Advierte que sector lechero atraviesa la "peor crisis" de su historia

 

   Buenos Aires, 23 enero (PR/17) — El sector lechero atraviesa la 
"peor crisis" de su historia, lo cual afecta tanto a productores 
como a industrias, alertó hoy una empresa del segmento. 
   "Durante los últimos años se verificó la conjunción de 
problemas económicos y productivos que golpean duramente el 
normal funcionamiento de la cadena lechera y afecta por igual 
tanto a productores como industrias", sostuvo. 
   La empresa SanCor argumentó que "catástrofes climáticas, 
variaciones en los mercados y la errática marcha de la economía 
nacional durante muchos años, distorsionaron el desarrollo de 
todo el sector, aumentaron los costos de producción y elaboración 
de manera desproporcionada y agudizaron los problemas ya 
existentes".
   "El sector lechero, en su conjunto, viene atravesando la peor 
crisis de su historia y no somos ajenos a eso", puntualizó.
   En ese sentido, la compañía indicó que fue "afectada" su 
capacidad productiva y su desempeño económico. 
   "Para enfrentar este desafío, hace varios meses se inició un 
proceso mediante el cual se pretende una solución definitiva a la 
situación, el cual se prevé que culminará en poco tiempo más", 
consideró y cuestionó: "Mientras tanto, se generan situaciones 
indeseadas, producto de las tensiones que se presentan en el 
camino".  
 
Primicias Rurales
NA

Cómo manejar el rodeo en campos anegados

Ene 21, 2017 (PR/17) – Cómo cubrir la falta de forraje, cómo recuperar las pasturas, qué medidas sanitarias de prevención se deben tomar, eso y más en un informe de INTA Rafaela.
Desde hace algunas semanas, la provincia de Santa Fe ha sido seriamente afectada por intensas lluvias que provocaron inundaciones y anegamientos en distintos puntos del territorio. Por eso, el INTA Rafaela, brindó una serie de recomendaciones para tener en cuenta a la hora de hacer un correcto manejo del ganado en campos anegados.
Las situaciones de anegamiento o excesos hídricos, tienen ribetes muy disímiles en función de cómo se presentan y la época en que suceden. El impacto que generan se debe a muchísimos factores (milímetros de lluvia instantáneos o en cortos períodos de tiempo, ubicación del lote o campo en cuanto a altura y pendientes, posibilidades de escurrimiento natural o artificial, profundidad de la napa freática previo al fenómeno, etc.) La inundación actual tiene cuestiones en común y algunas muy diferentes a la ocurrida en el mes de abril del 2016. Por eso, se sugiere revisar las recomendaciones hechas en aquella oportunidad desde el INTA en lo referente a manejo del rodeo, la sanidad de los animales, cuidado de callejones y corrales, etc.
¿Cuáles son las diferencias con el fenómeno actual?
Por la época del año y también como consecuencia de la inundación anterior, la mayoría de los tambos no poseen casi nada o nada de reservas. El momento para poder sembrar pasturas o forrajes es muy distinto. Las condiciones ambientales son más propensas a generar estrés (principalmente calórico, como diferencia con la anterior) Todas las recomendaciones que puedan hacerse para tratar de salir mejor armados de esta crisis, o mitigar su impacto van a estar supeditadas a la gravedad particular de cada tambo.
¿Cómo atenuar la falta de reservas, alimentos voluminosos o fibra?
La falta de reservas o alimentos voluminosos es una situación que se repite en la mayoría de los tambos y debe ser cubierta de la mejor manera posible. Este fenómeno tomó a los cultivos para reserva (maíces de 1° para silaje, algunas mohas para heno y sorgos) casi listos pero sin haberse podido realizar.
En el caso de que ya no se tengan pasturas y una vez que los pisos lo permitan, pueden aprovecharse una parte de estos cultivos para pastoreo directo (haciendo un uso muy intensivo, con franjas pequeñas) o para corte tipo pre-oreo y/o corte y entrega a corral. Una vez que las condiciones de suelo y del cultivo lo permitan, tratar de hacer las reservas (silaje), teniendo en cuenta todos los aspectos necesarios para lograr la mejor calidad posible.
Otro cultivo de época que puede aprovecharse para pastoreo es la soja. En caso de necesidad se puede consumir hasta un 35% de la planta, si es que se pretende que la misma pueda volver a brotar y recuperar su crecimiento, ya sea para pastorearla nuevamente o hacer una cosecha o ensilado.
¿Cómo recuperar la cadena forrajera?
A medida que el agua se retira y dependiendo el momento en que se pueda trabajar cada lote habrá que decidir qué hacer con los mismos.
Hasta mediados de febrero se estaría en condiciones de sembrar algún maíz o sorgo para pastoreo directo. Según como se desarrollen las condiciones climáticas y la evolución de la disponibilidad de forraje, podrían considerarse estos cultivos para realizar alguna reserva de tipo silaje en el futuro o incluso pastoreo diferido.
En aquellos lotes que se puedan liberar o estar en condiciones más tarde, se puede ir pensando en avenas de rápido crecimiento o incluso raigrás.
A finales de marzo, si las condiciones son todavía de exceso de humedad, pueden intentarse siembras a vuelo o aéreas de mezclas para pasturas polifíticas, trébol blanco y rojo, melilotus, raigrás, cebadilla y festuca, como las más comunes para este tipo de siembras.
Bienestar animal
Se deberá tener en cuenta que en esta época puede haber muchos días en que las condiciones de altas temperatura y humedad, generen estrés calórico en los animales, lo que puede poner en riesgo la salud del animal y en consecuencia, la producción. Habrá que contemplar, por lo tanto, que los lugares que se destinen para la permanencia de los rodeos, tengan sombra.
No se debería dejar los animales durante largos períodos (y menos en horas del mediodía) al sol y en lugares con agua en superficie.
Se recomienda también prestar especial cuidado, debido a la proliferación de moscas, a los ombligos de los terneros o a las lesiones, para evitar bicheras.  
 
Primicias Rurales
 

Iriarte analiza lo que está pasando con la faena y producción de carnes y sus perspectivas para este año

 
Una oferta ganadera que está dejando atrás los niveles mínimos de mediados de año, una escasez de ganado que se modera, un consumo interno sin resto, una exportación que no participa, una oferta récord de sustitutos; todo junto, no puede determinar otra cosa más que una caída de la hacienda en términos reales.
 
Con valores nominales que son los mismos que en marzo último, o sea nueve meses atrás, y con una inflación que en el interín fue del 25%, el precio real del novillo, que hasta dos meses se ubicaba 10% por encima del promedio histórico (2008/2015), se ubica hoy 12% por debajo de dicho promedio.
 
Si bien estamos en el pico estacional de oferta -y de menores precio- a lo largo del año, y que es muy probable que a partir de febrero el mercado se tonifique, es difícil que el precio de la hacienda a lo largo del próximo año se recupere de la caída del 15% experimentada en los últimos meses.
 
Durante el invierno y principios de la primavera del 2016, una oferta de ganado circunstancialmente muy baja, afectada por las lluvias y el barro, determinó precios reales que al menos en el corto plazo parecen difíciles de repetir, máxime si como todo indica, la oferta de ganado para faena tienda a recuperarse el año próximo.
 
Faena y producción de carne
Con respecto al perfil de la faena debe decirse que aumenta la matanza de novillos (+2,3%) y baja la de novillitos (-7%) y la de terneros machos (-7%).Este cambio es auspicio, pero aun después de dos años consecutivos de aumento en la faena de novillos, que se ubica en 2,27 millones de cabezas ese registro se encuentra 52% debajo de 2005 cuando se mataron 4,7 millones de cabezas de esa categoría.
 
En cuanto a la faena de hembras, en 2016 aumenta la de vacas (3,2%) pero cae la de vaquillonas (-15%) y la de terneras (-15%). El año termina con incremento en la matanza de hembras. Para 2017 puede esperarse un incremento de la faena tota que se ubicaría en los 12/12,2 millones de cabezas con una producción de carne que aumentaría entre 100 mil y 150 mil toneladas, el equivalente a 2,5/3,5 kilos por habitante/año.
 
Es probable que durante el año que comienza se incremente marginalmente la faena de novillos, y que se modere la reducción en la matanza de terneras y vaquillonas. La recomposición del rodeo continuará, pero probablemente a una tasa inferior a los años anteriores. 
 
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Fuente: Agrositio.com

Inundaciones: el aporte del INTA para reducir el impacto en los tambos

 

 

Las recientes precipitaciones complicaron al sector lechero en Córdoba y Santa Fe. En este contexto, el INTA asiste a las autoridades provinciales y municipales y productores con asesoramiento técnico y en la definición de medidas de contingencia para superar la emergencia.

 

Las abundantes precipitaciones de las últimas semanas pusieron en jaque a las principales actividades productivas de las regiones más afectadas como Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. El sector lechero es uno de los más comprometidos y, en este contexto, los técnicos del INTA asisten a las autoridades provinciales y municipales con asesoramiento técnico, mientras que acompañan a productores y tamberos con talleres, recomendaciones e informes técnicos que ayudan en la toma de decisiones estratégicas.

Gustavo Almada –jefe del INTA Carlos Pellegrini, Santa Fe– confirmó que la situación en los tambos es “realmente muy compleja” porque encuentra a los productores “sin reservas, sin silos de maíz ni pasturas, después de haber atravesado una crisis similar hace menos de un año”.

En ese sentido, expresó que “la gran mayoría de los tambos santafecinos está en problemas, en especial aquellos ubicados en el centro y sur de la provincia, zonas más afectada por las precipitaciones”.

Gustavo Almada confirmó que la situación en los tambos es “muy compleja” porque encuentra a los productores “sin reservas”.

Almada puntualizó: “Los tiempos biológicos no les dieron la posibilidad de recuperarse”. Y agregó: “En 10 días se registraron entre 350 y 450 milímetros de lluvias”.

En esta región, los técnicos del INTA participan de un comité de crisis en el que diseñan estrategias de acompañamiento para los productores, recopilan información para afinar el diagnóstico y organizan talleres con recomendaciones productivas y de manejo durante la emergencia.

A su vez, junto con los productores y autoridades sanitarias y políticas, el instituto colabora en la coordinación de movimientos de animales en riesgo a campos secos para recibir ganado de la zona inundada. “Hay tambos en condiciones de absorber parte de las vacas, pero de todos modos, habrá un gran impacto en la actividad lechera”, describió Almada.

La extensión, clave en situaciones extremas

Para los extensionistas Daniela Faure y Carlos Callaci, del INTA Rafaela –Santa Fe–, “la situación en los cascos urbanos y el área rural, como consecuencia de las precipitaciones que se produjeron desde diciembre y que alcanzan registros de entre 300 y 500 milímetros, es muy complicada”. Los especialistas recorren periódicamente el departamento Castellanos y asisten a diversos tambos afectados por los excesos hídricos en esa zona.

“La situación es muy complicada en todo el departamento”, coincidieron Faure y Callaci en su informe, que reconoce diferencias debidas a la situación topográfica de cada sector de la cuenca y sus posibilidades de escurrimiento. Aún así, los extensionistas señalaron un factor común: “La napa freática se encuentra peligrosamente cerca en casi toda la superficie, e incluso en los lugares más bajos se encuentra al ras o sobre el nivel del suelo”. En este marco, un alto porcentaje de los campos están anegados y ya empiezan a evidenciarse signos de mortandad de plantas, tanto en pasturas de alfalfa como en cultivos de soja, maíz y sorgo.

En este contexto, al sistema de Extensión del INTA acompaña a los productores afectados y articula con las autoridades regionales, provinciales y nacionales, poder evaluar de manera eficiente y concreta las diferentes situaciones de los sistemas de producción y hacer propuestas para una mejor y más rápida salida de la situación. 

Primicias Rurales

Fuente: INTA informa

Uruguay : Desde el 1° de enero rige el dressing máximo en cuarta balanza

El pasado 1° de enero entró en vigencia el decreto del Poder Ejecutivo, por sugerencia del Instituto Nacional de Carnes (INAC), que establece la aplicación de dressing máximos en cuarta balanza y la tipificación automatizada. Esta última, exige un cronograma con sucesivas fases hasta acaparar el cien por ciento de las plantas de faena del país.

 SISTEMA AUTOMATIZADO DE TIPIFICACIÓN

En diálogo con TodoElCampo, el gerente de Calidad de INAC, Ricardo Robaina, explicó que en la actualidad, una vez que concluye el proceso de faena y la canal está pronta para ingresar en la cámara, lo que se denomina producto cárnico primario, se evalúa de forma subjetiva, “a ojo” por un técnico.

Sin embargo, a partir de este decreto se busca utilizar una tecnología que está validada en otros países y que permite, de manera objetiva, hacer análisis por video imagen de la cantidad de músculos y grasa que tiene la canal.

Si bien las máquinas operan a través de software confiables, el proceso continuará con la presencia de un técnico acreditador para actuar en el caso de alguna falla.

El sistema de tipificación estará conectado al de cajas negras, por lo que cuando la canal llega a cuarta balanza, “ya se sabe el número correlativo de faena y a través de ello el número de caravana, y de ahí para atrás se sabe el DICOSE (División Contralor Semovientes) y todo lo que uno quiera imaginar”, manifestó Robaina.

Asimismo, subrayó que la información estará al alcance de los productores, como ya sucede en la actualidad. Aunque es “una información riquísima a la que el productor tiene acceso y que debería ser más usada”, y en ello trabaja el instituto, indicó.

 

 

CRONOGRAMA

El uso de la tipificación automatizada es un proceso que está debidamente establecido, donde señala que desde el 1° de enero hasta el 30 de abril se deben evaluar las tecnologías que a entender del instituto pueden incorporarse al sistema.

El integrante de INAC señaló que, luego de resuelta la tecnología, se hará un proceso de instalación que comenzará por aquellas plantas que representan el 25 % de la faena nacional, para que el 31 de agosto del 2018, sté instalado en la totalidad de la industria.

Según indicó Robaina, una de las principales dudas que se tiene desde el instituto consta en evaluar si se permitirá utilizar más de un equipo o se uniformice en un único aparato. “Eso no está definitivamente resuelto”, aclaró.

Otra resolución que tiene que tomar la presidencia y la junta de INAC es quién se hará cargo de los costos del equipo y la instalación, acotó.

 

 

DRESSING

En el caso del dressing, proceso por el cual se deja prolija las canales, hace años se realiza al mínimo, o sea, “la quita de las estructuras que sí o sí se deben sacar”. Con el nuevo decreto, se estableció el dressing máximo.

Ello se desarrolla en la última etapa de la faena, cuarta balanza, y tiene como objetivo uniformizar las canales; “que todos hablemos de lo mismo cuando nos estamos refiriendo al producto cárnico primario“, “que uno sepa que una canal en cualquier planta frigorífica es lo mismo”, sentenció.

Argumentó que no cambia mucho de lo que hacía hasta el momento, simplemente se trata de efectuar algunos arreglos; “hay plantas que están más cerca de lo que es la norma y otras que tienen que ajustar alguna cosa”, explicó.

Para Robaina, a finales de enero ya se encontrará el dressing correctamente ajustado en todas las plantas frigoríficas, aunque ello puede variar debido a la baja faena de momento.

Tanto la tipificación automatizada como en el dressing, dada las características de la industria frigorífica, son complejas de implementar, ya que se trata de una industria con procesos muy ajustados, velocidades muy exigentes y personal habituado a un sistema que en poco tiempo se debe abandonar, dijo.

Estela Apollonio ,    Damián Musso Sosa   

Fuente: Agromeat.com

Primicias Rurales

 

El Senasa facilita el movimiento de bovinos en las zonas afectadas por incendios e inundaciones

 
 
Estas medidas colaboran para paliar la situación que afecta a las provincias de Río Negro, La Pampa, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
 
 
 
Buenos Aires, 10 de enero de 2017 (PR/17)– El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) facilita los movimientos de hacienda en las zonas de las provincias de Buenos Aires, La Pampa y Río Negro afectadas por incendios y de Santa Fe y Córdoba que sufren inundaciones. En estas, además, efectúa recomendaciones para prevenir enfermedades zoonóticas.
 
Desde que se iniciaron ambos problemas, el Organismo adecuó, rápidamente, la aplicación de sus normativas y autorizó realizar movimientos de hacienda bovina desde los establecimientos afectados, exceptuando requisitos sanitarios tales como: vacunación de brucelosis bovina en terneras, revacunación antiaftosa de las categorías menores (terneros/terneras primo-vacunados), vacunación de egreso a categorías mayores con destino a otras estrategias, serología negativa a brucelosis bovina en reproductores mayores de 18 meses.
 
En La Pampa, el coordinador de Sanidad Animal del Centro Regional La Pampa – San Luis del Senasa, Adrián Sago, comunicó la medida a la Comisión Provincial por Incendios donde, además, puso al Organismo a disposición del gobierno provincial y de los productores de la zona para la resolución de cualquier problemática.
 
En esta provincia, los incendios afectan a zonas de los departamentos de Chalileo, Chicalco, Loventué, Curacó, Utracán, Limay Mahuida, Lihuel Calel, Caleu Caleu, Hucal y Guatraché.
 
En Río Negro, el coordinador de Sanidad Animal del Centro Regional Patagonia Norte del Senasa, Gustavo Comesaña, dijo que "ordenamos a las oficinas locales en las zonas de emergencia que faciliten el movimiento de los animales y estamos colaborando con los productores".
 
Aquí las zonas afectadas pertenecen a los departamentos de: Pichi Mahuida, Gral. Conesa, Adolfo Alsina y, en menor medida, Choele Choel.
 
En la provincia de Buenos Aires, si bien en este momento no hay focos activos, el Centro Regional Buenos Aires Sur del Senasa se encuentra en alerta dadas las condiciones que se registran en los partidos de Villarino y Patagones, con gran sequía, tormentas eléctricas y viento, lo que genera pequeños focos pero que son controlados en el día.
 
Inundaciones
 
El Senasa también proporciona el movimiento de hacienda en las zonas que registran inundaciones y realiza recomendaciones para prevenir enfermedades de los animales que afectan a las personas.
 
En Córdoba el problema hídrico afecta, principalmente, al centro este y centro sur de la provincia, en zonas de los departamentos de San Justo, Tercero Arriba, Unión, Gral. San Martín, Río Segundo, Marcos Juárez, Pte. Roque Sáenz Peña y Gral. Roca.
 
El coordinador de Sanidad Animal del Centro Regional Córdoba del Senasa, Marcelo Bordas, indicó que "hemos tomado todos los recaudos necesarios que facilitan el movimiento de los animales desde las zonas donde la situación amerita su traslado a lugares más seguros".
 
En la provincia de Santa Fe, mientras tanto, donde la semana pasada se realizó una reunión de la Comisión de emergencia y/o desastre agropecuarios, el Senasa informó que flexibilizó los requisitos para el movimiento de hacienda en los departamentos hasta ahora más afectados: San Cristóbal, La Capital, Castellanos, Las Colonias y parte de San Martín.
 
El director del Centro Regional Santa Fe del Senasa, Víctor Di Pasquale, señaló que "como lo hicimos en la emergencia hídrica del año pasado, acompañamos a los productores, facilitándoles cuestiones vinculadas con el sistema productivo y, a la vez, garantizando que se cumplan los programas y los planes de sanidad".
 
Prevención
 
Para el caso de las inundaciones, además de facilitar el movimiento de animales el Senasa brinda una serie de recomendaciones a la población a fin de extremar las medidas de prevención de enfermedades que se transmiten de los animales a las personas (zoonosis).
 
La creciente de los ríos y la inundación de zonas habitadas constituyen un escenario propicio para la contaminación de las aguas, la multiplicación de animales vectores de enfermedades como roedores e insectos, así como el desplazamiento de su entorno natural de animales como víboras, alacranes y arañas venenosas, a otras regiones donde representan un riesgo inesperado para la población.
 
Las enfermedades que se ven comúnmente favorecidas por estas condiciones climáticas son el dengue, la leishmaniasis, la leptospirosis, la fiebre de chikungunya y el virus zika, entre otras.
 
Primicias Rurales