Claves para la prevención de la triquinosis, ahora, en la temporada de mayor riesgo en Argentina

Claves para la prevención de la triquinosis, ahora, en la temporada de mayor riesgo en Argentina

El SENASA recuerda las medidas para reducir la enfermedad en la producción, la elaboración y el consumo de alimentos de origen porcino.

Buenos Aires, martes 26 mayo (PR/26) — Previo al inicio del invierno, comienza también la temporada de mayor riesgo de triquinosis en Argentina dado que, en muchos lugares del país, se elaboran de forma casera chacinados, embutidos y salazones aprovechando las bajas temperaturas para los procesos de maduración.

Por eso, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) da inicio a su campaña anual de prevención, con recomendaciones concretas para quienes producen, elaboran y consumen alimentos de origen porcino o de animales silvestres.

La triquinosis es una enfermedad parasitaria que se transmite a las personas a través del consumo de carne o productos cárnicos crudos o insuficientemente cocidos –como fiambres artesanales, chorizos, salamines o jamón crudo– que contienen larvas del parásito Trichinella spp.

Luego de la ingesta, las larvas tienen la capacidad de instalarse en el músculo de las personas. El desarrollo de la enfermedad puede cursar con sintomatología característica, como hinchazón de párpados, o con síntomas más inespecíficos, como fiebre, dolores musculares y diarrea, pudiendo llegar a cuadros más graves, según la cantidad de larvas ingeridas y el estado de salud de cada persona.

El problema central de la triquinosis es que un cerdo infectado no da señales. Esto significa que la enfermedad en el animal es subclínica, no presenta síntomas y la carne conserva sus características habituales de color, olor, sabor o aspecto, lo que nos indica que la prevención es la única herramienta eficaz para evitar la enfermedad.

Productores porcinos: a cuidarse y cuidar la producción

Los pequeños y medianos productores porcinos que se dedican a la cría de cerdos deben tener en cuenta ciertas pautas para garantizar una producción segura, manteniendo óptimas condiciones higiénico-sanitarias en el predio e implementando una buena alimentación de los animales.

Por eso, es importante atender a dos medidas clave que marcan la diferencia:

-Implementar un programa de control de roedores. Los roedores son portadores del parásito y una de las principales vías de transmisión para los cerdos.
-Evitar que los animales accedan a basurales o consuman restos de otros animales. La alimentación con desperdicios crudos favorece el ciclo del parásito.

 

Además, cada vez que se faenen animales, es fundamental analizar una muestra de carne (musculo) y realizar la Técnica de Digestión Artificial en un laboratorio habilitado, a los fines de descartar la presencia del parásito y garantizar que la carne o el producto se encuentren aptos para el consumo.

 

La etiqueta, una lectura obligatoria para consumidores

El consumo de fiambres y productos porcinos elaborados de manera casera es uno de los factores que más contribuye a la aparición y propagación de la enfermedad.

Para evitar riesgos es clave que, por un lado, los consumidores verifiquen que el alimento cuente con una etiqueta o rótulo que indique que fue elaborado en un establecimiento habilitado. Esto garantiza que la carne pasó por los controles correspondientes.

Por otro lado, es fundamental asegurar una buena cocción de la carne porcina, corroborando que todo el interior de la pieza pierda el color rosado. Esto garantiza que, de haber estado infectada, se superaron los 70°C en toda la carne durante un tiempo suficiente para la eliminación de las larvas.

 

 

 

Las carcasas no se abandonan, se eliminan

Los cazadores, tanto deportivos como quienes cazan jabalíes para control de fauna o para autoconsumo, tienen un rol específico en la cadena epidemiológica, ya que los restos de la actividad abandonados en el campo son una potencial fuente de infección para otros animales, favoreciendo la propagación del parásito.

Por tal motivo, es importante que se eliminen y/o dispongan correctamente las carcasas y no dejen sus restos en el campo. Además, si la carne de los animales es para autoconsumo, se debe realizar la Técnica de Digestión Artificial para garantizar su inocuidad.

Prevenir la triquinosis es posible: depende de la incorporación de buenos hábitos tanto en la producción como en la compra y la cocción de alimentos.

Para consultas, el SENASA pone a disposición su Guía rápida sobre triquinosis.

 

Primicias Rurales
Fuente: SENASA
Brucelosis, una zoonosis prevenible que afecta a los animales y a las personas

Brucelosis, una zoonosis prevenible que afecta a los animales y a las personas

Puede transmitirse de los animales a las personas por el consumo de alimentos contaminados o por contacto directo con animales infectados.

Buenos Aires, 11 de enero (PR/26) .- La Brucelosis es una zoonosis que puede manifestarse de manera aguda o evolucionar de forma crónica si no se diagnostica y trata a tiempo. Por esto, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) brinda algunas recomendaciones para su prevención, principalmente en establecimientos pecuarios.

Es una enfermedad bacteriana que representa un riesgo para la sanidad animal y la salud pública. Afecta a animales de producción — bovinos, caprinos, ovinos, porcinos—, domésticos como los perros, fauna silvestre, mamíferos marinos e incluso puede afectar a las personas.

La transmisión de esta enfermedad ocurre principalmente a través del consumo de leche contaminada sin pasteurizar o productos crudos elaborados con la misma (como algunos quesos), por el contacto directo con secreciones de animales infectados, especialmente durante abortos ocasionados por la enfermedad o por inhalación de aerosoles en laboratorios.



La prevención es la principal herramienta para reducir la prevalencia de casos

Para disminuir riesgos en salud pública, se recomienda consumir solo productos lácteos elaborados con leche que haya pasado por el proceso de pasteurización y verificar, al momento de adquirir productos como la leche o derivados de la misma, que cuenten con el correspondiente rotulo de identificación.

En las áreas rurales y productivas, las medidas preventivas adquieren especial relevancia. Los trabajadores rurales que manejan ganado deben utilizar elementos de protección personal adecuado (guantes, gafas, botas de goma) y realizar controles serológicos periódicos, al menos dos veces al año, para garantizar la sanidad de los animales.

Para el control y erradicación de la enfermedad en bovinos, el SENASA, a través de su Resolución 67/2019 —y su modificatoria 77/2021—, implementó la Determinación Obligatoria del Estatus Sanitario (DOES) para detectar animales enfermos, efectuar el saneamiento de los establecimientos infectados y evitar la propagación de la brucelosis.

Asimismo, es fundamental extremar los cuidados en el manejo de animales infectados y los fetos producto de los abortos ocasionados por la enfermedad, así como también desinfectar las áreas que puedan haber estado contaminadas.

En las zonas donde la enfermedad es endémica, la vacunación de especies susceptibles constituye una estrategia sanitaria clave para el control de la brucelosis. En el caso de bovinos, es fundamental cumplir con la inoculación obligatoria para terneras de 3 a 8 meses de edad (con cepa 19) durante las campañas antiaftosa y antibrucélica, a fin de disminuir la infección y diseminación de la enfermedad.

Es una zoonosis prevenible y su control se basa en la adopción de medidas sanitarias adecuadas. La prevención, la detección temprana y el cumplimiento de las recomendaciones y normativas vigentes son fundamentales para proteger la salud de las personas, preservar la sanidad de los animales, ya sean domésticos o silvestres, y reducir los riesgos de transmisión.

Sobre la vacunación estratégica

La Resolución SENASA 936/2025 amplía y actualiza las opciones para el manejo y prevención de la brucelosis bovina. Indica que los establecimientos que deseen aplicar la vacunación estratégica (con cepas DELTAPGM y RB51) podrán hacerlo, siempre y cuando cuenten con algún estatus sanitario respecto a la enfermedad (libre, negativo o caso), en línea con el Plan Nacional de Control y Erradicación de Brucelosis Bovina.

Los establecimientos que quieran aplicarla deben cumplir algunos requisitos básicos, de acuerdo a su situación sanitaria. Aquellos que ya tienen controles realizados deberán contar con resultados negativos recientes, mientras que los predios sin condición sanitaria definida deberán incorporarse previamente al plan nacional y realizar la DOES.

La vacunación estratégica está destinada a vacas adultas, de dos años o más, que ya hayan sido vacunadas cuando eran terneras con cepa 19 en las campañas de vacunación antiaftosa y antibrucélica.

Para mayor información ingresar aquí 

Primicias Rurales

Fuente: Secretaría de Agricultura Ganadería y Pesca

Aumentan los casos de hantavirus: qué provincias presentan mayor riesgo

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El Boletín Epidemiológico Nacional confirmó 23 casos entre las semanas 25 y 44 de 2025, con una letalidad del 39%. La región Centro se encuentra en situación de brote y Entre Ríos es la jurisdicción con mayor incidencia.
Hantavirus, una zoonosis de alta gravedad transmitida por roedores silvestres.

 

Luciana Lanzamidad  Por Luciana Lanzamidad
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Aumento sostenido

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