Ingresaron 1.310 millones de dólares de la agroexportación en el  último mes

Ingresaron 1.310 millones de dólares de la agroexportación en el último mes

Buenos Aires, 1 de octubre de 2018.- La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), entidades que representan un tercio de las exportaciones argentinas, anunciaron hoy que durante el último mes de septiembre las empresas del sector liquidaron la suma de 1.310.629.612 dólares.

Asimismo, el monto liquidado desde comienzos de año asciende a 17.184.898.353 dólares, manteniéndose en los niveles históricos de los años previos (17.500 millones).

La liquidación de divisas está fundamentalmente relacionada con la compra de granos que luego serán exportados ya sea en su mismo estado o como productos procesados, luego de una transformación industrial.

La mayor parte del ingreso de divisas en este sector se produce con bastante antelación a la exportación, anticipación que ronda los 30 días en el caso de la exportación de granos y alcanza hasta los 90 días en el caso de la exportación de aceites y harinas proteicas. Esa anticipación depende también del momento de la campaña y del grano de que se trate.

En este sector, las comparaciones estadísticas entre distintos períodos son generalmente imprecisas o inexactas ya que la liquidación de divisas está fuertemente influida por el ciclo comercial de los granos, que depende de diversos y cambiantes factores exógenos como oscilaciones internacionales del precios, retracción de la oferta, distinto volumen y valor proteico de las cosechas, condiciones climáticas, feriados, medidas de fuerza sindicales, modificaciones regulatorias, barreras arancelarias y paraarancelarias del exterior, exigencias fitosanitarias o de calidad de otros países, etcétera.

Primicias Rurales
Fuente: Delia Noriega

Argentina será sede de la XXI Reunión del Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe

Argentina será sede de la XXI Reunión del Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe

Será organizada por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, ONU Medio Ambiente, que ejerce la secretaría del foro.
  La XXI Reunión del Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe tendrá lugar en Buenos Aires, Argentina, entre el 9 y el 12 de octubre y abordará temas prioritarios para los 33 países de la región relacionados con la lucha contra la contaminación, la descarbonización de la economía, el uso eficiente de los recursos naturales y el financiamiento verde, entre otros.
 
“Como presidencia del foro buscamos contribuir al compromiso de la región para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) hacia el 2030, en ese marco fijaremos las prioridades regionales y los caminos conducentes, pasando del discurso a la acción”, sostuvo el rabino Sergio Bergman, secretario de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Argentina, quien preside la XXI Reunión del Foro de Ministros.
 
Los ministros discutirán también sobre temas como la identificación de soluciones innovadoras para potenciar los beneficios de los ecosistemas, la Agenda 2030 y los  los ODS como tablero de control de la gestión pública, justicia y gobernanza ambientales y el rol central de la cooperación para implementar los compromisos internacionales que se asuman. El programa e información general de la XXI Reunión del Foro está disponible en el sitio web del encuentro: https://www.unenvironment.org/es  
 
 “América Latina y el Caribe tiene una voz cada vez más firme en el debate global para alcanzar soluciones multilaterales a los grandes desafíos ambientales de nuestro tiempo.  Estoy seguro que este Foro de Ministros en Argentina constituirá un aporte concreto y crucial para ese diálogo”, señaló Leo Heileman, director regional para América Latina y el Caribe de ONU Medio Ambiente.
 
Cabe destacar que el Foro de Ministros preparará las contribuciones de la región para la cuarta reunión de la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que tendrá lugar en Nairobi, Kenia, del 11 al 15 de marzo de 2019. La Asamblea, el máximo órgano global de toma de decisiones ambientales, reunirá a los países del mundo para discutir sobre soluciones innovadoras a los desafíos ambientales y producción y consumo sostenibles.
Gerardo Grosso
Primicias Rurales
Los fabricantes de champán hacen burbujas sobre una cosecha extraordinaria causada por la sequía en Europa

Los fabricantes de champán hacen burbujas sobre una cosecha extraordinaria causada por la sequía en Europa

Por Eleanor Beardsley

Las campanas suenan en la abadía donde Dom Perignon está enterrado en la región francesa de Champagne. Se dice que el monje benedictino descubrió el método para convertir el vino en champán hace más de 300 años.

Hasta donde alcanza la vista, las hileras de vides parecen como si estuvieran bordadas a lo largo de las onduladas laderas.

En esta época del año, estas viñas están cargadas de racimos de uvas moradas oscuras – pinot noir y pinot meunier – así como de uvas chardonnay de color verde claro. Las tres variedades se mezclan para hacer champán. Este año, las uvas son abundantes y gordas, lo que no siempre es el caso en la región vinícola más septentrional de Francia.

«El clima del champán es riguroso», dice Vincent Chaperon, maestro de bodegas en Dom Perignon Champagne. Tenemos «muchas heladas – heladas de invierno – pero también heladas de primavera. La temperatura media es bastante baja, no hay mucho sol. Y 200 días de lluvia[al año]. Pero con la evolución del clima, las cosas se han estado moviendo en el buen sentido, así que menos lluvia, más sol, temperaturas más cálidas, menos heladas. En este momento y durante los últimos 15 años, el impacto ha sido positivo».

Europa tuvo uno de sus veranos más calurosos registrados este año y muchas cosechas fueron destruidas por el calor y la sequía. Pero el verano de 2018 ha producido una cosecha excelente en Champagne.

En época de vendimia los viñedos están llenos de vendimiadores. Cada uva se recoge a mano, como se ha hecho durante siglos.

«Todavía los recogemos a mano porque la fruta debe permanecer intacta antes de que llegue a la prensa», dice Vincent Malherbe, director de los viñedos del fabricante de champán Moet et Chandon. «Porque en Champagne hacemos vino blanco con uvas de piel oscura. Así que no podemos aplastarlos y permitir que las pieles contaminen el jugo claro».
Malherbe dice que la temporada de cosecha de tres semanas, o vendimias, normalmente comienza a mediados de septiembre. Pero este año fue cuando terminó.

Claude Bucot ha estado cosechando uvas en Champagne durante los últimos 27 años. Viene del norte de Francia con un gran grupo de amigos y familiares. Se ríen y bromean mientras recogen a lo largo de las filas de enredaderas. Es un trabajo duro, dice, pero también convivencial y divertido. Bucot muestra cómo retira las hojas y corta los densos racimos de uvas de la vid antes de dejarlos caer en una cesta.

«El tiempo determina cuándo comienza la cosecha de tres semanas, y eso ha sido en cualquier parte desde agosto hasta octubre», dice Bucot.

Pero Bucot dice que ha estado empezando cada vez más temprano. «Llegamos una semana o incluso dos semanas antes que hace 20 años.»
Chaperon, el maestro de bodegas de Dom Perignon, dice que desde los años 90, el ciclo vegetativo en Champagne se está acortando. «El brotado y el alcanzar la plenitud son avanzados», dice. «Así que la cosecha también avanza.» Chaperon dice que la cosecha ha comenzado en agosto sólo cinco veces en toda la historia de la Champaña. Y cuatro de esas veces han sido en este siglo. Este año comenzó en algunos lugares el 20 de agosto.

Dice que el calentamiento global ha tenido algunos efectos muy negativos en las regiones vinícolas del sur de Francia. «El déficit de agua se está agravando tanto que en el futuro los enólogos tendrán que regar», dice. El riego de los viñedos en Francia no está permitido en la actualidad.

Por otro lado, los enólogos de Champagne dicen que las temperaturas más cálidas están aumentando la cantidad y la calidad de sus uvas. Pero admiten que el nuevo clima puede acabar cambiando muchos métodos antiguos de vinificación. Dicen que será importante adaptarse.

«Lo que oigo a mi alrededor, incluso de personas mayores de 80 años, es que esta es la mejor cosecha que han tenido nunca», dice Philippe Schaus, director general de Moet Hennessy.

Los expertos predicen un fuerte aumento de la producción, tal vez hasta un 50 por ciento más que el año pasado. Schaus dice que parte del exceso de vino se almacenará para su uso en años de cosechas más magras. Pero aún queda mucho por embotellar.

La región de Champagne suele producir 300 millones de botellas al año. El 2018 producirá al menos 10 millones de botellas más que el año pasado, y se espera que sea una de las mejores burbujas de la historia

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Fuente: The Salt

“La variabilidad nos afectará más que el cambio climático”

“La variabilidad nos afectará más que el cambio climático”

Desde siempre, lo único constante en el sistema atmosférico es lo variable. Bajo esta premisa, predecir lo caótico resulta una utopía. Los especialistas coinciden en que los grandes avances en la ciencia no alcanzan, aún, para pronosticar la variabilidad climática. Se trata de fluctuaciones tan naturales y propias del sistema, como misteriosas.

Así lo cree Roberto De Ruyver, investigador del Instituto de Clima y Agua del INTA, quien no dudó en asegurar que “en la próxima década, nos afectará más la variabilidad que un incontrastable cambio climático” y reconoció que “a pesar de los grandes avances de la meteorología, resulta imposible, todavía, anticiparse a estas fluctuaciones u oscilaciones interanuales que implica la variabilidad”.

“Es que se trata de un fenómeno que está presente desde siempre, es natural y propio del sistema y resulta de los miles de procesos simultáneos que ocurren en la atmósfera, algunos muy conocidos y otros ni siquiera develados hasta hoy”, puntualizó el investigador.

En este sentido, a fin de profundizar el concepto, De Ruyver explicó que, del análisis de los últimos 100 eventos más extremos de precipitación y temperatura de los últimos 85 años en el país, surge que no hay una tendencia definida en el largo plazo para estas variables, sino meras oscilaciones de onda.

“La frecuencia de temperaturas máximas extremas por localidad, contadas por décadas, no muestra su máximo, en general, en las últimas 3 décadas sino en los años 30 y 40”, puntualizó.

“Las Ciencias Meteorológicas tienen apenas 100 años, son contemporáneas a la aparición del automóvil y, a pesar de haber evolucionado con la misma rapidez y sofisticación, todavía no nos alcanza para anticiparnos”, indicó y agregó: “el clima es un sistema caótico que se resiste a mostrar sus secretos”.

En este sentido, reconoció: “Progresamos mucho en materia de pronósticos, pero es difícil tener una perspectiva precisa y confiable a tres meses, dado que el margen de error es más grande de lo que quisiéramos”.

Ante la gran incertidumbre que esto produce, De Ruyver recomendó que los productores opten por realizar actividades en aquellos lugares con condiciones óptimas y evitar arriesgarse en zonas poco sustentables y con inseguridad.

En este punto, el especialista se refirió al caso del corrimiento de la frontera agrícola del país, como en las zonas de Santiago del Estero y Córdoba. Allí, se pasó de actividades ganaderas a agrícolas, como consecuencia de una época de abundantes precipitaciones.

“Este ciclo de bonanza concluyó en la década de los ´90 cuando las precipitaciones en estas zonas comenzaron a presentar una tendencia negativa”, indicó De Ruyver quien subrayó que “no es consecuencia del cambio climático, sino que es el mero comportamiento de la variabilidad climática a largo plazo”. Por este motivo, recomendó “apuntar a lo que es posible de sostener en el tiempo de acuerdo a las características propias de cada zona, sin forzarlas”.

Clima: ¿variable o cambiante?

Cambio o variabilidad climática. Si bien ambos conceptos se asimilan en cuanto a su influencia directa en las actividades productivas agropecuarias, se diferencian en materia de plazos, riesgos e incertidumbre.

Se entiende por variabilidad climática a las fluctuaciones de los componentes del clima –como temperatura y precipitaciones, entre otros– durante lapsos de tiempo determinados, los cuales pueden ser tan disímiles como abarcar períodos desde algunos días hasta décadas.

“Registrando estas variables meteorológicas, por al menos 30 años, podremos establecer la media aritmética de las mismas, que definen en términos climáticos, las características de un lugar dado”, explicó el investigador.

Mientras que el cambio climático se refiere a una variación significativa en los valores medios de las variables o componentes del clima en períodos de centurias y con consecuencias a muy a largo plazo.

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Fuente: INTA informa

El cambio climático y la minería amenazan los glaciares chilenos

El cambio climático y la minería amenazan los glaciares chilenos

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SANTIAGO, 29 agosto (PR/18) — Chile cuenta con el 82% de los glaciares de América del Sur pero el cambio climático y el polvo que genera la actividad minera, sector estratégico del país, aceleran su destrucción amenazando una de las mayores reservas hídricas del planeta.
Aunque la relación causa efecto es todavía difícil de establecer, para Frabrice Lambert, profesor de climatología de la Universidad Católica de Chile la actividad minera podría representar un auténtico peligro para los 24.114 glaciares que hay en Chile.
«El polvo que generan las mineras se posa en los glaciares cubriendo la superficie blanca (refractaria a los rayos del sol) y esas partículas absorben la energía solar y provocan el deshielo rápido de los glaciares», explica a la AFP Lambert, antes de recordar que «la mayoría de los glaciares de Chile están en torno a alguna mina».
Un argumento que no comparte Joaquín Villarino, presidente del Consejo Minero chileno, quien asegura que «más del 70% de la actividad minera se desarrolla en zonas donde no hay glaciares» y además, «ya existe en la legislación actual una cierta protección que impide que las compañías mineras hagan daño a glaciares existentes», agrega.
Pero Lambert recomienda «realismo»: «No se van a cerrar las minas de aquí a cinco años pero hay que encontrar una manera de proteger los glaciares sin destruir la industria minera, que es esencial para la economía del país».
Y es que la economía chilena depende del sector minero. Con una producción anual cercana a los 5,6 millones de toneladas, casi un tercio de la producción mundial, Chile es el principal productor de cobre del mundo.
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– Ausencia de marco jurídico -.
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Dada la situación, Pilar Moraga, abogada y especialista en derecho medioambiental, ve urgente un marco jurídico que proteja de manera específica a los glaciares del país.
En 2014, se presentó un proyecto de ley en el Congreso para prohibir ciertas actividades industriales peligrosas en los alrededores de los glaciares. Varias modificaciones lo fueron despojando de su objetivo principal hasta que el gobierno del conservador Sebastián Piñera decidió enterrarlo definitivamente en junio pasado.
Según el gobierno, basta con la regulación general del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), cuyo objetivo es preservar la diversidad biológica del país, protegiendo los Parques Nacionales o las Reservas Nacionales.
Los especialistas critican esta decisión ya que, alegan, los glaciares no siempre están en parques protegidos. «En Chile, 86,4% de los glaciares se encuentran en zonas protegidas, pero en el centro y norte del país, donde la escasez de agua es cada día más acuciante, los glaciares están sin protección», dice Lambert, antes de puntualizar que en estas regiones «las proyecciones climáticas anuncian una caída de las precipitaciones del 30% en los próximos cincuenta años».
«Desde 2005, ha habido seis o siete proyectos de ley de protección de glaciares presentados por senadores o diputados, pero siempre ha habido un bloqueo por el sector minero», lamenta Sara Larraín, directora de la ONG Chile Sustentable.
Por su parte, los representantes de la industria minera niegan haber ejercido presiones y se felicitan de la reciente retirada del proyecto de ley. «El gobierno adoptó una decisión seria que tenía un coste político. Una decisión bien analizada», explica a la AFP el presidente del Consejo Minero.
Mientras por el momento se ha enterrado toda esperanza de contar con una ley específica para la preservación de los hielos, Marcella Cubillos, la ministra de Medio Ambiente hasta hace dos semanas, anunció la creación de comisiones regionales compuestas por expertos para encontrar «una solución eficaz para proteger los glaciares».
Al mismo tiempo, dos proyectos siguen en suspenso: la reforma del Código de Aguas, para prohibir «los derechos de suministro de agua de glaciares», en un país donde los recursos hídricos están en manos privadas. Asimismo, está paralizada la moción presentada por el diputado de oposición Guido Girardi (PPD), con el mismo objetivo, que pretende que los glaciares se conviertan en «bienes nacionales de uso público» protegidos por la ley, para autorizar únicamente actividades turísticas y científicas.
La disminución de la superficie helada en Chile se corresponde con la tendencia mundial, según el Servicio Mundial de Vigilancia de los Glaciares. Argentina es el único país sudamericano y uno de los pocos del mundo que cuenta con una legislación específica para la protección de los glaciares.

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Fuente: AFP-NA

El próximo lustro será aún más caluroso debido al cambio climático

El próximo lustro será aún más caluroso debido al cambio climático

Las olas de calor que están teniendo lugar este verano en todo el mundo están transformando este año 2018 en un año especialmente caluroso y así mismo será incluso en los cercanos años hasta 2022.

Las olas de calor que están teniendo lugar este verano en todo el mundo están transformando este año 2018 en un año especialmente caluroso y así mismo será incluso en los cercanos años hasta 2022, según un reporte dirigido el Laboratory for Ocean Physics and Remote Sensing de la Universidad de Brest y la Universidad d Southampton.

Así mismo, el director de la investigación, Florian Sévelec, sugiere que utilizando un moderno método basado en un algoritmo, el análisis muestra que a nivel global el periodo 2018-2022 podría ser el periodo más cálido esperado según el actual cambio climático.

El próximo lustro será aún más caluroso debido al cambio climático
La análisis destaca que el calentamiento climático provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero no es lineal, sino que aparece haberse desviado a principios del siglo 21, por un fenómeno renombrado como la interrupción del cambio climático. En la actualidad, el renovado método para predecir las temperaturas medias, sin embargo, sugieren que estos cercanos años serán más cálidos de lo previsto.

El sistema, realizado por investigadores de CNRS, de la Universidad de Southampton y del Real Instituto Meteorológico de Holanda, no emplea las técnicas de simulación tradicionales. En su lugar, aplica un método de análisis estadístico para utilizando el uso de diversos modelos de referencia para hallar condiciones climáticas análogas y deducir probabilidades futuras.

La precisión y la fiabilidad de este sistema probabilístico ha probado ser unos equivalente a los métodos actuales, en particular por la meta de simular el lapso de calentamiento global de principios de este siglo.

Desde ahora, este renovado método predice que la desviación media de la temperatura del aire podría ser «anormalmente alta» entre 2018 y 2022, por encima de lo que las cifras deducen solamente con el calentamiento antropogénico global
En particular, esto es necesario a la probabilidad baja de que se produzcan episodios de frío intenso. El fenómeno es además más destacado con respecto a las temperaturas de la superficie del mar, a causa de la alta probabilidad de episodios de calor, que en presencia de algunas condiciones, puede ocasionar un aumento de las tarea tormentosa.

Una vez que el algoritmo es entendido, un procedimiento que dura distintos minutos, las predicciones que se obtienen en unas pocas centésimas de segundos en un ordenador portátil. En comparación, los supercomputadores necesitan hasta una semana para lograrlo con la simulación de métodos tradicionales.

Por el momento, el método solamente produce una media general, aún así los científicos en la actualidad podrían adaptar sus predicciones regionales y, así como también de las temperaturas, estimar las tendencias de precipitaciones y de sequías.

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Por: ECOticias.com / Red / Agencias