Tras su encuentro cara a cara en el Vaticano, el arzobispo de Mercedes-Luján anticipa los detalles del viaje apostólico y convoca a los argentinos a recibir al Pontífice con el corazón abierto.
Buenos Aires sábado 29 agosto (PR/26)– A pocos meses del inicio de su esperado viaje apostólico por América Latina, el Papa León XIV recibió en audiencia privada al arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig. El cálido encuentro cara a cara permitió abordar aspectos centrales de la Iglesia y del país.
El arzobispo argentino describió al Pontífice como una persona sumamente afable, atenta y entusiasta ante su periplo internacional. El viaje, programado del 8 al 11 de noviembre, incluirá recorridos multitudinarios por Buenos Aires, Córdoba y Mercedes-Luján, tras su paso previo por Uruguay y posterior destino en Perú.

Monseñor Scheinig resaltó la profunda trascendencia teológica de este diálogo institucional entre iglesias hermanas. Afirmó que este gesto reafirma de manera tangible la comunión perfecta entre la diócesis local y el Obispo de Roma, fortaleciendo los lazos institucionales de la comunidad católica.
Una palabra profunda para un momento de profundos desafíos
El impacto del anuncio oficial ha sido sumamente positivo en todos los sectores de la sociedad. La visita se produce en un contexto donde el país y el mundo entero demandan con urgencia una palabra espiritual profunda y orientadora que brinde sentido y consuelo.
La preparación para recibir al Santo Padre abarca dimensiones logísticas, económicas y fundamentalmente espirituales. Las comunidades eclesiales organizan catequesis especiales y colectas solidarias para facilitar el traslado masivo de fieles de diversas provincias que desean participar de este acontecimiento histórico.

El arzobispo recordó con viva emoción las históricas visitas que realizó el Papa Juan Pablo II en los años 1982 y 1987. Confía plenamente en que la presencia de León XIV logrará una convocatoria multitudinaria similar, reavivando con fuerza las virtudes de la fe, la esperanza y el amor.
El peregrino que camina junto a su pueblo en Luján
El cierre de la gira papal en suelo argentino tendrá lugar en el legendario Santuario de la Virgen de Luján. Este sagrado templo, ubicado a 70 kilómetros de la capital, constituye el corazón palpitante de las peregrinaciones populares del pueblo argentino.
Monseñor Scheinig enfatizó la profunda belleza de concebir al Santo Padre en su rol de Papa peregrino. Rememoró su propia vivencia juvenil en el camino hacia el santuario, destacando que la caminata compartida simboliza la fraternidad humana y la ayuda mutua entre caminantes.
En un emotivo gesto de continuidad y memoria, la basílica exhibe en una vitrina especial la sotana blanca del Papa Francisco. La prenda fue obsequiada recientemente por León XIV a pedido expreso del arzobispo, rindiendo homenaje a la intensa devoción que Francisco profesaba por la Virgen Patrona.
Una bocanada de aire fresco y esperanza para el país
El prelado remarcó la urgente necesidad de consolidar una auténtica espiritualidad nacional fundada en el bien común. Sostuvo que la mirada maternal de la Virgen invita a comprender que nadie se salva solo y que es indispensable caminar unidos como hermanos.

Frente a las marcadas dificultades económicas y sociales que atraviesa gran parte de la población trabajadora, la palabra del pastor llegará como un auténtico mensaje de aliento. La esperanza debe alzarse como una verdadera virtud de resistencia y fortaleza cotidiana.
Finalmente, monseñor Scheinig instó a toda la ciudadanía a recibir la presencia papal con el corazón abierto. Exhortó a superar prejuicios o lecturas sesgadas para dejarse interpelar tanto por sus enseñanzas doctrinales como por sus elocuentes gestos de cercanía.


















