Oct 26, 2026 | Actualidad, Inteligencia Artificial
Gobiernos, empresas y especialistas debaten cómo crear marcos legales claros que protejan los datos personales, garanticen la seguridad jurídica y mantengan encendido el motor de la innovación.
Buenos Aires, lunes 26 octubre (PR/26)– La inteligencia artificial ya forma parte de la rutina de millones de personas y de la operación cotidiana de empresas y organismos públicos. Mientras las aplicaciones se multiplican y aparecen nuevos usos casi todas las semanas, otra conversación gana espacio: cómo establecer reglas claras que acompañen ese crecimiento, protejan los datos personales y permitan aprovechar la tecnología sin perder de vista los derechos fundamentales de las personas.
Ese debate reúne hoy a gobiernos, universidades, organismos internacionales y empresas tecnológicas. Las preguntas son cada vez más concretas: quién responde por una decisión automatizada, cómo se controlan los sesgos algorítmicos, qué información utiliza un sistema para elaborar una respuesta, de qué manera pueden auditarse esos procesos y cuáles son los límites para herramientas que ya intervienen en áreas sensibles como salud, educación, empleo o la administración pública.
Frente a la opción binaria de que exista una regulación o que no exista, es conveniente que exista para que haya previsibilidad y seguridad jurídica, sostiene Clemencia Nicholson, CEO de Arbusta.
Reglas claras para un mercado en expansión
Arbusta es una empresa especializada en servicios de datos e inteligencia artificial con operaciones en distintos países de América Latina. Fundada en 2015, participa en proyectos vinculados con entrenamiento de modelos, calidad de datos, machine learning y automatización para organizaciones como Mercado Libre, Despegar, Kavak y PedidosYa.
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La velocidad con la que avanzó la adopción ayuda a entender por qué estas discusiones pasaron al primer plano. Según McKinsey, el 78% de las organizaciones ya utiliza inteligencia artificial en al menos una función de negocio. En América Latina, Boston Consulting Group señala que el desafío ya no consiste únicamente en incorporar estas herramientas, sino en integrarlas de manera consistente a sus procesos y capturar valor a partir de ellas. En Argentina, un estudio de Microsoft indicó que el 85% de las pymes y medianas empresas utiliza IA, y el 87% reportó mejoras directas de productividad.
Para Nicholson, el debate regulatorio ya forma parte de las condiciones necesarias para consolidar el desarrollo de la industria. La regulación debería contemplar dos principios centrales: flexibilidad, para permitir a los privados reaccionar frente a cambios en el mercado, y claridad normativa, para dejar poco margen a la libre interpretación de los jueces y la discrecionalidad de los funcionarios.
Marcos normativos en el escenario internacional
La ejecutiva considera además que la discusión no debería plantearse como una oposición entre regulación e innovación. Lo vemos como algo positivo porque atrae capital y nuevas oportunidades. Al mismo tiempo debemos ser prudentes para no asfixiar la innovación, señala.
Mientras las empresas avanzan sobre estos desafíos, distintos gobiernos comenzaron a construir marcos regulatorios para acompañar el proceso de adopción masiva. La Unión Europea aprobó el primer régimen jurídico integral para la inteligencia artificial, basado en una clasificación de niveles de riesgo y obligaciones específicas para determinadas aplicaciones. La OCDE, la UNESCO y Naciones Unidas también impulsan recomendaciones centradas en transparencia, supervisión humana y protección de derechos.

Estados Unidos eligió una estrategia diferente, apoyada en estándares técnicos y gestión de riesgos, mientras que China desarrolló regulaciones fuertemente orientadas al control de algoritmos y contenidos. Aunque los enfoques presentan diferencias importantes, comparten una preocupación común: establecer criterios que permitan aprovechar los beneficios de la tecnología sin descuidar sus impactos sociales, económicos y políticos.
En Argentina, el investigador del CONICET Ariel Vercelli observó que las iniciativas públicas vinculadas con inteligencia artificial comenzaron a multiplicarse especialmente a partir de 2022. Su trabajo titulado Regulaciones e inteligencias artificiales en Argentina identifica programas gubernamentales, recomendaciones técnicas, mesas interministeriales, proyectos legislativos y estrategias destinadas a promover el desarrollo responsable de estas tecnologías.
La gobernanza algorítmica y el bien común
El estudio, publicado en una revista de la ORT Uruguay, plantea además que la gobernanza de la inteligencia artificial no se limita a la sanción de una ley específica. El concepto incorpora cuestiones como transparencia, protección de datos, evaluación de riesgos, registro de sistemas algorítmicos, supervisión humana y participación de distintos actores del ecosistema tecnológico. Entre los objetivos identificados aparecen promover una participación activa de los actores públicos y privados y fomentar la transferencia tecnológica al sector productivo.
La dimensión ética de este debate también comenzó a ocupar un lugar central en otros ámbitos. En junio de este año, el papa León XIV dedicó uno de sus principales mensajes sobre innovación tecnológica a la inteligencia artificial y advirtió que su desarrollo debe preservar la dignidad humana, el trabajo y la capacidad de las personas para tomar decisiones libres e informadas. El Pontífice sostuvo que estas herramientas representan una oportunidad para el progreso, aunque insistió en que su utilización requiere responsabilidad, discernimiento y criterios orientados al bien común.
Para Nicholson, esa mirada dialoga con una preocupación que ya forma parte del trabajo cotidiano de muchas organizaciones. Toda nueva tecnología requiere un marco normativo claro en el que operar. Los grises legales no son propicios para la inversión porque siembran una duda elemental sobre cuándo dejarán de existir.
El impacto directo en startups y desarrollos nativos
El debate en torno a la automatización de procesos comerciales involucra de forma directa a empresas desarrolladoras de soluciones basadas en inteligencia artificial. Un exponente de esto es Prometheo, un CRM nativo en IA que surgió a partir de una iniciativa interna en ITESA. Con una presencia consolidada en mercados de la región como Argentina, México y Colombia a través de alianzas estratégicas, la firma proyecta ingresos de entre $3 millones y $4 millones para este año y ya brinda servicios a una base que supera las 1.000 organizaciones en América Latina.
Para Martín Pilossof, cofundador de Prometheo, la expansión de la inteligencia artificial exige construir confianza sin perder capacidad de innovación. Toda tecnología disruptiva necesita un marco regulatorio, y la inteligencia artificial no va a ser la excepción. El desafío está en encontrar el equilibrio. Una regulación demasiado rígida puede frenar la innovación, especialmente en startups y pymes, mientras que la ausencia total de reglas puede generar desconfianza tanto en empresas como en consumidores.

Desde su perspectiva, las reglas claras pueden convertirse en un factor que impulse la adopción. Bien planteada, la regulación puede ser un gran impulsor de la adopción. Hoy muchas compañías todavía tienen dudas sobre privacidad de datos, responsabilidad de las decisiones que toma una IA o cómo garantizar un uso ético.
Flexibilidad y superación de la brecha de implementación
Pilossof considera además que la velocidad de evolución tecnológica obliga a pensar marcos flexibles. El mayor riesgo hoy no es regular demasiado rápido, sino que la regulación avance mucho más lento que la tecnología. La IA evoluciona a una velocidad sin precedentes y eso obliga a pensar en marcos regulatorios flexibles que puedan adaptarse con el tiempo.
La experiencia regional también expone desafíos concretos. El mayor desafío para una empresa que opera en distintos mercados suele ser la protección de los datos. Cada país tiene requisitos diferentes sobre privacidad, almacenamiento y tratamiento de la información, por lo que es fundamental construir la plataforma con estándares de seguridad preparados para cumplir con las regulaciones más exigentes a nivel global, explica.
Por su parte, Juan Stein, cofundador de Prometheo, vincula la expansión de estas tecnologías con una transformación más amplia en la forma de acceder al conocimiento y al trabajo especializado. Creo que estamos viviendo uno de los momentos tecnológicos más importantes de la historia. La inteligencia artificial está democratizando el acceso al conocimiento y al trabajo especializado de una forma que nunca habíamos visto.
Sin embargo, advierte que la incorporación efectiva de estas herramientas requiere más que entusiasmo. Todavía existe una brecha muy grande entre el entusiasmo que genera la IA y la capacidad de las empresas para implementarla correctamente. Vemos muchos pilotos que no prosperan porque intentan automatizar procesos que ni siquiera existen o que todavía no están bien definidos. La IA no viene a inventar procesos; viene a potenciar procesos que ya funcionan.
Casos de éxito y normativas locales en Argentina
Las discusiones internacionales comenzaron a encontrar correlatos concretos en la Argentina. Durante los últimos meses, la provincia de Buenos Aires aprobó el Marco Provincial para el Desarrollo, Uso y Gobernanza de la Inteligencia Artificial, una iniciativa que define lineamientos para la utilización de estas tecnologías dentro de la administración pública, incorpora mecanismos de evaluación de riesgos y establece criterios de seguimiento permanente. También contempla la creación de un Registro de Inteligencia Artificial destinado a relevar las herramientas utilizadas por los organismos estatales.
En paralelo, la Ciudad de Buenos Aires lanzó BAX, una aplicación que reúne trámites, consultas y servicios públicos mediante inteligencia artificial. Más allá de sus funcionalidades específicas, la iniciativa refleja una tendencia más amplia: la incorporación de IA en la relación cotidiana entre ciudadanos y organismos públicos.

El Congreso Nacional también empezó a debatir propuestas regulatorias. Entre ellas aparece el proyecto impulsado por el diputado Juan Fernando Brügge, que propone un marco legal integral inspirado en parte por criterios utilizados en Europa. La iniciativa contempla clasificaciones de riesgo, estudios de impacto sobre derechos humanos, mecanismos de revisión humana y obligaciones de transparencia para determinados usos de inteligencia artificial.
La visión corporativa de la confianza y la escalabilidad
La aplicación práctica de estos principios también ocupa un lugar central en organizaciones dedicadas a implementar inteligencia artificial dentro de procesos empresariales. Restart, compañía especializada en inteligencia artificial funcional, trabaja en automatización de procesos, agentes inteligentes y gestión del conocimiento para organizaciones de distintos sectores. Nacida como spin-off del grupo IPLAN, la empresa ya recorrió más de 200 cuentas corporativas, factura alrededor de u$s 12 millones anuales y proyecta su expansión regional en mercados como Chile, Perú, Colombia y México.
Para Hernán Mazzeo, CTO de Restart, la regulación puede transformarse en un factor de aceleración para el mercado siempre que mantenga una lógica proporcional al riesgo. La regulación de la inteligencia artificial es necesaria y, si está bien diseñada, puede ser un factor que acelere su adopción. Hoy muchas empresas entienden el potencial de la IA, pero todavía tienen dudas respecto de la protección de sus datos, la responsabilidad sobre las decisiones, la propiedad de la información o la posibilidad de explicar cómo se obtuvo un determinado resultado. Una regulación clara puede ayudar a despejar esas dudas y generar un marco de confianza.

El ejecutivo destaca que no todos los sistemas deberían recibir el mismo tratamiento regulatorio. No debería regularse de la misma manera una herramienta que ayuda a ordenar documentos que un sistema que interviene en una decisión médica, financiera o laboral. Por eso consideramos acertado trabajar con un enfoque basado en riesgos: cuanto mayor sea el impacto potencial de una solución sobre las personas, mayores deben ser los controles, la trazabilidad y la supervisión humana.
La diversidad normativa entre países también representa un desafío para las compañías con ambiciones regionales. El principal desafío es que una misma solución puede estar alcanzada por requisitos diferentes según el país en el que se implemente, el tipo de información que procese y el uso que haga el cliente. Para una empresa con proyección regional o global, esto implica que el cumplimiento no puede agregarse al final del proyecto. Tiene que formar parte de la arquitectura desde el inicio.
Mazzeo considera que la región debe encontrar un equilibrio entre protección e innovación. La inteligencia artificial está atravesando una etapa en la que ya dejó de ser una tecnología experimental para convertirse en una herramienta concreta de productividad y transformación de los negocios. El debate no debería plantearse como una elección entre innovar o proteger derechos. La verdadera innovación es aquella que puede sostenerse en el tiempo, escalar y ser utilizada con confianza.
Una visión complementaria aporta Julián Ercolessi, director Comercial de Restart. Hace algunos años las empresas se preguntaban qué podía hacer la inteligencia artificial. Hoy quieren entender cómo funciona, qué riesgos existen y qué garantías ofrece cada implementación. En su opinión, la confianza se está convirtiendo en uno de los principales criterios de adopción y evaluación de estas tecnologías.

La evolución de la inteligencia artificial muestra que la discusión sobre regulación difícilmente pueda resumirse en una única ley o en un conjunto de requisitos administrativos. Los distintos marcos impulsados por la Unión Europea, la UNESCO, la OCDE y otros organismos internacionales apuntan a consolidar principios compartidos relacionados con transparencia, explicabilidad, protección de datos, evaluación de riesgos y supervisión humana.
El desafío de los próximos años no pasará únicamente por desarrollar modelos más potentes. También dependerá de la capacidad para construir sistemas comprensibles, auditables y compatibles con los derechos de las personas. Como plantea el investigador del CONICET Ariel Vercelli, el objetivo consiste en establecer reglas que permitan garantizar que las bondades de cualquier desarrollo tecnológico en IA puedan ser aprovechadas por todos los sectores de la sociedad, al tiempo que aseguren el efectivo ejercicio de los derechos de la ciudadanía en materia de transparencia y protección de datos personales.
Primicias Rurales
Fuente: PR
Oct 25, 2026 | Actualidad, Inteligencia Artificial, Opiniones
Por Roberto Carlos «Pipo» Martínez Chaves
Frente al vertiginoso avance de la inteligencia artificial y el vértigo del futuro, el ensayista Roberto Carlos «Pipo» Martínez Chaves propone una profunda reflexión filosófica para rescatar el valor del presente, advirtiendo que el miedo al mañana no debe robarnos la capacidad de asombro ante la vida.
Mendoza, sábado 25 octubre (PR/26) — Durante mucho tiempo he escrito y reflexionado sobre la inteligencia artificial. Al volver sobre mis propias palabras, comprendí algo que, en el fondo, siempre había sabido.
Mi primera maestra fue mi mamá. Solía decirme que cada momento trae su enseñanza y que nada ocurre por azar. Todo tiene su tiempo.
Con los años, otros maestros espirituales reafirmaron en mí una certeza: el futuro es incierto y lo único que realmente poseo es el presente.
Sufrir por lo que pasó es angustia. Sufrir por lo que podría pasar es ansiedad. En ambos casos, mi mente me aleja de lo único que está sucediendo: me instala en un tiempo que ya no existe o me arrastra hacia otro que todavía no llega.
Y, sin embargo, no puedo vivir lo que aún no sucede.
Puedo recordar la muerte, temerla, imaginarla e incluso anticipar mi final. Pero no puedo vivirla hoy. Hoy estoy vivo. Mañana, no lo sé. Si dedico el presente a contemplar mi muerte futura, corro el riesgo de morir un poco cada día sin haber dejado de respirar.
En El guerrero pacífico escuché una pregunta que encierra una enseñanza extraordinaria. Me la repetí:
—¿Dónde estás?
—Aquí.
—¿Qué hora es?
—Ahora.
—¿Quién eres?
(Quizás esta última sea la pregunta más difícil: ¿quién soy cuando dejo de refugiarme en lo que fui y de perseguir lo que imagino ser? ¿Quién soy en este instante, cuando la vida sucede sin pedir permiso y me ofrece la única experiencia que realmente puedo habitar?)
ESTE MOMENTO
Aquí. Ahora. Siendo.
No es simplismo. Al contrario: quizá no exista desafío más grande para mí que aprender a vivir plenamente el presente. Mi mente puede viajar en el tiempo, pero a menudo lo hace a costa de la vida que transcurre frente a mí.
Desde esta reflexión vuelvo a la inteligencia artificial.
Estoy ante una de las creaciones más extraordinarias de la humanidad: una expresión de la inteligencia humana que amplía mis capacidades, desafía mis certezas y me enfrenta a preguntas que hasta hace poco me parecían propias de la ciencia ficción.
Ante semejante logro, ¿qué debería surgir primero en mí: el miedo o la admiración?
¿No hay algo profundamente maravilloso en contemplar hasta dónde ha llegado la inteligencia humana? ¿No merece este momento que lo viva con asombro, curiosidad y entusiasmo, en lugar de quedar ensombrecido por predicciones sobre un futuro que yo no conozco con certeza?
Por supuesto, existen preguntas importantes: ¿hasta dónde llegará la inteligencia artificial? ¿Cómo transformará mi forma de vivir, mi trabajo y mi autonomía? ¿Podría algún día amenazar mi existencia?
Son preguntas legítimas y necesito abordarlas. Pero una cosa es prepararme responsablemente para el futuro y otra muy distinta empezar a sufrirlo antes de que exista.
Si la posibilidad de mi extinción me impide disfrutar, comprender y valorar lo que hoy vivo, ¿no estaré sacrificando el presente en nombre de una muerte que todavía no ha llegado?
Sería una paradoja: por miedo a perderlo todo mañana, empezaría a perder hoy lo que aún tengo.
La inteligencia artificial no necesita convertirse en una amenaza para que reconozca su magnitud. Tampoco necesito conocer su destino para admirar el camino que me ha traído hasta aquí. Puedo observarla, estudiarla, cuestionarla y establecer límites sin renunciar al asombro que me despierta.
La incertidumbre no tiene por qué ser una condena. También puede ser el espacio donde nace mi curiosidad y se abre la posibilidad de descubrir lo que aún no conozco.
Quizás esta sea mi enseñanza central: no se trata de negar el futuro, sino de impedir que me robe el presente. No se trata de ignorar la muerte, sino de comprender que temerla permanentemente no me acerca a la vida. No se trata de renunciar a pensar, sino de recordar que pensar en la existencia no es lo mismo que existir.
El futuro tendrá sus propias preguntas, desafíos y respuestas. Cuando llegue, será presente. Y entonces me corresponderá vivirlo.
Ninguna anticipación puede sustituir mi experiencia de estar vivo. Ninguna hipótesis puede contener todo lo que aún puede sucederme. Y ningún temor debería convertir en amenaza aquello que hoy también puede ser descubrimiento.
¿Y quién seré frente a una inteligencia que quizá llegue a superar muchas de mis capacidades?
Hoy soy un ser humano que contempla, con asombro y curiosidad, una creación extraordinaria de su propia inteligencia. No necesito ser más que eso para reconocer la importancia de este momento.
Mañana podré ser otra cosa y enfrentarme a otras realidades. Pero no puedo adelantarme a vivirlas.
El mañana no es un lugar al que pueda ir antes de tiempo. Es una posibilidad que, si llega, solo podré experimentar cuando se convierta en hoy.
Nada de lo que temo del mañana está sucediendo en este momento. Y nada de lo que imagine puede reemplazar lo que soy y vivo ahora.
Quizás la verdadera sabiduría no consista en descubrir qué me espera al final del camino, sino en aprender a recorrerlo sin dejar de mirar el paisaje.
Que el futuro no me encuentre tan ocupado temiendo lo que podría suceder que olvide maravillarme por lo que está sucediendo.
Que nada me quite la capacidad de asombrarme ante lo nuevo, emocionarme con lo desconocido y reconocer la extraordinaria oportunidad de estar aquí.
Porque, al final, mi vida no sucede en mis predicciones.
Mi vida sucede ahora.
Y cuando el futuro llegue, si llega, no será otra cosa que un nuevo ahora.
El universo ha llegado hasta aquí a pesar de mi brevísimo paso por él y seguirá su curso, conmigo o sin mí, para el mayor bien. Recordarlo no disminuye el valor de mi existencia; al contrario, me invita a vivirla con humildad, gratitud y plena presencia.
Primicias Rurales
Oct 23, 2026 | Congresos y Cursos, Inteligencia Artificial
Especialistas y líderes de la industria energética se reunirán en Buenos Aires para debatir el impacto real, la eficiencia operativa y los desafíos concretos de la transformación digital en los yacimientos.
Buenos Aires, viernes 23 octubre (PR/26)– La transformación digital de Vaca Muerta será el eje central de la primera edición latinoamericana de Digitalization & AI in Oil & Gas LATAM 2026, que reunirá a los principales especialistas de la industria.

El importante encuentro del sector tendrá una nueva fecha de realización y se llevará a cabo los días 30 de noviembre y 1 de diciembre en las instalaciones del Sheraton Buenos Aires Hotel & Convention Center, tras una modificación de calendario por la visita Papal.
La esperada cumbre técnica se desarrollará en momentos donde el acelerado crecimiento de la cuenca y las obras de infraestructura exigen una mayor eficiencia operativa, automatización avanzada y un estricto resguardo de la ciberseguridad.
Tecnología probada frente a los desafíos del yacimiento
El objetivo fundamental de las jornadas será trasladar la discusión teórica sobre inteligencia artificial directamente al terreno operativo para determinar qué soluciones ya logran resultados repetibles y cuáles aún no logran escalar.

Entre las principales barreras que enfrenta el sector sobresalen la calidad de datos, los elevados costos de implementación, la complejidad en la automatización y la adopción cultural por parte de las cuadrillas de campo.
Por este motivo, la adecuada preparación y ordenamiento de la información previa a la ejecución de los proyectos resultará un paso crítico, sumado a la modernización de los sistemas SCADA y los historiadores de datos.
Optimización de la producción y logística en tiempo real
Asimismo, la agenda profundizará en la aplicación de analítica de perforación, telemetría y monitoreo en tiempo real para perfeccionar el diseño de pozos y optimizar cada etapa de las fracturas hidráulicas.
Desde el plano estrictamente productivo, se evaluarán herramientas enfocadas en disminuir los costos de levantamiento, potenciar el desarrollo de operaciones remotas y maximizar el rendimiento general de los activos.

Las modernas salas de operaciones unificadas, el mantenimiento predictivo, el despliegue de drones, la robótica y la logística digital ocuparán un lugar protagónico durante las exposiciones.
El factor humano y la toma de decisiones algorítmicas
Un debate ineludible será el rol de la inteligencia artificial en los procesos decisionales, analizando cómo una recomendación matemática se convierte en acción, quién la autoriza y cuándo debe prevalecer el criterio humano.
Durante la segunda jornada, los paneles ampliarán su mirada hacia otros proyectos energéticos regionales, abordando la gestión de riesgos, la protección de activos conectados, los gemelos digitales y las arquitecturas híbridas.

De igual modo, se analizarán los complejos desarrollos offshore y presalinos, definiendo las condiciones para que estas tecnologías alcancen una escala masiva en Argentina, Colombia y Brasil rumbo al año 2030.
Líderes y referentes de la industria confirmados
El evento reunirá a calificados referentes pertenecientes a compañías líderes de la talla de YPF, Pan American Energy, PECOM, CGC, Tecpetrol, Accenture, Geolog, TOTVS, ReMASA, Clear Petroleum, CISIAR y Pilot X.



Entre los destacados oradores confirmados figuran Daniel Lázaro, Maria Isabel Pariani, Daniel Da Silva, Matías Frydman, Gabriel Ricardo Gelpi, Rosmary Durán, Franco David Sonzogni, Sergio H. Crocce, Miguel Ángel Páez, Dimas Reyes, Gastón Javier Bonnat, Denis Bogino, José Silberman y Santiago López.
Asimismo, la grilla de expositores contará con la participación de Jorge R. Quintero Navarro, Javier Marbec, Julio César Ardita, Mariano Chicatun, Satyam Priyadarshy y Jerónimo Alejandro Valenti.
Hacia un modelo operativo más eficiente y productivo
De esta manera, la conferencia buscará resolver uno de los mayores retos de Vaca Muerta: transformar el gigantesco volumen de datos operativos en decisiones precisas que reduzcan costos, anticipen fallas y maximicen la productividad.
Frente a las ambiciosas metas de producción del país, la digitalización y la inteligencia artificial deberán ratificar no solo su valor tecnológico, sino también su capacidad de aportar resultados concretos en el terreno de operaciones.
Primicias Rurales
Fuente: infoenergia.info
Oct 15, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro, Inteligencia Artificial
El crecimiento de las órdenes y las unidades vendidas convive con una facturación que avanzó por debajo de la inflación. El desafío será convertir cada operación en información confiable para que los agentes de inteligencia artificial puedan buscar, comparar y comprar en nombre de los consumidores.
Buenos Aires, jueves 15 de octubre (PR/26) .- El comercio electrónico argentino entró en una etapa en la que crecer ya no depende solamente de atraer visitas. La próxima frontera será lograr que los datos de productos, precios, stock, pagos y facturación puedan utilizarse en tiempo real, tanto por las empresas como por una nueva clase de compradores: los agentes de inteligencia artificial.
El Estudio Mid Term 2026 de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, realizado por Kantar, ofrece una fotografía de esa transición. Durante el primer semestre, la facturación online alcanzó los $19,53 billones, un 28% más que en igual período de 2025. Sin embargo, la inflación acumulada entre junio de 2025 y junio de 2026 fue de 33,5%, por lo que el crecimiento nominal no se tradujo en una expansión equivalente en términos reales.
Las órdenes de compra aumentaron 21%, hasta alcanzar los 181,5 millones, y las unidades vendidas crecieron 22%, hasta los 248 millones. El ticket promedio fue de $107.597, apenas 5% superior al del año anterior. Los consumidores compraron más veces y más productos, pero con un gasto promedio que evolucionó muy por debajo de los precios.
Cuando el margen se estrecha, saber qué producto ofrecer, a qué cliente, por qué canal y en qué momento deja de ser una ventaja secundaria.
“Durante mucho tiempo, la inteligencia comercial estuvo asociada a grandes tableros y proyectos costosos. Hoy, una parte fundamental ya existe dentro de las operaciones cotidianas. Cada venta, factura, pago o devolución genera información para entender mejor el negocio”, explica Lorena Comino, fundadora y CEO de Facturante.

La adopción tecnológica ya comenzó. Según CACE, el 71% de las empresas relevadas utiliza inteligencia artificial en algún proceso. Entre esas compañías, el principal destino es marketing y publicidad, mencionado por el 80%, seguido por la automatización de tareas, con 61%, y la personalización y experiencia de usuario, con 55%.
El dato muestra una expansión acelerada, pero también una primera etapa de madurez. Gran parte de las implementaciones todavía se concentra en producir contenidos o automatizar tareas aisladas. El salto siguiente será conectar la IA con información operativa confiable y permitirle intervenir en decisiones concretas.
Del comercio electrónico al comercio agéntico
El comercio agéntico es un modelo en el que un sistema de IA puede actuar en representación de una persona o una empresa. En lugar de limitarse a responder una consulta, interpreta una necesidad, investiga alternativas, compara precios y condiciones y, con los permisos correspondientes, puede iniciar o completar una compra.
Un consumidor podría pedirle a su asistente que encuentre una computadora con determinadas prestaciones, entrega antes de una fecha y un presupuesto máximo. El agente analizaría catálogos, disponibilidad, financiación y logística para preparar la transacción.
La diferencia con el e-commerce tradicional es profunda. Hasta ahora, las tiendas se diseñaron principalmente para ser recorridas por personas. En el nuevo escenario también deberán ser interpretadas por máquinas. Los agentes necesitarán información estructurada y consistente sobre productos, precios, impuestos, promociones, stock, entrega, cambios y devoluciones.
“Una IA puede ser muy sofisticada, pero si recibe un precio desactualizado, un stock incorrecto o descripciones contradictorias, va a tomar una mala decisión. Antes de automatizar la compra hay que ordenar la información que alimenta esa compra”, advierte Comino.
Los agentes no son solamente una nueva interfaz para el consumidor. También pueden detectar patrones de demanda, anticipar faltantes, ajustar promociones y recomendar acciones. La inteligencia deja de limitarse a explicar lo ocurrido y comienza a intervenir en lo que sucede después.
Una base local en expansión
El ecosistema argentino presenta condiciones favorables para esa evolución. Nueve de cada diez argentinos ya compraron online alguna vez, según CACE, y el 85% realizó al menos una compra durante los últimos doce meses, el nivel más alto de la serie. Además, el canal digital representa en promedio el 28% de las ventas de las empresas con operación física relevadas, frente al 25% registrado un año antes.
Otros estudios también señalan que una de cada cuatro tiendas online en Argentina ya utiliza herramientas de IA. Durante el semestre, estas soluciones comenzaron a pasar de la generación de imágenes y descripciones a la recomendación de productos, la interpretación de consultas y el acompañamiento del proceso de compra.
El fenómeno ya no se reduce al chatbot que responde preguntas frecuentes. Avanza hacia herramientas capaces de analizar el negocio, organizar catálogos, proponer acciones y resolver parte de la interacción comercial de manera autónoma.
En este contexto, la facturación electrónica puede convertirse en una capa de información estratégica. No es solamente el comprobante que cumple una obligación fiscal. Confirma qué se vendió, cuándo, por cuánto, a través de qué canal y bajo qué condiciones. Vinculada con inventario, pagos, logística y gestión de clientes, permite construir una visión integral de la actividad.
“Una factura es también un registro estructurado de una decisión de compra. Cuando esa información se integra, permite reconocer recurrencias, estacionalidad, combinaciones de productos y diferencias entre canales. Esa es la materia prima de la inteligencia comercial”, sostiene Comino.
El desafío de integrar lo que hoy está separado
La principal barrera no será el acceso a modelos de inteligencia artificial, sino la calidad y conexión de los datos. Muchas compañías todavía administran por separado la tienda online, los locales físicos, los marketplaces, los pagos, la logística y la facturación.
Esa fragmentación genera precios diferentes, stocks inconsistentes, duplicación de clientes y dificultades para medir la rentabilidad. También impide reconstruir el recorrido completo de una operación, desde el primer contacto hasta la emisión del comprobante y la eventual recompra.
En el comercio agéntico, esas fallas dejan de ser exclusivamente internas.
Un agente podría descartar una oferta porque no logra confirmar la entrega, elegir a un competidor con información más clara o iniciar una operación sobre un producto agotado. La calidad de los datos se convierte así en una variable de visibilidad y conversión.
Las empresas deberán desarrollar catálogos legibles por máquinas, mantener precios y stock actualizados, unificar la identificación de productos y clientes e integrar venta, pago, entrega y facturación. También tendrán que conservar trazabilidad sobre las decisiones ejecutadas por sistemas automáticos.
Un agente debe conocer qué puede hacer sin intervención humana, cuándo necesita una confirmación y cómo se revoca una autorización. La protección de datos, el consentimiento, la prevención del fraude y la responsabilidad ante una compra equivocada serán tan importantes como la velocidad de la operación.
“El objetivo no debería ser delegar todo, sino automatizar con reglas claras. Una empresa necesita saber qué datos utilizó el agente, por qué recomendó una acción y quién autorizó cada paso. Sin trazabilidad no hay verdadera inteligencia comercial; hay automatización sin control”, afirma Comino.
La competencia por ser elegidos por una máquina
Si parte de las compras comienza dentro de asistentes conversacionales, las marcas competirán no solo por la atención de una persona, sino también por ser consideradas confiables y relevantes por un sistema capaz de comparar múltiples variables en segundos.
Eso exigirá información completa, reputación verificable, condiciones transparentes y capacidad de respuesta automática. Una campaña atractiva difícilmente compensará un catálogo incompleto, costos ocultos o una promesa de entrega inconsistente. La operación se vuelve parte del posicionamiento.
También cambiará la forma de medir el recorrido del cliente. Una compra iniciada por un agente puede combinar información de buscadores, redes sociales, marketplaces, tiendas propias y reseñas. Las empresas necesitarán identificar qué datos influyeron en la elección y qué variables determinaron que su oferta fuera recomendada o descartada.
Los números del primer semestre muestran más transacciones, mayor frecuencia y una rápida incorporación de IA, pero también presión sobre el valor real de las ventas. En ese escenario, la inteligencia comercial deja de ser una herramienta para analizar reportes al final del mes y comienza a convertirse en la infraestructura que conecta datos, decisiones y acciones.
El comercio agéntico todavía está en desarrollo, pero plantea una señal concreta: en la próxima etapa del e-commerce no alcanzará con estar online. Las empresas deberán disponer de información confiable e integrada para que personas y agentes digitales puedan encontrarla, interpretarla y operar con ella.
Primicias Rurales
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Oct 11, 2026 | Actualidad, Inteligencia Artificial, Vitivinicultura
La bodega mendocina incorpora a TEO en su plataforma Wine Compass: ahora los consumidores pueden conversar, recibir recomendaciones y maridajes personalizados, las 24 horas y en 12 idiomas.
Buenos Aires domingo 11 octubre (PR/26)– Trivento, la marca argentina de vinos N°1 en ventas a nivel mundial, anuncia el lanzamiento de TEO, un sommelier virtual con inteligencia artificial integrado a Wine Compass, la plataforma digital de la bodega. Con esta incorporación, Trivento se posiciona como pionera en la industria vitivinícola argentina al llevar la inteligencia artificial directamente a la experiencia de sus botellas.
Del código QR a una charla personalizada
Hasta ahora, escanear el QR de la etiqueta de una botella Trivento daba acceso a información sobre el vino, su historia, notas de cata y sugerencias de maridaje. Con TEO, ese recorrido se vuelve conversacional.

Los consumidores pueden hacer preguntas, contar qué están celebrando, qué tienen para cocinar o qué tipo de vino les gusta, y recibir recomendaciones personalizadas en tiempo real. Todo al alcance de sus manos.
Qué significa TEO: terroir, exploración y origen
El nombre de TEO sintetiza tres dimensiones: Terroir, Exploración y Origen. Cada una expresa una parte de lo que la herramienta ofrece a quien la usa. Terroir pone a disposición el conocimiento enológico: qué hay detrás de cada vino y cuál es la identidad de Mendoza.
Exploración es la guía para descubrir nuevas etiquetas de acuerdo con los gustos de cada persona o con el momento de consumo.

Origen conecta a quien elige el vino con Mendoza y con la historia de Trivento. Además de recomendaciones personalizadas y sugerencias de maridaje, la propuesta incluye contenido como cócteles y experiencias vinculadas a la marca.
Un vino más simple, accesible y disfrutable
“El vino es fascinante, aunque muchas veces puede resultar complejo. Las marcas que liderarán el futuro del sector serán aquellas que hagan del vino algo más simple, accesible y disfrutable para todos”, comenta Silvina Barros, gerente de Marketing de Bodega Trivento.

“Con TEO buscamos poner el conocimiento de nuestros vinos al alcance de cualquier consumidor, independientemente de cuánto sepa de vino o de dónde esté. La tecnología nos permite transformar esa información en una conversación y descubrimiento”, agrega.
Disponible las 24 horas y en 12 idiomas
TEO funciona las 24 horas y en 12 idiomas, lo que permite que personas de distintos mercados accedan a la propuesta de Trivento en su propia lengua. La herramienta está pensada para acompañar a los usuarios en los más de 40 países donde están presentes los vinos de la bodega.

Con esta innovación, Trivento no solo reafirma su liderazgo como la marca de vino argentino más vendida en el mundo, sino que consolida un nuevo estándar en la interacción con el consumidor global.
Al unir la riqueza del terroir mendocino con la precisión de la inteligencia artificial, la bodega da un paso firme hacia el futuro de la industria vitivinícola, transformando cada botella en una puerta de entrada a una experiencia personalizada, accesible y sin fronteras.
Primicias Rurales
Fuente: InfoMendoza
Oct 6, 2026 | Actualidad, Agricultura, Ganadería, Inteligencia Artificial
Albor lanzó un nuevo e-book gratuito que propone una guía práctica para incorporar la inteligencia artificial a la gestión agropecuaria, desde la organización de los datos y la construcción de buenos prompts hasta la privacidad, la automatización y el uso de agentes de IA.
Buenos Aires, martes 6 de octubre (PR/26) — La inteligencia artificial ya forma parte de las herramientas disponibles para las empresas agropecuarias. Puede comparar resultados, detectar inconsistencias, realizar cálculos, segmentar datos, encontrar valores atípicos y preparar análisis en pocos segundos. Sin embargo, el verdadero desafío no pasa solamente por incorporarla, sino por aprender a utilizarla con criterio y sobre información confiable.
Con este punto de partida, Albor presenta “Lográ que la IA trabaje a tu favor”, un nuevo e-book gratuito orientado a productores, administradores y responsables de gestión que buscan entender cómo aplicar estas tecnologías de manera concreta en una empresa agropecuaria.
La publicación plantea una premisa central: la calidad del análisis comienza mucho antes que la inteligencia artificial. Una empresa genera diariamente información sobre compras de insumos, labores, rindes, movimientos de granos y hacienda, facturas, stocks, costos, presupuestos y resultados. Pero cuando esos datos están dispersos, desactualizados o construidos bajo criterios diferentes, la IA no necesariamente resuelve el problema: incluso puede amplificar ese desorden.
De los datos a mejores preguntas

El e-book recorre paso a paso el camino que va desde el dato hasta la decisión, pasando por la información, los indicadores y la evidencia. El objetivo es mostrar dónde puede aportar la inteligencia artificial y qué aspectos continúan dependiendo del conocimiento y el criterio de las personas.
Entre sus aplicaciones concretas, la guía muestra cómo la IA puede utilizarse para comparar campañas, cultivos, lotes o establecimientos; analizar presupuesto versus resultados reales; detectar desvíos de costos; estudiar indicadores ganaderos; proyectar necesidades financieras; organizar cuentas por cobrar o elaborar información ejecutiva para la dirección de una empresa.
También dedica un capítulo a uno de los aspectos fundamentales para obtener mejores resultados: cómo hacer una buena pregunta o prompt. La propuesta es trabajar sobre seis componentes —rol, contexto, información, objetivo, criterios y formato— para reducir la ambigüedad y obtener respuestas más útiles para la gestión.
IA sí, pero con criterio
Otro de los ejes centrales es entender los límites de esta herramienta. El e-book sugiere diferenciar los datos de las inferencias y recomendaciones, explicitar las limitaciones del análisis, verificar los números críticos y evitar delegar decisiones que requieren conocimiento del negocio.
“La IA puede ayudarnos a pensar. El criterio sobre qué hacer con el resultado sigue siendo nuestro”, señala el e-book, que diferencia las tareas que pueden delegarse —como comparar, ordenar, resumir, calcular o detectar anomalías— de aquellas que requieren necesariamente revisión y criterio profesional.
La guía aborda además un tema cada vez más relevante: la confidencialidad y privacidad de la información. Antes de cargar archivos en una herramienta de IA recomienda revisar qué datos se están compartiendo y, cuando corresponda, anonimizar información personal, bancaria, impositiva, contractual o comercial sensible.
Del asistente a los agentes de IA

El e-book también mira hacia la próxima etapa de esta tecnología: los agentes de inteligencia artificial, capaces de combinar instrucciones, información y herramientas para ejecutar secuencias de tareas con mayor autonomía.
Entre los ejemplos, plantea la posibilidad de contar con agentes que periódicamente comparen presupuesto versus resultados reales, detecten y ordenen desvíos, preparen una síntesis para una reunión de gestión o consoliden información productiva y económica para elaborar reportes de cierre de campaña.
Pero para avanzar hacia ese escenario, Albor plantea una secuencia previa: ordenar, integrar, analizar y recién entonces potenciar con IA. La condición de base es contar con información integrada, confiable, actualizada y trazable.
En este sentido, Albor Campo integra en una misma plataforma información productiva, administrativa, contable y financiera, mientras que Albor Analytics permite cruzar variables, visualizar indicadores y profundizar el análisis para respaldar la toma de decisiones.
Como sintetiza la publicación, el valor aparece cuando se combinan datos confiables, inteligencia artificial y criterio profesional: la tecnología puede acelerar el camino, pero la decisión sobre hacia dónde ir continúa siendo humana.
El e-book “Lográ que la IA trabaje a tu favor” ya se encuentra disponible gratuitamente: https://alboragro.com/e-books-3-partner/?utm_source=prensa_arg&utm_medium=referral&utm_campaign=ebook_cosecha_2026&utm_term=general
Para más información, visitar el sitio web de Albor: https://alboragro.com/
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Fuente: Albor