Tras 110 años de ausencia, cinco ejemplares recorrieron más de 3.200 kilómetros desde la Patagonia hasta El Impenetrable. Un hito inédito que busca devolverle la vida y el equilibrio ecológico a la región.
Buenos Aires, mércoles 12 agosto (PR/26)–Un viaje épico marcó un antes y un después en la conservación ambiental de la Argentina. Cinco guanacos —tres hembras, un macho y una cría— fueron trasladados desde el Parque Patagonia en Santa Cruz hasta el Parque Nacional El Impenetrable en Chaco.
El recorrido superó los 3.200 kilómetros de distancia, convirtiéndose en la translocación terrestre más extensa jamás realizada con fines de conservación en el planeta. La especie no pisaba suelo chaqueño desde 1913.
La histórica liberación ocurrió en diciembre de 2025 gracias al esfuerzo conjunto de la Fundación Rewilding Argentina, la Administración de Parques Nacionales y los gobiernos de Chaco y Santa Cruz.
Tecnología y precisión para proteger a los animales
A comienzos del siglo XX, la caza indiscriminada, la modificación del hábitat y el avance agrícola exterminaron al guanaco en la zona de Campo del Cielo. Su regreso requirió una estrategia técnica impecable.
Especialistas de Rewilding Argentina y la Fundación Freyja seleccionaron a los ejemplares más aptos tras años de monitoreo genético y poblacional en el sur argentino para garantizar el éxito del proyecto.

El traslado utilizó tráilers acondicionados con división de grupos por cohesión social, control térmico, seguimiento del comportamiento y veterinaria a distancia. Luego se adaptaron en corrales de preliberación.
El impacto ecológico de un gigante herbívoro
El guanaco cumple roles fundamentales que ninguna especie pequeña puede suplir. Al alimentarse de vegetación seca, reduce drásticamente el riesgo de incendios forestales, una amenaza creciente en el contexto del cambio climático.
Asimismo, sus desplazamientos redistribuyen nutrientes, semillas y carbono, regenerando los suelos del monte. Como presa del yaguareté y alimento de carroñeros, restaura la cadena trófica ancestral.

Según explicó Sebastián Di Martino, director de Conservación de la fundación, la pérdida de grandes herbívoros provocó una severa defaunación que degradó profundamente los ecosistemas locales.
Un proyecto integral para restaurar el monte
La situación en el Chaco Seco es alarmante: en su millón de kilómetros cuadrados solo sobreviven unos 100 guanacos entre Paraguay y Bolivia. En Argentina habían desaparecido por completo.

Durante 2026, las acciones continúan con nuevos arreos en el Parque Patagonia para trasladar más individuos que refuercen la población inicial y garanticen su supervivencia a largo plazo.
Esta iniciativa forma parte de un plan maestro que incluye a la tortuga yabotí, el yaguareté y la nutria gigante, buscando reconstruir un ecosistema completo y funcional.
















