El comercio exterior de bienes y servicios de Argentina alcanzó un récord de USD 210.213 millones en 2025

El comercio exterior de bienes y servicios de Argentina alcanzó un récord de USD 210.213 millones en 2025

Por Bruno Ferrari – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Siguiendo el comercio externo de bienes y servicios, el último año se exportaron USD 105.150 millones y las importaciones fueron de USD 105.063 millones, lo cual da un saldo conjunto relativamente equilibrado y positivo de USD 86 millones.

 

Rosario, miércoles 6 mayo (PR/26) — El año 2025, cerró con un gran dinamismo en materia de actividad comercial con el resto del mundo. Al analizar el comercio externo de bienes y servicios, se intercambiaron nada menos que USD 210.213 millones, por encima del último récord nominal de 2022 cuando se arribó a USD 206.050 millones.

Un dato no menor es que, el resultado del último año se logra con exportaciones e importaciones récord.

Las exportaciones conjuntas de bienes y servicios fueron USD 105.150 millones, lo cual es un récord histórico en términos nominales, dado que se superó el máximo anterior de 2022 cuando se arribó a los USD 103.119 millones.

Esto se logró con exportaciones de bienes por USD 87.111 millones y USD 18.039 millones en el caso de los servicios.

 

Infografía con IA

 

Por el lado de los bienes exportados, el total enviado al exterior en 2025 estuvo levemente por detrás del récord de 2022 cuando se alcanzó los USD 88.703 millones, en el marco de un shock de precios muy positivo en el sector agroindustrial por el conflicto entre Rusia y Ucrania.

De esta forma, las cantidades exportadas fueron clave y alcanzaron máximos históricos el último año, más allá de que los precios de exportación cayeron por tercer período consecutivo.

Respecto a los servicios exportados, están mostrando un dinamismo importante ya que el total vendido al exterior fue récord en 2025, luego de crecer por quinto año consecutivo y romper máximos históricos desde 2023 a la fecha.

Por su parte, las importaciones de bienes y servicios fueron USD 105.063 millones, también superando el último récord de 2022 cuando se alcanzaron los USD 102.931 millones. En el caso de los bienes, las compras del exterior se ubicaron en USD 75.791 millones, un aumento de USD 15.015 millones frente a 2024, pero por detrás del máximo de 2022 con USD 81.740 millones.

Las cantidades importadas de bienes fueron récord, aunque los precios de importación cayeron por tercer año consecutivo, algo que benefició a la balanza comercial.

En cuanto a las importaciones de servicios, marcaron un total de USD 29.272 millones en último año, también en niveles máximos y superando el anterior hito de 2017 con USD 25.202 millones.

En este contexto de gran dinamismo en el sector externo, es de interés evaluar el grado de apertura comercial de Argentina, que habitualmente se lo calcula considerando solo bienes y a partir del PIB en dólares, lo cual tiene impactos en la medición del indicador en los momentos fuertes shocks cambiarios.

Es decir, en momentos de crisis el coeficiente puede crecer en sobremanera, lo cual no necesariamente muestra una mayor apertura comercial, sino que hay un efecto de cambios en los precios relativos.

Teniendo ello en consideración, en el siguiente gráfico se muestra el coeficiente de apertura considerando la participación de las exportaciones e importaciones de bienes y servicios en el Producto Interno Bruto (PIB) en pesos constantes. Siguiendo datos de INDEC, el coeficiente alcanza en 2025 un máximo desde al menos el año 2004 con 54,2%, en el marco de un período de recuperación de la actividad económica y un esquema paulatino de apertura de la economía al mercado mundial tanto por la vía de exportaciones como importaciones.

Por último, es de interés evaluar la evolución de los saldos comerciales a nivel de bienes y servicios al sumar las exportaciones y deducir el valor importado, para entender en mayor profundidad la dinámica comercial externa del país.

En el caso de los bienes, en 2025 se obtuvo un saldo neto positivo de USD 11.320 millones, una disminución frente a los USD 18.928 millones de 2024.

Se remarca que, el año previo la macroeconomía argentina se encontraba en un período de reconfiguración importante que afectó el ritmo importador en lo que fue la primera mitad del año, situación que se fue normalizando a medida que la actividad económica comenzó nuevamente a retomar el sendero de crecimiento.

En el caso de los servicios, el saldo de dicha cuenta es estructuralmente negativo en el país, con un resultado negativo de USD 11.234 millones en 2025. Un punto importante es que, las exportaciones de servicios vienen creciendo y morigeran parcialmente el saldo total de la cuenta.

Más allá de eso, queda mucho camino por recorrer en materia de seguir dinamizando aún más las exportaciones de servicios del país, con objeto de acotar el resultado del sector externo.

De esta manera, al considerar el saldo conjunto entre bienes y servicios en 2025, el resultado positivo en el caso de bienes se ve compensado prácticamente en su totalidad por el déficit de servicios, lo cual conduce a un saldo neto relativamente equilibrado y positivo de USD 86 millones por el comercio exterior de bienes y servicios.

 

Primicias Rurales

Fuente: BCR – Informativo Semanal

Reforma laboral: seis de cada diez argentinos exigen cambios “urgentes” y “más profundos»

Reforma laboral: seis de cada diez argentinos exigen cambios “urgentes” y “más profundos»

Un estudio privado revela que seis de cada diez argentinos consideran urgente profundizar la reforma laboral impulsada por Javier Milei y reclaman cambios estructurales, baja de impuestos y mayor competitividad, en un escenario de apertura económica y presión sobre el empleo formal.

El bloque de la LLA festeja la aprobación de la reforma laboral en el Senado. Foto: Agencia NA/Redes.

Buenos Aires, domingo 1 marzo (PR/26) — La reforma laboral impulsada por Javier Milei y transformada en ley,  cayó de manera mayoritariamente positiva entre los argentinos y es percibida como una transformación de carácter urgente.

Así lo confirma un relevamiento de la consultora dirigida por Aníbal Urios, que detectó un cambio cultural profundo: seis de cada diez encuestados consideran imprescindible avanzar con modificaciones estructurales, incluso cuando implican revisar condiciones históricas del mercado de trabajo.

“El 62% dijo ‘sí, claro’ cuando preguntamos si es urgente la reforma laboral”, detalló Urios por Splendid AM 990.

Según explicó, el estudio se apartó de las preguntas tradicionales sobre imagen o intención de voto para indagar en el rumbo que la sociedad pretende para el país. “Nos corrimos de la lógica de preguntar problemas e intención de voto y nos pusimos a tratar de entender cuál es el camino que quiere la gente para la Argentina”, sostuvo.

De acuerdo con el consultor, el punto de inflexión se produjo en 2023, cuando el electorado optó por un cambio que, a su entender, difiere de experiencias previas.

“La sociedad está con otra idea. Quiere una Argentina totalmente distinta a lo que fue en los últimos 40 o 50 años. Todo lo que venga con una receta totalmente opuesta te cae bien”, afirmó. Sin embargo, aclaró que no se trata de un viraje “alocadamente opuesto”, sino de un giro con dirección definida: “Es un 60-40. Hay un componente contrario a lo anterior, pero no es ‘lo opuesto y que sea lo que Dios quiera’”.

 

Aníbal Urios

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el relevamiento muestra que el respaldo no se limita a la urgencia del debate. Ante la consulta sobre el contenido concreto de la reforma, un 30% respondió que la considera adecuada en su forma actual, mientras que otro 30% sostuvo que resulta “muy light” y demandó cambios más profundos. “Eso me llamó muchísimo la atención”, reconoció Urios, al señalar que incluso entre trabajadores alcanzados por la flexibilización se observa apoyo.

Entre los puntos discutidos figuran la posibilidad de fraccionar vacaciones en períodos más breves, la modificación del cálculo indemnizatorio -que excluye algunos ítems- y la revisión de licencias. En este último aspecto, el 62% se manifestó a favor de analizar el régimen por enfermedad. “Entiende que hay abusos”, indicó el consultor, aunque subrayó que la ciudadanía distingue entre lo que debe modificarse y lo que funciona correctamente. “La sociedad dice: ‘Lo que funciona déjenlo y lo que está mal modifíquenlo’”, resumió.

Fuerte advertencia de Dal Poggetto: “Hay destrucción de empleo formal y presión sobre las empresas”

El estudio también registra una demanda creciente hacia la dirigencia. “Hoy la sociedad está diez pasos adelante de la política y le está marcando el rumbo”, afirmó Urios. En esa línea, describió 2026 como “el año de las expectativas”, en el que la población aguardará que las reformas se traduzcan en mejoras concretas. “Todo lo que pasó en los dos años anteriores tiene que bajar a la realidad diaria”, advirtió.

En paralelo, la apertura comercial y la competencia con productos importados generan un debate sobre sus efectos. Casos como el de Fate, que anunció el cierre de operaciones ante la imposibilidad de competir con neumáticos asiáticos, o las advertencias de Techint sobre importaciones de tubos con insumos de origen chino, reflejan tensiones en el sector productivo.

El oficialismo convirtió en ley la reforma laboral y el Gobierno de Milei celebra un nuevo hito en su gestión

Frente a ese escenario, la opinión pública combina respaldo a la apertura con reclamos de equidad. “Para la sociedad hay un problema en la competencia: los impuestos”, explicó Urios. Según el sondeo, los gravámenes provinciales son los que más impactan en la vida cotidiana, por lo que una reducción impositiva aparece como condición necesaria para equilibrar reglas de juego. “Es justo que el Estado acompañe en este nuevo proceso con la reducción impositiva”, sostuvo.__IP__

El éxito de la reforma, concluyó Urios, “no se medirá sólo por su aprobación legislativa sino por su capacidad de trasladarse a la economía diaria. En ese terreno, la sociedad, que reclama transformaciones profundas y sostenidas, evaluará si el nuevo rumbo logra consolidarse más allá del plano discursivo”.

 

Primicias Rurales

Fuente: Noticias Argentinas

Boom de alimentos importados: qué marcas regresaron al país y por qué son más baratas que las nacionales

Boom de alimentos importados: qué marcas regresaron al país y por qué son más baratas que las nacionales

Alimentos importados
La apertura comercial trajo de vuelta productos de Conaprole, galletitas danesas y café italiano. En algunos rubros como las conservas y las pastas, las opciones extranjeras cuestan hasta un 30% menos 
Buenos Aires, 29 enero (PR/26) —   Las góndolas argentinas están viviendo una transformación visible. La desregulación del comercio exterior impulsada por el Gobierno ha generado un aluvión de alimentos importados que ya compiten de igual a igual —y en muchos casos con ventaja de precio— frente a la industria nacional. Desde atún ecuatoriano hasta fideos de Albania, la oferta se diversifica con marcas que regresan tras años de ausencia y nuevas opciones «low cost» que sorprenden a los consumidores.

Según relevamientos de Infobae y Clarín, el fenómeno se siente con fuerza en las grandes cadenas de supermercados, donde banderas de Francia, Alemania y Brasil señalizan productos que hasta hace poco eran exclusivos de los free shops o tiendas gourmet.

Las marcas que volvieron

El símbolo más nostálgico de este regreso es la cooperativa uruguaya Conaprole, que volvió a comercializar su manteca, dulce de leche y crema tras haberse retirado progresivamente por las trabas cambiarias.

En el rubro «dulces», reaparecieron las clásicas galletitas danesas en lata azul (marca Jacobsen Wonderfull y Dan Cake), ícono de los años 90. También se suman marcas de café premium como las italianas Lavazza y Viaggio, y el chocolate Feastables del youtuber MrBeast.

Precios: ¿Por qué conviene lo importado?

La sorpresa para el bolsillo es que muchos de estos productos llegan con precios competitivos. En categorías como conservas, café y lácteos, los importados pueden costar entre un 15% y un 30% menos que los locales.

Algunos ejemplos concretos relevados en góndola:

  • Atún: Marcas ecuatorianas como Bulnez y Máxima se venden a valores sensiblemente más bajos que las nacionales.
  • Pastas: Los fideos Pasta Bella (Albania) cuestan $1.498, frente a los $1.800 de una marca nacional líder como Matarazzo.
  • Salsas: El puré de tomate italiano Mazza ($4.094 los 680g) es más económico que la passata nacional Rina ($5.300 los 500g).
  • Galletitas: Las Traviata argentinas ($2.071) están más caras que las Coquetel brasileñas ($2.000).

Carne, frutas y la queja industrial

El ingreso de productos frescos también es notorio. Naranjas españolas, manzanas chilenas y bananas ecuatorianas ganan terreno en el Mercado Central. En carnes, las importaciones (principalmente de Brasil) crecieron un 580% interanual en 2025.__IP__

Mientras el Gobierno celebra la competencia para bajar la inflación, la COPAL (industria alimenticia) advierte que la producción local enfrenta una presión tributaria y costos logísticos que les quitan competitividad frente a lo que viene de afuera.

Fuente: Noticias Argentinas

Primicias Rurales