Viajar sigue siendo para muchos la vía de escape de un mundo cada vez más frenético, interconectado y sobreestimulante. Una huida de las responsabilidades y el estrés diario que, más que un capricho, se ha convertido en una auténtica necesidad para nuestro cuerpo y nuestra mente.

Es aquí donde entran en juego conceptos como las quietcations (vacaciones del silencio) y donde nace el primer Índice de Lugares Incontaminados (Unspoilt Index) de BookRetreats.com, un portal especializado en retiros por todo el mundo. Este ranking, basado en datos satelitales y cartográficos, ha utilizado los criterios de la Agencia Europea de Medio Ambiente para clasificar las 100 islas más tranquilas del planeta.

Isla Stewart
Foto: iStock
Halfmoon Bay, en la isla Stewart, con sus aguas azules, barcos anclados y vegetación costera.

 

¿Qué hace que un lugar sea realmente tranquilo?

Aunque todos tengamos en la cabeza una idea general de lo que significa la calma y la paz de un lugar, «el silencio significa algo diferente para cada uno de nosotros«, explicaba la investigadora y participante en este estudio Olga V. Lehmann.

Es por ello que resulta necesario recurrir a «indicadores objetivos» que sean comunes para todos. Factores como «los bajos niveles de decibelios en nuestro entorno» o «las cualidades naturales y arquitectónicas de un lugar» ayudan a determinar cómo experimentamos la calma y el descanso en un destino, explica la profesora de psicología.

Basándose en los criterios de la Agencia Europea de Medio Ambiente, el estudio de BookRetreats ha sido elaborado a partir de seis criterios claros para identificar el grado de tranquilidad que aporta un lugar: naturaleza exuberante, pocas carreteras, poco tráfico aéreo, espacios poco concurridos, cielos nocturnos oscuros y paisajes costeros naturales.
Isla Stewart

Foto: Shutterstock
Las playas de la isla Stewart destacan por sus paisajes naturales y su entorno prácticamente intacto.

Entre las seleccionadas, casi todas las islas españolas han conseguido hacerse un hueco en este top 100, con la gran excepción de Gran Canaria. Mientras que Fuerteventura obtiene 51,5 puntos y escala hasta la posición 48, El Hierro llega con sus 62,2 hasta la 38 y La Gomera se sitúa en una privilegiada posición número 25, con 68,2 puntos. Más lejos en la clasificación aparecen otras islas españolas como Mallorca, Ibiza, Lanzarote o Tenerife.

Aunque si hay un lugar en el que las prisas dan paso a un auténtico espectáculo de naturaleza en calma, ese se encuentra en la salvaje y desconocida isla Stewart, al sur de la Isla Sur de Nueva Zelanda.

Sorprende saber que es la tercera isla más grande del país, con una superficie que triplica aproximadamente la de Phuket, y que, aun así, mantiene prácticamente intacta su naturaleza, con una población de apenas 500 habitantes, la mayoría concentrados en Oban, su principal localidad.

Isla Stewart

Foto: Shutterstock
La costa de la isla Stewart, con sus aguas cristalinas, playas y abundante vegetación nativa.

Es gracias a ello que ha escalado hasta la primera posición del ranking de BookRetreats.com, con una puntuación general de 94,6 sobre 100, llegando incluso a rozar la perfección (99/100) en el indicador que mide la modificación humana del terreno. No es casualidad que los maoríes la conozcan como Rakiura, un nombre que hace referencia a «la tierra de los cielos resplandecientes».

En la tierra de los cielos resplandecientes

La isla Stewart presume de tener un firmamento tan único y espectacular como el entorno en el que se encuentra. No en vano, cuenta con el Santuario Internacional de Cielos Oscuros más austral del mundo, un lugar que permite disfrutar de un auténtico espectáculo celestial como pocos en el país, con un 2,3 % del territorio de la isla registrando alguna aurora.

 

Isla Stewart

Foto: iStock
Una aurora austral ilumina el cielo nocturno de la isla Stewart Island, conocida en maorí como «la tierra de los cielos resplandecientes».

 

Esta total desconexión se entiende mejor al conocer el Parque Nacional Rakiura, un espacio natural protegido que ocupa nada menos que el 85 % de la isla. Es por ello que la presencia humana está muy limitada, con apenas una pequeña pista de aterrizaje y algunas carreteras secundarias, dejando paso a especies en peligro de extinción como el kiwi marrón de la isla Stewart, que hace de este lugar uno de sus principales refugios en el mundo, con una población estimada de 20.000 ejemplares en todo el territorio.

Kiwi Stewart Island
Foto: Shutterstock
El kiwi marrón de la isla Stewart, una de las especies emblemáticas de Rakiura y uno de sus principales refugios naturales.

Con sus 280 kilómetros de senderos en plena naturaleza, la isla Stewart ofrece rutas de senderismo de distintos niveles de dificultad, en las que disfrutar de una extraordinaria variedad de paisajes: desde recónditas bahías hasta frondosos bosques, pasando por tranquilas calas y la aislada y salvaje Māori Beach, donde enormes troncos arrastrados por el mar descansan sobre la arena blanca y el bosque nativo llega prácticamente hasta la costa.

Primicias Rurales
Fuente: Viajes National Gheographic