Caen el oro y la plata, que ayer habían rebotado. La escalada en Medio Oriente impulsa al Brent cerca de los US$85 y presiona al mercado local, mientras caen el oro y la plata, retroceden acciones y bonos argentinos y suben los dólares financieros.
El precio del petróleo puede llegar a los US$100. Foto: El Once
Buenos Aires, martes 3 marzo (PR/26) – El petróleo Brent sube 8% este martes y se acerca a los US$85 el barril como consecuencia de una mayor escalada en el conflicto en Medio Oriente.
La situación comienza a preocupar en el mercadlo local ya que el CEO de YPF no descartó una aumento en el precio de los combustibles en caso que se mantenga en ese valor, o incluso apunte a los US$100 como pronostican analistas internacionales.
Al momento se informa que existen 15 millones de barriles trabados en el estrecho de Ormuz y la situación podría complicarse.
Por su parte, el oro muestra un ajuste a la baja de 4% y vale US$5.079 la onza.__IP__
En tanto, la plata retrocede 10% y se ubica en los US$80 dólares.
El S&P 500 cede 2%, mientras que el Dow Jones lo hace 2,2%, según datos que recolectó Agencia Noticias Argentinas.
En medio de un clima financiero adverso, los activos argentinos operan en baja este martes con muy malos resultados en los ADRs que operan en Nueva York.
Al promediar la rueda se observan caídas de dos dígitos en varias especies entre las que se destacan Superville (-14%) y Telecom (-10%).
Las acciones del panel MERVAL caen 2,2%, incluyendo los papeles de las empresas energéticas.
Los bonos de la deuda pública también ceden en toda la lista y el Riesgo País sube a 588 puntos, según constatóAgencia Noticias Argentinas.
El dólar oficial en el Banco Nación cotiza este martes a $1.385 para la compra y $1.435 para la venta, con un alza de $ 20 respecto al último cierre.
COTIZACIONES
Dólar Blue: Compra $1.410 / Venta $1.430
Dólar mayorista: Compra$1.405 Venta $1.415
Dólar MEP: $1.440
Dólar Contado Con Liquidación (CCL): $1.485
Dólar Tarjeta:
Venta $1.839,5.
Por el conflicto en Medio Oriente, el Gobierno porteño refuerza la seguridad en puntos clave
Se reforzará la presencia policial en templos, colegios, comercios, inmediaciones de embajadas, residencias diplomáticas y otros objetivos sensibles.
La ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán reavivó la tensión en el Golfo Pérsico y elevó el riesgo de un salto en el precio del crudo. Analistas advierten que Argentina podría enfrentar más inflación y volatilidad financiera, aunque también mayores ingresos por exportaciones energéticas.
Buenos Aires, martes 2 marzo (PR/26) — La ofensiva coordinada de Estados Unidos e Israel contra Irán volvió a tensionar al máximo el tablero energético global y encendió alertas en la economía argentina. El foco de la preocupación está puesto en el estratégico Estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por el que circula cerca del 20% del petróleo mundial y grandes volúmenes de gas natural licuado.
Aunque hasta el momento no se confirmaron bloqueos formales, el solo riesgo de una interrupción elevó la prima geopolítica del crudo. El Brent —referencia internacional— ya mostraba una tendencia alcista y, según bancos de inversión como Goldman Sachs y JPMorgan Chase, podría superar los USD 100 si el conflicto escala o si Teherán intenta restringir el paso marítimo.
Inflación y combustibles: el impacto más inmediato
Para Argentina, el primer efecto sería inflacionario. Un salto sostenido del petróleo se traslada, con rezago, a los precios de naftas y gasoil. Economistas de la consultora Ecolatina advierten que cada aumento del 10% en el precio internacional del crudo puede sumar entre 0,2 y 0,4 puntos porcentuales a la inflación mensual, dependiendo del esquema de subsidios y del tipo de cambio.
Desde LCG señalan que el impacto no se limita a los surtidores: el encarecimiento del transporte repercute en toda la cadena logística —alimentos, insumos industriales y comercio—, amplificando el efecto sobre el índice de precios.
Además, en un contexto de desregulación progresiva del mercado energético, el traslado a precios podría ser más rápido que en años anteriores, reduciendo el margen del Gobierno para amortiguar el shock.
Vaca Muerta: oportunidad exportadora
Sin embargo, el escenario no es unívocamente negativo. Argentina es hoy exportador neto de petróleo gracias al desarrollo de Vaca Muerta, uno de los principales reservorios no convencionales del mundo. Un barril por encima de USD 90 o 100 mejoraría los ingresos por exportaciones y el flujo de divisas.
Analistas de Abeceb estiman que un precio alto sostenido podría fortalecer la balanza comercial energética y aportar dólares adicionales en un momento clave para la acumulación de reservas. También beneficiaría a compañías con fuerte presencia en el shale, como YPF.
No obstante, advierten que el efecto positivo depende de la estabilidad cambiaria: si el aumento del crudo genera presión sobre el dólar global y fortalece la moneda estadounidense, podría encarecer el financiamiento externo y complicar a economías emergentes como la argentina.
Mercados financieros y riesgo país
La escalada bélica también impacta en los activos financieros. El aumento de la aversión al riesgo suele provocar salida de capitales de mercados emergentes hacia activos seguros, como los bonos del Tesoro de EE.UU. y el oro.
Según la consultora EcoGo, en escenarios de alta volatilidad internacional el riesgo país argentino tiende a ampliarse, encareciendo el crédito y afectando la cotización de bonos y acciones. Si el índice VIX —conocido como “índice del miedo”— continúa en alza, podría profundizarse la presión sobre los activos locales.
Gas y efecto regional
El conflicto también involucra exportaciones de gas natural licuado desde Qatar, lo que puede alterar precios internacionales del GNL. Para Argentina, que en invierno aún importa energía para cubrir picos de demanda, un aumento del gas podría elevar el costo fiscal o las tarifas.
Un equilibrio frágil
En síntesis, el shock petrolero tendría efectos mixtos:
Negativos: presión inflacionaria, suba de combustibles, mayor volatilidad financiera y posible ampliación del riesgo país.
Positivos: mayores ingresos por exportaciones energéticas y mejora del saldo comercial.
El desenlace dependerá de si el conflicto queda acotado o si se produce una interrupción efectiva en el flujo del Golfo Pérsico.
De consolidarse un barril por encima de los USD 100, Argentina podría enfrentar un nuevo test de resistencia macroeconómica: más dólares por energía, pero también más presión sobre precios y estabilidad financiera en un contexto global cada vez más incierto.
Adecoagro S.A. y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) confirmaron la adquisición del 100% de Profertil S.A., el mayor productor de fertilizantes de Sudamérica, en una operación valuada en aproximadamente US$ 1.200 millones. La participación accionaria quedó distribuida en un 90% para Adecoagro y un 10% para ACA.
La operación se completó tras la aprobación del directorio de YPF para la venta del 50% restante de Profertil, luego de que días atrás se concretara la compra de la participación de Nutrien. De esta manera, ambas compañías pasan a controlar en su totalidad a una empresa estratégica para el abastecimiento de fertilizantes en Argentina y la región.
Profertil es uno de los productores de urea y amoníaco más eficientes a nivel global. Con una capacidad anual de aproximadamente 1,3 millones de toneladas de urea y 790 mil toneladas de amoníaco, la compañía cubre cerca del 60% del consumo de urea del mercado argentino. Su complejo industrial, ubicado en el polo petroquímico de Bahía Blanca, cuenta con acceso a gas natural y energía eléctrica a precios competitivos, una ventaja clave para la producción de fertilizantes nitrogenados.
Mariano Bosch, cofundador y CEO de Adecoagro, destacó la relevancia estratégica de la adquisición: “Estamos muy entusiasmados con Profertil. Se trata de una de las mejores compañías de Argentina, con un equipo profesional experimentado y comprometido. Su ubicación y sus condiciones productivas y comerciales son estratégicas para la región”. Además, subrayó que el proyecto permitirá “transformar gas en un insumo clave para la producción de alimentos”.
Bosch también valoró la asociación con ACA, al señalar que la alianza refuerza el compromiso de ambas organizaciones con el desarrollo de negocios agroindustriales sustentables, competitivos y generadores de valor para Argentina y Sudamérica.
Desde ACA, su gerente general Ricardo Wlasicsuk remarcó que la integración en la producción local de urea granulada permitirá fortalecer el abastecimiento de un insumo esencial para el sector agropecuario. “Esta alianza estratégica con Adecoagro representa un paso trascendental en la consolidación de nuestra presencia en la producción y distribución de insumos agropecuarios en Argentina”, afirmó.
Con esta adquisición, Adecoagro —empresa líder en producción sustentable de alimentos y energías renovables en la región— amplía su integración vertical y refuerza su posicionamiento en una industria clave para la productividad agrícola. Al mismo tiempo, ACA consolida su rol como actor central en la provisión de insumos para el entramado cooperativo y el agro argentino.
La operación marca un hito para el sector de fertilizantes y para la agroindustria nacional, en un contexto donde la disponibilidad local de insumos estratégicos resulta fundamental para mejorar la competitividad y la sustentabilidad de la producción de alimentos.