El Papa afirmó que el perdón es una fuerza “más auténtica que la de las armas»

El Papa afirmó que el perdón es una fuerza “más auténtica que la de las armas»

Durante el rezo del Ángelus en la festividad de San Esteban, el Pontífice advirtió sobre las dificultades actuales que enfrentan quienes buscan la justicia.

 

Ante una multitud de peregrinos, el Papa encabezó el rezo del Ángelus. Foto: Agencia NA/Redes.

Buenos Aires, sábado 27 de diciembre (PR/25)  “El cristiano no tiene enemigos, sino hermanos y hermanas que lo siguen siendo incluso cuando no se comprenden entre ellos”, sentenció el papa León XIV desde la ventana del Palacio Apostólico.

Ante una multitud de peregrinos que colmaron la Plaza de San Pedro, el Pontífice encabezó el rezo del Ángelus en la festividad de San Esteban, primer mártir de la Iglesia, y aprovechó la ocasión para reflexionar sobre el martirio como un proceso de «nacer a la luz».

Durante su alocución, el Santo Padre explicó que para los primeros cristianos esta entrega representaba el verdadero nacimiento, ya que «el martirio es un nacer al cielo: en efecto, una mirada de fe, incluso en la muerte, ya no advierte sólo oscuridad».

Al destacar la figura del protomártir, el Papa resaltó que el rostro de Esteban «parecía el de un ángel» debido a su decisión de no pasar indiferente ante la historia y afrontarla mediante el amor. En este sentido, vinculó la entrega del santo con el misterio de la Navidad al señalar que «venimos al mundo sin decidirlo, pero luego pasamos por muchas experiencias en las que se nos pide cada vez más conscientemente ‘venir a la luz’, elegir la luz».

 

El Papa encabezó el rezo del Ángelus. Foto: Agencia NA/Redes.

Asimismo, el Pontífice advirtió sobre las dificultades actuales que enfrentan quienes buscan la justicia, calificando la coherencia cristiana como una «belleza rechazada» por aquellos que temen perder sus cuotas de poder.

En un pasaje de fuerte contenido social, León XIV denunció que «quienes hoy creen en la paz y han elegido el camino desarmado de Jesús y de los mártires, son a menudo ridiculizados, excluidos del debate público y, no pocas veces, acusados de favorecer a adversarios y enemigos». Frente a este escenario, reivindicó la figura del perdón al recordar que «Esteban murió perdonando, como Jesús: por una fuerza más auténtica que la de las armas».

Finalmente, el Santo Padre instó a reconocer la dignidad del prójimo como base de la esperanza, definiéndola como «una fuerza gratuita, presente en el corazón de todos, que se reactiva y se comunica de manera irresistible cuando alguien comienza a mirar a su prójimo de otra manera», antes de pedir la intercesión de la Virgen María para alcanzar una alegría que disipe todo temor «así como la nieve se derrite al sol».

Fuente: #AgenciaNA

Primicias Rurales

Aún resuenan los ecos del festejo de la Navidad en Roma y en todo el mundo

Aún resuenan los ecos del festejo de la Navidad en Roma y en todo el mundo

Buenos Aires, viernes 26 diciembre (PR/25) — Aún resuenan los ecos del festejo de la Navidad en Roma y en todo el mundo, marcado por el mensaje de esperanza y paz que el Papa León XIV dirigió desde el Vaticano.

En el corazón de la celebración de la Natividad, el Pontífice recordó que el nacimiento de Jesús no es solo un acontecimiento del pasado, sino una presencia viva que transforma la historia: “Alegrémonos todos en el Señor, porque nuestro Salvador ha nacido en el mundo… Él es nuestra paz”, afirmó

En su primera Navidad como Pontífice, Robert Prevost subrayó que el Niño de Belén vence “al odio y a la enemistad con el amor misericordioso de Dios”.

En esa misma línea, León XIV exhortó a no reducir la Navidad a un sentimiento pasajero, sino a dejar que el misterio del pesebre se traduzca en gestos concretos. “Cuando la fragilidad de otros penetra en nuestros corazones, cuando su dolor rompe nuestras rígidas certezas, entonces la paz ya ha comenzado”, expresó, invitando a abrirse al prójimo.

Y añadió: “En este santo día, abramos nuestros corazones a nuestros hermanos y hermanas que necesitan y sufren”, porque —remarcó— “la Navidad nos recuerda que Dios se acerca al corazón de nuestras pequeñas historias”, haciendo de la esperanza una luz capaz de perdurar más allá de las celebraciones litúrgicas.

Vivamos la Navidad en todo momento

La Navidad no se clausura con el paso de los días, porque al Niño Dios se lo cuida todo el año, en la oración cotidiana, en la caridad y en el compromiso con los demás.

La tradición cristiana recuerda que el pesebre permanece armado hasta el 6 de enero, solemnidad de la Epifanía del Señor, cuando la Iglesia celebra la manifestación de Jesús a los pueblos representados por los Reyes Magos.

Guardar el pesebre en esa fecha no es un simple gesto doméstico, sino un signo de fe: el Niño nacido en Belén continúa acompañando la vida de los creyentes mucho más allá del tiempo litúrgico de la Navidad.

Primicias Rurales. Matilde Fierro

Jubileo 2025: Cardenal Makrickas cierra la Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor

Jubileo 2025: Cardenal Makrickas cierra la Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor

En la solemnidad de la Natividad de Jesucristo se ha celebrado el rito de clausura de la Puerta Santa. El cardenal arcipreste instó a los fieles a abrirse a la escucha de la Palabra, a la acogida del prójimo y al perdón. La esperanza es una luz que debe traducirse en oración y atención a los pobres para ser una Iglesia “con el Evangelio en las manos y el hermano en el corazón”.

Por Isabella Piro

Ciudad del Vaticano, viernes 26 diciembre (PR/25) — Los tañidos de la Sperduta, la antigua campana que evoca el sentido de la peregrinación, acompañaron el cierre de la Puerta Santa de la Basílica papal de Santa María la Mayor en el inicio del final del Jubileo 2025.

En el crepúsculo de ese jueves 25 de diciembre de 2025, en la solemnidad de la Navidad de Nuestro Señor Jesucristo, y bajo una lluvia persistente en Roma, numerosos peregrinos se congregaron en el templo mariano para presenciar el antiguo rito presidido por el cardenal arcipreste Rolandas Makrickas.

«Al cerrar esta Puerta Santa, creemos que el corazón del Resucitado, fuente inagotable de vida nueva, permanece siempre abierto para quien espera en Él», afirmó.

Un rito antiguo y solemne

Tras sus palabras, en un clima de profundo silencio, el purpurado subió los peldaños que conducen a la Puerta. De rodillas sobre el umbral, se detuvo en oración antes de ponerse en pie y cerrar los batientes. Ha pasado casi un año desde su apertura el 1 de enero de 2025. La elección del 25 de diciembre para su clausura no es casual: Santa María la Mayor custodia las reliquias de la Sagrada Cuna donde fue depositado el Niño Jesús al nacer.

 

El cardenal Makrickas preside la santa misa tras el cierre de la Puerta Santa   (@VATICAN MEDIA)

Convertirse en puertas abiertas para los demás

“Lo que se cierra no es la gracia divina, sino un tiempo especial de la Iglesia; lo que queda abierto para siempre es el corazón misericordioso de Dios”, subrayó Makrickas durante la misa posterior, amenizada por la Capilla Musical Liberiana, que precisamente este Año Jubilar celebra el 480º aniversario de su fundación.

“Hoy hemos visto cómo se cerraba la Puerta Santa —manifestó el purpurado—, pero la puerta que realmente cuenta es la de nuestro corazón: se abre al escuchar la Palabra de Dios, se ensancha al acoger al hermano y se fortalece al perdonar y pedir perdón”.

Por ello, invitó a recordar que “cruzar la Puerta Santa fue un don, y convertirnos desde hoy en puertas abiertas para los demás es nuestra misión de futuro”. Un gesto sencillo y solemne que se transforma en “memoria agradecida y misión valiente”.

 

En su homilía, el arcipreste destacó la peculiaridad de este «Jubileo de la Esperanza» que llega a su fin: un Año Santo iniciado por el Papa Francisco y continuado por el Papa León XIV. Un precedente similar solo se encuentra en el Año Santo de 1700, inaugurado por Inocencio XII y clausurado por Clemente XI. Sin embargo, hoy como entonces, se trata de “un relevo que nos entrega la imagen de una vida de la Iglesia que nunca se interrumpe”, porque “el Señor jamás abandona a su Iglesia”.

Revisa los momentos más significativos de la clausura de la Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor

La paz es posible

El Jubileo de la Esperanza, prosiguió el purpurado, ha sido un tiempo en el que la Iglesia ha anunciado al mundo que Dios no está lejos, que la paz es posible y que la misericordia es más fuerte que el pecado. Siguiendo la estela de los pontífices Bergoglio y Prevost, Makrickas recordó que la esperanza no es una ilusión ni un optimismo ingenuo, sino una “fuerza concreta que abre caminos nuevos” y una “luz que ninguna noche puede apagar”.

 

 

Un momento de la celebración   (@VATICAN MEDIA)

Traducir el Año Santo en gestos concretos

Desde la basílica que custodia el icono de la Salus Populi Romani y los restos del Papa Francisco, el cardenal exhortó a los fieles a traducir el Jubileo en oración renovada, atención a los pobres y reconciliación familiar. Solo así se podrá ser “una Iglesia con el Evangelio en las manos y el hermano en el corazón”.

La celebración concluyó con las notas del tradicional villancico Noche de Paz y la bendición solemne.

 

Así que, tras el cierre de la primera el 25 de diciembre, quedan por cerrar tres más de las cuatro basílicas papales.

Cuando el cardenal cerró el 25 de diciembre de 2025 la Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor, esa fue la primera de las cuatro Puertas Santas de las basílicas papales de Roma en cerrarse en el marco del cierre progresivo del Jubileo 2025.

En total son cuatro Puertas Santas que se abrieron para este Año Jubilar:
San Pedro (la principal)
San Juan de Letrán
Santa María la Mayor
San Pablo Extramuros

Todas ellas se cerrarán en diferentes fechas hasta el 6 de enero de 2026, cuando queda clausurada la Puerta Santa de San Pedro y termina oficialmente el Jubileo.

Primicias Rurales

Fuente: Vatican News

 

Hoy en el mensaje Urbi et Orbi: León XIV clamó por la paz mundial y diálogo político sin exclusiones ideológicas

Hoy en el mensaje Urbi et Orbi: León XIV clamó por la paz mundial y diálogo político sin exclusiones ideológicas

Buenos Aires, jueves 25 diciembre (PR/25) — En un contexto internacional atravesado por guerras y tensiones, el Papa León XIV centró su mensaje del Urbi et Orbi en un llamado urgente a la paz y a la responsabilidad ética de la comunidad internacional.

Ante unas 26.000 personas reunidas en la Plaza de San Pedro, afirmó que la paz auténtica no surge espontáneamente, sino que exige asumir responsabilidades concretas orientadas a actuar con amor, reconciliación y justicia.

También exhortó a que “el Niño Jesús inspire a quienes tienen responsabilidades políticas en América Latina”, de modo que, ante los numerosos desafíos, “se dé espacio al diálogo por el bien común y no a las exclusiones ideológicas y partidistas”. A este respecto, observó que la Navidad es real cuando ilumina la vida pública y motiva decisiones capaces de fortalecer la convivencia y la paz social .

La Navidad como fuente de una paz que transforma

El Pontífice recordó que la paz anunciada en el nacimiento de Jesús no se construye desde la imposición, sino desde la misericordia de Dios. Es una paz —afirmó— que nace en la misericordia de Dios y que convoca a la conciencia humana a comprometerse activamente en la transformación de la realidad.

A partir de la liturgia de la Navidad, observó que la venida de Cristo conserva actualidad como signo de esperanza frente a las divisiones del mundo actual. La paz proclamada en Belén, dijo, no se ha extinguido, sino que sigue ofreciendo luz y orientación en medio de las sombras de la historia.

El Dios que nace en la pobreza y se acerca a los excluidos

El obispo de Roma, indicó que el nacimiento de Jesús hecho hombre, desde la sencillez y la precariedad reveló la opción de Dios por acercarse a los más vulnerables. Al elegir la pobreza, Cristo se identifica con quienes viven en los márgenes y dignifica su sufrimiento.

Por otra parte, remarcó que la grandeza que propone el Evangelio no pasa por el poder ni la acumulación, sino por la cercanía con quienes viven el abandono y la injusticia. En ese sentido, señaló que la Navidad llama a descubrir a Cristo en las heridas de la historia.

Paz y responsabilidad: un camino que compromete a todos

El líder religioso subrayó que Jesucristo es “nuestra paz” porque invita a enfrentar el mal con responsabilidad y conversión. Según explicó, La paz, aclaró, no se construye ignorando las faltas, ni echando culpas, sino reconociendo errores, abriéndose al perdón y trabajando por la reconciliación de las relaciones.

En su mensaje, León XIV planteó que los procesos de reconciliación tienen una raíz profundamente humana y personal, pero consecuencias sociales y políticas. Apuntó que únicamente una humanidad abierta al perdón y capaz de perdonar puede construir estructuras más justas y pacíficas.

Un clamor por las regiones heridas del mundo

El Papa amplió su mirada a los numerosos escenarios marcados por la violencia, la guerra y las catástrofes humanitarias. imploró al Niño de Belén “paz y consuelo para las víctimas de todas las guerras, especialmente las olvidadas”, y para quienes padecen “la injusticia, la inestabilidad política, la persecución religiosa y el terrorismo”. Recordó de modo especial a Sudán, Sudán del Sur, Malí, Burkina Faso y la República Democrática del Congo. Incluyó en sus oraciones al pueblo de Haití, para que cese toda forma de violencia y el país pueda avanzar por el camino de la paz y la reconciliación.

En ese contexto, pidió a los responsables de las naciones y a la comunidad internacional un compromiso renovado con la paz, la justicia y la ayuda solidaria y observó que la figura del Niño Jesús debe inspirar a quienes toman decisiones de impacto global, recordándoles que el poder encuentra su sentido auténtico en el servicio y la protección de la vida humana.

América Latina y el desafío del diálogo

De forma particular, el Papa volvió la mirada hacia América Latina, una región marcada por fuertes tensiones sociales y políticas, invitó a sus líderes a escuchar y dialogar sin exclusiones, dejando de lado la polarización política, como camino para enfrentar a las necesidades de sus pueblos.

El Pontífice afirmó que únicamente un diálogo centrado en el bien común, puede abrir caminos para construir la paz y permitir el desarrollo en contextos de desigualdad y exclusión social.

Cercanía con quienes más sufren

En su mensaje, el Papa manifestó su preocupación por quienes viven en situaciones de mayor vulnerabilidad —pobres, migrantes, refugiados, jóvenes desempleados y privados de libertad—, haciendo ver que Cristo se identifica con ellos. Para ayudar a subsanar estas heridas, invitó a la comunidad cristiana y a la sociedad a comprometerse activamente con la solidaridad y la defensa de la dignidad humana.

El Pontífice recordó al final de su mensaje que la Navidad es la certeza de un Cristo que no condena, sino que salva y sana, acompañando a la humanidad en sus sufrimientos. Apuntó, que esta celebración llama a toda la humanidad a asumir la responsabilidad de construir una sociedad más fraterna, iluminada por gestos concretos de amor y justicia .

 

 

Fuente: adn.celam.org/
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León XIV pasa su primera Navidad en el Vaticano, pero el recuerdo del Padre Prevost vive en las celebraciones en Chiclayo

León XIV pasa su primera Navidad en el Vaticano, pero el recuerdo del Padre Prevost vive en las celebraciones en Chiclayo

La gente pasa junto a una pancarta con una imagen del Papa León XIV en la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo en Chiclayo, región de Lambayeque, norte de Perú, el 12 de mayo de 2025. ERNESTO BENAVIDES/AFP/AFP via Getty Images

Chiclayo, Perú, jueves 25 diciembre (PR/25) — “Yo quiero una pistola por Navidad”, le dice al padre Elky Segura uno de los niños que juegan en la puerta del ‘Comedor parroquial León XIV”. “Pistola no, es malo”, le contesta el padre con una sonrisa. “De juguete”, aclara el pequeño.

Los niños ríen y hacen bulla; el viento levanta la tierra afuera del comedor de material prefabricado. Adentro, cerca de la cocina, pequeña y muy sencilla, las fotos del entonces monseñor Robert Prevost están pegadas en la pared, como una estampita que los cuida. Son de 2018, año en el que inauguró el lugar con fondos de Cáritas, la confederación de la iglesia para obras sociales.

En Chiclayo, la figura del papa está en todos lados en esta Navidad

En la cocina, Rosita y Daria sirven el almuerzo a una parte de las 70 personas que comen en este lugar a diario. Daria cuenta que su día inicia a las 6:30 de la mañana. “Soy la que hace las compras, me voy al mercado. Yo le pregunto a Rosita un día antes qué se va a hacer”. Así, desde las nueve de la mañana, Rosita hace el milagro de todo cocinero.

“Moseñor Prevost, viendo que aquí había una capilla y un terreno amplio, decidió construir con Cáritas” el comedor y “los primeros atendidos fueron venezolanos”, dice en referencia a la gran cantidad de migrantes que había en 2018. Chiclayo es una de las ciudades con mayor cantidad de migrantes venezolanos de Perú y una alta porción de ellos viven en la vulnerabilidad, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

El Comedor papa León XIV

A partir del nombramiento de Prevost como papa, en mayo pasado, “le hemos puesto León XVI”, cuenta a CNN Elky Segura. El comedor queda en San Antonio, una zona de bajos recursos de Chichayo.

El padre Elky conoció al hoy papa León XIV en 2015, meses después de su llegada a Chiclayo, donde vivió de 2014 a 2023. “Es un pastor prudente, escucha mucho, no toma decisiones improvisadas, reflexiona mucho, discierne. Él nunca ha tenido un sacerdote amigo, en particular, con todos era igual, no había distinción”, dice Elky.

Para Elky Segura, su mayor legado es la enseñanza que les dio para “abrir los ojos a los más necesitados”.

Y esa enseñanza y el recuerdo de Prevost estarán en cada rincón de la ciudad en esta Navidad, la primera del exobispo de Chiclayo como papa.

El anhelo de una visita en 2026

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En el comedor, Daria y Rosita, gracias a una donación, reparten víveres por Navidad a quienes almuerzan allí. Daria, increíblemente, conoce el nombre de cada uno de los beneficiarios, “ella es Irene, ella Amanda…”. Con su celular, quiere capturar la entrega de los alimentos, pero se detiene de pronto. “Un ratito porque no he filmado nada”, ríe, cuando se da cuenta que no ha presionado el botón para grabar.

Daria conoció a Prevost mientras él realizaba su trabajo pastoral. Como muchos en Chiclayo, tiene una foto con el hoy papa. Rosita también lo conoció y recuerda que veía a Prevost llegar a la capilla como obispo de Chiclayo. Su deseo para el 2026 es “que venga a conocer, darle un abrazo ya como nuestro papa”, dice sonriendo.

Robert Prevost vivió y trabajó en el obispado de Chiclayo durante 8 de los más de 20 años que estuvo en Perú. En la puerta del edificio, Jimmy, encargado de la seguridad, saluda a CNN como en mayo 2025, cuando el mundo se preguntaba dónde quedaba Chiclayo, la ciudad que el nuevo papa había mencionado como su “querida diócesis” durante su discurso inaugural como León XIV.

El ingreso al obispado está decorado con motivos navideños y una foto en tamaño real del ahora Papa León XIV. También hay fotos de Prevost desde que era un niño desconocido hasta convertirse en papa. Jimmy, que lo vio tantos años entrar y salir por la puerta del obispado, también tiene una foto con él.

Foto tomada el 24 diciembre 2022, donde se ve a Prevost repartiendo alimentos en el comedor de la Catedral de Chiclayo

En el patio decorado por Navidad, Prevost dio su último mensaje por Nochebuena en Chiclayo, que está en la página de Facebook de la diócesis. “Busquemos vivir en paz”, dijo en aquel momento.

En el obispado, el padre Fidel Purisaca, que vivió y trabajó con Prevost en la diócesis de Chiclayo, entonces era el director de Prensa y Comunicación. Conocida la noticia de que monseñor Prevost había sido elegido papa, se comunicó con él por Whatsapp, pero desde entonces lo hace a través de su secretario, Edgar Rimaycuna, debido a su ocupada agenda papal.

Rimaycuna, también chiclayano, fue secretario de Prevost en Perú y continúa trabajando con él ahora en el Vaticano.

Los regalos de la última Nochebuena

La última Nochebuena que Prevost pasó en Chiclayo, el padre Fidel estuvo con él y con otras personas que eran parte del obispado. Recuerda que el papa repartió algunos regalos sencillos, como telas para pantalones y camisas.

También rememora la última misa por Navidad de Prevost en la catedral, en diciembre de 2022. “Habitualmente todos los días tenía la celebración de la santa misa de la catedral”.

A la misa por la Nochebuena “acudía mucha gente y él tenía un mensaje especial en cada Navidad”, cuenta a CNN el padre Fidel. Antes de aquella última misa del 24 de diciembre, Prevost compartió en el comedor de la catedral con chiclayanos humildes, sirvió la comida y repartió regalos personalmente.

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En ese mismo comedor aún está el auto que León XIV manejaba y que ahora es usado por el actual obispo de Chiclayo. “Disfrutaba manejar, lo hacía muy bien”, dice el padre Fidel Purisaca.

Frente al obispado, en un aparcamiento hay un cartel con la foto de Prevost que dice: “Saludamos con aprecio a nuestro Papa León XIV, quien fue cliente de nuestro estacionamiento y vecino”.

Las imágenes de Robert Prevost, están por gran parte de Chiclayo. Hay fotos en carteles que dicen “Bienvenidos la ciudad del papa León XIV” y murales con su rostro que quedaron tras un concurso organizado por la municipalidad.

El municipio también organizó, junto al obispado, una muestra con prendas y objetos que utilizó el papa y una ruta turística para disfrutar de las iglesias de Chiclayo.

Su foto por todos lados

Una fotografía en tamaño real recibe a quienes ingresan al obispado, otra en el balcón de la municipalidad, otra en la puerta de la catedral. Allí está Edmundo Maraví, que vende calendarios con el rostro de León XIV y, desde hace casi 30 años, ayuda a la iglesia.

“Yo nací aquí en Chiclayo, yo de chiquito siempre me venía a la iglesia y decidí trabajar voluntariamente, ya tengo 28 años así”. “Nuestro papa siempre ha sido una persona muy honesta, caritativa, como se dice una persona muy buena, siempre ha apoyado a los más pobres”, dice orgulloso y deja claro que, para él, León XIV es de Chiclayo.

“Nuestro Perú se siente tan orgulloso de tener nuestro papa; la verdad no pensábamos, porque el día que supimos que ya tuvimos un papa chiclayano la gente aquí se alocaba”.

“Él va a venir a vernos, yo sé que él viene, está haciendo su programación para venir y va venir, y ojalá que no me pase nada a mí para verlo”, dice Matilde Angulo, sentada en una de las bancas de la plaza principal de Chiclayo donde está la catedral. “Ha tenido mucha influencia no solo en la ciudad sino en los ámbitos rurales, ha hecho mucha obra a beneficio de gente que necesita”, dice otro chiclayano, Luis Eduardo Huaranga.

Prevost no solo está presente en todas sus fotos en Chiclayo, sino también en “los corazones de los cristianos fue una alegría inmensa, y pienso que sí, sigue presente el papa aquí”, dice Yazmin, mientras camina en la plaza principal.

Su amiga Mirella Reyes recuerda que Prevost celebró muchas misas en Chiclayo.

“Él asistía a las parroquias de cada distrito, a hacer las primeras comuniones, las confirmaciones, entonces una de ella fui yo, porque asistió a mi confirmación”.

Mirella conserva las fotos que se tomó años atrás con él, sin imaginar que aquel cura se convertiría algún día en el papa León XIV.

Primicias Rurales

Fuente: CNN en Español