Así concluirá el Jubileo Ordinario de 2025

Así concluirá el Jubileo Ordinario de 2025

El rito de clausura del Año Santo en la Basílica Liberiana se celebrará la tarde del 25 de diciembre. Le seguirán, el sábado 27, la Basílica de San Juan de Letrán y, el domingo 28, San Pablo Extramuros.

Ciudad del Vaticano, domingo 21 diciembre (PR/25) — La Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor será la primera del Jubileo 2025 en ser cerrada. La ceremonia tendrá lugar el día de Navidad a las 17:00 horas y estará presidida por el cardenal arcipreste de la Basílica Liberiana, Rolandas Makrickas (foto)

A continuación, el sábado 27 de diciembre, se llevará a cabo el cierre de la Puerta Santa de la Basílica de San Juan de Letrán. El rito está previsto para las 11:00 horas y será presidido por el cardenal arcipreste Baldo Reina, Vicario General de Su Santidad para la Diócesis de Roma.

Al día siguiente, domingo 28 de diciembre, el cardenal arcipreste de la Basílica de San Pablo Extramuros, James Michael Harvey, presidirá el rito análogo de clausura de la Puerta Santa.

El rito en Santa María la Mayor

Abierta el 1 de enero de 2025, la Puerta Santa de la Basílica Liberiana ha visto cruzar sus batientes a más de veinte millones de peregrinos y fieles. La fecha de cierre no ha sido elegida al azar: Santa María la Mayor, de hecho, es la Basílica de la Santa Navidad, custodia de las reliquias de la Sagrada Cuna donde fue colocado el Niño Jesús recién nacido.

La ceremonia comenzará con el canto de las Segundas Vísperas y, seguidamente, a las 18:00 horas, tendrá lugar el rito del cierre de la Puerta Santa, acompañado por el sonido de la Sperduta, la antigua campana de la Basílica.

Para permitir la preparación de los ritos, la Basílica cerrará al público a las 15:00 horas. El acceso se reanudará a las 16:00 horas y se permitirá, hasta completar el aforo, única y exclusivamente para participar en las celebraciones programadas. No obstante, se garantizará su transmisión en una pantalla gigante situada en la Plaza de Santa María la Mayor para beneficio de quienes se encuentren en el exterior.

El Año Santo 2025 ha representado para toda la Iglesia un evento providencial, invitando a todos los creyentes a una renovada conversión del corazón bajo el signo de la virtud de una esperanza que nunca defrauda.

Se trata de un Jubileo particular que, convocado por el Papa Francisco con la Bula Spes non confundit, fue inaugurado por el mismo Pontífice con la apertura de la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro el 24 de diciembre de 2024, pero será concluido por el Papa León XIV, elegido Sumo Pontífice el 8 de mayo de 2025, tras el fallecimiento del Papa argentino el 21 de abril de 2025.

El hecho extraordinario de que el rito de apertura y cierre del Año Santo ocurra bajo dos pontificados distintos sólo tiene un precedente: el Jubileo de 1700, abierto por Inocencio XII y cerrado por Clemente XI, como recuerda la Basílica liberiana en un comunicado.

Para la Basílica Papal de Santa María la Mayor, esta circunstancia ha cobrado un significado adicional, considerando que el Papa Francisco la eligió como su lugar de sepultura terrenal. La peregrinación jubilar, realizada piadosamente por millones de personas, se ha convertido así en un conmovedor y duradero homenaje a la memoria del Papa Francisco, que aún continúa.

La sencilla tumba del Papa Francisco en la Basílica de Santa María la Mayor

 

Las largas colas de acceso que se extienden ordenadamente por todo su perímetro se han vuelto una imagen habitual y han transmitido, de la manera más sencilla pero eficaz posible, el afecto que lo unía al pueblo de Dios.

Asimismo, cabe recordar las cerca de ochenta visitas realizadas por delegaciones oficiales de todos los países del mundo que han querido rezar ante su tumba en nombre de los pueblos y naciones de la Tierra.

 

El rito de cierre de la Puerta Santa de la Basílica de San Juan de Letrán irá seguido de la celebración eucarística, animada por el coro de la Diócesis de Roma dirigido por monseñor Marco Frisina.

Durante el Año Santo, la Puerta Santa de San Juan de Letrán ha sido cruzada por fieles de muchísimas parroquias romanas: las comunidades parroquiales, de hecho, por sí solas o integradas en prefecturas, han optado mayoritariamente por organizar su propio Jubileo en la catedral de Roma.

Los fieles podrán acceder a la basílica con entrada gratuita, de 8:00 a 10:00 horas.

Por el contrario, en el cierre de la Puerta Santa de la Basílica Papal de San Pablo Extramuros se podrá participar libremente sin necesidad de entrada.

Por último, la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro será clausurada el 6 de enero de 2026, en la Solemnidad de la Epifanía del Señor, por el Papa León XIV. De este modo, concluirá oficialmente el Jubileo Ordinario de 2025.

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Fuente: Vatican News

León XIV: Fray Lorenzo nos enseña la alegría de vivir cada día en presencia de Dios

León XIV: Fray Lorenzo nos enseña la alegría de vivir cada día en presencia de Dios

Ciudad del Vaticano, domingo 21 diciembre (PR/25) — Vatican News publica el texto íntegro de la introducción del Papa León al libro del fraile carmelita Lorenzo «La práctica de la presencia de Dios», en la nueva edición de la Librería Editora Vaticana, que salió a la venta el 19 de diciembre.
Este libro, escrito por un sencillo y humilde religioso francés que vivió en el siglo XVII, es un texto que, junto con otros, ha marcado la vida espiritual de Robert Prevost.

León XIV

Este pequeño libro se centra en la experiencia, o mejor dicho, en la práctica de la presencia de Dios, tal y como la experimentó y enseñó el fraile carmelita Lorenzo de la Resurrección, que vivió en el siglo XVII. Como ya he dicho, junto con los escritos de San Agustín y otros libros, este es uno de los textos que más han marcado mi vida espiritual y me han formado en lo que puede ser el camino para conocer y amar al Señor.

El camino que fray Lorenzo nos indica es sencillo y arduo al mismo tiempo: sencillo porque no requiere más que recordar constantemente a Dios, con pequeños actos continuos de alabanza, oración, súplica, adoración, en cada acción y en cada pensamiento, teniendo como horizonte, fuente y fin solo a Él.

Ardua, porque exige un camino de purificación, de ascetismo, de renuncia y de conversión de lo más íntimo de nosotros mismos, de nuestra mente y de nuestros pensamientos, mucho más que de nuestras acciones.

Es lo que ya escribía san Pablo a los fieles de Filipos: «Tened en vosotros los mismos sentimientos que Cristo Jesús» (Flp 2,5): por lo tanto, no sólo hay que uniformar con Dios las actitudes y los comportamientos, sino también nuestros sentimientos, nuestro propio sentir.

En esta interioridad encontramos su presencia, la presencia amorosa y ardiente de Dios, tan «otra» y, sin embargo, tan familiar a nuestro corazón. Como escribe san Agustín, «el hombre nuevo cantará el cántico nuevo» (Discursos 34,1).

La experiencia de unión con Dios, descrita en las páginas de fray Lorenzo como una relación personal hecha de encuentros y conversaciones, de ocultamientos y sorpresas, de abandono confiado y total, recuerda las experiencias de los grandes místicos, en primer lugar Teresa de Ávila, que también había dado testimonio de esta familiaridad con el Señor hasta el punto de hablar de un «Dios de las ollas». Sin embargo, indica un camino practicable por todos, precisamente porque es sencillo y cotidiano.

Como muchos místicos, fray Lorenzo habla con gran humildad, pero también con humor, porque sabe bien que todo lo terrenal, incluso lo más grandioso y dramático, es muy pequeño ante el amor infinito del Señor.

Así, puede decir irónicamente que Dios lo ha «engañado», porque él, que entró quizás un poco presuntuosamente en el monasterio para sacrificarse y expiar duramente sus pecados de juventud, encontró en cambio una vida llena de alegría.

A través del camino que fray Lorenzo nos propone, a medida que la presencia de Dios se vuelve familiar y ocupa nuestro espacio interior, crece la alegría de estar con Él, florecen las gracias y las riquezas espirituales, e incluso las tareas cotidianas se vuelven fáciles y ligeras.

Los escritos y testimonios de este converso carmelita del siglo XVII, que atravesó con fe luminosa los turbulentos acontecimientos de su siglo, sin duda menos violento que el nuestro, pueden ser de inspiración y ayuda también para la vida de nosotros, hombres y mujeres del tercer milenio.

Nos muestran que no hay circunstancia que pueda separarnos de Dios, que cada una de nuestras acciones, cada una de nuestras ocupaciones e incluso cada uno de nuestros errores adquieren un valor infinito si se viven en presencia de Dios, continuamente ofrecidos a Él.

Toda la ética cristiana puede resumirse realmente en este recordar continuamente que Dios está presente: Él está aquí.

Esta memoria, que es algo más que un simple recuerdo, porque involucra nuestros sentimientos y afectos, supera todo moralismo y toda reducción del Evangelio a un mero conjunto de reglas, y nos muestra que, realmente, como Jesús nos prometió, la experiencia de la confianza en Dios Padre ya nos da el ciento por uno aquí abajo. Confiar en la presencia de Dios significa saborear un anticipo del Paraíso.

Ciudad del Vaticano, 11 de diciembre de 2025

 

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Fuente: Vatican News

El Papa llamó hoy a la conversión y a preparar el corazón para la llegada del Reino de Dios

El Papa llamó hoy a la conversión y a preparar el corazón para la llegada del Reino de Dios

En el segundo domingo de Adviento, León XIV recuerda que, ante la inminencia del Reino de Dios, los fieles son llamados a una conversión auténtica y a prepararse para una novedad divina.

Por Patricia Ynestroza

Ciudad del Vaticano, domingo 7 diciembre (PR/25) — «Cada uno de nosotros puede ser una pequeña luz, si acoge a Jesús, brote de un mundo nuevo. Aprendamos a hacerlo como María, nuestra Madre, Mujer que aguarda con confianza y esperanza».

Fieles y peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro   (@Vatican Media)

El Papa León XIV, ante los fieles y peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro, en este segundo domingo de Adviento, ofreció un mensaje profundamente esperanzador y a la vez desafiante para los creyentes. Inspirado en el Evangelio de Mateo (3,1-12), el llamado central fue claro: la llegada del Reino de Dios está cerca, y su inminencia exige preparación interior, conversión y apertura al cambio.

 

Conviértanse porque el Reino de Dios está cerca

Antes del inicio de la misión pública de Jesús, dijo el Papa, Juan el Bautista irrumpe como su precursor. Su voz resonó en el desierto de Judea con un anuncio contundente: “Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca”. Su tono severo, lejos de repeler, atrajo multitudes porque evocaba la urgencia de tomar la vida en serio, de asumir el presente como una oportunidad de encuentro con un Dios que juzga desde las intenciones profundas y no desde las apariencias.

El Papa a la hora del Ángelus   (@Vatican Media)

La oración del Padre nuestro

León XIV recordó que, cada vez que se reza el “Padre nuestro”, los cristianos imploran: “Venga tu Reino”. Una petición que, más allá de la fórmula —agregó—, orienta la existencia hacia la novedad que Dios promete. En ella se reconoce que la historia no pertenece definitivamente a los poderosos del mundo, sino a un Dios que no reina para dominar, sino para liberar. Esta visión invita a poner pensamientos y esfuerzos al servicio de ese Reino que se aproxima.

“En la oración del “Padre nuestro”, pedimos cada día: «Venga tu reino». Jesús mismo nos lo enseñó. Y con esta invocación nos orientamos hacia lo nuevo que Dios tiene reservado para nosotros, reconocemos que el curso de la historia no está ya escrito por los poderosos de este mundo. Ponemos nuestros pensamientos y energías al servicio de un Dios que viene a reinar no para dominarnos, sino para liberarnos. Es un “evangelio”, una auténtica buena noticia, que nos motiva y nos involucra.”

Recordó, además, la imagen del profeta Isaías: un brote que surge de un tronco aparentemente muerto, símbolo de un comienzo nuevo impulsado por el Espíritu. Así obra Dios —explicó el Santo Padre—: hace florecer lo que parecía perdido y sorprende incluso a quienes esperan su llegada, como ocurrió con el propio Juan el Bautista.

 

Otro momento del rezo mariano del Ángelus   (@Vatican Media)

Caminar hacia el Reino de Dios

En esa misma línea, el Pontífice situó la experiencia del Concilio Vaticano II, como un momento en el que la Iglesia se dejó sorprender por el Espíritu y se abrió a un renovado camino común. Cuando la comunidad camina unida hacia el Reino, añadió, lo débil florece y lo imposible se vuelve posible, como en la visión bíblica donde “el lobo habitará con el cordero”.

“El mundo necesita esta esperanza”, afirmó el Papa, invitando a acoger sin miedo el Reino que ya comienza a despuntar. Jesús, presentado como el “más pequeño”, guía a la humanidad con la luz de un nuevo amanecer que inició en la humildad de Belén y brilló definitivamente en la cruz.

El Adviento, explicó por último, es una espiritualidad “luminosa y concreta”. Las luces que adornan las ciudades son un recordatorio de que cada persona puede convertirse en una pequeña luz para los demás si deja espacio a Cristo en su vida. Y como modelo de espera confiada, señaló a María, la mujer que supo acoger con fe paciente la novedad de Dios.

 

El Papa saludando a los fieles presentes en la Plaza de San Pedro   (@Vatican Media)
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Fuente: Vatican News
Turquía: La «pequeña pero vibrante» Iglesia que espera al Papa León XIV

Turquía: La «pequeña pero vibrante» Iglesia que espera al Papa León XIV

El delegado capuchino en Turquía, el padre Paolo Pugliese, y el párroco de la Catedral del Espíritu Santo en Estambul, el padre Nicola Masedu, participaron en un diálogo virtual con la prensa para hablar sobre la vida de los cristianos en el país que el Papa visitará a partir del 27 de noviembre en su primer viaje apostólico.

Por Roberto Paglialonga – Ciudad del Vaticano

Ciudad del Vaticano, lunes 24 noviembre (PR/25) — La imagen de una Iglesia numéricamente pequeña, pero vibrante y multifacética, caracteriza la presencia cristiana en Turquía.

Este tema fue abordado en una rueda de prensa virtual —en la que también participaron medios del Vaticano y otras cadenas que acompañan al Papa León XIV en su próximo viaje a Turquía y Líbano, del 27 de noviembre al 2 de diciembre— por el padre Paolo Pugliese, quien vivió en Éfeso y Antioquía y, ahora, es delegado y superior de los frailes capuchinos en Estambul, y el padre Nicola Masedu, sacerdote salesiano y párroco de la Catedral Basílica del Espíritu Santo, quien lleva quince años en Turquía tras haber servido en Líbano, Irán y Belén.

La realidad de la Iglesia en Turquía

«Nosotros, los católicos, en particular, constituimos un grupo significativo, aunque solo sea por nuestra clara identidad; por nuestro perfil internacional distintivo, con fieles procedentes de muchas partes del mundo (como africanos y filipinos) y, sobre todo, por la figura y las enseñanzas del Papa que nos respaldan», explica el padre Pugliese.

Hay comunidades cristianas en Estambul; en Meryem Ana Evi, cerca de Éfeso, donde se encuentra la Casa de María, lugar donde la madre de Jesús vivió con el apóstol Juan; en el sur, en Mersin, con la única parroquia católica de la zona; y en Antioquía, donde Pablo y Bernabé fundaron los primeros grupos de cristianos que surgieron del paganismo y donde se empezó a llamar cristianos a los cristianos.

Esto significa que «en Turquía hay muchas Turquías, con diferentes influencias y estilos de vida»: por ejemplo, en el sur, «hay una fuerte presencia de alauitas, musulmanes y ortodoxos, un aspecto que hace que las relaciones con otras religiones y confesiones sean históricamente estimulantes y duraderas».

En la ciudad portuaria de Esmirna, aún residen muchas familias de origen europeo, conocidas como levantinas, que se asentaron allí desde la época de las repúblicas marítimas de Venecia y Génova y el floreciente comercio con Oriente Medio. En Estambul, junto a los católicos, también existen iglesias de tradición oriental, como la armenia, la siríaca, la caldea y, por supuesto, la ortodoxa bajo el patriarca Bartolomé, así como una extensa red de grupos similares al protestantismo (las llamadas «Iglesias Libres»).

Por supuesto, admite, «la Iglesia no está reconocida como entidad jurídica, lo que puede presentar dificultades; sin embargo, hay un nuncio apostólico acreditado, lo que garantiza el mantenimiento de una relación directa con la Santa Sede». Y lo interesante es que, junto a las actividades litúrgicas, «existen actividades caritativas, es decir, diversas formas de ayuda, que se llevan a cabo de manera informal o a través de organizaciones como Cáritas».

Una presencia que se remonta a los primeros siglos

En efecto, «no debemos olvidar», reitera el padre Masedu, «que la Iglesia ha estado aquí desde los primeros siglos; seis apóstoles trabajaron aquí: Pedro, Andrés, Pablo, Felipe, Bartolomé y Juan. Daremos testimonio de ello con un obsequio a León, a quien entregaremos un cáliz grabado a mano con sus imágenes en relieve», anticipa. Y existe una larga historia de santos que vivieron o nacieron en Turquía: Ignacio de Antioquía, Basilio, Policarpo, Juan Crisóstomo, así como Juan XXIII, quien fue obispo de Estambul durante diez años y que «desde aquí ayudó a salvar, gracias también a la intervención del embajador alemán Franz von Papen, a nada menos que 24.000 judíos».

Esto subraya cómo el país siempre ha sido tierra de encuentro y acogida, incluso en tiempos difíciles, y, a menudo, de amistad entre creyentes de diferentes religiones. El propio Roncalli lo atestiguó, afirmando sentirse orgulloso de su amistad con los turcos, pues lo habían acogido con los brazos abiertos.

Y el pueblo guarda este sentimiento en sus corazones, tanto que, con motivo de su beatificación en el año 2000, le dedicaron la Via Papa Roncalli. Dentro de los límites de la libertad que se nos ha concedido, hacemos todo lo posible —confirma—. Si existen restricciones, las respetamos, en el espíritu de Juan XXIII, es decir, obedeciendo la ley y enseñando a los demás a obedecerla.

Preferimos la humildad y el ejemplo de Roncalli a las proclamaciones, para seguir manteniendo viva su presencia en nuestras comunidades.

Padre Pugliese: Nuestra misión es ser sacerdotes y pastores.

Esta declaración fue reiterada por Pugliese, quien enfatizó que «nuestra misión es ser sacerdotes, pastores, y esto también nos enseña a respetar el ámbito en el que podemos trabajar». De hecho, en lo que respecta a cuestiones políticas o sociales internacionales, «nuestro reconocimiento está garantizado por el Papa. Primero Francisco y ahora León, por ejemplo, se han pronunciado personalmente sobre Gaza, mientras que otros guardaron silencio. Escuchar sus voces en esas tierras no fue insignificante y ha contribuido a aumentar nuestra credibilidad».

El atractivo del cristianismo para muchos turcos también

Además, el fraile capuchino explica cómo este reconocimiento y credibilidad resultan atractivos también para «muchos turcos que hoy se interesan por el cristianismo y desean convertirse al cristianismo, al descubrir que tienen raíces cristianas (quizás por ser de origen búlgaro o griego); o incluso para jóvenes con un interés más generalizado. Esto hace necesarias las actividades catequéticas». Incluso dentro de la sociedad civil, «hay una curiosidad e interés positivos por la llegada del Papa», añade Salesiano Masedu, lo que significa que «la importancia de la religión ha aumentado con el tiempo, incluso a nivel cultural».

El diálogo ecuménico como “privilegio absoluto”

En lo que respecta al diálogo ecuménico, ambos clérigos coinciden en que Turquía goza de un «privilegio absoluto». «Somos bendecidos con la debilidad, parafraseando a San Pablo», explica Pugliese. «Todos somos minoría, y esto facilita el diálogo, las relaciones y la aceptación mutua de una manera que no se encuentra en otros lugares. Hay una actitud positiva que se manifiesta durante la Semana de la Unidad de los Cristianos, y hoy con el 1700 aniversario del Concilio de Nicea. El Papa también —cree él—, con sus visitas a las comunidades armenia y siríaca, demostrará un ecumenismo integral: caminemos juntos, como ellos intentaron hacerlo en el año 325 d. C.».

Padre Masedu: el testimonio vivo de Don Santoro

«Estamos viviendo excelentes momentos de comunión con otras denominaciones cristianas», concluye Masedu. En respuesta a una pregunta, explica que el recuerdo de Monseñor Luigi Padovese, asesinado en Iskenderun en 2010, y del Padre Andrea Santoro, asesinado en Trabzon en 2006 mientras estaba en la iglesia, sigue muy presente en el país. «Hoy, esa ciudad cuenta con una iglesia próspera, con una sólida congregación de locales y extranjeros», concluye el salesiano. «Y su ejemplo ha inspirado a muchos a venir aquí a seguir sus pasos».

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Fuente: Vatican News

El Papa a los jóvenes: La tecnología puede ayudarnos a vivir nuestra fe cristiana

El Papa a los jóvenes: La tecnología puede ayudarnos a vivir nuestra fe cristiana

Un momento del encuentro digital del Papa León XIV con los jóvenes estadounidenses el viernes 21 de noviembre de 2025 por la tarde.   (@Vatican Media)

León XIV se reúne en línea con más de 15 000 adolescentes congregados en Indianápolis, Indiana, e invita a los jóvenes católicos a crecer en la amistad con Jesucristo, a utilizar la tecnología de forma saludable para profundizar en su fe y a evitar el uso de categorías políticas para hablar de la Iglesia.

Por Devin Watkins – Ciudad del Vaticano

Ciudad del Vaticano, sábado 22 noviembre (PR/25) —  Más de 15 000 jóvenes se reunieron con el Papa León XIV a través de un enlace de vídeo el viernes 21 de noviembre de 2025, mientras asistían a la Conferencia Nacional de la Juventud Católica (NCYC) en la ciudad estadounidense de Indianápolis.

Moderado por Katie Prejan McGrady, el evento contó con la participación de seis jóvenes católicos que pidieron al Papa que compartiera sus opiniones sobre temas que iban desde los sacramentos y la salud mental hasta la inteligencia artificial y el futuro de la Iglesia.

En su discurso de apertura, León XIV elogió a los jóvenes estadounidenses por tomarse el tiempo de reunirse en persona y los animó a ser miembros activos de sus comunidades parroquiales.

La conferencia les dio la oportunidad de asistir a misa, rezar ante el Santísimo Sacramento y recibir el sacramento de la reconciliación, y el Papa comentó que estas actividades son «oportunidades reales para encontrarse con Jesús».

La vida sacramental

La primera pregunta que se le hizo al Papa versaba sobre aceptar la misericordia de Dios cuando hemos pecado o defraudado a otros.

El Sucesor de Pedro reconoció que a todos nos cuesta pedir la misericordia de Dios y aceptar que Él realmente nos perdona en la confesión.

«El pecado nunca tiene la última palabra», afirmó. «Siempre que pedimos la misericordia de Dios, Él nos perdona. El Papa Francisco dijo que Dios nunca se cansa de perdonar, ¡somos nosotros los que nos cansamos de pedir!».

El corazón de Dios, añadió, es diferente al nuestro, ya que Él nunca se cansa de buscar a la oveja perdida. Por tal motivo, el Obispo de Roma invitó a los jóvenes a encontrarse con Cristo en el sacramento de la Reconciliación, confesando abiertamente sus pecados y acogiendo el perdón de Jesús en la absolución del sacerdote.

 

El Papa León XIV respondió cinco preguntas de los jóvenes presentes.   (@Vatican Media)

Luchando contra la depresión y los problemas de salud mental

A continuación, Prevost respondió a una consulta sobre los problemas de salud mental, como sentirse triste o abrumado.

Animó a todos a abrirse a una relación profunda con Jesús, confiándole sus dificultades en la oración.

«En la quietud, podemos hablar con sinceridad de lo que hay en nuestro corazón», declaró. «Durante la adoración eucarística, puedes mirar a Jesús en el Santísimo Sacramento y saber que Él te mira con amor».

Los jóvenes, añadió el Papa, también deben encontrar adultos de confianza en los que puedan confiar, para que Dios pueda hablarles a través de otros, como padres, profesores, sacerdotes y animadores juveniles.

También les incentivó a rezar por el don de los verdaderos amigos, que nos impulsan a «buscar a Jesús cuando la vida se vuelve confusa o difícil».

«Muchos jóvenes dicen: «Nadie me entiende». Pero ese pensamiento puede aislarte», sostuvo el Pontífice.

«Cuando te invada ese sentimiento, intenta decir: «Señor, tú me entiendes mejor que yo mismo», y confía en que Él te guiará».

Fe y tecnología

Al contestar una pregunta sobre los efectos de la tecnología en la fe, el Papa León XIV defendió la utilidad de las herramientas modernas para conectar a personas que se encuentran a miles de kilómetros de distancia.

«La tecnología puede ayudarnos realmente a vivir nuestra fe cristiana», aseveró. «También nos proporciona herramientas increíbles para rezar, leer la Biblia y aprender más sobre nuestras creencias».

Al mismo tiempo, el Papa advirtió que la tecnología nunca puede sustituir las relaciones reales y presenciales ni la participación en la Eucaristía, e invitó a los jóvenes católicos a ser conscientes del tiempo que pasan frente a la pantalla y a asegurarse de que la tecnología esté al servicio de sus vidas, y no al revés.

La inteligencia artificial, planteó León XIV, se ha convertido en una característica definitoria de nuestra época, y remarcó que la seguridad no solo consiste en controlar el desarrollo de los modelos de IA, sino también en capacitar a las personas para que tomen decisiones saludables a través de la educación y la responsabilidad personal.

Todas las herramientas deben apoyar nuestro camino de fe y desarrollo intelectual, no obstaculizarlo, apuntó.

«Tengan cuidado de que el uso de la IA no limite su verdadero crecimiento humano», subrayó. «Úsenla de tal manera que, si desapareciera mañana, aún sabrían cómo pensar, crear y actuar por sí mismos. Recuerden: la IA nunca podrá reemplazar el don único que ustedes son para el mundo».

 

Encuentro digital del Papa con los jóvenes estadounidenses, viernes 21 de noviembre de 2025.   (@Vatican Media)

El futuro de la Iglesia

El Papa León respondió luego a la cuestión sobre el futuro de la Iglesia, recordando la promesa de Jesús a Pedro de que «las puertas del infierno no prevalecerán contra la Iglesia».

La Iglesia se prepara para el futuro permaneciendo «fiel a lo que Jesús nos pide hoy», continuó, reiterando que el Espíritu Santo ha guiado a la Iglesia a través de dos milenios de problemas y desafíos.

Los jóvenes, expresó el Papa, no solo son el futuro de la Iglesia, sino también su presente, y los animó a participar asistiendo a la misa dominical y uniéndose a actividades juveniles en las que puedan crecer en la fe.

«Si sienten que el Señor los llama a algo específico, hablen con el párroco de su parroquia o con otro líder de confianza», óacot. «Ellos pueden ayudarlos a discernir lo que Dios les pide».

 

Amigos de Cristo, misioneros del Evangelio

Por último, el Santo Padre expresó sus esperanzas para el futuro de los jóvenes en la Iglesia, instándolos a contribuir a su configuración en los años venideros.

En respuesta a su deseo juvenil de hacer algo significativo, el Papa exhortó a los jóvenes católicos a ofrecer generosamente su tiempo y sus talentos para edificar la Iglesia.

«En lo más profundo de nuestro ser, anhelamos la verdad, la belleza y la bondad porque fuimos creados para ellas», destacó. «Y este tesoro que buscamos tiene un nombre: Jesús, que quiere ser encontrado por ustedes».

Los jóvenes están llamados a ser amigos de Cristo y constructores de paz, «que edifiquen puentes en lugar de muros, que valoren el diálogo y la unidad en lugar de la división».

«Tengan cuidado de no utilizar categorías políticas para hablar de la fe», agregó. «La Iglesia no pertenece a ningún partido político. Más bien, ayuda a formar vuestra conciencia para que puedan pensar y actuar con sabiduría y amor».

Para concluir, invitó a los jóvenes católicos estadounidenses a escuchar la llamada de Dios en sus vidas y a discernir su vocación, ya sea el matrimonio, el sacerdocio o la vida religiosa.

«¿A qué causa más grande que el Evangelio podrían dedicar su vida?», preguntó. «El mundo necesita misioneros. Necesita que compartan la luz y la alegría que han encontrado en Jesús».

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Fuente: Vatican News