Las cadenas agroindustriales lideran la actividad económica nacional, superando al sector inmobiliario y al comercio. En un esquema similar a un mundial, 11 de 48 selecciones serían del campo. Datos, análisis de FADA y perspectivas de crecimiento para 2026.
Buenos Aires, lunes 29 junio (PR/26) — Si la economía argentina fuera un equipo de fútbol, el agro sería uno de los jugadores clave: las cadenas agroindustriales aportan el 22% de toda la actividad económica del país.
Esto significa que es el sector que más aporta al PBI nacional. “En otras palabras: uno de cada cinco ‘goles’ de la economía argentina los mete el agro”, destaca Nicolle Pisani Claro, economista jefa de FADA.
En este ranking de aportes, a la agroindustria le sigue con el 14% el sector inmobiliario y con el 12% el comercio.
Siguiendo con las metáforas futboleras, “si vemos a la actividad económica como un fixture, de las 48 selecciones hay 11 que serían del agro”, agrega la economista.
Pensando hacia adelante, Pisani Claro advierte el impacto de esta tendencia: “Se espera que para este 2026 haya un crecimiento del 2,8% en toda la actividad económica argentina”.
El informe de FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina), revela que las cadenas agroindustriales son el sector con mayor aporte dentro de la actividad nacional.
“¿Qué otros jugadores lo dan todo en la cancha?: segundo la actividad inmobiliaria (14%), tercero el comercio (12%), le siguen salud y educación (11%)«, detalla Antonella Semadeni, economista de FADA.
A estos sectores se le suman «la industria manufacturera no agropecuaria (9%) y, por último, otros rubros como construcción, transporte, logística y minería, que juntos suman el 32%”, agrega Semadeni.
“Cuando hablamos del agro no hablamos solamente del campo. Hay una enorme cantidad de actividades que se ponen en marcha a su alrededor”, explica la economista sobre el impacto del sector.
Estas incluyen rubros fundamentales como transporte, logística, industria alimenticia, servicios profesionales, comercio, tecnología y empleo directo en cientos de localidades de todo el país.
“Si la actividad económica, también llamada PBI, fuera un mundial de 48 selecciones, 11 serían del agro. La agroindustria tiene presencia en gran parte de la economía«, advierte Fiorella Savarino, economista de FADA.
Su impacto va mucho más allá de la producción primaria, ya que el valor también se genera fuera del campo: en el transporte, las industrias, el combustible, los comercios, administrativos, ingenieros y veterinarios.
«Es una gran rueda que va sumando trabajo e inversiones y mejorando exponencialmente las condiciones de vida de las familias argentinas”, remarca Savarino.
Ningún jugador gana un partido solo
“Detrás de cada producto agroindustrial hay una gran cantidad de personas trabajando en diferentes rubros, funcionando como una gran rueda de la economía», afirma Semadeni.
Por ese motivo de constante interconexión productiva, desde la fundación destacan un concepto clave: «Decimos que el agro no juega solo: juega junto a muchos otros sectores”.
En un contexto económico complejo, el estudio remarca que el crecimiento de la actividad económica es vital porque impacta directamente en la vida cotidiana de las familias argentinas.
Cuando la economía efectivamente se mueve, aumenta el consumo, aparecen nuevas inversiones, se genera empleo y se dinamizan distintas actividades en simultáneo.
“Así como en un equipo ningún jugador gana un partido solo, en la economía pasa algo parecido. Argentina necesita que todos los sectores puedan crecer y desarrollarse«, sostiene Savarino.
En esta dinámica de recuperación, el agro tiene un rol clave, pero el verdadero desafío es lograr que haya «un equipo completo empujando para el mismo lado”.
Perspectivas 2026
Según los datos revelados en el informe, se espera que la actividad económica en general crezca un 2,8% respecto al año 2025.
“Los motivos que impulsan este crecimiento pueden ser múltiples: las inversiones privadas, el gasto público, el consumo y el comercio internacional”, explica Semadeni.
El estudio detalla que, en lo que refiere puntualmente a los niveles de consumo, no hubo grandes mejoras en lo que va del año 2026.
Por el lado de las inversiones, se han aprobado proyectos relacionados al RIGI en minería e hidrocarburos, principalmente, y se encuentra en marcha el RIMI en niveles subnacionales.
En contrapartida, si observamos los números por el lado del gasto o las inversiones públicas, estos índices aún se encuentran contenidos.
Respecto al desarrollo del comercio internacional, la tendencia general de los mercados muestra que vienen aumentando las exportaciones y cayendo las importaciones.
“Si nos centramos en las exportaciones de nuestro país, la agroindustria genera 6 de cada 10 dólares actualmente«, avizoran los especialistas desde FADA.
Con este panorama, sumado al «contexto de cosecha récord y buenos precios internacionales en carne, podrían existir mejoras significativas para este 2026”.














