Vacaciones 2026: cómo evitar el apunamiento y qué precauciones tomar al conducir en altura

Vacaciones 2026: cómo evitar el apunamiento y qué precauciones tomar al conducir en altura

Viajar a destinos de altura durante las vacaciones de 2026 requiere planificación, adaptación progresiva y cuidados específicos para la salud y la conducción. Qué recomiendan los especialistas para reducir riesgos al volante.

 

Buenos Aires, viernes 2 enero (PR/26) — Durante las vacaciones 2026, miles de personas viajarán a destinos de altura del Norte argentino y la Cordillera, donde el apunamiento y las condiciones de manejo representan dos de los principales riesgos.

El Mal Agudo de Montaña puede aparecer a partir de los 2.400 metros sobre el nivel del mar y está directamente relacionado con la velocidad del ascenso, mientras que la conducción en altura exige técnicas distintas por la pérdida de potencia del vehículo y la complejidad del terreno.

El apunamiento no es causado por la altura en sí, sino por la falta de tiempo del organismo para adaptarse a la menor disponibilidad de oxígeno. Cuando el ascenso es rápido, la presión parcial de oxígeno disminuye y el cuerpo necesita realizar un mayor esfuerzo respiratorio para mantener la oxigenación de órganos vitales como el cerebro y el corazón.

Los síntomas más frecuentes incluyen dolor de cabeza pulsátil, náuseas, mareos, falta de apetito, cansancio extremo e insomnio. En casos más severos pueden aparecer vómitos persistentes, confusión o desorientación, señales que obligan a descender de inmediato, ya que no existe tratamiento efectivo que reemplace la pérdida de altura.

 

Cómo evitar el apunamiento y qué precauciones tomar al conducir en altura
Cómo evitar el apunamiento y qué precauciones tomar al conducir en altura | Freepik

A estos riesgos se suman las particularidades de la conducción en montaña, como rutas angostas, curvas cerradas, ripio, pendientes prolongadas y cambios climáticos bruscos. Tanto el conductor como el vehículo deben adaptarse a un entorno donde los errores se pagan caro y la prevención es clave.

 

Cómo prevenir el apunamiento y favorecer la adaptación del cuerpo

 

La regla central para evitar el Mal Agudo de Montaña es el ascenso gradual. Los especialistas coinciden en que no se debe subir “de un tirón” a grandes alturas para pernoctar. Si el destino final supera los 3.500 metros, lo ideal es realizar paradas intermedias y pasar al menos una o dos noches en ciudades de altura media, como Salta o San Salvador de Jujuy, antes de continuar.

Otra recomendación fundamental es dormir siempre a menor altura que la alcanzada durante el día. Si se visitan cerros o pasos elevados, conviene descender algunos cientos de metros para pasar la noche, lo que facilita la aclimatación y reduce la aparición de síntomas.

 

Cómo evitar el apunamiento y qué precauciones tomar al conducir en altura

 

La hidratación cumple un rol central en la prevención. El aire de montaña es extremadamente seco y aumenta la pérdida de líquidos a través de la respiración. Se recomienda ingerir entre dos y tres litros de agua por día, incluso sin sensación de sed, ya que una sangre bien hidratada circula con mayor facilidad y mejora la oxigenación de los tejidos.

La alimentación también debe adaptarse. En altura, la digestión se vuelve más lenta porque el cuerpo prioriza el riego sanguíneo a órganos vitales. Por eso se aconsejan comidas livianas, ricas en carbohidratos complejos como arroz, pastas y frutas, y evitar carnes rojas, frituras y platos muy grasos antes y durante el ascenso.

Durante las primeras 48 horas, se recomienda eliminar por completo el consumo de alcohol y tabaco, ya que ambos reducen la capacidad del organismo para captar oxígeno y agravan los síntomas del apunamiento.

Entre los recursos tradicionales, el consumo de hojas de coca —ya sea mascadas o en infusión— es una práctica ancestral ampliamente utilizada en el norte argentino y países andinos. Sus alcaloides actúan como estimulantes respiratorios y vasodilatadores, ayudando a mitigar el dolor de cabeza y el malestar general. También se aconseja llevar caramelos o alimentos dulces para contrarrestar mareos leves.

En personas con antecedentes de hipertensión, enfermedades cardíacas o respiratorias, se recomienda una consulta médica previa al viaje. En algunos casos, el profesional puede indicar medicación preventiva como la acetazolamida, siempre bajo prescripción.

Conducir en altura: riesgos, técnica y preparación del vehículo

 

La conducción en alta montaña implica asumir que el vehículo también “se apuna”. En motores de aspiración natural, la menor cantidad de oxígeno reduce la eficiencia de la combustión, provocando una pérdida de potencia estimada entre un 10% y un 15% por cada 1.000 metros de altura. Esto se traduce en aceleraciones más lentas y mayor exigencia mecánica.

Cómo evitar el apunamiento y qué precauciones tomar al conducir en altura

 

Para compensar esta pérdida, se recomienda evitar marchas largas y mantener el motor a un régimen de revoluciones más alto, utilizando cambios más bajos para obtener mayor torque. Forzar el acelerador en una marcha alta solo aumenta el consumo y el desgaste sin mejorar el rendimiento.

En subidas prolongadas, es clave no exigir de más al motor y estar atento a la temperatura, incluso cuando el clima es frío. El sistema de refrigeración trabaja bajo mayor exigencia y la presión cambia con la altitud, por lo que el líquido refrigerante debe ser de buena calidad y el radiador estar en óptimas condiciones.

En descensos largos, la técnica central es el uso del freno motor. La regla práctica indica bajar con la misma marcha que se utilizó para subir. El abuso del freno de pie puede provocar el recalentamiento del sistema, hacer hervir el líquido de frenos y generar pérdida total de capacidad de frenado, un fenómeno conocido como fading.

En rutas de cornisa y ripio, la prioridad de paso corresponde siempre al vehículo que asciende, ya que retomar la marcha cuesta arriba es más difícil. Las maniobras deben ser suaves, evitando frenadas bruscas o giros repentinos del volante, ya que la adherencia es limitada.

El uso de la bocina en curvas cerradas y sin visibilidad es una práctica de seguridad habitual en montaña, ya que permite advertir la presencia a camiones o colectivos que circulan en sentido contrario. Mantener las luces bajas encendidas las 24 horas también es obligatorio y fundamental para ser visto.

Antes de viajar, se recomienda realizar un chequeo específico del vehículo: presión y estado de los neumáticos, incluido el auxilio, funcionamiento de luces, nivel de combustible y sistema de refrigeración. En zonas como la Puna o la Cordillera, nunca se debe pasar de largo una estación de servicio sin cargar combustible, ya que las distancias son largas y el consumo aumenta en subidas exigentes.

Finalmente, el clima en altura puede cambiar de forma abrupta. Una jornada soleada puede transformarse en minutos en una tormenta de granizo. Por eso, se aconseja llevar abrigo, agua, alimentos y una manta térmica dentro del habitáculo, no en el baúl.

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Fuente: Perfil Turismo

Recomendaciones a los turistas para prevenir el ingreso de la Mosca de los frutos

Recomendaciones a los turistas para prevenir el ingreso de la Mosca de los frutos

SENASA recuerda a quienes viajan a la Patagonia, Mendoza y San Juan que hay productos vegetales que no pueden ingresar a las áreas protegidas.

Buenos Aires, 28 de diciembre (PR/25) .- Con el objetivo de resguardar las áreas protegidas por la plaga Mosca de los frutos, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) destaca la necesidad de que las personas que viajen – tanto de forma terrestre como aérea – hacia la región patagónica y las provincias de San Juan y Mendoza no trasladen fruta.

El organismo sanitario brinda recomendaciones específicas para quienes viajen a estos destinos, dado que existen productos vegetales de ingreso restringido. Se solicita a los turistas que eviten llevar frutas porque, aun sin saberlo, pueden estar trasladando la plaga en ellas. Si llevan fruta consigo, deben consumirla antes de cruzar las barreras zoofitosanitarias instaladas en rutas y aeropuertos.

Además, la plaga tiene la capacidad de poner sus huevos en frutas sanas, por lo que pueden estar infestadas sin que las personas observen signos de deterioro.

 

 

La Mosca de los frutos es considerada una de las plagas de mayor importancia para la producción frutihortícola de la Argentina debido a los daños que produce en la fruta y a las pérdidas económicas asociadas.

El control de esta plaga en el territorio nacional es fundamental para resguardar el estatus sanitario de las áreas protegidas, que por su condición fitosanitaria representan grandes beneficios para el país en concepto de exportaciones –tanto por el ahorro de tratamientos cuarentenarios y de logística al exportar, como por el ingreso de divisas producto de la inserción de fruta de calidad en mercados internacionales–.

Puestos

Existen puestos de control cuarentenario marítimos, terrestres y en los aeropuertos, ubicados en los ingresos a las provincias mencionadas y a la Patagonia, comúnmente denominados barreras zoofitosanitarias. Allí se realizan acciones de control e inspección de vehículos particulares, cargas comerciales, transportes de pasajeros y equipajes. Los puestos funcionan durante las 24 horas, los 365 días.

 

 

Información

Por estos motivos, el SENASA recomienda consultar en su página web antes del viaje el listado de frutos hospedantes de Mosca de los frutos y las regulaciones para productos de origen animal al ingresar a la Patagonia ingresando al apartado información al viajero. También pueden comunicarse al correo electrónico responde@senasa.gob.ar o enviar un mensaje al Whatsapp oficial del Senasa: +541135859810.

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Fuente: Senasa

Perfil del viajero argentino de más de 70 años: tecnología, seguridad, pero también destinos desafiantes

Perfil del viajero argentino de más de 70 años: tecnología, seguridad, pero también destinos desafiantes

Nuevas tendencias transforman la manera en que los adultos mayores planifican sus desplazamientos. La digitalización, la búsqueda de lugares inéditos junto con el sentirse seguros marcan el pulso de este fenómeno
Buenos Aires, sábado 20 marzo (PR/25) — El turismo para personas mayores de 70 años se transforma con la adopción de nuevas tecnologías.

En los últimos años, los viajes de personas mayores de 70 experimentaron una transformación profunda, marcada por la incorporación de nuevas tecnologías y una redefinición de las prioridades al momento de elegir destinos y experiencias.

Según la directora de la Facultad de Turismo y Hospitalidad de la Universidad Abierta Interamericana (UAI) sede Rosario, doctora Analía Brarda, este segmento de la población ha evolucionado hacia un perfil de viajero más experimentado, exigente y conectado.

El turismo senior prioriza ritmos
El turismo senior prioriza ritmos más pausados, accesibilidad y experiencias adaptadas a las necesidades de las personas mayores.

En América Latina, y particularmente en Argentina, este fenómeno se manifiesta con mayor intensidad, ya que el país se encuentra entre los de mayor envejecimiento poblacional de la región, una tendencia que impacta en los hábitos de consumo, el tiempo disponible y las expectativas vinculadas al viaje.

Brarda subrayó que, con el paso del tiempo, los silver se han familiarizado cada vez más con estas tecnologías y las utilizan con mayor frecuencia, convirtiéndolas en herramientas clave para la toma de decisiones vinculadas al viaje y a la elección del destino.

En la misma línea, Valentina Tomasella, licenciada en Hotelería y Turismo y agente de viajes, señaló que en los últimos años se produjo un cambio significativo en las motivaciones de viaje. Según explicó, el avance de la tecnología, la globalización y una mejor calidad de vida impulsaron a este segmento a elegir destinos más desafiantes y menos convencionales.

“Hoy se animan a viajar a lugares que soñaron en su juventud y que por distintas circunstancias no pudieron concretar. Ya no se quedan con las ganas”, afirmó.

Este cambio en los hábitos de consumo se acompaña de una mayor sofisticación en las expectativas: “Estos viajeros han evolucionado y continuarán haciéndolo: cuentan con experiencia previa, han visitado distintos países y conocido diversas culturas, por lo que hoy buscan destinos diferentes o experiencias nuevas que aún no han vivido”, agregó Brarda.

San Carlos de Bariloche figuraSan Carlos de Bariloche figura entre los destinos nacionales preferidos por los silver.

La calidad en la atención, el trato personalizado, los precios accesibles y el entorno seguro se han convertido en factores determinantes para este público.

El segmento silver integrado por personas mayores de 70 años, se caracteriza, según Brarda, por “ser un tipo de viajero dispuesto a pagar por sus experiencias, aunque sin incurrir en excesos, priorizando siempre una adecuada relación entre calidad y precio”.

Entre el ‘all inclusive’ y lo exótico

En cuanto a la frecuencia y el tipo de viajes, la directora de Turismo detalló que “los pasajeros realizan al menos dos viajes al año, uno a un destino exótico o poco común, con una duración de 20 a 30 días, larga distancia generalmente al extranjero y un presupuesto alto; el otro es mayormente a un destino conocido, de una semana como máximo diez días, a un destino nacional o país limítrofe con un presupuesto inferior”.

Los resorts con modalidad todoLos resorts con modalidad todo incluido concentran servicios, accesibilidad y tiempos de descanso

Tomasella agregó que los destinos de playa continúan siendo una de las opciones más elegidas, especialmente por quienes presentan dificultades de movilidad. En estos casos, los resorts con modalidad todo incluido facilitan el descanso y la comodidad. Además, destacó una tendencia creciente a viajar acompañados por el núcleo familiar ampliado, incluyendo hijos, nietos o sobrinos, lo que refuerza el componente vincular de la experiencia turística en esta etapa de la vida.

Los destinos argentinos

Respecto a los destinos nacionales más elegidos, Brarda mencionó a “San Carlos de Bariloche, Villa La Angostura y San Martín de los Andes, Ushuaia y Península de Tierra del Fuego, Mendoza capital y los valles vitivinícolas, Cataratas del Iguazú, Costa Atlántica”. Para que estos lugares resulten viables, deben ofrecer condiciones de accesibilidad, seguridad y servicios adaptados a las necesidades de los mayores.

Las Cataratas del Iguazú seLas Cataratas del Iguazú se mantienen entre los destinos nacionales más elegidos por personas mayores de 70 años.

Tomasella afirmó que la Argentina cuenta con una oferta ampliamente preparada para recibir a personas mayores de 70. Según explicó, la viabilidad no está dada por el destino en sí, sino por la adecuación de las actividades a la aptitud física y a las necesidades de cada viajero. En ese marco, destacó que los parques nacionales presentan infraestructura y servicios adaptados para personas de todas las edades.

El armado del viaje

La adaptación de los itinerarios es otro aspecto clave. Brarda explicó que “en la práctica, los itinerarios de turismo senior se adaptan priorizando la calidad de la experiencia por sobre la cantidad de actividades, sin que ello implique perder riqueza ni contenido”. La programación se vuelve más flexible, con menos actividades por día y mayor tiempo libre, “evitando recorridos apresurados”.

En cuanto a la organización del viaje, Tomasella explicó que los viajes dependen de los gustos y necesidades de cada persona. Algunos viajeros optan por sumarse a grupos con recorridos preestablecidos para simplificar la planificación y descansar de la toma de decisiones, aunque estos programas suelen mantener ritmos intensos.

Frente a ello, señaló que existen operadores especializados que trabajan con tiempos más flexibles, una alternativa que implica mayores costos pero permite viajar sin apuros y con mayor disfrute.

El uso de sillas deEl uso de sillas de ruedas en entornos de playa amplía las posibilidades de disfrute del mar para personas mayores con dificultades de movilidad.

El transporte accesible y el tipo de alojamiento inciden directamente en la sensación de seguridad. Según la especialista, “el turismo silver es un turismo que viaja por más tiempo, lo que genera menos traslados de larga distancia, lo hace en épocas de poca o menor concurrencia”. Además, los viajes grupales con asistencia especializada han mostrado un crecimiento sostenido.

En relación con los traslados y el alojamiento, Tomasella indicó que los viajes en avión son los más elegidos por este segmento, debido a las condiciones de accesibilidad que presentan los aeropuertos. “Cuentan con asistencia en silla de ruedas y prioridades de embarque para personas con dificultades de movilidad”, explicó. En cuanto al hospedaje, agregó que la elección se ajusta a los gustos de cada viajero, pero con un criterio claro: “buscamos evitar subidas empinadas o ubicaciones inaccesibles que puedan complicar el viaje”.

Los cruceros ganan terreno entreLos cruceros ganan terreno entre las personas mayores de 70 años por la combinación de comodidad, servicios y previsibilidad del itinerario.

En cuanto a la protección durante el viaje, la directora remarcó que “en este rango etario, el seguro médico y la asistencia al viajero cumplen un rol fundamental y estratégico, ya que brindan seguridad, tranquilidad y respaldo tanto al viajero como a su entorno”.

Detalles para que no falle el viaje

Brarda también identificó los errores más frecuentes al planificar un viaje después de los 70 años: “No considerar las condiciones climáticas del destino, que pueden influir significativamente en el bienestar y la salud. Falta de flexibilidad, al no prever alternativas o tiempos libres para adaptarse a imprevistos o a cambios en el estado físico, entre otros. Descuidar la planificación de descansos, lo que puede generar cansancio excesivo y disminuir el disfrute del viaje”.

Tomasella mencionó la falta de consideración de las necesidades particulares de cada persona y la elección de programas excesivamente ajetreados, que no contemplan tiempos de descanso ni permiten disfrutar plenamente de los destinos.

Desde su experiencia profesional, la licenciada subrayó el impacto positivo que tiene viajar en esta etapa de la vida sobre el bienestar emocional y la calidad de vida. “Es de las mejores cosas que les puede pasar. Incluso una escapada de fin de semana puede ser fundamental para transitar esta etapa de manera más amena y disfrutable”, afirmó.

Para Brada, “viajar cambia la vida”. El impacto emocional de viajar en esta etapa de la vida es, para Brarda, sumamente positivo: “En el plano emocional, el viaje refuerza la autoestima y la sensación de autonomía, ya que permite seguir tomando decisiones, descubrir nuevos lugares y cumplir deseos postergados. También estimula la curiosidad, la memoria y el aprendizaje continuo, factores clave para el bienestar cognitivo.

Además, favorece la socialización, ya sea viajando en grupo, en pareja o incluso en solitario, lo que contribuye a reducir los sentimientos de soledad y a fortalecer los vínculos, concluyó la directora de la UAI.

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Fuente: Infobae / Turismo