May 22, 2025 | Economía / Economía del Agro, Ferias / Exposiciones y Cursos
Buenos Aires, jueves 22 de mayo (PR/25) — Uno de los ejes del Congreso Maizar 2025, “Por más valor”, será el bioetanol de maíz, que atravesará varios paneles.
En uno de ellos se va a analizar a fondo la actualidad del bioetanol en la Argentina y en el mundo, y se propondrá un plan de crecimiento con inversiones de 400 millones de dólares en el corto plazo y de al menos USD 2.000 millones para 2050.
El maíz es la materia prima de una de las soluciones privilegiadas para la descarbonización del transporte automotor, aéreo y marítimo. En la Argentina, con sus 50 millones de toneladas anuales –de las que el 70% se exporta como grano-, sobra cereal para agregar valor en origen mediante el bioetanol y cumplir con nuestros compromisos ambientales de la transición energética.
Basta con ver lo que hacen algunos de nuestros vecinos para entender la oportunidad que tenemos por delante: la nafta en Bolivia tiene un 25% de bioetanol, en Paraguay la mezcla obligatoria es de 30% y en Brasil casi la mitad del combustible automotor es bioetanol.
En la Argentina, en cambio, la mezcla no supera el 12%. Es decir, se prefiere utilizar las reservas del Banco Central para importar USD 400 millones por año de naftas contaminantes, antes que utilizar un combustible ecológico, competitivo en precio y fuente privilegiada de octanaje.
En el marco del Congreso Maizar 2025 también se presentarán las soluciones tecnológicas de Toyota para la descarbonización del transporte, que incluyen al bioetanol, y habrá un auto de TC 2000 que funciona con un combustible que potencia su octanaje mediante una mezcla del 40% de etanol en la nafta.
También se analizará cómo el coproducto del bioetanol -la burlanda- es una fuente privilegiada de proteína para la alimentación bovina, tanto en tambos como en feedlots, lo que genera polos de desarrollo regionales en cada zona en donde se localizan las plantas, ofreciendo una salida local al productor.
Solo resta que la política impulse con decisión y entusiasmo una convergencia de uso de bioetanol con el Mercosur y estemos a la altura de todo lo que nos ofrece el maíz argentino, uno de los que tiene menor huella de carbono del mundo.
Todo esto y más en el Congreso Maizar 2025, “Por más valor”.
Inscripción obligatoria y sin cargo en www.congresomaizar.org.ar

Primicias Rurales
Fuente: MAIZAR
May 22, 2025 | Agricultura, Economía / Economía del Agro, Opiniones
Derechos de exportación y campaña fina: Los resultados proyectados comprometen la viabilidad económica del trigo y la cebada en buena parte del área productiva.
Buenos Aires, jueves 22 mayo (PR/25) — Las primeras intenciones de siembra de la campaña fina muestran un fuerte repunte para el ciclo 2025/26.
De acuerdo con la Encuesta SEA CREA de marzo, se alcanzó el mayor nivel desde 2012 con un 33% de participación en el plan de siembra, resultado que responde principalmente a la buena situación climática al momento de efectuar el relevamiento.
Sin embargo, los excesos hídricos registrados desde entonces y el nivel de precios vigente son obstáculos relevantes para que tales intenciones se materialicen.
En efecto, es necesario mejorar la ecuación económica y ofrecer certezas que permitan planificar y decidir los portfolios productivos y de negocios, principalmente a través de la eliminación de los derechos de exportación (DD.EE).
En este marco, el Gobierno nacional continúa avanzando con el programa de estabilización de la economía local y desde 2024 logró sanear las cuentas fiscales, reorientar el crédito hacia el sector privado, reducir substancialmente la tasa de inflación y eliminar las distorsiones generadas por una brecha cambiaria superior al 100% en 2023.
Se trata de avances importantes para el país en general, y para el sector agropecuario en particular. No obstante, en el corto plazo se generan tensiones debido a que la normalización macroeconómica fue mucho más rápida que los cambios particulares necesarios en la política agropecuaria.
Medidas que impactaron positivamente, y lo que todavía falta
Más en detalle, la actual administración tomó medidas positivas: eliminó las restricciones cuantitativas a las exportaciones, el impuesto PAIS y promovió la apertura comercial para bajar los precios, muy elevados en la comparación internacional, que paga el sector por los insumos y los bienes de capital.
Sin embargo, todavía permanecen vigentes los DD.EE., que son la principal política discriminatoria que enfrenta la producción agropecuaria e implican una carga adicional respecto de la ya elevada presión tributaria de la economía argentina. Incluso, mientras que el gravamen se eliminó para los productos industriales, a partir de julio tendría su fin la baja transitoria implementada en enero para los granos.
En particular, si se hace foco en los cultivos de fina (trigo y cebada), hay una suma de factores que vuelven urgente eliminar el gravamen, replicando la medida adoptada para la industria.
Por un lado, el anclaje del tipo de cambio, habitual en los planes para bajar la inflación, llevó a que su competitividad se encuentre en línea con la vigente en los años 90, uno de los momentos más bajos de la serie en términos históricos.
A su vez, los precios internacionales vienen cayendo desde los máximos alcanzados en los meses subsiguientes a la invasión de Rusia a Ucrania, y hoy están apenas un 7,5% por encima en términos reales de los valores vigentes entre 1998 y el 2000, cuando un ciclo de crisis internacionales y la baja de los precios de las commodities el marco de la rigidez de la convertibilidad potenciaron las dificultades macroeconómicas y sectoriales.
Así, si bien los DD.EE. constituyen siempre un gravamen sumamente distorsivo y dañino para la actividad, sus efectos negativos se tornan hoy insostenibles dado que no existe una coyuntura de dólar o de precios internacionales elevados que permita mitigarlos.
En estas condiciones, los resultados proyectados comprometen la viabilidad económica del trigo y la cebada en buena parte del área productiva.
Los DD.EE también ocasionan pérdidas a nivel sectorial y nacional, al romper la relación existente entre granos cobrados al valor internacional menos retenciones, insumos y productos, que se pagan a su valor internacional o que, incluso, tienen sobrecostos respecto de los países competidores.
De esta manera, de cualquier inversión que se realice en insumos, tecnologías o procesos para aumentar la producción, el estado se llevará, independientemente del resultado, entre el 12% y el 33% del grano adicional producido, disminuyendo fuertemente el atractivo de los proyectos.
Invertir es caro en términos de granos, que son la moneda del empresario agrícola. Se trata de un aspecto especialmente relevante para el trigo y cebada, donde, en promedio, el 38% y el 43% de los costos totales se compone de fertilizantes, y donde la nutrición del cultivo es fundamental a la hora de determinar no solo el rinde, sino la propia sostenibilidad de los sistemas productivos del país.
¿Qué implicaría la quita de DD.EE. para la campaña fina?
De acuerdo con cálculos propios, la quita de DD.EE. implicaría en lo inmediato un aumento de la fertilización nitrogenada, que favorecería a su vez un incremento de la producción de trigo de 2,7% (equivalentes a 112 millones de dólares de exportaciones).
Así, en este contexto de bajos precios internacionales y apreciación cambiaria, la persistencia de los de DD.EE. podría ser uno de los elementos que explica la evaluación actual que efectúan los empresarios CREA: en mar-25, el 72% de las empresas del Movimiento percibía que la situación del país era mejor que la de un año atrás; sin embargo, solo el 25% consideraba que se trataba de un buen momento para invertir.
En suma, de cara a la siembra de granos finos, el sector agropecuario necesita de algo muy simple pero que le es negado sistemáticamente desde 1930: que los precios de sus insumos y productos sean los del mercado, y que los impuestos a pagar sean los mismos que paga cualquier otra actividad.
Para ello, es menester eliminar los DD.EE. con urgencia para los cultivos de la próxima cosecha fina.
Bajo esas condiciones, el sector ya demostró en el pasado que tiene las capacidades necesarias para invertir, ser competitivo a nivel internacional y producir con la mejor tecnología disponible, siendo un caso de éxito de los que, lamentablemente, no abundan en la Argentina.
Cabe destacar que estos beneficios son alcanzables con un costo fiscal acotado: suponiendo una cosecha promedio, el trigo y la cebada aportarían USD 3293 millones de exportaciones 2026, lo que se traduce en una recaudación por DD.EE. de USD 395 millones (0,05% del PBI).
Resulta clave avanzar rápidamente en su eliminación, de manera tal que los productores de fina puedan concretar la intención de siembra fina evidenciada en el ciclo 2025/26.
Acerca de CREA
CREA es una asociación civil sin fines de lucro integrada y dirigida por empresarios agropecuarios que se reúnen en grupos para optimizar los resultados de sus organizaciones a través del intercambio de conocimientos, ideas y experiencias.
Primicias Rurales
Fuente: CREA
May 20, 2025 | Actualidad, Economía / Economía del Agro
Buenos Aires, martes 20 mayo (PR/25) — El gobierno nacional decidió extender la baja temporal de retenciones para el trigo y la cebada hasta el 31 de marzo de 2026.
«Extenderemos la rebaja de retenciones para la cosecha fina», anunció el ministro de Economía Luis Caputo.
Los derechos de exportación de estos productos habían sido reducidos a finales de enero hasta el 30 de junio de este año. Con esta prórroga, el beneficio se va a extender por 9 meses más abarcando la próxima cosecha fina que se está comenzando a sembrar en estas semanas.
Las exportaciones de estos productos y sus derivados acumulan alrededor de USD 4.000 millones por año, cerca de un 5% del total de las exportaciones argentinas.
El funcionario aclaró que esta medida no se aplicará a la soja, el maíz, el girasol, el sorgo y todos sus subproductos cuyo derecho de exportación volverá a los valores de enero.
Aceiteros y cerealeros salieron a apoyar el mantenimiento de una alícuota menor.
La medida no alcanza a la soja, el maíz, el girasol, el sorgo y todos sus subproductos, que a partir del 1 de julio pagarán nuevamente derecho de exportación a valores de principios de año.e
La Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) salió a respaldar la medida.
“Celebramos la decisión del Ministerio de Economía de extender la baja de retenciones. Es el camino correcto», dijo la entidad.
Pero consideró que “sería deseable que hagan lo mismo con los granos de la cosecha gruesa -soja y maíz- que tienen alto impacto en la producción y exportación en la Argentina”.
La liquidación de agroexportadores en abril fue de US$ 2.524 millones, lo que implica un alza interanual de 32% y de 34%.
De esta forma, el acumulado del primer cuatrimestre muestra una mejora de 35% frente al mismo período del año pasado.
Federación Agraria salió a responder
La presidente de Federación Agraria Argentina (FAA), Andrea Sarnari, se pronunció sobre el posteo del ministro Caputo en su cuenta X:
“Como entidad, vamos a esperar los anuncios oficiales, para analizar los detalles; pero si se sostiene lo expresado por el Ministro en sus redes sociales, en relación con la prórroga de la suspensión de las retenciones del trigo y la cebada, diremos que es en parte lo que venimos reclamando desde FAA, que era importante que se tomara esta medida y que se anunciara en estos momentos en los que está por comenzar la siembra de la fina», sostuvo.
Además dijo: «Reiteramos, y lo seguiremos haciendo, que es fundamental avanzar con medidas de largo plazo, que den previsibilidad; porque hasta el momento pareciera que se trata de otra medida transitoria. Como hemos dicho siempre, los productores necesitamos que las retenciones, que son el peor de los tributos, sean eliminadas, gradual o totalmente, pero de manera definitiva».
Considero que en otros cultivos como soja, maíz o girasol, debería continuar la baja, «porque los productores no tenemos rentabilidad en este escenario de altos costos y precios internacionales deprimidos».
«En esta situación, los productores no somos competitivos en general, pero además los que no tenemos espalda ni gran volumen de producción estamos en situación crítica; por eso, para sostener el entramado productivo que sostiene al interior y los pueblos, debe avanzarse en este sentido, porque si no, los productores de escala más pequeña estamos en riesgo”, agregó la dirigente.
Primicias Rurales
Fuente: NA/FAA