En una alianza histórica entre la Fundación Vida Silvestre, la Secretaría de Bosques de Chubut y Reforestarg, se devolverá la vida a 127 hectáreas de áreas naturales devastadas por los incendios.
Buenos Aires lunes 14 septiembre (PR/26)– Durante septiembre y octubre, la Patagonia argentina vivirá un hito histórico de regeneración ambiental: la plantación de 109.100 árboles nativos. Esta titánica tarea permitirá devolverle la vida a unas 127 hectáreas de bosques y reservas naturales en la provincia de Chubut que resultaron severamente golpeadas por voraces incendios forestales.
Una alianza estratégica entre gigantes de la conservación
La ambiciosa iniciativa estará liderada por la Fundación Vida Silvestre Argentina mediante su programa Restauración de Paisajes Forestales. A esta enorme causa se sumaron la Secretaría de Bosques de Chubut y la organización ambientalista Reforestarg, especializada en la recuperación integral de nuestros ecosistemas autóctonos.

Para lograr una verdadera resiliencia en el ecosistema, se seleccionaron minuciosamente 73.000 cipreses de la cordillera, 35.000 coihues y 1.100 alerces. Todas estas especies emblemáticas son propias de la región andino-patagónica y resultarán fundamentales para reconstruir, paso a paso, las áreas destruidas.
El desafío de curar terrenos devastados por las llamas
Las tierras seleccionadas sufrieron principalmente los letales incendios forestales de la temporada 2014-2015, sumados a episodios posteriores. La elección de los sitios no fue aleatoria: los equipos técnicos realizaron una minuciosa evaluación del grado de afectación y la capacidad natural de recuperación de cada ambiente.
Esta acción busca acelerar un proceso biológico que, sin la intervención humana, tardaría muchísimas décadas en suceder. “Estos 109.100 plantines llegan para contribuir directamente a la restauración”, señalaron desde la fundación, enfatizando el riguroso esquema de planificación y seguimiento que acompaña cada etapa.
Un trabajo en equipo que potencia el conocimiento local
Cada institución aportará su máxima fortaleza: Vida Silvestre donará los ejemplares, la Secretaría de Bosques aportará el conocimiento territorial y Reforestarg encabezará las jornadas de siembra. “Entendimos que los bosques se restauran con las reglas de la naturaleza”, destacó Tobías Merlo, fundador de Reforestarg.
La metodología de trabajo se adaptará a cada terreno particular. En ciertas áreas golpeadas se raldearán especies exóticas invasoras, como los renovales de pino, que irrumpieron tras el fuego. De esta forma, se garantizarán las condiciones lumínicas y nutricionales aptas para el crecimiento saludable de las especies autóctonas.
Innovación biológica: crear bosquetes que imitan a la naturaleza
La técnica principal consistirá en distribuir los ejemplares en pequeños “bosquetes” de hasta 30 árboles. Este sistema no es al azar: imita fielmente cómo la vegetación nativa coloniza el suelo tras una catástrofe. Dichos grupos funcionarán como núcleos de dispersión natural hacia los alrededores.

Además, el proyecto contempla un monitoreo prolonged a largo plazo mediante la instalación de 30 parcelas de control. Los expertos analizarán factores críticos como el crecimiento, la supervivencia y el impactante ramoneo de animales silvícolas, lo que generará información vital para futuras intervenciones en todo el país.

















