inservible, en realidad son signo importante de la experiencia, sabiduría y esencia del ser humano.
En una semana donde las temperaturas pueden hasta rozar los 40 grados, es importante saber dónde protegerse del calor.
Buenos Aires, 30 diciembre (PR/25) – El Servicio Metereológico Nacional incluyó a la Ciudad de Buenos Aires en el nivel naranja por temperaturas altas que podrían resultar peligrosas para las personas que integran el grupo de riesgo como niños pequeños y mayores de 65 años y, para hacerle frente al calor, el Gobierno porteño dispuso 82 refugios climáticos abiertos al público, confortables y frescos donde los vecinos y visitantes pueden protegerse, descansar y continuar con sus actividades.
Como en la Usina del Arte (Caffarena 1) o el Museo de Arte Popular José Hernández (Av. del Libertador 2373), los refugios climáticos se instalan en escuelas, bibliotecas y centros culturales con aire acondicionado o que naturalmente presentan temperaturas más confortables que en el exterior, según un informe al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas.
También hay refugios al aire libre que tienen sombra y una elevada presencia de vegetación urbana, como el Jardín Botánico Carlos Thays (Av. Santa Fe 3951) o el Ecoparque (Av. Sarmiento 2601), ideales para refrescarse y el siguiente es el mapa para chequear y conocer todos los refugios: https://buenosaires.gob.ar/adaptacion/red-de-refugios-climaticos-de-la-ciudad-de-buenos-aires o a través de Boti, el chat de la Ciudad: 11-5050-0147.
El programa porteño de refugios climáticos funciona desde hace dos años y el primer sitio que la Ciudad eligió para hacerle frente al calor fue el Jardín Botánico, mientras que luego se sumaron el Centro Cultural San Martín y los museos Larreta y el de Arte Moderno, entre muchos otros, y hoy ya son 82 los refugios climáticos que vecinos y visitantes usan para protegerse del calor.
Si bien son lugares de descanso, no brindan asistencia médica, por lo que, en caso de que una persona sienta síntomas como mareos, dolor de cabeza, deshidratación, náuseas o malestar general, se recomienda acudir al centro de salud más cercano o pedir asistencia médica inmediata llamando al SAME (107).__IP__
Ante la alerta por altas temperaturas, la Ciudad reforzó todos los equipos de emergencias como SAME, Bomberos y Defensa Civil para reducir riesgos y asistir a los vecinos. Habrá también guardias preventivas por cortes de suministro eléctrico en puntos críticos mediante el uso de generadores propios.
Qué hacer frente a las altas temperaturas
Hidratarse con frecuencia, incluso antes de sentir sed.
Evitar la exposición al sol entre las 10 y las 17, el momento de mayor intensidad térmica.
Usar ropa liviana y de colores claros, que permita una mejor ventilación del cuerpo.
Priorizar alimentos frescos, como frutas y verduras, y evitar comidas pesadas.
Permanecer en espacios frescos o con sombra, y hacer pausas si se realizan actividades al aire libre.
Realizar actividad física temprano a la mañana o hacia la tarde cuando el calor disminuye.
Nuevas tendencias transforman la manera en que los adultos mayores planifican sus desplazamientos. La digitalización, la búsqueda de lugares inéditos junto con el sentirse seguros marcan el pulso de este fenómeno
Por Juan Mascardi
Buenos Aires, sábado 20 marzo (PR/25) — El turismo para personas mayores de 70 años se transforma con la adopción de nuevas tecnologías.
En los últimos años, los viajes de personas mayores de 70 experimentaron una transformación profunda, marcada por la incorporación de nuevas tecnologías y una redefinición de las prioridades al momento de elegir destinos y experiencias.
Según la directora de la Facultad de Turismo y Hospitalidad de la Universidad Abierta Interamericana (UAI) sede Rosario, doctora Analía Brarda, este segmento de la población ha evolucionado hacia un perfil de viajero más experimentado, exigente y conectado.
Brarda señaló que los cambios en la forma de viajar se explican, en parte, por el proceso de envejecimiento poblacional. En ese sentido, recordó que, según datos de la Organización Mundial de la Salud, en 2019 la esperanza de vida promedio a nivel mundial alcanzó los 73,3 años.
El turismo senior prioriza ritmos más pausados, accesibilidad y experiencias adaptadas a las necesidades de las personas mayores.
En América Latina, y particularmente en Argentina, este fenómeno se manifiesta con mayor intensidad, ya que el país se encuentra entre los de mayor envejecimiento poblacional de la región, una tendencia que impacta en los hábitos de consumo, el tiempo disponible y las expectativas vinculadas al viaje.
La especialista explicó que, a diferencia de décadas anteriores, las personas mayores de 70 solían contratar sus viajes principalmente a través de agencias físicas, el contacto personal o la recomendación boca a boca, mientras que en la actualidad internet y las redes sociales se consolidan como canales relevantes.
Brarda subrayó que, con el paso del tiempo, los silver se han familiarizado cada vez más con estas tecnologías y las utilizan con mayor frecuencia, convirtiéndolas en herramientas clave para la toma de decisiones vinculadas al viaje y a la elección del destino.
En la misma línea, Valentina Tomasella, licenciada en Hotelería y Turismo y agente de viajes, señaló que en los últimos años se produjo un cambio significativo en las motivaciones de viaje. Según explicó, el avance de la tecnología, la globalización y una mejor calidad de vida impulsaron a este segmento a elegir destinos más desafiantes y menos convencionales.
“Hoy se animan a viajar a lugares que soñaron en su juventud y que por distintas circunstancias no pudieron concretar. Ya no se quedan con las ganas”, afirmó.
Este cambio en los hábitos de consumo se acompaña de una mayor sofisticación en las expectativas: “Estos viajeros han evolucionado y continuarán haciéndolo: cuentan con experiencia previa, han visitado distintos países y conocido diversas culturas, por lo que hoy buscan destinos diferentes o experiencias nuevas que aún no han vivido”, agregó Brarda.
San Carlos de Bariloche figura entre los destinos nacionales preferidos por los silver.
La calidad en la atención, el trato personalizado, los precios accesibles y el entorno seguro se han convertido en factores determinantes para este público.
El segmento silver integrado por personas mayores de 70 años, se caracteriza, según Brarda, por “ser un tipo de viajero dispuesto a pagar por sus experiencias, aunque sin incurrir en excesos, priorizando siempre una adecuada relación entre calidad y precio”.
Entre el ‘all inclusive’ y lo exótico
En cuanto a la frecuencia y el tipo de viajes, la directora de Turismo detalló que “los pasajeros realizan al menos dos viajes al año, uno a un destino exótico o poco común, con una duración de 20 a 30 días, larga distancia generalmente al extranjero y un presupuesto alto; el otro es mayormente a un destino conocido, de una semana como máximo diez días, a un destino nacional o país limítrofe con un presupuesto inferior”.
Los resorts con modalidad todo incluido concentran servicios, accesibilidad y tiempos de descanso
Tomasella agregó que los destinos de playa continúan siendo una de las opciones más elegidas, especialmente por quienes presentan dificultades de movilidad. En estos casos, los resorts con modalidad todo incluido facilitan el descanso y la comodidad. Además, destacó una tendencia creciente a viajar acompañados por el núcleo familiar ampliado, incluyendo hijos, nietos o sobrinos, lo que refuerza el componente vincular de la experiencia turística en esta etapa de la vida.
Los destinos argentinos
Respecto a los destinos nacionales más elegidos, Brarda mencionó a “San Carlos de Bariloche, Villa La Angostura y San Martín de los Andes, Ushuaia y Península de Tierra del Fuego, Mendoza capital y los valles vitivinícolas, Cataratas del Iguazú, Costa Atlántica”. Para que estos lugares resulten viables, deben ofrecer condiciones de accesibilidad, seguridad y servicios adaptados a las necesidades de los mayores.
Las Cataratas del Iguazú se mantienen entre los destinos nacionales más elegidos por personas mayores de 70 años.
Tomasella afirmó que la Argentina cuenta con una oferta ampliamente preparada para recibir a personas mayores de 70. Según explicó, la viabilidad no está dada por el destino en sí, sino por la adecuación de las actividades a la aptitud física y a las necesidades de cada viajero. En ese marco, destacó que los parques nacionales presentan infraestructura y servicios adaptados para personas de todas las edades.
El armado del viaje
La adaptación de los itinerarios es otro aspecto clave. Brarda explicó que “en la práctica, los itinerarios de turismo senior se adaptan priorizando la calidad de la experiencia por sobre la cantidad de actividades, sin que ello implique perder riqueza ni contenido”. La programación se vuelve más flexible, con menos actividades por día y mayor tiempo libre, “evitando recorridos apresurados”.
En cuanto a la organización del viaje, Tomasella explicó que los viajes dependen de los gustos y necesidades de cada persona. Algunos viajeros optan por sumarse a grupos con recorridos preestablecidos para simplificar la planificación y descansar de la toma de decisiones, aunque estos programas suelen mantener ritmos intensos.
Frente a ello, señaló que existen operadores especializados que trabajan con tiempos más flexibles, una alternativa que implica mayores costos pero permite viajar sin apuros y con mayor disfrute.
El uso de sillas de ruedas en entornos de playa amplía las posibilidades de disfrute del mar para personas mayores con dificultades de movilidad.
El transporte accesible y el tipo de alojamiento inciden directamente en la sensación de seguridad. Según la especialista, “el turismo silver es un turismo que viaja por más tiempo, lo que genera menos traslados de larga distancia, lo hace en épocas de poca o menor concurrencia”. Además, los viajes grupales con asistencia especializada han mostrado un crecimiento sostenido.
En relación con los traslados y el alojamiento, Tomasella indicó que los viajes en avión son los más elegidos por este segmento, debido a las condiciones de accesibilidad que presentan los aeropuertos. “Cuentan con asistencia en silla de ruedas y prioridades de embarque para personas con dificultades de movilidad”, explicó. En cuanto al hospedaje, agregó que la elección se ajusta a los gustos de cada viajero, pero con un criterio claro: “buscamos evitar subidas empinadas o ubicaciones inaccesibles que puedan complicar el viaje”.
Los cruceros ganan terreno entre las personas mayores de 70 años por la combinación de comodidad, servicios y previsibilidad del itinerario.
En cuanto a la protección durante el viaje, la directora remarcó que “en este rango etario, el seguro médico y la asistencia al viajero cumplen un rol fundamental y estratégico, ya que brindan seguridad, tranquilidad y respaldo tanto al viajero como a su entorno”.
Detalles para que no falle el viaje
Brarda también identificó los errores más frecuentes al planificar un viaje después de los 70 años: “No considerar las condiciones climáticas del destino, que pueden influir significativamente en el bienestar y la salud. Falta de flexibilidad, al no prever alternativas o tiempos libres para adaptarse a imprevistos o a cambios en el estado físico, entre otros. Descuidar la planificación de descansos, lo que puede generar cansancio excesivo y disminuir el disfrute del viaje”.
Tomasella mencionó la falta de consideración de las necesidades particulares de cada persona y la elección de programas excesivamente ajetreados, que no contemplan tiempos de descanso ni permiten disfrutar plenamente de los destinos.
Desde su experiencia profesional, la licenciada subrayó el impacto positivo que tiene viajar en esta etapa de la vida sobre el bienestar emocional y la calidad de vida. “Es de las mejores cosas que les puede pasar. Incluso una escapada de fin de semana puede ser fundamental para transitar esta etapa de manera más amena y disfrutable”, afirmó.
Para Brada, “viajar cambia la vida”. El impacto emocional de viajar en esta etapa de la vida es, para Brarda, sumamente positivo: “En el plano emocional, el viaje refuerza la autoestima y la sensación de autonomía, ya que permite seguir tomando decisiones, descubrir nuevos lugares y cumplir deseos postergados. También estimula la curiosidad, la memoria y el aprendizaje continuo, factores clave para el bienestar cognitivo.
Además, favorece la socialización, ya sea viajando en grupo, en pareja o incluso en solitario, lo que contribuye a reducir los sentimientos de soledad y a fortalecer los vínculos, concluyó la directora de la UAI.