Rosario, martes 6 mayo (PR/25) — Si bien avanza la cosecha, la comercialización no acompaña y preocupa al sector. “Los productores están vendiendo mucho menos que otros años, en un contexto de precios débiles y gran incertidumbre”, advierte Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
Argentina enfrenta una situación crítica en plena cosecha gruesa. A pesar de que la recolección de soja avanza a buen ritmo (unos 12 puntos porcentuales por semana), la demora acumulada es considerable: se ha cosechado apenas el 25% del área, cuando en esta época del año lo habitual sería estar cerca del 50%. A esto se suman pronósticos de lluvias para los próximos días, que podrían demorar aún más los trabajos y comprometer el rinde y la calidad del grano.
“La comercialización también viene lenta, y eso genera problemas de logística y necesidad de financiamiento. Los productores se ven obligados a vender en un contexto de precios a la baja”, explicó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
Según Romano, los compromisos de entrega de soja están en apenas el 24% de la cosecha esperada, frente a un promedio histórico del 31% para esta fecha. “Es el ritmo más bajo de los últimos 11 años. Si analizamos sólo los negocios a precio, apenas se ha vendido un 11% de la producción, contra un 16% promedio”, detalló. Las razones, señaló, se deben a las dudas productivas, una cosecha lenta, y la incertidumbre macroeconómica, particularmente sobre el tipo de cambio y los derechos de exportación.
A pesar de este panorama, en la semana cerrada al 23 de abril se comercializaron 670.000 toneladas de soja, en línea con el promedio para la fecha.
Por su parte, el maíz se encuentra en una pausa entre la cosecha temprana y la tardía. “Como venimos planteando, sugerimos priorizar la venta de maíz, que hasta hace poco mostraba precios atractivos. Sin embargo, en la última semana el precio cayó 10 dólares por tonelada. Aún así, si se cuenta con ambos cultivos, seguimos recomendando vender maíz y esperar por la soja, que está más presionada por la cosecha”, sostuvo Romano. “Eso sí, el único temor es que al 30 de junio los derechos de exportación puedan volver a subir”, advirtió.
En el plano internacional, el contexto tampoco colabora. En Estados Unidos, las siembras de maíz y soja avanzan con condiciones climáticas favorables, mientras que las lluvias recientes mejoraron los cultivos de trigo, lo que empuja los precios a la baja. En tanto, en Brasil y Argentina la presión de cosecha también impacta negativamente en las cotizaciones.
A esto se suma un dato preocupante: la economía norteamericana se contrajo un 0,3% en el primer trimestre, y China redujo el porcentaje de uso de harina de soja en la alimentación porcina del 13% al 10%, acumulando stocks sin reducir sus importaciones. “Estos movimientos muestran que la guerra comercial tiene impacto, y pueden seguir afectando negativamente los precios”, concluyó Romano.
El economista de CREA Santiago Giraud expuso los riesgos y ventajas del nuevo esquema cambiario para el agro y para la Economía argentina.
Buenos Aires, martes 6 mayo (PR/ 25) — Las novedades en el esquema cambiario introducidas por el gobierno nacional durante el presente mes de abril –que representa una instancia clave del proceso de normalización macroeconómica–tienen diferentes implicancias para las distintas actividades agropecuarias llevadas adelante a lo largo y ancho de la Argentina.
“Entre los riesgos para el sector agrícola está el hecho de que los cambios macroeconómicos van más rápido que las reformas estructurales”, comentó este jueves el economista Santiago Giraud durante una presentación ofrecida a la comunidad CREA en el evento En Modo Red.
Si bien la unificación del tipo de cambio constituye un paso clave para el ordenamiento de los precios relativos, la apreciación cambiaria combinada con derechos de exportación representa un problema para la competitividad del sector agrícola.
En lo que respecta a las relaciones insumo/producto, en los próximos días será necesario evaluar la dinámica en cada caso particular, dado que, en función de la diversidad de situaciones presentes en el anterior régimen cambiario, no siempre resultaba factible conocer a qué tipo de cambio estaban valorizados los agro-insumos, repuestos, equipos y maquinaria empleados por el sector agrícola.
En cuanto a la ganadería y la lechería, la buena noticia es que el nuevo esquema cambiario no sólo no produjo una devaluación del peso, sino que incluso está reflejando una pequeña apreciación, lo que contribuye a sostener el poder de compra de los consumidores argentinos.
Si el nivel de actividad económica logra sostenerse, entonces caben esperar perspectivas favorables para ambos sectores, dado que la mayor parte de la demanda se concentra en el mercado interno.
“Sin embargo, en el nuevo escenario es más incierto el balance entre exportación y consumo interno, porque una apreciación cambiaria resta competitividad a los sectores exportadores”, advirtió Santiago Giraud. Esto es particularmente más gravoso para el sector cárnico vacuno, que aún tiene un derecho de exportación del 6,7%.
Por otra parte, los empresarios ganaderos y lecheros deberán adaptarse a la posibilidad de que exista una mayor volatilidad de los costos de alimentación asociados a insumos dolarizados, como es el caso de semillas forrajeras, fertilizantes, granos y balanceados.
En lo que respecta a la sostenibilidad del actual esquema, resulta fundamental que el riesgo soberano (“riesgo país”) descienda para que el Estado nacional argentino pueda refinanciar deuda dolarizada. “El riesgo país debería bajar al menos hasta los 400 puntos para que sea factible refinanciar vencimientos en condiciones razonables”, expresó.
Vale recordar que el riesgo soberano es la probabilidad de que un país no pueda cumplir con sus obligaciones de deuda a partir de los parámetros calculados por el banco de inversión estadounidense J.P. Morgan Chase en el denominado Indicador de Bonos de Mercados Emergentes (Emerging Markets Bonds Index).
Para que el riesgo soberano disminuya, uno de los factores clave es mantener un resultado fiscal primario positivo, algo que la gestión del presidente Javier Milei viene cumpliendo a rajatabla.
El otro componente esencial para la Economía argentina es la capacidad de acumular divisas, ya sea por medio del comercio exterior, el ingreso de capitales o las inversiones externas directas. “Si las divisas no van a llegar por el lado comercial, el país requiere retomar el acceso a inversiones externas”, graficó el economista de CREA.
Las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) actualmente se encuentran –gracias al respaldo del Fondo Monetario Internacional y organismos multilaterales– en un nivel adecuado para poder hacer frente a una política cambiaria ordenada, pero se requiere la capacidad de poder acumular divisas de manera genuina para que la misma pueda sostenerse en el tiempo.
Acerca de CREA
CREA es una asociación civil sin fines de lucro integrada y dirigida por empresarios agropecuarios que se reúnen en grupos para optimizar los resultados de sus organizaciones a través del intercambio de conocimientos, ideas y experiencias. Su objetivo es asegurar y potenciar el buen funcionamiento de los grupos CREA para que las empresas que los integran sean económicamente rentables y sustentables en el tiempo.
También aumentaron las ventas internas y las exportaciones de productos lácteos
Por Revista Chacra
Buenos Aires, martes 6 mayo (PR/25) — La producción de leche en la Argentina creció 10,9% en el primer trimestre de 2025, en comparación con el mismo período del año anterior, según datos oficiales (Infobae)
La producción de leche en la Argentina registró un fuerte crecimiento del 10,9% en el primer trimestre de 2025, en comparación con el mismo período del año anterior, según datos oficiales difundidos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía.
Sólo en marzo, la suba interanual fue del 15,9%, impulsada por un escenario favorable en materia climática, buenos precios al productor y líneas de financiamiento específicas para el sector.
Desde la Dirección Nacional de Lechería, dependiente de la misma Secretaría, destacaron que las lluvias y las condiciones agroclimáticas positivas, junto con un precio sostenido para la leche cruda, permitieron consolidar 13 meses consecutivos de rentabilidad positiva para los productores, con un margen del 3,8% en febrero.
En el primer bimestre el año, las ventas de productos lácteos superaron las del mismo bimestre de 2024. Los rubros más destacados fueron: leche en polvo (+45%), leche fluida (+13,3%) y quesos (+11,5%) (Shutterstock 162)
En el plano internacional, los lácteos argentinos se exportan a más de 85 destinos. Solo en febrero, el ingreso de divisas por ventas externas creció 16% frente a enero y 8% respecto al mismo mes del año anterior, según datos elaborados por la Dirección Nacional de Lechería con base en registros del INDEC.
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En el caso de la leche en polvo entera, principal producto exportado, cotizó en promedio a USD 4.019 por tonelada, un 2% más que en enero.
Otro factor clave en este desempeño ha sido el acceso al crédito a valor producto lanzado por el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE). Esta línea, que permite pagar las cuotas en litros de leche, ha asignado ya $20.000 millones a proyectos de tecnificación de tambos, incluyendo robotización, sanidad y mejoras genéticas.
Foto: India está en el puesto 48 entre los países más innovadores del mundo Shutterstock
Buenos Aires, martes 6 mayo (PR/25) — “India será en los próximos 20 años lo que China fue en los últimos 20”. Con esa frase, Enrique Erize, presidente de la consultora Nóvitas, resumió el eje central de su exposición durante la charla “El Impacto de Asia en el Canal y el mercado de Insumos del Agro”, realizada en el Congreso de Distribuidores del Agro en el Goldencenter de la ciudad de Buenos Aires.
Para el analista, el futuro del comercio global de alimentos está en Asia, pero no solo en China. “La India es el país que tenemos que mirar. Tiene el futuro en su demografía”, remarcó, al subrayar que el crecimiento sostenido de la población económicamente activa en ese país y el sudeste asiático definirá la demanda global en las próximas décadas.
Erize planteó que el eje del poder económico mundial ya se trasladó. “Hace 25 años, el principal socio del mundo era Estados Unidos; hoy es China. Eso cambia todo”, dijo. Sin embargo, la clave, a su juicio, no está en el presente chino, sino en el futuro indio: la mayor democracia del planeta y el país más poblado del mundo, aunque todavía con ingresos per cápita bajos.
“El futuro se lee en las pirámides demográficas”, explicó. Mientras China envejece rápidamente —por su histórica política de hijo único y el cambio de hábitos sociales—, India sigue creciendo en edades económicamente activas. “Esa es la gran diferencia. India tiene la juventud, la energía y el potencial de desarrollo que el mundo necesita”, sostuvo. En contraposición, repasó cómo Estados Unidos, Japón y el propio gigante asiático enfrentan un proceso de envejecimiento que reduce su capacidad de consumo y dinamismo económico.
Enrique Erize, presidente de la consultora Nóvitas, habla en el congreso CDA
India, en cambio, representa una gran oportunidad. No solo por su demografía, sino por su capacidad de aumentar la demanda de alimentos. Hoy importa poco —principalmente aceite de soja, donde la Argentina es líder mundial—, pero eso está cambiando. “Quieren empezar a importar trigo, maíz, proteínas. A medida que crezca el PBI per cápita, va a mejorar la dieta de los indios, y ahí habrá una gran oportunidad”, señaló. Aunque la base alimentaria siga siendo arroz y legumbres, el especialista consideró inevitable su transición hacia dietas más diversificadas.
India importa aceite de soja, pero podría comprar más productos
Frente a esa demanda creciente, Erize explicó que el mapa global de la oferta está dominado por Estados Unidos en maíz, Brasil en soja y Rusia en trigo. Mientras EE.UU. alcanza rendimientos promedio de 11.500 kilos por hectárea en maíz, la Argentina sigue lejos, con 8000 kilos por hectárea. Y en soja Brasil no solo superó a la Argentina, sino que planea una expansión colosal: pasar de 169 millones de toneladas actuales a 250 millones en 25 años. “Brasil va camino a ser el granero del mundo que fuimos nosotros hace 50 o 70 años”, advirtió.
Pero en ese panorama, Erize también ve una oportunidad para la Argentina. “Con los valores actuales de los granos, todos pierden plata. Nosotros también, pero el mundo también”, advirtió. Mostró un gráfico que ilustra cómo el precio internacional de la soja, ajustado por inflación, vale hoy menos que en 1990, un nivel que hace inviable la actividad en muchos países productores.
“Con estos precios, los agricultores de Francia, Alemania, Polonia, España y la India están protestando, porque no cierran los números”, subrayó. Sin embargo, destacó que la Argentina tiene una ventaja estructural única: “Somos el único país que puede producir soja a US$300 la tonelada y aún así ganar dinero”. Y agregó: “Si la soja valiera como en Uruguay, 370 dólares en la mano, nosotros seríamos imbatibles”.
La diferencia, remarcó, está en las condiciones macroeconómicas: mientras Estados Unidos sostiene a sus productores con subsidios millonarios y Brasil devalúa su moneda para no perder competitividad, la Argentina enfrenta retenciones hoy del 26% por la reducción temporal que hizo el Gobierno y un tipo de cambio desalineado que limitan su potencial.
India importa de la Argentina aceite de soja, pero habría interés por trigo y maíz, entre otros productos Amarita
Erize también se refirió a la falta de una ley de semillas y el impacto del sistema de alquileres rurales. “La ley de semillas es culpa nuestra. Que no exista una ley es un disparate. Es una vergüenza y es responsabilidad de toda la cadena”, afirmó. Y sobre los arrendamientos, graficó: “El productor que hace dos años alquilaba y vivía con un buen ingreso, hoy no llega al día 15 del mes, porque los precios no cierran”.
Para cerrar, instó al agro a dejar atrás viejos esquemas y mirar el nuevo escenario. “Hay que cambiar el timing comercial. No podemos seguir vendiendo como hace 30 años. Tenemos que saber qué pasa en Brasil, en China y en India.” Y dejó una última advertencia: “El tren está pasando. O nos subimos, o lo vemos pasar otra vez”.
Carrefour Argentina lanzó una nueva edición de su campaña “Precios Corajudos”, con productos de su marca propia a precios fijos hasta el 31 de agosto
Foto: La campaña abarca productos esenciales de diversas categorías, como alimentos y limpieza
Una de las cadenas de supermercados con más presencia en el país, lanzó la séptima edición de su campaña “Precios Corajudos”, una iniciativa que congela los precios de 1.500 productos durante cuatro meses, hasta el 31 de agosto de 2025. Esta acción incluye artículos de la marca propia Carrefour y se llevará a cabo en todas sus sucursales en el país, tanto los super como los mayoristas, tiendas de cercanía y también tienda online.
La campaña de Carrefour Argentina busca ofrecer a los consumidores una alternativa con precios accesibles en un contexto de alta inflación. Según lo comunicado por la empresa, el objetivo es dar previsibilidad a los consumidores en sus compras diarias, permitiendo que puedan planificar su gasto sin la incertidumbre de aumentos inesperados en los precios de productos esenciales.
Productos congelados y categorías destacadas
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La lista de productos incluidos en esta promoción abarca varias categorías, como almacén, bebidas, limpieza e higiene personal. Además, dentro de la oferta se encuentran productos especiales como aquellos sin azúcar, bajos en sodio, sin lactosa y los de la línea Sin TACC, aptos para celíacos. Entre los productos más vendidos de la marca Carrefour que participan de esta campaña se encuentran gaseosas, galletitas, leche, atún, puré de tomates, papel higiénico y rollos de cocina.
EFE/EPA/SEBASTIEN NOGIER/Archivo
A través de esta estrategia, la empresa reafirma su compromiso con los consumidores al mantener los precios fijos durante cuatro meses, lo que permite a las familias argentinas contar con una opción accesible para la compra de productos esenciales.
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La campaña no solo se limita a productos de consumo diario, sino que también incluye productos de diversas necesidades del hogar. De acuerdo a los datos proporcionados, el programa apunta a ofrecer una variedad de artículos con una buena relación de precio-calidad, asegurando que los consumidores puedan acceder a productos de la marca Carrefour a precios competitivos.
Estrategia de marca propia y expansión de productos
Carrefour sigue apostando por su marca propia, Productos Carrefour, que ha experimentado un crecimiento importante en los últimos años. En la edición anterior de “Precios Corajudos”, los productos de la marca Carrefour representaron un 30% de las ventas en las sucursales, un dato que refleja la confianza creciente de los consumidores en estos artículos.
Para seguir fortaleciendo esta tendencia, la compañía anunció que 500 nuevos productos se agregarán a su línea de productos Carrefour. Esta expansión incluye tanto alimentos como productos de limpieza, lo que busca ofrecer una mayor variedad para los clientes que prefieren las opciones de marca propia en lugar de marcas tradicionales.
Además, Carrefour ha lanzado varios productos innovadores en los primeros meses de 2025, incluyendo leches en polvo, jugos, galletitas, adobos, condimentos y limpiadores, entre otros. Esto responde a un creciente interés de los consumidores por marcas con una buena relación de calidad-precio y también busca captar a un público más amplio, al ofrecer alternativas económicas y accesibles.
Contexto de inflación y la respuesta de los supermercados
La campaña “Precios Corajudos” se inserta en un contexto económico en el que la inflación sigue siendo un tema central para las familias argentinas. A pesar de que los índices de inflación han mostrado señales de desaceleración en los primeros meses del 2025, los precios de muchos productos continúan siendo elevados, lo que afecta a la capacidad de compra de los consumidores.
En este escenario, Carrefour no es la única cadena de supermercados que ha implementado acciones para reducir el impacto de la inflación en el poder adquisitivo de las familias. Otras empresas del sector también han lanzado promociones de largo alcance para congelar precios de productos esenciales, en un intento por ayudar a los consumidores a hacer frente a la escalada de precios.
El Ministro de Economía, Luis Caputo, celebró recientemente las acciones de algunas cadenas de supermercados, destacando que estas iniciativas ayudan a reducir la incertidumbre en torno a los precios. Sin embargo, sigue siendo incierto cómo estas medidas impactarán directamente en la inflación a nivel nacional, ya que las políticas gubernamentales y las decisiones de las empresas del sector privado seguirán jugando un papel clave en la evolución de la economía.
Uno de los objetivos principales de Carrefour con esta campaña es fortalecer la relación con sus clientes. La empresa se ha enfocado en brindar precios estables durante un período largo, lo que ofrece un nivel de certeza en las compras diarias. Este tipo de estrategias, según la empresa, ayuda a “defender el poder adquisitivo de los argentinos”, un mensaje que la compañía incluye en su comunicado oficial.
David Collas, CEO de Carrefour Argentina, expresó que la promoción tiene como fin no solo defender el poder adquisitivo de los consumidores, sino también fortalecer la previsibilidad de los precios. Esta acción no solo apunta a los productos básicos, sino también a las necesidades del hogar, con la promesa de mantener precios fijos en más de 1.500 productos.
La campaña se llevará a cabo en todas las sucursales de Carrefour en Argentina, que suman más de 680 puntos de venta en todo el país. Los consumidores podrán acceder a los productos con precios congelados no solo en las tiendas físicas, sino también a través del sitio web de Carrefour. Esto facilita el acceso a la promoción para quienes prefieren realizar sus compras de manera online, ampliando las opciones para los consumidores.
La empresa destacó que, además de ofrecer precios congelados, los productos de la campaña “Precios Corajudos” siguen manteniendo los estándares de calidad que caracterizan a la marca Carrefour.
Si bien el principal problema que afecta al sector agropecuario argentino es la falta de competitividad ocasionada por los derechos de exportación, existen muchos otros “drenajes” de ingresos que afectan al sector que es el principal generador de divisas de la economía.
Buenos Aires, martes 6 de mayo (PR/25) .- Con el nuevo esquema cambiario vigente a partir del pasado 14 de abril, el dólar para liquidar operaciones agrícolas es el BNA Divisa comprador (cuya última cotización fue 1161 $/u$s) y para comprar insumos es el BNA Divisa vendedor (1170 $/u$s).
Eso implica, considerando la diferencia entre ambos, que existe una brecha del 0,77% que debe ser afrontada por las empresas agrícolas al momento de adquirir insumos dolarizados, como es el caso de fitosanitarios, fertilizantes y semillas, entre otros.
Si bien puede parecer poco, la realidad es que en la actual coyuntura de apreciación cambiaria cualquier dólar adicional cuenta al momento de planificar el negocio agrícola.
Durante la convertibilidad en los años ‘90, en la cual había una paridad uno a uno entre el dólar estadounidense y el peso argentino, los empresarios agrícolas tenían la posibilidad de cobrar las ventas de granos en moneda estadounidense.
Sin embargo, a partir de 2002 se estableció la obligatoriedad de liquidar todas las exportaciones en el Mercado Único y Libre de Cambios, de manera tal que los dólares generados por el agro pasaron a ser monopolizados por el Banco Central (BCRA), quien, a cambio, transfiere pesos.
En 2019, durante el gobierno de Mauricio Macri, se estudió un proyecto orientado a habilitar la liquidación de granos en dólares estadounidenses, aunque finalmente esa iniciativa fue descartada.
Es importante entender entonces que las exportaciones agroindustriales realizadas por el sector privado están brindando un servicio público al permitir la recomposición de las reservas internacionales del BCRA, para lo cual, lejos de registrar un beneficio, se produce una extracción a causa del diferencial existente en el tipo de cambio que se recibe al vender granos versus el que se emplea para comprar los insumos necesarios para producirlos.