El Papa León XIV apareció con un nuevo báculo el pasado 6 de enero, festividad de la Epifanía. Este accesorio litúrgico, cargado de historia, expresa tanto la continuidad con sus predecesores como la identidad propia del nuevo Papa
Ciudad del Vaticano, jueves 22 enero (PR/26) — Algunos observadores consideran que, al cerrar la Puerta Santa de la basílica de San Pedro, el Papa León XIV puso fin definitivamente al pontificado de Francisco y abrió simbólicamente el suyo…
Hay un indicio que respalda este análisis: el pasado 6 de enero se presentó ante las dos puertas de bronce con un nuevo báculo pontificio en la mano.
Este accesorio, también llamado férula papal, es altamente simbólico. La Oficina de Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice publicó una larga nota para detallar las elecciones del papa.
«El nuevo báculo papal utilizado por el Papa León XIV sigue la línea de las utilizadas por sus predecesores, uniendo la misión de anunciar el misterio del amor expresado por Cristo en la cruz con su gloriosa manifestación en la resurrección», subraya esta institución encargada de velar por el buen desarrollo de las celebraciones litúrgicas del jefe de la Iglesia católica.
Este nuevo báculo, de estilo sobrio, recuerda claramente al de san Pablo VI, diseñado por el escultor italiano Lello Scorzelli en 1965 y ampliamente utilizado por sus sucesores hasta el propio León XIV.
Esta vez, ha sido realizada en plata maciza por los hermanos Salvi, orfebres que trabajan habitualmente con el Vaticano.
Está coronada por una cruz en la que aparece Cristo con su cuerpo glorioso, liberado de los clavos de la Pasión.
«Como en las apariciones del Resucitado, presenta a los suyos las llagas de la cruz, como signos luminosos de victoria que, sin borrar el dolor humano, lo transfigurar en un amanecer de vida divina», detalla el Vaticano. Aunque el Año de la Esperanza ya ha terminado, el Papa mantiene así la esperanza de la Resurrección.
Isabella Bonotto/POOL | ALETEIA
Desde principios de la Edad Media, los papas utilizan la ferula pontificalis como símbolo de su poder espiritual y temporal. Probablemente, en sus orígenes se trataba de un simple bastón rematado por una cruz que recibían al tomar posesión de su cátedra en San Juan de Letrán.
El uso de esta férula sólo se requiere en dos ocasiones en la liturgia: durante la apertura de una puerta santa, en la que el papa debe golpear tres veces las hojas con este accesorio, y durante la consagración de las iglesias, para trazar en el suelo el alfabeto latino y griego previsto por el rito.
Este báculo se diferencia del de los obispos porque no está curvado en su extremo, sino que está coronado por una cruz. No obstante, recuerda la autoridad del obispo de Roma como sucesor de Pedro. Esta férula también puede verse como el bastón de pastor con el que el Papa guía a sus ovejas, el pueblo de Dios.
El nuevo báculo también lleva el sello del Papa estadounidense.
En él ha grabado su lema pontificio: «In illo uno unum» (En aquel que es Uno, seamos Uno), tomado de san Agustín. Una forma, una vez más, de situarse en la línea de sus predecesores, al tiempo que afirma su propia identidad.
En su catequesis sobre la Constitución dogmática Dei Verbum, el Papa León XIV afirmó que Jesucristo es la revelación plena y definitiva de Dios, subrayando que la fe cristiana no se basa en ideas abstractas, sino en un encuentro personal con el Hijo que introduce a los creyentes en la relación filial con el Padre.
Patricia Ynestroza – Ciudad del Vaticano
Ciudad del Vaticano, jueves 22 enero (PR/26) — Durante su catequesis dedicada a la Constitución dogmática Dei verbum del Concilio Vaticano II, el Papa León XIV subrayó que la revelación de Dios no consiste en ideas abstractas, sino en un encuentro personal que alcanza su plenitud en Jesucristo.
El Pontífice explicó que Dios se revela a la humanidad a través de un diálogo de alianza, en el que se dirige a las personas como a amigos. Esta revelación, señaló, no se limita a transmitir conceptos, sino que comparte una historia y llama a una relación viva de comunión y reciprocidad.
Audiencia general del Papa León XIV en el aula Pablo VI (@VATICAN MEDIA)
Según el Papa, este proceso culmina en Jesucristo, a quien el Concilio define como “mediador y plenitud de toda la revelación”. En Él, Dios no sólo habla, sino que se entrega personalmente, haciéndose presente en la historia humana y permitiendo que cada persona se descubra conocida en lo más profundo de su verdad.
Conocer a Dios como hijos
León XIV destacó que Jesús revela al Padre introduciendo a los creyentes en su propia relación filial con Él. Gracias al Hijo enviado por el Padre, los hombres tienen acceso a Dios en el Espíritu Santo y participan de su vida divina. De este modo, el conocimiento de Dios no es intelectual, sino relacional: se alcanza entrando en la comunión del Hijo con el Padre.
El Papa recordó las palabras del evangelio de san Lucas, en las que Jesús, movido por el Espíritu Santo, alaba al Padre por haberse revelado a los pequeños. Para León XIV, este pasaje muestra que la verdadera revelación es don de Dios y no resultado del mero esfuerzo humano.
Un momento de la Audiencia general (@Vatican Media)
La identidad del creyente
En su catequesis, el Pontífice afirmó que en Cristo Dios revela también la identidad del ser humano.
Al comunicarse a sí mismo, Dios manifiesta que los hombres y mujeres son hijos, creados a imagen del Verbo. San Pablo, recordó el Papa, afirma que el Espíritu del Hijo clama en los corazones de los creyentes llamando a Dios “Abba, Padre”.
Esta conciencia filial —señaló— permite al cristiano vivir con confianza, sabiendo que el Padre conoce sus necesidades y lo mira con amor incluso en lo secreto.
La humanidad de Jesús, lugar de la revelación
Uno de los puntos centrales de la catequesis fue la afirmación de que Jesucristo revela al Padre a través de su humanidad. El Papa insistió en que la revelación divina se realiza en la vida concreta de Jesús: en sus palabras, sus obras, sus gestos de compasión, su muerte y su resurrección.
Reducir la humanidad de Cristo, advirtió, empobrece la comprensión de la revelación. Por el contrario, es en la humanidad plena de Jesús donde se manifiesta de manera íntegra la verdad de Dios.
Una fe encarnada
León XIV subrayó que la salvación cristiana no se limita a un acontecimiento aislado, sino que abarca toda la vida de Jesús. El Señor que nace, enseña, sana, sufre, muere, resucita y permanece entre los suyos es, en su totalidad, revelación del Padre.
El Papa concluyó recordando que, gracias a Jesucristo, el creyente puede estar seguro de que nada lo separará del amor de Dios. Esta certeza, afirmó, es el fundamento de una fe vivida con abandono confiado en el Padre.
En un mundo marcado por divisiones, la historia de Santa Rosa de Lima emerge como un llamado a la unidad y a la fe vivida en lo cotidiano. Presentado por primera vez en la Filmoteca Vaticana, Una rosa para el mundo es el documental del director peruano, Luis Enrique Cam que redescubre a Santa Rosa de Lima como una figura de alcance global, más vigente que nunca.
Por Patricia Ynestroza – Ciudad del Vaticano
Ciudad del Vaticano, miércoles 21 enero (PR/26) — En el marco de la presentación del documental «Una rosa para el mundo» en la Filmoteca Vaticana, Vatican News entrevistó al cineasta peruano Luis Enrique Cam, director de esta obra que explora la vida, la espiritualidad y el impacto universal de Santa Rosa de Lima, a 400 años de su muerte.
El proyecto no sólo busca reconstruir la historia de la santa peruana, sino también revelar cómo su figura continúa inspirando a personas de distintas culturas y continentes.
«Una rosa para el mundo» no es solo una biografía histórica, sino una invitación a descubrir cómo una vida aparentemente silenciosa puede transformar comunidades enteras y convertirse en un símbolo universal de fe, unidad y esperanza.
A la presentación del documental, asistieron numerosos miembros del cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, monseñor Javier Domingo Fernández González, jefe de protocolo de la Secretaría de Estado, y, en representación del Dicasterio para la Comunicación, el vicedirector editorial Alessandro Gisotti, quien agradeció al director y a los organizadores por el documental.
Una obra, subrayó, que ayuda a conocer mejor la devoción por Santa Rosa de Lima en Perú y en el mundo. El evento ha sido organizado por la Embajada del Perú ante la Santa Sede. Su embajador Jorge Ponce San Román ha presentado el documental.
El origen de una historia necesaria
La idea del documental nació como parte de las conmemoraciones por los cuatro siglos del fallecimiento de Santa Rosa de Lima. Para Cam, el proyecto surgió de una inquietud personal: la presencia cotidiana de la santa en el Perú contrasta con el desconocimiento profundo sobre su vida real.
“Los peruanos convivimos con Santa Rosa en hospitales, comisarías y espacios públicos, pero sabemos muy poco de su historia”, señala el director. Fue precisamente esa curiosidad la que lo llevó a emprender una investigación de más de un año que reveló una figura extraordinaria cuya influencia trasciende fronteras.
Uno de los aspectos que más lo impactó fue constatar la devoción internacional que despierta la santa. En la casa donde nació, en Lima, peregrinos de diversas nacionalidades dejan cartas y deseos en el pozo familiar, evidencia de una fe viva que inspira el título del documental: Una rosa para el mundo.
Un antes y un después en la mirada del director
Para Luis Enrique Cam, el proceso de investigación marcó un cambio personal profundo. Recorrer los espacios donde vivió Santa Rosa, así como los lugares vinculados a otros santos peruanos como San Martín de Porres, le permitió comprender la dimensión humana y espiritual de esa devoción.
El 30 de agosto, fecha central de la festividad de Santa Rosa, es un momento decisivo: miles de personas hacen largas filas para dejar sus cartas con esperanza y fe. “Es una experiencia que transforma a cualquiera”, afirma.
Una narrativa que une a un país
El documental aborda la historia de una mujer que llevó una vida sencilla y silenciosa, pero cuya muerte congregó a toda la ciudad. Para Cam, ese contraste representa el mensaje central de la obra: una figura capaz de unir a una sociedad más allá de sus diferencias.
“Hoy necesitamos mirar lo que nos une, no solo lo que nos separa”, sostiene. Desde esa perspectiva, Santa Rosa aparece como un símbolo de convergencia espiritual y social para el Perú y América Latina.
Investigación histórica y acceso a espacios inéditos
El proyecto se apoyó en historiadores especializados y en un trabajo de campo que incluyó Lima y Roma. Uno de los mayores logros fue acceder a conventos de clausura poco conocidos por el público.
En el convento donde murió Santa Rosa, el equipo registró imágenes del espacio conservado tal como era en su época. También visitaron el convento de Santa Catalina, fundado años después de su muerte, donde se resguardan objetos personales, reliquias, cartas y bordados realizados por la santa.
Entre los hallazgos más significativos destaca un retrato antiguo atribuido a un artista anónimo, supervisado por la madre de Santa Rosa, considerado una de las representaciones más fieles de su rostro. Muchas de estas piezas no habían sido filmadas en más de un siglo.
Hablando con el director, mostró una foto de la santa, una réplica que es la que la madre de Santa Rosa llevó al convento cuando hizo los votos, como religiosa de clausura y lleva algunos objetos que pertenecieron a la santa entre ellos este cuadro. Esta réplica la presentó el director Cam ante el Papa León XIV este miércoles, al concluir la audiencia general, para pedirle que la bendijera.
Cuadro de la Santa bendecido por el Papa León XIV
Una devoción que atraviesa continentes
«Una rosa para el mundo» recorrió más de diez ciudades en cuatro continentes, revelando expresiones culturales diversas de devoción. Uno de los testimonios más conmovedores fue el registrado en un pueblo de Holanda, donde desde 1669 se realiza una procesión anual en honor a Santa Rosa, agradeciendo su intercesión durante una peste histórica. “Ver a holandeses marchando con estandartes peruanos fue profundamente emocionante”, recuerda Cam.
Un mensaje vigente para el mundo actual
Para el director, la vigencia de Santa Rosa radica en su opción de santificarse en la vida cotidiana. Aunque quiso ingresar a un convento, comprendió que su misión estaba en el hogar, sirviendo a los enfermos como laica comprometida. “Es un mensaje para quienes vivimos en medio de las actividades diarias: la espiritualidad también se construye en lo cotidiano”, explica.
La Filmoteca vaticana: una presentación llena de simbolismo
La presentación del documental en la Filmoteca Vaticana representa un hito para el realizador. Roma, como centro del catolicismo, tiene un significado especial para la figura de Santa Rosa, profundamente vinculada al papado y a la tradición dominica. “Que esta obra se proyecte aquí es un honor inmenso”, expresa.
Un camino que recién comienza
Sobre el futuro del documental, Cam reconoce que el alcance de una obra audiovisual es impredecible. Sin embargo, confía en que la devoción por los santos peruanos continúe creciendo y que Santa Rosa siga inspirando a nuevas generaciones.
El Papa, asomado al balcón de su estudio privado en el Palacio Apostólico | Crédito: Vatican Media
Por Victoria Cardiel
Ciudad del Vaticano, lunes 19 enero (PR/26) — Durante el rezo del Ángelus de este domingo, el Papa León XIV instó a rechazar las “ilusiones pasajeras de éxito y de fama” e invitó a seguir el ejemplo de San Juan Bautista que reconoció su «pequeñez» ante Jesús y le dio «espacio a su grandeza».
Asomado al balcón de su estudio privado en el Palacio Apostólico, el Pontífice dirigió una reflexión centrada en el pasaje del Evangelio de San Juan (cf. Jn 1,29-34), en el que el Bautista reconoce en Jesús al Cordero de Dios: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo», recordó.
A continuación, el Papa subrayó que Juan «reconoce en Jesús al Salvador, proclama su divinidad y su misión al pueblo de Israel y luego se aparta, una vez cumplida su tarea».
Ante los cientos de files congregados en la Plaza de San Pedro, León XIV destacó la actitud de humildad del Bautista, quien, pese a ser una figura muy popular y temida incluso por las autoridades de Jerusalén, no se deja seducir por el prestigio ni por la notoriedad.
«Le habría sido fácil aprovecharse de esta fama; en cambio, no cede en absoluto a la tentación del éxito y la popularidad», afirmó. Por el contrario, «frente a Jesús, reconoce su propia pequeñez y le da espacio a su grandeza».
A menudo «se le da una importancia excesiva a la visibilidad»
El Papa señaló que este testimonio resulta especialmente actual ya que a menudo «se le da una importancia excesiva a la aprobación, al consenso y a la visibilidad, hasta el punto de condicionar las ideas, los comportamientos y los estados de ánimo de las personas».
El Santo Padre advirtió que esta dinámica genera «sufrimiento y divisiones» y conduce a «estilos de vida y de relación efímeros, decepcionantes y oprimentes».
Frente a ello, el Pontífice rechazó lo que denominó «sucedáneos de la felicidad» y recordó que «nuestra alegría y nuestra grandeza no se basan en ilusiones pasajeras de éxito y de fama, sino en sabernos amados y deseados por nuestro Padre que está en los cielos».
Dios no viene «para sorprendernos con efectos especiales»
En su meditación, León XIV subrayó que el amor anunciado por Jesús no se manifiesta con gestos espectaculares, sino en la cercanía y la compasión: «Es el de un Dios que aún hoy viene entre nosotros, no para sorprendernos con efectos especiales, sino para compartir nuestro esfuerzo y asumir nuestras cargas».
Antes de concluir, el Papa exhortó a los fieles a no dejarse distraer por lo superficial y a aprender de San Juan Bautista un estilo de vida marcado por la sencillez y la profundidad espiritual. «No malgastemos tiempo y energías persiguiendo lo que es mera apariencia», pidió.
Finalmente, invitó a amar las «cosas sencillas y las palabras sinceras», a vivir con sobriedad y a reservar cada día «un momento especial» para el silencio, la oración y la escucha.
Roma/Ciudad del Vaticano, 16 de enero (PR/26) .- . Su Santidad el Papa León XIV recibió hoy en audiencia privada a Álvaro Lario, Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), en el Palacio Apostólico. En el encuentro se puso de relieve la fuerte convergencia entre la visión social del Santo Padre y la misión del FIDA de transformar las vidas y las economías rurales para lograr la seguridad alimentaria y una mayor prosperidad en algunas de las zonas más vulnerables del mundo.
El Presidente Lario expresó al Papa León XIV su agradecimiento por hacer énfasis en la dignidad humana, la inclusión y el apoyo a las comunidades vulnerables, prioridades que reflejan las inversiones y los programas del FIDA en las zonas rurales, incluidas aquellas afectadas por conflictos, perturbaciones climáticas e inseguridad alimentaria.
“El FIDA y la Santa Sede comparten la convicción de que todas las personas, especialmente en las zonas rurales, deben tener la oportunidad de llevar vidas productivas, obtener ingresos dignos y vivir en paz. Estos son los fundamentos para que todos los seres humanos puedan vivir con dignidad”, añadió Lario.
La larga experiencia pastoral del Papa León XIV en el Perú fue un punto de conexión importante. La labor del FIDA en el país, incluido el proyecto Avanzar Rural, ha incrementado los ingresos rurales en un promedio del 40 %, lo que demuestra el impacto del desarrollo impulsado por las comunidades.
Asimismo, el Presidente Lario subrayó la función que desempeña el desarrollo rural, especialmente para la gente joven, en lo que respecta a prevenir la inestabilidad y la migración forzosa. Los programas del FIDA demuestran que, cuando las familias rurales tienen acceso a recursos, mercados y herramientas de resiliencia, pueden aumentar sus ingresos, crear pequeñas empresas y acceder a nuevas oportunidades económicas. Esto impulsa el crecimiento en las zonas rurales y hace que las comunidades rurales sean menos vulnerables a los conflictos y la inestabilidad, que son factores determinantes del desplazamiento.
En Etiopía, cada incremento de la productividad del suelo en las inversiones del FIDA se asoció con una reducción del 3 % de los conflictos locales. Del mismo modo, en Malí, en los distritos que no habían recibido inversiones se experimentó un incremento del 8 % en los conflictos locales frente a otros distritos que habían tenido acceso a asistencia financiera y habían participado en programas de asesoramiento.
El Presidente Lario acogió con beneplácito el liderazgo moral del Santo Padre para alentar la solidaridad internacional y promover un mundo más justo e inclusivo.
“Nos sentimos inspirados por el llamamiento del Papa León XIV a fomentar la construcción de la paz”, añadió Lario. “Invertir en la población rural genera una estabilidad duradera y una prosperidad compartida”.
La reunión tuvo lugar mientras el FIDA se prepara para lanzar su nueva campaña trienal de reposición de recursos, un esfuerzo destinado a movilizar recursos básicos para invertir en las personas rurales durante el período 2028-2030.
Se estima que el 8,2 % de la población mundial, alrededor de 673 millones de personas, padeció hambre en 2024, frente al 8,5 % en 2023 y el 8,7 % en 2022. El 80 % de las personas más pobres del mundo vive en las zonas rurales de los países en desarrollo.