Buenos Aires, viernes 21 noviembre (PR/25) — El Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires evaluó esta semana que hay demoras en soja y maíz, girasol en tramo final y trigo con rendimientos récords superiores a los máximos históricos.
Según el PAS, luego de un progreso intersemanal de 12 p.p., la siembra de soja cubre el 24,6 % de las 17,6 millones de hectáreas (MHa) proyectadas para la campaña 2025/26.
Se registra una demora interanual de 11 p.p. y de 3,3 p.p. en soja respecto del promedio de las últimas cinco campañas, principalmente porque continúan las demoras en el centro-norte y oeste de Buenos Aires, donde la falta de piso en algunos sectores impide iniciar las labores de siembra.
Por su parte, se reportan los primeros lotes de soja emergidos en ambos núcleos, con un óptimo stand de plantas, aunque en los más avanzados se observaron pérdidas
puntuales de hojas debido a las ráfagas de viento de los últimos días.
La siembra de maíz con destino a grano avanzó 0,7 p.p., alcanzando el 37,3 % del área nacional proyectada para la campaña en curso, aunque presenta una demora interanual de 34-12.64 p.p.
La implantación de lotes de fecha temprana se dio por finalizada, y se espera que en los próximos días comiencen las labores de siembra tardía en gran parte del área agrícola.
A la fecha, el 100 % de los lotes sembrados presentan una condición entre Normal y Excelente,
favorecida por la adecuada humedad en los perfiles.
Sin embargo, un 12 % del área implantada mantiene una condición
hídrica excesiva, lo que limita la realización de refertilizaciones y otras labores complementarias.
La siembra de girasol, por su parte, ya cubre el 95,1 % de las 2,7 millones de hectáreas (MHa) proyectadas y entra en su etapa cúlmine. Pese a las lluvias registradas a finales de la semana pasada, se registró un progreso intersemanal de 10,5 puntos porcentuales, fundamentalmente por un acelerado avance de la siembra en el Sudeste de Buenos Aires.
Respecto al área en pie, el 27,6 % transita entre botón floral y llenado de granos, concentrado en el centro y norte del área agrícola, y el resto transita estadíos vegetativos. La condición de cultivo se encuentra entre Normal y Excelente en el 98 %% de los casos, con una condición hídrica Adecuada/Óptima en el 85,1 % del área.
En lo que respecta al sorgo granífero, la siembra continúa tomando impulso en el centro del área agrícola, alcanzando el 34 % del total nacional proyectado para la campaña, lo que representa un adelanto interanual de 3,6 p.p.
Las labores se concentran principalmente en regiones con buena disponibilidad hídrica superficial, favoreciendo la implantación en óptimas condiciones.
En la provincia de Córdoba, donde ya se ha sembrado el 26 % del área prevista, se observa un
retroceso significativo en la intención de siembra, estimado en torno al 13 % respecto a la campaña anterior.
Este ajuste responde a la competencia con maíz principalmente, por lo que se espera que las labores finalicen con mayor rapidez en comparación con años previos.
Por último, luego de un progreso intersemanal de 3,8 p.p., se encuentra cosechado el 20,3 % del área apta de trigo.
A la fecha, casi el 30 % del área en pie ya se encuentra en madurez, mientras que el 70 % restante ya se encuentra en llenado de grano. El avance de la trilla continúa extendiéndose hacia zonas del centro del área agrícola donde los resultados arrojan rendimientos promedio que superan máximos históricos.
Mientras tanto, en el sur del área agrícola, las expectativas de rendimiento oscilan entre los 15 qq/Ha en casos puntuales de afectación por helada hasta los 65 qq/Ha en las zonas más favorecidas por la buena oferta hídrica del ciclo.
«Bajo este escenario, sostenemos nuestra proyección de producción de trigo en 24 millones de toneladas», sostuvieron desde el PAS.
Buenos Aires, viernes 21 noviembre (PR/25) — El 2025 trajo consigo un cambio de tendencia: el consumo de alambre para proyectos en el agro muestra un crecimiento sostenido.
Según relevamientos del INTA Bordenave, el costo de instalar 1.000 metros de alambrado tradicional de siete hilos cayó un 10% respecto al año pasado, alcanzando los $9,7 millones.
La recuperación no es menor si se tiene en cuenta que, entre 2020 y 2024, los incrementos en materiales para alambrado llegaron al 310% y los electrificadores aumentaron hasta 460%. Hoy, los productores encuentran un punto de equilibrio más favorable, donde la relación costo-producto vuelve a ser atractiva.
“Estamos viendo que el alambre deja de ser percibido como un gasto y retoma su rol como inversión estructural para el campo. La baja de costos, sumada a las nuevas tecnologías en alambrados eléctricos, impulsa decisiones que habían estado en pausa”, explica Marcelo Pascual, presidente de Herpaco, compañía especializada en soluciones para el agro, industria y la construcción.
El informe del INTA detalla que el costo de un kilómetro de alambrado tradicional equivale a 3.340 kilos de novillo, 41,7 toneladas de trigo o 46,8 toneladas de maíz.
Medir el gasto en productos agropecuarios, y no sólo en pesos, permite a los productores visualizar la inversión en términos de su propia producción.
El desglose es revelador: los materiales (postes, varillas y alambre) representan $5,4 millones, mientras que la mano de obra asciende a $4,3 millones. Esta proporción refleja cómo la presión en costos laborales se mantiene significativa, aunque la caída en el precio de materiales fue determinante para la reducción global del 10%.
Tipos de alambre más demandados
El consumo no es homogéneo: distintos sistemas y calidades de alambre tienen aplicaciones específicas en función del tipo de producción.
Alambre ovalado galvanizado 17/15: es el más utilizado en alambrados perimetrales y contención de hacienda. Su resistencia (725-800 kg) lo convierte en el estándar de referencia en campos ganaderos.
Alambre de púas Bagual: mantiene su vigencia en cercos de seguridad y manejo de animales.
Alambre para fardo: indispensable para el transporte y almacenamiento de forrajes.
Alambres eléctricos (Boyero 1,80 y 2,25 mm): muestran la mayor tasa de crecimiento, especialmente en ganadería intensiva y en proyectos agrícolas como viñedos.
Alambre ovalado Baqueano 16/14: opción más económica y versátil, elegida para grandes extensiones o animales dóciles.
Una de las tendencias más notorias es la expansión del alambrado eléctrico. Su menor costo inicial lo posiciona como una alternativa de rápida adopción.
Alambrado eléctrico semipermanente de 3 hilos: $2,7 millones por kilómetro, un 72% menos que el tradicional de 7 hilos.
Cerco eléctrico móvil de 1 hilo: apenas $156.000 por 500 metros, pensado para manejo rotativo o temporario de hacienda.
“En la última década, los sistemas eléctricos dejaron de ser vistos como una solución transitoria y hoy son parte de la infraestructura de manejo ganadero. Su flexibilidad y bajo costo permiten optimizar recursos, sobre todo en contextos de volatilidad”, sostiene Pascual.
Marcelo Pascual, presidente de Herpaco
Ganadería y agricultura: los grandes consumidores
La demanda se concentra principalmente en el sector ganadero, que no sólo renueva sus alambrados tradicionales, sino que incorpora divisiones eléctricas para mejorar la gestión de potreros y la rotación de pasturas.
En paralelo, el sector agrícola mantiene un uso estratégico del alambre galvanizado, tanto para protección de cultivos como para la sujeción en plantaciones. El alambre para fardo se volvió indispensable en la conservación de forrajes, mientras que proyectos vitivinícolas y hortícolas incorporan variantes eléctricas de mayor calibre.
El salto de precios de los últimos años obligó a los productores a medir con lupa cada decisión de inversión. En 2024, instalar un kilómetro de alambrado perimetral demandaba 2.721 kilos de novillo. En 2025, la cifra se elevó a 3.340 kilos, pero con una diferencia: la caída de precios en pesos amortiguó la presión real al comparar con la evolución de los precios agrícolas y ganaderos.
Este enfoque es el que explica la recuperación: los costos en productos del campo se redujeron un 25% en el caso de alambrados perimetrales y un 33% en divisiones eléctricas, lo que traduce una mejora concreta en la capacidad de inversión del productor.
Las expectativas para el segundo semestre de 2025 son positivas. Además de la tracción del agro, sectores como energía, petróleo, gas, minería y renovables se perfilan como nuevos demandantes de soluciones de alambrado, tanto para protección de activos como para delimitación de terrenos.
El consenso entre especialistas es que la recuperación en el consumo de alambre está lejos de ser coyuntural. La convergencia de tres factores —reducción de costos, diversificación de sistemas y expansión de sectores demandantes— configura un escenario favorable para el crecimiento sostenido.
El alambre, históricamente asociado a la vida rural, recupera protagonismo como herramienta estratégica en el desarrollo productivo argentino. No sólo se trata de cercar campos: se trata de habilitar un manejo más eficiente, de optimizar la producción y de asegurar el futuro de las explotaciones.
“En cada rollo de alambre hay mucho más que acero galvanizado: hay seguridad para el productor, previsibilidad para la hacienda y eficiencia para el campo. Esa es la verdadera dimensión de esta recuperación”, concluye Pascual.
La medida del SENASA homologa sus estándares de clasificación de calidad en linea con los países miembros, haciendo más agil su comercio.
Buenos Aires, viernes 21 noviembre (PR/25) — El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) actualiza su Reglamento Técnico de Identidad y Calidad de la Frutilla, mediante su Resolución 877/2025.
De esta manera Argentina homologa sus estándares de clasificación de calidad con los países del Mercosur, facilitando el comercio intra y extra regional del producto.
A partir de esta actualización, toda frutilla producida bajo la normativa argentina es reconocida en cualquiera de los Estados Parte del bloque regional. La medida, que entra en vigencia a partir del día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial, representa un avance clave para este producto nacional.
La Argentina incorpora la medida a su ordenamiento jurídico adecuándose a la normativa vigente del MERCOSUR, que está constituida por el Reglamento Técnico aprobado por la Resolución GMC N° 11 del 15 de junio de 2023.
El comercio de la frutilla argentina estuvo regulado desde 1996 bajo el Reglamento Técnico de Calidad e Identidad de frutilla GMC Mercosur N° 85/96, el cual queda sin efecto.
Esta armonización normativa permite reducir barreras técnicas, mejorar la competitividad del sector para seguir fortaleciendo la competitividad del agro argentino y garantizar la calidad de los alimentos que llegan a los mercados del país y del mundo.
Buenos Aires, jueves 20 noviembre (PR/25) — Las proyecciones de trigo se ajustaron fuertemente al alza. “Si la campaña 2021/22, con 23 millones de toneladas (Mt), fue una supercampaña triguera, la actual será una megacampaña”, señalaron desde la BCR.
El actual ciclo superaría a ese anterior récord por un 6,5% en producción y por 2700 kg/ha en el rinde promedio nacional.
Las proyecciones de rinde para el trigo se ajustaron al alza en 1,5 Mt de octubre a noviembre, superando por lejos las expectativas iniciales que había en julio de lograr 20 Mt. “Se estima una producción récord de 24,5 Mt con un rinde promedio nacional también récord de 37,7 qq/ha. En cuanto al área de siembra de trigo, se trabaja con una superficie de 6,9 millones de hectáreas (M ha)”, precisaron desde la Bolsa.
En los primeros trabajos con imágenes satélites del equipo GEA/BCR sobre la región núcleo, los análisis muestran algunas correcciones positivas en superficie. Por otra parte, sigue siendo muy importante el descuento de hectáreas perdidas debido a los excesos hídricos, estimándose en poco más de 400.000 ha.
“Si la campaña 2021/22, con 23 Mt, fue una supercampaña triguera, la actual será una megacampaña. Para poner en contexto, partiendo de un área similar, de materializarse las observaciones de campo a medida que se cosecha el grano, el actual ciclo superaría al anterior récord por un 6,5% en producción y por 2,7 qq/ha en el rinde promedio nacional”, precisa el reporte.
Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe con rindes trigueros récords
Con un avance de la cosecha del 15%, en este ajuste se realizaron cambios en el norte del país, Santa Fe, Entre Ríos (siguiendo los datos del SIBER de la Bolsa de Cereales entrerriana), centro de la región pampeana y La Pampa.
Cabe destacar que, si bien falta mucho por cosechar, ya se observan rendimientos unitarios récord en las 3 provincias más importantes de Argentina. Es el caso de Buenos Aires que podría estar arrojando 40,8 qq/ha, superando la marca del 2021/22 de 39,5 qq/ha. Lo mismo sucede en Córdoba que superaría con 36,8 qq/ha los 36 que obtenía en aquel entonces. En Santa Fe, la proyección de rinde está en 42,2 qq/ha, también excediendo lo obtenido en el 2010/11 (40,6 qq/ha).
Los rindes de Chaco empiezan a converger en 27 a 28 qq/ha y en Santiago del Estero en 23 a 24 qq/ha con una gran diferencia entre norte y sur. Por ejemplo, en el norte, en Los Juries, los rindes van de 20 a 50 qq/ha, pero en Bandera de 5 a 10 qq/ha. En el norte de la región pampeana los primeros datos son llamativos. Los primeros lotes cosechados en Sacanta, del departamento cordobés de San Justo, arrojaron entre 60 y 65 qq/ha. En los mejores lotes se esperan que se acerquen a los 80 qq/ha. En Entre Ríos empiezan a cosecharse lotes con rindes que van de 50 a 60 qq/ha; en el centro de Santa Fe, están por encima de los 35 a 40 qq/ha. Se tratan de las primeras tandas y habrá que ver cómo se estabilizan finalmente los rindes con el avance de la recolección.
¿Cómo se explican estos rindes?
Aparte de las excelentes condiciones de humedad a la siembra en el otoño, las lluvias inéditas de julio y, sobre todo, las de agosto, hubo también excelentes condiciones de llenado en buena parte de la región pampeana.
Las lluvias siguieron consolidándose en noviembre, como se observa en las imágenes que comparan las anomalías de reservas para Argentina del 12 de noviembre respecto de las de hace un mes.
Casi sin limitantes hídricas y con condiciones de bajas temperaturas y alta radiación solar, algunos técnicos caracterizaron que el llenado se dio en condiciones casi ideales. El casi hace referencia a los efectos negativos de la incursión de aire muy frío que hubo el 28 de octubre.
En los días previos hubo lluvias y el evento se dio con buenos valores de humedad relativa. De todas maneras, en su momento disparó alarmas y consultas en el SO de la región pampeana. En general, no tendría un impacto significativo. Se observan daños puntuales en Pigué y Darregueira y en lotes atrasados de La Pampa y sin daños de demasiada importancia en lotes que ya estaban en llenado.
Aparte de las excepcionales condiciones ambientales, en este ciclo vuelve a destacarse la gran inversión del sector en tecnología.
Este año se destaca principalmente la inversión en semilla y en controles contra enfermedades, algo que ha sido clave para lograr esta performance del trigo. También ha sido muy importante la fertilización aunque en muchos casos, no se ha hecho con las dosis que se querían sino “con lo que dio el bolsillo” como destacan los productores de La Pampa.
También en un año con tantas lluvias y de gran potencial, pero también con fuertes problemas de lixiviación de nutrientes, las re fertilizaciones fueron otro factor destacado para obtener los rindes de esta campaña récord.
Las lluvias y el estado de los caminos, dos preocupaciones para el productor frente a una gran cosecha triguera
Este gran volumen de trigo que debe ser recogido en muy poco tiempo, mientras al mismo tiempo debe avanzarse con la siembra de soja y el maíz tardío, preocupa al productor ante nuevos pronósticos de lluvias y caminos rurales en mal estado. Las últimas lluvias del 11 al 12 de noviembre fueron dispersas, pero sumaron agua a sectores que están con grandes problemas de excesos y anegamientos:
Buenos Aires sumó 10 a 30 mm. Hacia el sur de Santa Fe y sur de Córdoba las tormentas fueron más escasas, pero dejaron algunos acumulados destacados como en Chovet con 42 mm. Sí fueron más generalizadas en La Pampa con 20 a 30 mm. El problema es que ya hay nuevos pronósticos de tormentas para este fin de semana entre el 15 y 16. Es muy importante para las labores de cosecha de trigo que haya una ventana de buen tiempo en los próximos 15 a 20 días.
Por un lado, hay buenas probabilidades para que la próxima semana mejore el tiempo, y entrar en un periodo dónde las lluvias se vuelvan menos recurrentes y más dispersas, si bien intensas en forma puntual. Por el otro, está la gran cantidad de agua que hay en el centro de Buenos Aires, sur de Brasil y noreste de Argentina, situación que hace más de 3 años no se daba.
Las probabilidades de contar con más días de buen tiempo están a favor, pero, al entrar en diciembre, las altas temperaturas y el gran potencial de humedad pueden reavivar fuertes temporales.
Con un 40% del maíz sembrado, se destaca la muy buena condición del maíz sembrado
El avance de la siembra es de un 40% cuando un año atrás era del 36%. Con tormentas semanales y cierto respiro en el centro del país, y con retrasos y una siembra muy trabada sobre Buenos Aires, en noviembre se sembraron casi 3,9 M ha de las 9,7 que se intencionan. Hay que aclarar que para la cosecha del circuito comercial se consideran 8,0 M de ha.
De esta manera la producción rondaría los 61 Mt, cifra inédita para Argentina. Los técnicos destacan el muy buen estado del maíz sembrado.
La soja sufre retrasos en la siembra por el mal tiempo
Las tormentas le están jugando una mala pasada a la siembra de soja que solo avanzó en un 10% cuando un año atrás ya pasaba del 20%. En total, hay implantadas 1,6 M de ha de las 16,4 M de ha intencionadas para este ciclo 2025/26. Tras las tormentas anunciadas para el fin de semana, se espera una gran actividad de sembradoras. El horizonte productivo nacional para la oleaginosa es es de 47,0 Mt.
Buenos Aires, jueves 20 noviembre (PR/25) — El 30º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, que presenta los datos de capturas entre el 30 de octubre y el 14 de noviembre de 2025 y su evolución en las zonas con cultivos de maíz, muestra que continúa predominando la ausencia de chicharrita en todas las regiones agroecológicas, aunque algunas localidades puntuales de las zonas endémicas han presentado mayores detecciones.
En la zona endémica del NOA, la plaga muestra estabilidad, con ausencia en el 56% de las localidades monitoreadas, mientras que en el 27% restante las capturas se mantuvieron en el nivel mínimo (1 a 4 adultos por trampa). El 11% de las trampas se ubicaron en lotes con maíz, principalmente destinados a producción de semillas y choclo. Sólo en tres localidades se registraron aumentos más significativos.
En el NEA, la otra región endémica, el 69% de las localidades sigue sin detecciones de Dalbulus maidis, mientras que el 21% presentó las capturas más bajas. El 40% de las trampas en esta región se encuentra sobre maíces. Sólo dos localidades, Comandante Fontana y Las Lomitas, histórico foco neurálgico en esta región, registraron un nivel de capturas significativo.
En la región del Litoral, el 73% de las localidades monitoreadas no registró capturas, a la vez que se detectaron incrementos en la categoría de menor de presencia. El 95% de las trampas en esta región se encuentra en localidades con maíz temprano, prácticamente fuera del período de susceptibilidad, en estados vegetativos avanzados, entrando a reproductivos.
En la región Centro-Norte se acentuó la ausencia del vector, con un 91% de las localidades sin detecciones, y el 9% restante, con capturas en la categoría más baja. El 65% de las trampas se encuentra sobre maíces en esta región.
En cuanto al Centro-Sur, el 97% de las localidades no registró detecciones, y el resto estuvo en la categoría mínima. Un 55% de las trampas se encuentra en lotes con maíz en esta región.
Finalmente, el presente informe presenta datos sobre la infectividad de Dalbulus maidis con Corn Stunt Spiroplasma (CSS), en las distintas regiones.
No obstante el panorama auspicioso, los expertos de la Red insisten en intensificar los monitoreos, tanto de las trampas como de los cultivos, y tanto en las zonas con maíces tempranos que ya atravesaron las etapas fenológicas iniciales, como en las áreas de siembras tardías, que pueden tener maíces guachos que favorezcan la supervivencia y multiplicación de la plaga y de sus patógenos.
Informe completo de la Red y el detalle por regiones:
https://www.maizar.org.ar/vertext.php?id=967
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Acerca de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis
La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis surgió en 2024, en respuesta al problema del complejo del achaparramiento del maíz transmitido por esta plaga, que afectó gran parte de la superficie maicera de la Argentina. Coordinada por la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), participan en ella instituciones claves del sector agropecuario argentino.
Jorge Ingaramo, asesor económico de ASAGIR, detalla el proceso del que deriva el precio que reciben los productores argentinos por su cosecha.
Buenos Aires, miércoles 19 noviembre (PR/25) — Mucho se discute, a veces con insuficiente información, cuál es el precio que debería pagar la industria argentina de molienda de girasol. Generalmente los productores agrícolas piensan que se les paga menos de lo que deberían.
El argumento es que hay pocos compradores localizados en distintas regiones y no existe una verdadera competencia por la originación de producto como sí sucede en el caso de la soja, producida (en su mayor parte) en el cinturón de 300 km que rodea a los puertos up-river del Paraná donde están localizadas las plantas industriales o una buena parte de ellas.
Es necesario tener presente que, para una producción normal de 2,5 millones de toneladas de grano de girasol, una parte mínima se exporta como grano tal cual y el resto se vende a dos destinos por partes iguales.
Uno de estos destinos es la industria del refinado que abastece mayoritariamente el mercado interno. Estas industrias están ubicadas en las zonas de producción de materia prima o cerca de las grandes concentraciones urbanas o en Rosario.
El otro destino es la demanda exportadora, que produce graneles para abastecer mercados mundiales, generalmente en países de ingresos medios y bajos.
Cada uno de los dos mercados mencionados tiene características particulares. En primer lugar, la demanda que abastece el mercado interno agrega más valor que la producción de granel exportable. Presenta el aceite refinado y envasado en los mercados locales o lo exporta (poco) a algunos países limítrofes, generalmente en condiciones de preferencia comercial.
Este segmento estuvo regulado durante mucho tiempo y todavía está, provisoriamente, bajo un sistema de regulación pública, denominado Precios Cuidados. Este segmento es el que compra el girasol del NEA y de la provincia de Santa Fe, a veces pagando por las primicias un precio muy alentador, ya que debe ocupar su capacidad de planta y asegurarse materia prima para todo el año porque, si no lo hiciera, luego debería comprar con el sobrecosto de fletes largos.
Esto es así ya que el grueso de la producción girasolera, que no es primicia, proviene de La Pampa,o del sudeste, oeste y sudoeste de Buenos Aires.
Por otro lado, el segmento exportador de graneles está ubicado en la provincia de Buenos Aires, en los puertos del Sur. Nuestro país se ha transformado en un proveedor marginal del mercado mundial, donde nuestro principal competidor, Ucrania, representa el 54% de las exportaciones, en tanto que nosotros apenas aportamos el 6,8%.
Recordar que en 2000 Argentina aportaba el 50 % del comercio mundial de aceite de girasol. La razón de este carácter marginal proviene de la restricción de ingreso al principal mercado formador de precios, que tiene demanda estable: la Unión Europea, cuyo precio de “referencia” se forma en mercados de contratos en firme, puesto en el puerto de Rotterdam.
La restricción se debe a las casi nulas tolerancias a residuos de insecticidas en aceite crudo que no hemos logrado resolver.
El precio de Rotterdam lo aprovecha Ucrania, que accede sin problemas, tiene mayor proximidad y menor costo de flete. Este país sostiene -desde hace tiempo- una moneda fuertemente subvaluada y, para colmo, cuenta con una protección a la exportación industrial basada en un diferencial arancelario.
Por esta razón, los mercados que abastece la Argentina son de muy fuerte competencia. Se trata de países de ingresos medios y bajos, en los que hay que licitar el producto aceite a granel, puesto en puerto de destino, costo y flete. Por supuesto, el principal competidor también es Ucrania.
Por eso, la formación del precio de paridad local del girasol está estrechamente vinculada a la capacidad de obtener dichos contratos, por parte de la industria exportadora.
Tradicionalmente, Ucrania ofrece en base a un diferencial entre los valores FOB del Mar Negro y los precios puesto el granel en Rotterdam. Por lo general, es de un 8-10%. El precio de girasol responde en un 85% al precio de su aceite, ya que las harinas tienen un valor muy inferior al de la soja.
Para decidir la base FOB de formación del precio que puede pagar la industria argentina, hay que tener en claro que el sector exportador define su posición compradora según los contratos que consiga, y que la misma no tiene vinculación con la demanda para el mercado interno, ya que esta industria – la del refinado- abastece el mercado interno.
Finalmente, la venta de las harinas está fuertemente condicionada a los descuentos de precios que se puedan hacer, principalmente cuando hay buena oferta de proteína de soja, de más alto valor nutritivo y –coyunturalmente- de bajo precio.
¿Cómo se determina la capacidad de pago de la industria exportadora?
La exportación estima su valor FOB promedio esperado en base a tres datos:
El precio en las posiciones futuras inmediatas en Ucrania (Mar Negro) que, como se dijo, es aproximadamente un 10% inferior al de Rotterdam.
El valor logrado por la venta de harina proteica en los mercados interno y de exportación.
Los rendimientos promedio esperables en la molienda.
Por ejemplo, al día 9 de febrero de 2016, para hacer posible ingresar en los mercados, el FOB más bajo de Ucrania era 780 U$S/tn; el FOB local para los pellets era de 150 U$S/tn y los rendimientos normales eran de 42,5 y 42% para aceite y harina, respectivamente. Normalmente, al FOB Ucrania hay que deducirle el diferencial de flete, dada nuestra habitual menor proximidad a los mercados de destino(Egipto, China e India). La industria exportadora estima en 20 U$S/t nicho diferencial.
En base a lo apuntado, al 9 de febrero, el ingreso FOB por tonelada promedio de grano transformado en aceite y harina, es de 386 U$S/tn.
Para llegar a la capacidad teórica de pago, a este valor hay que deducirle 50 y 15 U$S/tn, en concepto de costo industrial y fobbing, respectivamente. Fobbing es el conjunto de todas aquellas actividades necesarias para llevar desde la puerta de fábrica al puerto el aceite a granel. Entonces, lo máximo que puede pagar la industria exportadora es 321 U$S/tn para el grano de girasol puesto en fábrica.
En la Argentina, el estándar de comercialización tiene una base del 42% de rendimiento de materia grasa por tonelada molida. Luego se otorga al productor una bonificación del 2%por cada punto adicional de rendimiento, por encima de la base. En el caso del sur de la Provincia de Buenos Aires, la bonificación promedio es del 11% -descontada la merma por eficiencia de extracción -ya que se ha demostrado que el porcentaje de materia grasa ronda el 47,5%. Es decir, 5,5 puntos por encima de la base (fuente: la industria local).
A este valor, antes de bonificación, de 289 dólares corresponde deducirle, según datos provistos por la industria, los costos por servicios del corredor de granos, los correspondientes al impuesto a los créditos y débitos bancarios, el sellado de los contratos y un costo de intereses, por los aproximadamente 60 días que transcurren entre el egreso financiero (por compra de grano) y la liquidación de los dólares producidos por la venta externa.
Esta deducción de aproximadamente un 3,11%, en total, nos lleva al valor neto de base que se le ofrece al productor, es decir unos 280 U$S/tn.
Finalmente, el nuevo gobierno ha establecido una política cambiaria denominada de flotación cambiaria, con casi nula intervención del Banco Central, por la cual es improbable acertar en el valor del Tipo de Cambio al momento en que se ingresen los dólares provenientes de la venta externa, lo cual agrega incertidumbre a la formación de los precios, ya que es difícil de estimar tal valor con 60 días de antelación.