Con la apertura de la Franja de Gaza a la ayuda humanitaria, el Santo Padre envió 5.000 antibióticos para los niños más afectados por el conflicto que ya dura dos años.
El Papa envía medicamentos para los niños de la Franja de Gaza
Buenos Aires, martes 14 octubre (PR/25) — El prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Misericordia, cardenal Konrad Krajewski, anunció que, a través de él, el Santo Padre envió 5.000 antibióticos a la Franja de Gaza para los niños más afectados por el conflicto que ya dura dos años. Esto fue posible gracias al acuerdo de paz y a la apertura del enclave palestino a la ayuda humanitaria.
Dilexi te en la práctica
El cardenal polaco enfatizó que la ayuda a los niños palestinos es una realización concreta de lo que el papa León XIV escribió en su primera exhortación apostólica, Dilexi te, sobre el amor a los pobres. Este documento, añade el prefecto, demuestra claramente el camino que la Iglesia siguió siempre.
«El anuncio del Evangelio solo es creíble cuando se traduce en gestos de cercanía y hospitalidad», añadió el limosnero papal.
Los medicamentos ya llegaron a quienes los necesitan
El cardenal Krajewski aseguró que los medicamentos donados por el Papa se distribuyeron a través del Patriarcado Latino de Jerusalén y ya llegaron a los necesitados.
El limosnero papal recordó que, cuando la guerra aún estaba en curso, se realizaron esfuerzos para ayudar a los necesitados en la Franja de Gaza enviando dinero para comprar alimentos y combustible.
Los paquetes del Papa también llegaron a Járkov
El prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Misericordia recordó que la ayuda papal sigue llegando a Ucrania. El dicasterio sigue apoyando a la Iglesia ucraniana en Roma, que sigue enviando regularmente camiones con artículos de primera necesidad a Ucrania.
En los últimos días, llegaron a Járkov paquetes con la inscripción «Regalo del papa León XIV». Contienen conservas, aceite, pasta, carne y productos de limpieza.
«De esta manera -concluyó Krajewski- el Santo Padre muestra su cercanía a una nación atormentada por años de guerra y que aún no ve un atisbo de paz».
Después de escribir cartas a varios personajes, algunos le reprocharon al Papa Juan Pablo I que no hubiera escrito a Jesús y, temblando, le hizo una oración
España, martes 14 octubre (PR/25) — Puede ocurrir que al dirigirnos a una persona que percibimos muy superior a nosotros, nuestro cuerpo se ponga a temblar y nos cueste expresarnos. Es lo que el beato Juan Pablo I, conocido como el Papa de la sonrisa, pudo experimentar al escribir una carta a Jesús, que refleja su humildad y su fe.
“Escribo temblando… a Jesús”, encabeza el escrito. Algunos le habían reprochado que no hubiera escrito a Cristo un eclesiástico que había publicado un conjunto de cartas abiertas a varios personajes.
“Tú lo sabes, yo me esfuerzo por mantener contigo un diálogo continuo”, comienza el arzobispo Albino Luciani.
“Pero traducido en carta me resulta difícil: son cosas personales. ¡Y tan insignificantes! Además, ¿qué voy a escribirte a Ti, de Ti, después de tantos libros como se han escrito sobre Ti?”, plantea.
Sin embargo, obedeció a la llamada y escribió un escrito. Algunos fragmentos de su carta muestran un bello camino para dirigirse a Dios cuando alguien percibe su pequeñez pero a la vez el ilimitado amor divino:
Oración
“Temblando,
sintiéndome como un pobre sordomudo
que hace enormes esfuerzos para hacerse entender,
y con el mismo estado de ánimo que Jeremías,
cuando, enviado a predicar, te decía, lleno de repugnancia:
“¡No soy nada más que un niño, Señor, y no sé hablar!”…
Tú te acercas a los pecadores y pecadoras, comes con ellos,
te invitas Tú mismo, si ellos no se atreven a invitarte.
Das la impresión – es la que yo tengo –
de preocuparte más de los sufrimientos que el pecado causa a los pecadores
que de la ofensa que hace a Dios.
Infundiéndoles la esperanza del perdón, parece que les dices:
“¡Ni siquiera os imagináis la alegría que me produce vuestra conversión!”…
Hoy todo el mundo pide diálogo, diálogo.
He contado tus diálogos en el Evangelio.
Son 86: 37 con los discípulos, 22 con gentes del pueblo y 27 con tus adversarios.
No perdiste el tiempo en palabrerías.
Curaste milagrosamente a todos los enfermos presentes y dijiste a los enviados:
Id y decidle a Juan lo que habéis visto y oído…
El día en que enseñaste: bienaventurados los pobres, bienaventurados los
perseguidos, yo no estaba allí.
Si hubiera estado junto a Ti, te hubiera susurrado al oído:
“Por favor, cambia, Señor, tu discurso, si quieres que alguien te siga.
¿No ves que todos aspiran a las riquezas y a las comodidades?
Catón prometió a sus soldados los higos de África,
y César las riquezas de la Galia y, bien o mal, encontraron seguidores.
Tú prometes pobreza, persecuciones. ¿Quién quieres que te siga?”.
Impertérrito, continúas y te oigo decir:
Yo soy el grano de trigo que debe morir antes de fructificar.
Es preciso que yo sea levantado sobre una cruz;
desde ella atraeré a mí el mundo entero.
Ya se cumplió esta profecía: te levantaron sobre la cruz.
Tú la aprovechaste para extender los brazos y atraerte a la gente.
¿Quién podrá contar los hombres que han llegado hasta el pie de la cruz,
para arrojarse en tus brazos?…
Finalmente, cuando te prendieron y te llevaron ante el Sanedrín,
el sumo sacerdote te preguntó solemnemente: ¿eres o no eres el Hijo de Dios?
Tú respondiste: lo soy. Y me veréis sentado a la diestra del Padre.
Y aceptaste la muerte antes que retractar esta afirmación y negar tu esencia divina”.
Un Papa humilde
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Las palabras con las que los santos se dirigían a Dios, además de ayudarnos a rezar “hablan” sobre ellos, sobre su riqueza espiritual. En este caso muestran la humildad y la fe de Juan Pablo I.
Su cercanía con Cristo también queda expresada en esta breve oración que el beato solía rezar:
“Señor, tómame como soy,
con mis defectos, con mis faltas,
pero hazme como Tú me deseas”.
Aquel día también relató una entrañable anécdota de su infancia para explicar sencillamente lo que es la fe:
“Mi madre me solía decir cuando empecé a ser mayor: de pequeño estuviste muy enfermo; tuve que llevarte de médico en médico y pasarme en vela noches enteras, ¿me crees? ¿Cómo podía contestarle, mamá, no te creo? Claro que te creo, creo lo que me dices, y sobre todo te creo a ti. Así sucede con la fe. No se trata solo de creer las cosas que Dios ha revelado, sino creerle a Él, que merece nuestra fe, que nos ha amado tanto y ha hecho tanto por amor nuestro”.
El Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat junto al Observatorio universitario, midieron el malestar psicológico de quienes viven en Buenos Aires. El 28,6% presenta síntomas de ansiedad y depresión.
Salud mental: midieron el malestar psicológico en los porteños
Buenos Aires, martes 14 octubre (PR/25) — Por primera vez el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat junto al Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica (ODSA-UCA), midieron el malestar psicológico en los porteños.
De acuerdo con la Encuesta de Prácticas de Riesgo Adictivo (EPRA), el 28,6% de los porteños de 18 a 75 años presenta síntomas de ansiedad y depresión. El malestar psicológico es más frecuente en mujeres (33,1%) que en varones (23,1%).
Factores de riesgo: alcohol, drogas, celular y apuestas
El estudio muestra una relación directa entre el malestar psicológico y el consumo problemático de alcohol, marihuana y cocaína. También se observa un fuerte vínculo con el uso intensivo del celular y las apuestas en línea.
El malestar psicológico se divide en leve, moderado y severo. Según la encuesta, en personas con alto riesgo en apuestas, el malestar severo alcanza el 30,2%.
Diferencias por género, edad y nivel socioeconómico
Los sectores con menor nivel educativo, problemas de salud crónicos o inseguridad alimentaria severa registran los niveles más altos de malestar.
En hogares con inseguridad alimentaria, el 53% de las personas tiene algún nivel de malestar psicológico.
Entre quienes no atraviesan esa situación, el porcentaje baja al 22%.
Las personas con estudios universitarios presentan un mayor nivel de bienestar (77,5%) en comparación con quienes no completaron la secundaria (59,9%).
Zona sur de la Ciudad: los niveles más altos
La zona sur de la Ciudad concentra las cifras más elevadas de malestar en todas sus modalidades. El 35,7% de los adultos presenta síntomas de ansiedad o depresión.
Puntos destacados del informe EPRA 2024
28,6% de la población adulta porteña presenta síntomas de ansiedad y/o depresión.
El malestar es más frecuente en mujeres (33,1%) que en varones (23,1%).
La zona sur registra los niveles más altos de malestar (35,7%).
La desocupación se asocia con mayores niveles de malestar psicológico en sus tres niveles y especialmente en su forma severa (18,3% vs. 5,9% en la población ocupada).
El malestar psicológico afecta al 40,9% de las personas que residen en hogares monomarentales/monoparentales con niños/as o adolescentes (NNyA). En hogares de núcleo completo (pareja conyugal y al menos 1 hijo/a que reside en la vivienda, con o sin convivencia de otros miembros) el malestar alcanza solo al 26,8%.
El malestar severo se triplica en personas con consumo problemático de alcohol, marihuana o cocaína.
El uso intensivo del celular y las apuestas en línea se asocian con mayores niveles de malestar.
Un estudio inédito en la Ciudad
La encuesta incluyó 6.000 casos y, por primera vez en la Ciudad, midió la relación entre consumos digitales, sustancias psicoactivas y salud mental.
Los resultados ofrecen información clave para orientar políticas públicas y diseñar acciones de prevención focalizadas en los grupos más afectados.
«Nos anticipamos a los problemas del futuro: a lo que está pasando en las casas, lo que hablan las familias. Así como lo hicimos con el problema de las apuestas online, hoy ponemos sobre la mesa como Gobierno que no podemos mirar para otro lado cuando hablamos de salud mental», aseguró Gabriel Mraida, ministro de Desarrollo Humano y Hábitat porteño.
Ciudad del Vaticano, martes 14 octubre (PR/25) — El Papa León XIV pidió a los católicos apoyar a los misioneros con ocasión de la Jornada Mundial de las Misiones, que se celebra el próximo 19 de octubre.
A través de un videomensaje, el Santo Padre —quien sirvió como obispo misionero en la diócesis peruana de Chiclayo—, precisó que esta jornada es una ocasión para que toda la Iglesia Católica se una en oración por los misioneros “y por la fecundidad de su labor apostólica”.
Con un tono cercano, compartió su experiencia como misionero en Perú, donde vio de primera mano “cómo la fe, la oración y la generosidad manifestadas en esta Jornada pueden transformar comunidades enteras”.
Por ello, invitó a cada parroquia católica del mundo a participar en la Jornada Mundial de las Misiones, subrayando que sus oraciones y su apoyo ayudan a anunciar el Evangelio, “a sostener programas pastorales y catequéticos, a construir nuevas iglesias y a atender las necesidades de salud y de educación de nuestros hermanos y hermanas en tierras de misión”.
El Pontífice exhortó también a los fieles a reflexionar sobre nuestra llamada bautismal “a ser misioneros de esperanza entre los pueblos” y a renovar su compromiso “con la dulce y alegre tarea de llevar a Jesucristo, nuestra Esperanza, hasta los últimos rincones del mundo”.
El Pontífice concluyó su mensaje difundido este lunes agradeciendo a los fieles por su apoyo a los misioneros católicos en el mundo.
Escrito por María Inés Castro e Irene Rosa Klein, la obra propone sumergirse una y otra vez en el misterio del amor de Dios y a dejar que la Palabra penetre en la mente, el corazón y la existencia.
Buenos Aires, martes 14 octubre (PR/25) — La Editorial Guadalupe publicó el libro «Llamados a vivir en plenitud«, de María Inés Castro e Irene Rosa Klein, una obra que nace como un llamado a redescubrir el inmenso don del amor de Dios y la riqueza inagotable del Evangelio, que invita a cada cristiano a vivir con gozo, confianza y gratitud.
Con un lenguaje cercano y profundamente espiritual, las autoras proponen volver a mirar las verdades de la fe y los textos bíblicos con ojos nuevos, dejando que la sorpresa, el asombro y la ternura de Dios nos transformen desde dentro.
El libro se presenta como un eco humilde de las palabras de Jesús, el Buen Pastor, siendo una invitación a sumergirse una y otra vez en el misterio del amor de Dios, a no acostumbrarse jamás a lo conocido, y a dejar que la Palabra penetre en la mente, el corazón y toda la existencia.
«Llamados a vivir en plenitud» busca acompañar al lector en el desafío de reencontrar la novedad del Evangelio, abrirse a la gracia y dejarse sorprender cada día por la profundidad insondable de los misterios de la fe.
El libro ya está disponible y puede adquirirse a través del sitio web de la Editorial Guadalupe o en su local ubicado en Mansilla 3865, de la Ciudad de Buenos Aires.
Buenos Aires, lunes 13 octubre (PR/25) — El 13 de octubre de 1917, miles de personas en Fátima, Portugal, presenciaron el «Milagro del Sol», un fenómeno celestial que ocurrió durante la sexta y última aparición de la Virgen María a los pastorcitos Lucía, Francisco y Jacinta.
En este evento, la lluvia cesó, el sol pareció «bailar» o caer sobre la multitud y emitió rayos de colores, la gente encontró que sus ropas se secaron y los testigos también reportaron visiones de Jesús, San José y la Virgen María. La Iglesia Católica reconoció posteriormente el milagro como «digno de fe» en 1930.
Detalles del evento
Aparición:
Fue la última de las seis apariciones de la Virgen, quien se identificó como la «Señora del Rosario».
Multitud:
Se congregaron entre 50,000 y 70,000 personas, a pesar de la lluvia. El periodista del diario portugués O Século, Avelino de Almeida, estimó que, al momento del milagro, había unas 40 mil personas en el lugar, pero el profesor de ciencias naturales de la Universidad de Coimbra, Joseph Garrett, calculó que los testigos fueron unos 100 mil.
Fenómeno:
Tras la aparición de la Virgen, el sol pasó de ser un disco de plata a moverse, girar y emitir rayos multicolores. Este movimiento duró aproximadamente 10 minutos, según algunos testimonios.
Visiones adicionales:
Los pastorcitos afirmaron haber visto visiones de la Sagrada Familia (San José, la Virgen María y el Niño Jesús) y luego a la Virgen del Carmen.
Reconocimiento:
El obispo local declaró el milagro «digno de fe» el 13 de octubre de 1930, lo que legitimó las apariciones y el culto a Nuestra Señora de Fátima.
Mensaje:
La Virgen pidió la oración diaria del rosario por la paz del mundo y la conversión de los pecadores. La Virgen se presentó como la Señora del Rosario.