Aguas turquesas, mar calmo y paisajes casi vírgenes posicionan a Punta Perdices, en la costa atlántica de Río Negro, como uno de los destinos tendencia del verano entre viajeros que buscan tranquilidad y experiencias distintas.
Río Negro, viernes 23 enero (PR/26) — La costa atlántica de Río Negro se posiciona este verano como uno de los secretos mejor guardados del turismo nacional.
Con aguas mansas de tonos turquesa, paisajes agrestes y escasa intervención humana, el denominado Caribe rionegrino atrae cada vez más a viajeros exigentes que buscan experiencias exclusivas, lejos del turismo masivo.
En el extremo sur del litoral patagónico, Punta Perdices, ubicada en la Península Villarino, se consolidó como uno de los destinos más buscados por quienes desean escapar de los balnearios tradicionales y descubrir playas inesperadas dentro del país. Su creciente popularidad se explica por una combinación poco frecuente en la Patagonia: mar calmo, colores intensos y silencio absoluto.
Lo que distingue a Punta Perdices es su mar casi sin olas y de una transparencia llamativa, con tonalidades que van del turquesa intenso en la orilla al azul claro mar adentro. La arena clara, mezclada con conchillas que blanquean la costa, potencia el efecto visual y refuerza la comparación con playas caribeñas, una rareza para el Atlántico sur argentino.
El fenómeno responde también a condiciones naturales particulares: la zona se encuentra protegida por la forma de la península, lo que reduce el oleaje y favorece aguas más cálidas que en otros puntos de la costa patagónica. Durante el verano, la temperatura del mar resulta especialmente agradable para el baño, algo poco habitual en esta latitud.
El entorno es abierto, silencioso y prácticamente virgen, dominado por arbustos bajos típicos de la meseta patagónica y sin vegetación frondosa. Esta ausencia de urbanización refuerza la sensación de aislamiento y contacto directo con la naturaleza. La infraestructura turística es mínima —limitada a un parador en temporada alta—, por lo que la mayoría de los visitantes llega preparada para pasar el día completo, con provisiones, agua y protección solar.
El acceso es exclusivamente en vehículo particular. Se llega por la Ruta Nacional 3 y luego por la Ruta Provincial 1 hasta el sector conocido como Mirador Norte. El transporte público solo llega hasta San Antonio Este, lo que mantiene al destino fuera de los circuitos más concurridos. Desde la Ciudad de Buenos Aires, el viaje supera los 1.000 kilómetros, un trayecto que suma un componente de aventura y selección natural del visitante.
Además del descanso junto al mar, la zona ofrece actividades complementarias como caminatas costeras, avistamiento de aves y recorridos por sectores cercanos donde es posible observar lobos marinos y otra fauna típica del litoral patagónico, especialmente en áreas próximas al Golfo San Matías.
Lejos del turismo masivo y de los servicios estandarizados, Punta Perdices y las playas del Caribe rionegrino se afirman como una elección creciente entre viajeros VIP, amantes de la naturaleza y buscadores de destinos distintos, donde la exclusividad no pasa por el lujo, sino por el paisaje, el silencio y la sensación de descubrimiento.
La Agencia de Turismo provincial informó que la primera quincena de enero tuvo un movimiento positivo, con picos de demanda en la región andina y la costa. Bariloche y Dina Huapi lideraron las preferencias de los visitantes.
Río Negro a full en el verano (Agencia NA)
Viedma, jueves 15 enero (PR/26)— La provincia de Río Negro atraviesa la primera mitad de la temporada de verano con índices de ocupación que oscilan entre el 70% y el 76% en promedio, alcanzando picos del 85% en localidades como Dina Huapi.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el director ejecutivo de la Agencia de Turismo de Río Negro (ATUR), Diego Piquín, destacó que los centros turísticos están «más activos que nunca» y desmintió la presencia de focos de incendio en el territorio provincial, aclarando que los siniestros cercanos en Chubut ya fueron contenidos.
¿Cuáles fueron los destinos más elegidos por los turistas?
El relevamiento de la primera quincena de 2026 muestra una fuerte demanda en la Región Andina y la estepa, aunque la costa atlántica también sostuvo buenos niveles de afluencia:
Bariloche: La ciudad insignia de la cordillera registró un 80% de ocupación, consolidándose como uno de los destinos de montaña más elegidos a nivel nacional.
Dina Huapi: Sorprendió con el índice más alto de la provincia, alcanzando un 85%.
El Bolsón: Mantuvo un 70,1% de ocupación, con turistas disfrutando de actividades como trekking, rafting y su reconocida gastronomía.
Viedma: En la región mar, la capital provincial reportó un 76,2%.
Las Grutas: El balneario de aguas cálidas promedió un 70% durante los primeros diez días del año.
¿Cuál es la situación respecto a los incendios forestales?
Ante consultas sobre la seguridad en la zona cordillerana, Piquín fue categórico en diálogo con esta agencia: «Río Negro no tiene focos de incendio». El funcionario explicó que los siniestros reportados recientemente correspondían a la vecina provincia de Chubut y que los mismos ya se encuentran «controlados, contenidos y en su fase final», por lo que no afectan la experiencia de los visitantes en El Bolsón ni en el resto de los destinos rionegrinos.
¿Qué atractivos ofrece la provincia este verano?
Desde ATUR resaltaron la diversidad de propuestas que van desde las playas de Punta Perdices y Las Conchillas, con sus aguas turquesas, hasta los bosques y lagos de la cordillera1111. En la costa, Playas Doradas (56% de ocupación) se presenta como una opción ideal para deportes de viento como el kitesurf, mientras que en el Valle, localidades como Río Colorado (75%) y General Roca (74,1%) complementan la oferta turística de la temporada.
Cuando las ballenas se van, se ofrecen salidas embarcadas para ver los saltos de estos mamíferos marinos Mailen Palma
Se ofrecen salidas embarcadas para ver los saltos de estos mamíferos marinos; también es temporada de pingüinos
Por Andrea Ventura
Chubut, sábado 277 diciembre (PR/25) — Con la llegada del verano, las ballenas franca austral emprenden su largo viaje hacia el sur, luego de su temporada de nacimientos y apareamientos en el golfo Nuevo.
Y a las aguas calmas de la bahía de Puerto Madryn llegan nuevos protagonistas para un show natural único. Es tiempo de delfines. Con un sol y un calor implacables, sin los habituales vientos helados del invierno patagónico y en un mar azul intenso, se puede salir en paseos embarcados en busca de estos mamíferos marinos, de la especie oscura, un poco más chicos que los habituales grises.
Desde diciembre y hasta abril, los delfines se acercan a las costas de Madryn en busca de anchoítas, su alimento preferido, y practican frente a los barcos infinidad de saltos para la foto.
Las navegaciones, en este caso, parten desde el muelle Luis Piedra Buena de la ciudad, sin la necesidad de tener que viajar hasta Península Valdés, como sucede con las ballenas. Los delfines se ven de a decenas, mientras hacen piruetas y suben a la superficie para comer.
Madryn en verano se transforma en un destino de playa y sol, con arenas anchísimas y aguas calmas y frescas para practicar snorkeling, buceo, kayak, windsurf y stand up paddle.
Los delfines se acercan en busca de anchoítas, su alimento preferido, y practican frente a los barcos infinidad de saltos para la fotoMailen Palma
La biodiversidad marina en esta región costera de Chubut es abrumadora y un festín para los cada vez más viajeros volcados al turismo de naturaleza. Además de los delfines, en esta época se pueden ver elefantes y lobos marinos, pingüinos y cientos de aves. El Área Natural Protegida Península Valdés (Patrimonio de la Humanidad) y Puerto Madryn son en santuario de fauna marina de fama mundial.
Para ver pingüinos, se puede ir hasta la estancia San Lorenzo, en la Península Valdés, que es la más grande a nivel continental, con una población estimada en 600.000 ejemplares, que cada primavera llegan para hacer sus nidos, encubar los huevos y alimentar las crías antes de emigrar, en abril.
Además, la estancia ofrece un comedor en el antiguo galpón de esquila, donde se pueden adquirir productos regionales, recuerdos y degustar el exquisito cordero patagónico. La riqueza de la historia local se complementa con los fósiles marinos y la antigua factoría de lobos marinos que se encuentran en sus terrenos.
La reserva de Punta Tombo, a 170 km al sur de Madryn, es otro sitio histórico para ver pingüinos, mucho más económico que San Lorenzo. Se los pueden observar de muy cerca, caminando torpes por la arena y en sus nidos. La caminata por el circuito es libre y tiene una extensión de tres kilómetros entre ida y vuelta.
Un paseo de sabores
Durante enero y febrero, Puerto Madryn desplegará una agenda cultural diversa que incluirá ciclos de teatro independiente, presentaciones musicales, actividades en el Ecocentro, la clásica Noche de los Museos, propuestas para los chicos y una nueva edición de Verano, mar y libros, con la participación de escritores contemporáneos.
La biodiversidad marina en esta región costera de Chubut es abrumadoraMailen Palma
La feria gastronómica “Madryn Comestible, un paseo de sabores”, volverá a formar parte de la programación estival con una nueva edición que reunirá cocina local, cerveza artesanal, productores regionales, propuestas dulces, música y actividades para todas las edades, el 10 y 11 de enero, a partir de las 18. Como cada verano, la feria se desarrollará frente al mar, en el Playón Recreativo del Muelle Piedra Buena.
La vida nocturna también tendrá su espacio, con casino, bingo, pubs, cervecerías y bares frente a la costa que ofrecen diversas alternativas.
A solo 67 km de Puerto Madryn, por la ruta nacional 3, se encuentra Trelew, cuyo principal atractivo es el museo paleontológico Egidio Feruglio (MEF), uno de los más importantes de Sudamérica, que reabrió hace un año, luego de una importante obra de ampliación. Sus salas permiten conocer los dinosaurios que habitaron la región hace más de 65 millones de años, incluyendo especies emblemáticas descubiertas en la Patagonia.
Cada vez más viajeros viajan en esta época, dedicados al turismo de naturalezaMailen Palma
A pocos kilómetros se ubica el Parque Paleontológico Bryn Gwyn, un yacimiento a cielo abierto con hallazgos fósiles de 40 millones de años, ideal para comprender la evolución natural del territorio. También se puede visitar el museo histórico Pueblo de Luis, que reconstruye los orígenes de la colonización galesa.
Tomando la ruta nacional 25 hacia la costa, luego de Rawson, se llega a Playa Unión, un destino tradicional para disfrutar del mar, realizar avistaje de toninas overas y recorrer su pintoresco puerto.
Hacia el oeste, a 15 km de Trelew, se encuentra Gaiman, una histórica colonia galesa que mantiene vivas sus tradiciones a través del té galés, sus capillas centenarias y una identidad cultural única. Más adelante, tras 35 km, se llega a Dolavon, donde aún funciona el primer molino harinero de la región.
Las casas de té son un clásico de GaimanAníbal Greco
Regresando hacia la costa es posible recorrer el circuito de agroturismo del Valle del Río Encantado, compuesto por 10 establecimientos que ofrecen experiencias vinculadas a la producción local: vinos, fruta fina, lácteos, flores, hierbas aromáticas y visitas en chacras históricas.