Del salame quintero a la parrilla criolla, con el retumbar profundo del bombo legüero marcando el paso, la provincia de Buenos Aires celebra sus tradiciones este septiembre en Mercedes, Moquehuá y Moreno con tres festejos únicos e imperdibles.
Buenos Aires, domingo 30 agosto (PR/26)– Durante el segundo fin de semana de septiembre, la provincia de Buenos Aires despliega una auténtica cartografía de saberes y costumbres. En Mercedes, el salame quintero se consagra como rey indiscutido de las picadas tradicionales. Por su parte, en Moquehuá (Chivilcoy), el ritual milenario del asado criollo vuelve a reunir a la comunidad frente a las brasas encendidas.
En paralelo, el municipio de Moreno recupera las profundas raíces santiagueñas al pulso retumbante de una verdadera multitud de bombos. Tres propuestas profundamente diversas entrelazadas por un mismo espíritu festivo y federal: invitar a redescubrir la historia y la geografía provincial a través de sus sabores autóctonos, sus melodías emblemáticas y las vivencias de sus protagonistas.
Mercedes: El Secreto de la Receta que Nació en las Quintas
Existen ciertos sabores legendarios capaces de condensar el alma de una comunidad entera en un solo bocado. En la pintoresca ciudad de Mercedes, el indiscutido salame quintero encarna esa mística popular. Su elaboración artesanal se encuentra ligada históricamente a las antiguas chacras agrícolas que rodean el casco urbano y a las queridas familias inmigrantes italianas que arribaron durante el siglo XIX.

Aquellos pobladores trajeron consigo sus recetas ancestrales, sus herramientas de trabajo y una singular manera de rendir culto al encuentro gastronómico. Si bien estas parcelas nacieron dedicadas al cultivo de frutas y hortalizas frescas, pronto se transformaron en el escenario ideal para la elaboración artesanal de chacinados orientados al autoconsumo. De esa maravillosa herencia culinaria surgieron exquisiteces como la bondiola, la morcilla, el chorizo y, muy especialmente, la joya de la casa: el afamado salame quintero mercedino.
Un exponente fundamental de esta tradición viva es la firma Sabores Mercedinos, una prestigiosa fábrica familiar que atesora más de dos décadas de trayectoria ininterrumpida. ’Comenzaron mis padres y nosotros continuamos con la tradición. Elaboramos distintos productos, entre ellos el salame quintero, además de salamín, chorizo, longaniza y salame picado fino’, rememora con entusiasmo el productor local Martín Velasco.
’Durante la fiesta también llevamos quesos y armamos generosas tablas de picadas, siempre acompañadas con la infaltable y tradicional galleta de campo. Si bien la temporada fuerte es el invierno, trabajamos intensamente durante todo el año, manteniendo viva una producción artesanal que forma parte de la historia y la identidad de nuestra familia’, destaca Velasco.

El codiciado embutido guarda celosamente sus secretos de factura: una equilibrada combinación de carne de cerdo y vacuna, tocino firme picado estrictamente a cuchillo y pimienta en grano de primera calidad. El toque final queda reservado a la fórmula de cada elaborador, pues allí radica justamente la magia de estas valiosas recetas familiares transmitidas de generación en generación.
Los orígenes del festejo popular se remontan a fines de la década de 1960, cuando un entusiasta grupo de amigos reunidos en un almacén de ramo generales soñó con homenajear al producto estrella. Aquella simpática iniciativa comunitaria creció de forma imparable hasta convertirse, a partir de 1975, en una cita oficial ineludible del calendario bonaerense. La esperada edición número 51º Fiesta Nacional del Salame Quintero abrirá sus puertas del viernes 11 al domingo 13 de septiembre, desde las 10:00, en el arbolado Parque Municipal Independencia.
La inmensa carpa de los productores será el corazón palpitante del evento, ofreciendo degustaciones guiadas, picadas criollas y quesos de campo. El circuito festivo se complementará con un imponente patio gastronómico, variados puestos de artesanías regionales y un gran escenario con espectáculos musicales en vivo. Sin dudas, la gran atracción será el tradicional concurso de salames, donde reconocidos jurados premiarán a las mejores piezas para su posterior remate solidario a beneficio de instituciones locales.
’Fuimos premiados en tres oportunidades como mejor stand, algo que nos llena de un orgullo indescriptible. Nos fascina participar de la fiesta y ver cómo el público disfruta y se acerca a compartir con nosotros’, concluye entusiasmado el productor. De esta manera, Mercedes se prepara para brindar un paseo donde la buena mesa se eleva a la categoría de patrimonio cultural, rindiendo honores a aquellas familias pioneras que transformaron las quintas en su hogar definitivo.
Moquehuá: El Fuego Sagrado y la Pasión del Asado Criollo
En la pacífica localidad de Moquehuá, dentro del partido de Chivilcoy, la fiesta popular cobra vida al calor amigable de las brasas incandescentes. El gran protagonista de la jornada es el irresistible asado criollo, cocinado al asador con paciencia infinita para agasajar a vecinos, turistas y fervientes amantes de las costumbres camperas.
La ansiada 5º Fiesta del Asado Criollo tuvo su primera edición en el año 2022 y logró posicionarse en un tiempo récord dentro de la agenda regional. El imperdible encuentro tendrá como marco escénico el predio de la pintoresca estación de trenes, un lugar entrañable cargado de recuerdos para un pueblo cuya historia creció a la par del ferrocarril. La cita comenzará el sábado 12 a las 18:00 y continuará el domingo 13 desde las 8:00.
’Todo comenzó con una charla informal entre amigos, soñando con crear una verdadera fiesta popular para nuestro pueblo de apenas 2.000 habitantes. Así nació esta hermosa locura’, rememora con enorme satisfacción Betty Díaz, integrante de la comisión organizadora del evento. ’En la última edición tuvimos la dicha de recibir a unas 30.000 personas, un número asombroso que nos llena de emoción’, agrega.
La celebración arranca bien temprano al compás del apasionante concurso de asadores, donde habilidosos costillares de distintas ciudades compiten amistosamente demostrando sus secretos culinarios. En esa lid cotidiana frente al fuego se ponen en juego la paciencia, el manejo exacto de los tiempos y aquellos valiosos tics criollos legados por los abuelos. Mientras la carne se dora al asador, el predio ferroviario florece en un vistoso desfile criollo colmado de jinetes, carruajes y vehículos de época.
’Elegir al asado criollo como estandarte no fue una casualidad en absoluto. Cuando debatimos qué celebración representaba mejor nuestra alma pueblerina, la respuesta fue inmediata’, reflexiona Díaz con profunda convicción. ’El asado sintetiza nuestra identidad bonaerense, nuestras costumbres más arraigadas y la hermosa cultura del reencuentro. Somos hombres y mujeres de campo y no había mejor forma de homenajearnos que alrededor de la parrilla’, destaca.
El festejo rescata además uno de los rituales más nobles de la ruralidad: la inmensa mesa compartida al aire libre. Allí, el humeante banquete funciona como la excusa perfecta para entablar largas charlas, intercambiar anécdotas campesinas y vibrar al ritmo de la música folclórica en vivo. ’Pasé toda mi vida defendiendo apasionadamente nuestra cultura criolla, que es sencillamente lo que amo con el alma’, sintetiza con emoción la organizadora moquehuense.
Moreno: El Latido del Bombo Legüero que Conecta Generaciones
En el conurbano bonaerense, la localidad de Moreno ofrece una propuesta fascinante donde el protagonismo gastronómico cede el paso a la vibración musical. La estrella indiscutida del encuentro es una tradición nacida en el corazón fértil de Santiago del Estero, provincia que mantiene una profunda e histórica huella cultural en todo el distrito oeste.
’La Marcha de los Bombos nació en julio de 2003 en Santiago del Estero para homenajear el aniversario de la fundación de la famosa Madre de Ciudades’, explica con orgullo Jorge Santucho, referente de la Asociación de Residentes Santiagueños de Moreno. ’Desde aquella gesta inicial, el evento convocó a miles de luthiers, bailarines y artistas populares, transformando las avenidas en un inmenso escenario al aire libre para celebrar la tradición folclórica’, rememora.
La esperada 3º Marcha de los Bombos en Moreno se desplegará el sábado 12 a las 16:00 y el domingo 13 desde las 11:00 en la céntrica Plaza San Martín. En esta magnífica experiencia comunitaria, el noble bombo legüero abandona los escenarios formales para convertirse en el pulso colectivo de una muchedumbre colorida que camina haciendo sonar sus parches por las calles.
Los lazos históricos entre ambas geografías resultan sumamente estrechos y reveladores. El prócer Amancio Jacinto Alcorta, ilustre santiagueño nacido en 1805, fue el generoso donante de las tierras donde en 1860 se erigió la estación ferroviaria que dio origen a la ciudad bonaerense. Con los años, contingentes de migrantes santiagueños echaron raíces definitivas en el municipio, enriqueciendo para siempre su tejido cultural y social.
’En Moreno albergamos una numerosa e importante comunidad de comprovincianos. En 2023 nos contactamos con las leyendas del folclore El Indio Froilán y La Tere para replicar este ritual maravilloso en nuestro distrito y convocar a todos los vecinos’, detalla Santucho con emoción. El nutrido programa incluye talleres de percusión, charlas temáticas, recitales en vivo, danzas nativas y una concurrida feria artesanal.

Durante la jornada central del domingo, los marchantes partirán desde la Plaza San Martín rumbo al emblemático parque de la Plaza Buján. El instrumento debe su célebre nombre a una antigua leyenda popular: su retumbo profundo podía escucharse con nitidez a una legua de distancia. En Moreno, esa sonoridad milenaria cobra un sentido nuevo al hermanar a viejas y nuevas generaciones alrededor de la mítica cultura santiagueña.
El impactante trayecto culminará en la Plaza Buján con recitales folclóricos en vivo, la presencia de destacados referentes nacionales y un multitudinario abrazo fraterno. Queda demostrado así que en la provincia de Buenos Aires la identidad también se descubre siguiendo aromas gastronómicos, sonidos nativos y memorias compartidas a lo largo y ancho del mapa.

















