El Papa León XIV en Barcelona: Un enérgico llamado a la unidad de la Iglesia en un mundo fragmentado

El Papa León XIV en Barcelona: Un enérgico llamado a la unidad de la Iglesia en un mundo fragmentado

Tras su paso por Madrid, el Papa León XIV llegó a Barcelona y, durante el rezo de la Hora Media en la catedral local, pronunció una homilía donde llamó a la Iglesia a ser testigo de comunión y paz en un mundo fragmentado.

 

 

Homilía del Papa León XIV durante el rezo de la Hora Media en la Catedral de Barcelona

El Papa León XIV durante el rezo de la Hora Media en la Catedral de Barcelona. | Crédito: Daniel Ibáñez / EWTN News.

Barcelona, miércoles 10 junio (PR/26) — A su llegada a Barcelona, tras su paso de más de tres días por Madrid, el Papa León XIV dirigió el rezo de la Hora Media en la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia de Barcelona y pronunció una homilía, que ofrecemos íntegramente a continuación.

 

[Español y catalán]

Estimats germans i germanes,

Amb gran goig començo la meva visita resant l’Hora sexta en aquesta Catedral amb tots vosaltres.

Queridos hermanos y hermanas:

Con gran alegría inicio mi visita rezando la Hora sexta en esta Catedral junto a vosotros.]

El Concilio Vaticano II define el Oficio divino como «la voz de la misma Esposa que habla al Esposo» (Sacrosanctum Concilium, 84) y «la oración de Cristo, con su Cuerpo, al Padre» (ibíd.). También la Lectura que hemos escuchado subraya que todos «hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo» (1 Co 12,13). Podemos entonces dejarnos ayudar, en nuestra reflexión, precisamente por estas dos imágenes: la Esposa y el Cuerpo.

La primera nos recuerda que la Iglesia, y en particular esta asamblea, rica de dones y carismas y de la variedad de las historias de cada uno, es ante todo una Esposa amada. Dios os ha querido aquí, porque ama en vosotros y en vuestro estar juntos una belleza y una bondad únicas y sagradas. Él os ha elegido a vosotros para representar hoy la “comunidad de los santos” (cf. 1 Co 1,2) que está en Barcelona. Y es con esta conciencia que os invito a renovar, concordes, el propósito de caminar juntos, todos, fieles y Pastores, tras las huellas de Cristo, hacia la plenitud de la vida. La Iglesia es fruto de un acto de amor que la precede y que viene de Dios y, ante todo, crece dejándose amar por Él, unida, con corazón humilde y agradecido, porque sólo quien se deja amar por Dios puede construir, con los demás, las obras del amor.

Sus palabras indican el clima que estamos llamados a difundir en nuestros ambientes, en las familias, en las parroquias, en los lugares de trabajo y de formación, en los ambientes de la Curia y en cualquier otro ámbito de vida: un clima de familia, en el que se vive juntos, conscientes de la filiación y de la llamada común, solidarios, abiertos, capaces de misericordia, de sacrificio, de atención recíproca, de perdón.

Estimats amics, Barcelona, en aquest sentit, té una gran tradició d’Església. Ho recordava sant Joan Pau II quan, en la seva visita aquí, lloava «l’ànim acollidor que al llarg de la història ha dut als barcelonins i catalans, a tots vosaltres, a compartir la ciutadania humana i cristiana amb moltíssima gent» (Àngelus, Barcelona, 7 novembre 1982), i us animava a «proclamar davant l’Església que aquesta ciutat i aquesta regió són un lloc ampli i obert a la fraternitat cristiana» (ibíd.).

Amb les seves paraules trobem rostres de tants germans i germanes que entre vosaltres s’han entregat i s’entreguen per construir harmonia i comunió, més enllà de tota polarització. I també avui hi trobem confirmació en la vitalitat de tantes obres d’anunci, de formació i de caritat de les quals tots vosaltres sou animadors i protagonistes.

[Queridos amigos: Barcelona, en esto, tiene una gran tradición de Iglesia. Lo recordaba san Juan Pablo II cuando, en su visita aquí, alababa el «ánimo acogedor que a lo largo de la historia ha llevado a barceloneses y catalanes, a vosotros, a compartir ciudadanía humana y cristiana con innumerables gentes» (Ángelus, Barcelona, 7 noviembre 1982), y os animaba a «proclamar ante la Iglesia que esta ciudad y esta región son un hogar amplio y abierto a la fraternidad cristiana» (ibíd.).

En sus palabras encuentran un lugar los rostros de tantos hermanos y hermanas que entre vosotros se han entregado y se entregan para construir armonía y comunión, más allá de toda polarización. Y también hoy ellas se ven confirmadas en la vitalidad de las numerosas obras de anuncio, de formación y de caridad de las que todos vosotros sois animadores y protagonistas.]

Esto nos lleva a la segunda imagen en la que queremos detenernos: la del cuerpo, objeto inmediato de la lectura que hemos escuchado (cf.1 Co 12,12-13). Si Cristo es el Esposo que nos amó primero, Él es también la Cabeza a la que estamos unidos como miembros de un único organismo, unos al servicio de otros, «hombres de toda tribu, lengua, pueblo y nación» (Ap 5,9), todos animados por la acción del mismo Espíritu, todos llamados a la misma santidad.También esto es importante, porque nos recuerda que para nosotros trabajar juntos no es una elección de “estilo”, sino una necesidad fisiológica, fundada en la gracia concedida a cada uno «según la medida del don de Cristo» (Ef 4,7), y a la que correspondemos poniendo en juego los carismas recibidos en el respeto de los ministerios confiados.

Es el Espíritu quien, como partes de una única estructura viva, nos impulsa no sólo a entregarnos sin reservas allí donde la Providencia nos llama, sino a hacerlo según los designios de Dios, en la obediencia y en la confianza.

Como en un cuerpo, también entre nosotros hay miembros más fuertes y otros más débiles, algunos visibles, que desempeñan funciones evidentes hacia el exterior, otros escondidos, que actúan desde dentro, en algunos casos sin detenerse nunca y cumpliendo funciones vitales, sin que nadie siquiera se dé cuenta.

Son muchas las imágenes con las que podríamos ilustrar la variedad y la importancia de los roles y de las misiones que encontramos entre nosotros, pero el mensaje es siempre el mismo: en la riqueza de los dones recibidos, somos fuertes porque estamos unidos, y estamos unidos porque estamos animados por el mismo Espíritu, el Espíritu de Cristo, que es Espíritu de comunión para la salvación de todos (cf. Ef 4,4). Por tanto, es importante, para cada uno de nosotros, no permitir que nada destruya la unidad en la que Dios nos ha constituido y hacia cuya plenitud nos conduce día tras día.

Barcelona és anomenada “Cap i Casal de Catalunya”. Això dóna a aquesta comunitat, i a tots vosaltres, barcelonins i catalans, una vocació i una responsabilitat especial per convertir-vos, amb l’ajuda de Déu, en constructors d’unitat.

Ara venerarem les restes de santa Eulàlia copatrona d’aquesta Catedral, d’aquesta Arxidiòcesi i d’aquesta Ciutat.

[Barcelona es llamada “Cap i Casal de Catalunya”. Lo que da a esta comunidad, a todos vosotros, barceloneses y catalanes, una vocación y una responsabilidad especial de convertiros, con la ayuda de Dios, en constructores de unidad.

Dentro de poco veneraremos los restos de santa Eulalia, copatrona de esta Catedral, de esta Archidiócesis y de esta Ciudad.]

San Agustín, hablando de los Mártires, decía: «No nos parezca poca cosa el ser miembros de aquel de quien lo fueron aquellos con quienes no podemos equipararnos […] obedecemos al mismo Señor […], perseguimos la misma caridad y abrazamos la misma unidad» (Sermón 280, 6).

Queridos hermanos y hermanas: con este espíritu es que también nosotros, en un mundo desgarrado por guerras y divisiones, en una sociedad cada vez más fragmentada e individualista, queremos ser “mártires”, es decir, testigos y profetas de unidad, de acogida, de concordia y de paz, incluso a costa de sacrificios y renuncias. Como la virgen Eulalia y tantos otros mártires, queremos responder nuestro “sí”, dispuestos, en lo que sea necesario, a morir a nosotros mismos, a perdernos para reencontrarnos, a renunciar a lo superfluo para construir sobre lo que es esencial y dura para siempre (cf. Mt 16,24-26).

Això ens ensenya el Crucificat, a això ens conviden l’apòstol Pau i els exemples dels sants, això volem fer plegats, segons l’oració de Jesús al Pare, durant el l’ Últim Sopar: « Que jo estigui en ells i tu en mi, perquè siguin plenament u. Així el món reconeixerà que tu m’has enviat i que els has estimat a ells com m’has estimat a mi» (Jo 17,23).

Que Maria, Mare de l’Església i Mare de la unitat, ens ajudi a ser fidels a aquest compromís i a aquesta missió. «Mare de Déu de la Mercè, pregueu per nosaltres».

[Esto nos enseña el Crucificado, a esto nos invitan el apóstol Pablo y los ejemplos de los santos, esto queremos hacer juntos, según la oración de Jesús al Padre, durante la Última Cena: «Yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí» (Jn 17,23).

Que María, Madre de la Iglesia y Madre de la unidad, nos ayude a ser fieles a este compromiso y a esta misión: «Santa Maria de la Mercè, pregueu per nosaltres».]

 

 

 

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Fuente: ACI Prensa
Crece la expectativa por una visita histórica del papa León XIV a la Argentina en noviembre

Crece la expectativa por una visita histórica del papa León XIV a la Argentina en noviembre

imagen creada con IA

El impulso más reciente a esta hipótesis llegó desde la propia Cancillería argentina.

Buenos Aires, sábado 23 mayo (PR/26) —  La posibilidad de una visita del papa León XIV a la Argentina antes de fin de año dejó de ser una mera conjetura diplomática para convertirse en uno de los acontecimientos más esperados del calendario político, religioso y social del país.

Aunque aún no existe confirmación oficial por parte de la Santa Sede, una serie de señales procedentes tanto del Gobierno argentino como del entorno vaticano y de otros países de la región alimentan la expectativa de que el pontífice podría concretar su llegada en noviembre, como parte de una gira por América Latina.

El impulso más reciente a esta hipótesis llegó desde la propia Cancillería argentina. El canciller Pablo Quirno aseguró haber transmitido al presidente Javier Milei una “buena noticia” que “hará feliz a todo el pueblo argentino”, en un mensaje que fue interpretado como un anticipo del viaje papal, según pudo conocer la Agencia Noticias Argentinas.

La frase, difundida a través de redes sociales, fue acompañada por una alusión directa al calendario: “Solo resta definir la fecha, qué linda Primavera”, sugiriendo una posible concreción en los últimos meses del año. La reacción del propio Milei, que respondió con gestos simbólicos en redes sociales, terminó de reforzar la idea de que la visita se encuentra en una fase avanzada de gestión.

Desde la región, las señales son convergentes. Fuentes diplomáticas uruguayas indicaron que se trabaja “intensamente” para que la visita se concrete en noviembre, mientras que dirigentes políticos como el intendente de Florida, Carlos Enciso, adelantaron que el itinerario papal incluiría Argentina, Uruguay y Perú durante la primera quincena de ese mes. Aunque estas afirmaciones no cuentan con respaldo oficial del Vaticano, reflejan el clima de creciente certeza que rodea a la eventual gira sudamericana.

La cautela, sin embargo, sigue siendo la norma dentro de la Iglesia. El cardenal uruguayo Daniel Sturla consideró la visita “casi segura”, pero advirtió que no habrá confirmación oficial hasta que la Santa Sede comunique formalmente la decisión a las conferencias episcopales de los países involucrados, un paso protocolar imprescindible en este tipo de viajes.

En esa línea, fuentes eclesiásticas coinciden en que cualquier anuncio podría demorarse al menos hasta mediados de junio.

La gestación de este viaje viene desarrollándose desde hace meses.

En febrero, el canciller Quirno viajó al Vaticano y entregó en mano al pontífice una carta de invitación firmada por el presidente Milei, en la que se expresaba la voluntad de fortalecer los vínculos bilaterales y trabajar conjuntamente en temas como la paz y la cooperación internacional.

 

Ese gesto diplomático se complementó con la primera audiencia oficial entre Milei y el Papa, celebrada el 7 de junio de 2025 en el Vaticano, donde ambos líderes destacaron el “mutuo aprecio” por las relaciones entre Argentina y la Santa Sede y abordaron temas como la pobreza, la cohesión social y los conflictos internacionales.

Durante ese encuentro, León XIV confirmó su intención de visitar la Argentina, aunque sin precisar fechas, en lo que fue interpretado como un gesto de acercamiento tras años de relaciones complejas entre el Vaticano y anteriores administraciones argentinas. La posibilidad de un viaje se mantuvo desde entonces como una prioridad en la agenda bilateral.

El propio pontífice había anticipado públicamente su interés en recorrer América Latina. Tras asumir como jefe de la Iglesia católica el 8 de mayo de 2025 —tras ser elegido en cónclave como sucesor de Francisco—, León XIV manifestó su deseo de visitar países como México, Uruguay, Argentina y Perú, aunque supeditó esos planes a las exigencias de su agenda internacional.

De concretarse, la visita tendría un valor histórico singular. La Argentina no recibe a un Papa en viaje pastoral desde 1987, cuando Juan Pablo II recorrió el país durante seis días en una gira que incluyó diez provincias y convocó a multitudes.

Aquella fue, además, la última visita papal, ya que ni Benedicto XVI ni el papa Francisco —argentino de origen— pisaron el país durante sus respectivos pontificados.

La eventual llegada de León XIV representaría, por tanto, la tercera visita de un pontífice al país y la primera en casi cuatro décadas, lo que le otorgaría una carga simbólica extraordinaria, tanto para la Iglesia como para la sociedad argentina. Además, marcaría un fuerte contraste con el legado de Francisco, cuya ausencia en su país natal fue interpretada durante años como una señal de tensiones políticas y prioridades globales.

 

Fuente:  #AgenciaNA

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El Papa León XIV: “Quiero ir a Argentina, Uruguay, Perú, México”

El Papa León XIV: “Quiero ir a Argentina, Uruguay, Perú, México”

El Santo Padre pidió tiempo y dijo que su agenda necesita planificación.

El Papa León XIV expresó su intención de viajar a la Argentina y Uruguay. 

Buenos Aires, jueves 20 noviembre (NA)– El Papa León XIV expresó su firme intención de viajar a la Argentina el próximo año, al responder a periodistas en Castel Gandolfo que le consultaron sobre una posible visita a América Latina.

“Por supuesto. El año próximo ya iremos programando poco a poco los viajes. Yo encantado de viajar, pero el problema es programar… Quiero ir a México —visitar la Basílica de Guadalupe—, a Perú, a Uruguay, a Argentina y etcétera”, declaró textualmente el Pontífice.

Las palabras del Papa, a las que accedió la Agencia Noticias Argentina, pronunciadas en un breve encuentro informal al salir de la residencia veraniega de Castel Gandolfo, generaron inmediata repercusión en todo el continente. León XIV colocó a la Argentina dentro de la lista de países que desea visitar una vez concluido el Año Jubilar 2025, aunque aclaró que la programación definitiva se realizará “poco a poco” a partir de 2026.tQJ7Vg

En el mismo diálogo con la prensa, el Santo Padre también confirmó su interés por Oceanía (“Papua Nueva Guinea, Islas Salomón… están pendientes desde hace tiempo”) y por el santuario de Fátima en Portugal.

Hasta el momento, la Santa Sede no ha anunciado ningún viaje oficial a América Latina para 2026. El único itinerario internacional confirmado del Papa León XIV es el próximo viaje a Turquía y Líbano, del 27 de noviembre al 2 de diciembre de 2025.

#AgenciaNA

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