Creado por dos primos, este alfajor nació combinando la tradición marplatense con el estilo bajonero y en solo tres meses se consagró como el Mejor Alfajor Industrial del mundo.
Buenos Aires, domingo 30 agosto (PR/26)– Cuando Manuel Suppa y su primo Nahuel De Sanctis Fava comenzaron a imaginar su alfajor ideal, el mercado todavía no registraba la tremenda explosión de marcas que vendría tiempo después.
Ambos compartían una visión clara, experiencia en la industria de los alimentos y una enorme pasión por emprender.
Se necesitaron tres años de desarrollo, más de 100 pruebas, una fábrica propia y superar una estafa que casi paraliza el proyecto para lanzar Galán el 1° de mayo de 2026.
El esfuerzo dio sus frutos de inmediato: apenas tres meses después de su salida al mercado, consiguieron la medalla de Oro al Mejor Alfajor Industrial en el Campeonato Mundial del Alfajor 2026.
La unión perfecta de dos mundos alfajoreros
El gran secreto detrás del éxito de Galán reside en fusionar dos estilos que parecían ir por vías totalmente separadas: el clásico alfajor marplatense y el contundente estilo bajonero.
Esta propuesta busca combinar la finura tradicional con la contundencia de las tapas duras y abundantes rellenos pensados para saciar cualquier antojo.
Se trata de un alfajor de 80 gramos repleto de dulce de leche, disponible en variedades de baño de chocolate negro y blanco.

Su proceso de elaboración es sumamente particular: una de las tapas se baña previamente en chocolate blanco y la otra no, logrando así un contraste de texturas único y una mordida mucho más estable.
Para alcanzar esta receta perfecta, los creadores trabajaron codo a codo durante tres años con el maestro chocolatero Pablo Benítez.
Una búsqueda obsesiva con más de 100 ensayos
La creación de la fórmula final fue un proceso casi obsesivo que requirió probar más de una centena de variaciones.
Las evaluaciones no se limitaron al laboratorio, ya que familiares y amigos se convirtieron en los infaltables conejillos de indias durante largas jornadas.
Hubo sesiones de ensayo que comenzaban los sábados por la noche y se extendían hasta el mediodía del domingo en un proceso sumamente artesanal.

En aquellas etapas iniciales elaboraban las muestras a mano y derretían el chocolate en el microondas antes de dar el salto a la escala industrial.
Construir una fábrica propia y superar la adversidad
La iniciativa surgió tras la pandemia, uniendo la experiencia en comercio exterior de Suppa con el legado de De Sanctis Fava, cuya familia posee más de siete décadas en el rubro alimenticio a través de Chisap.
Aunque la idea original era empezar con una maquinaria pequeña, pronto entendieron que debían apostar a lo grande para transformar el mercado.

Montar la planta en Ciudadela presentó serios obstáculos, incluyendo una estafa por parte de una constructora que congeló las obras durante seis meses.
A pesar del contratiempo financiero y logístico, decidieron redoblar la apuesta confiando plenamente en el potencial y futuro de su idea.
La fábrica se diseñó con una capacidad instalada de hasta 50.000 unidades diarias, lo que les asegura el control total de cada etapa del proceso productivo.
Si bien planeaban producir solo una vez por semana al inicio, la altísima demanda los llevó a operar diariamente y evaluar la apertura de nuevos turnos.
Diseño, identidad y presencia en una góndola competitive
Destacarse en una categoría tan saturada era un reto prioritario, especialmente en un mercado nacional donde se consumen cerca de 12 millones de alfajores diarios.
El sector demuestra un crecimiento constante, ubicándose como el segundo rubro de mayor expansión dentro del universo de golosinas y chocolates.
Para llamar la atención en los comercios, optaron por un empaque inspirado en el cómic, el pop art y el collage, con colores sumamente vibrantes.

Esta audaz apuesta estética les valió obtener la medalla de Bronce en packaging dentro del marco del Mundial del Alfajor.
Incluso el nombre Galán busca rescatar una palabra clásica para darle un sentido moderno, inclusivo y cargado de actitud.
Del debut al reconocimiento internacional
El lanzamiento oficial de la marca tuvo lugar el 1° de mayo de 2026, iniciando un camino vertiginoso de expansión comercial.
Apenas tres meses después, consiguieron el codiciado máximo galardón en la quinta edición del certamen celebrado en el predio BA Ferial de Buenos Aires.

Más allá de los premios recibidos, los fundadores remarcan que su meta principal es afianzar la marca a lo largo y ancho de toda la Argentina.
Actualmente la distribución ya se expande hacia provincias como Salta, Córdoba y Tierra del Fuego, proyectando además envíos a Brasil y Uruguay.

















