Sep 8, 2020 | Informes Técnicos
Buenos Aires, 8 septiembre (PR/20) — Enfocadas en una mayor eficiencia y sustentabilidad, la mecanización agrícola profundizará su alianza con la inteligencia artificial para obtener alimentos de calidad en línea con el cuidado del ambiente.
Desafíos y oportunidades para un sector en clara expansión y adaptación. Un adelanto de lo que compartirá el INTA en el Centro de Expertos de Expoagro Digital, el próximo 9 y 10 de septiembre.
“Todos los desarrollos novedosos para el sector metalmecánico apuntan a las buenas prácticas agrícolas y a una mayor sustentabilidad”. Así lo aseguró el coordinador del Grupo Mecanización Agrícola del INTA Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Hernán Ferrari, para quien la inteligencia artificial juega un rol clave y está presente en cada uno de los pasos productivos en las nuevas tecnologías.
De acuerdo con el especialista, “todas las innovaciones apuntan a mejorar la sustentabilidad y lograr que el sistema se mantenga estable”. En este sentido, reconoció que los desarrollos se enfocan en reducir el uso de fitosanitarios y eficientizar la reposición de los nutrientes del suelo. Además, buscan reemplazar los combustibles fósiles por biometano o de origen sintético libres de contaminantes y minimizar la compactación de los suelos, entre otros objetivos amigables con el ambiente.
Entre las principales innovaciones, Ferrari ponderó el rol de los sensores, los datos, el software y la robótica, así como los materiales inteligentes, la conectividad y comunicación entre las maquinarias, los sistemas alternativos de conducción, las cámaras ópticas de detección de malezas y la inteligencia artificial.
Para el investigador, uno de los aspectos más destacados es todo lo referido al análisis de suelos. “Sistemas de relevamiento de datos mediante ondas electromagnéticas, sensores ópticos y frecuencia eléctrica estarán próximamente disponibles en nuestro país y permitirán relevar el estado físico de nuestros suelos”, indicó.
“Conocer con exactitud aspectos tales como salinidad, compactación, humedad y la materia orgánica que tiene el suelo resulta clave en un país productor de alimentos como el nuestro”, señaló Ferrari. Además, explicó que al estar georreferenciados se puede generar un mapa por cada una de esas características y, en consecuencia, accionar en las necesidades de corrección.
En esta línea, detalló que, “en la Argentina hay tres equipos disponibles para medir las propiedades químicas del suelo que, mediante la detección de la radiación gama que naturalmente emite el suelo, se pude determinar con gran exactitud el contenido de macro y micro nutrientes que tiene el suelo: nitrógeno, fosforo y potasio, así como también magnesio, cobalto y zinc, entre otros”.
Como si fuera poco, esta información se mapea y queda disponible para que la fertilizadora genere una dosificación variable por cada uno de los nutrientes que requiera. Este equipo permite tomar 800 muestras por hectárea con un 86 % de eficiencia, mientras que el modo tradicional alcanza sólo el 15 %. “Una vez que estén calibrados, tendrán una rápida expansión en nuestro país dada su utilidad y simpleza”, adelantó el técnico del INTA.
Con respecto a la robótica, Ferrari no dudó en decir que “la Argentina está al nivel de las innovaciones que muestran Alemania o Estados Unidos”. Y, en esta línea, puntualizó que en nuestro país hay muchos prototipos, de los cuales uno está a punto de salir al mercado. Autónomo, eléctrico y capaz de realizar aplicaciones de fitosanitarios ultra selectivas con un ahorro de entre el 60 y 80 % de principio activo.
En cuanto a los desarrollos tecnológicos en materia de pulverizaciones, para Ferrari, la Argentina está mucho más adelantada que Europa con aplicaciones hiperselectivas y prototipos en desarrollo capaces de resolver la exo y endo deriva, principales problemáticas en la materia.
Otro punto destacado para Ferrari en materia de innovaciones es la energía. “Dentro de 25 años no se utilizarán más combustibles fósiles y las nuevas maquinarias emplearán bioenergías como el biometano o combustibles sintéticos para su funcionamiento que se complementarán con transmisiones infinitamente variables, basadas en motores eléctricos integrales”, adelantó.
En esta línea, confirmó que en la Argentina hay prototipos que utilizan purines de producciones porcinas y de tambos como fuentes de energía.
Entre los puntos a mejorar en el sector nacional, Ferrari señaló la necesidad de avanzar, tal como lo acaba de lograr Europa mediante la firma de un convenio, en la interconexión entre las maquinarias, más allá de la marca que tenga el tractor, la cosechadora, la sembradora o la pulverizadora.
A su vez, señaló la necesidad de incrementar el patentamiento de los desarrollos nacionales que hoy se ubica sólo en el 17 % de las innovaciones.
En el mundo hay desarrollos de ruedas neumáticas o de flejes deformables que se comportan como orugas y son significativamente más accesibles, que surgen como una verdadera alternativa a la compactación de los suelos.
Otro punto destacado que plantea un desafío para nuestro país es la compactación de los suelos. De acuerdo con Ferrari, en la Argentina el 65 % de la superficie productiva está pisoteada por el tránsito de la maquinaria agrícola. “Esto genera que, en esa huella, haya una reducción de entre el 28 y el 32 % de rendimiento del cultivo posterior”, indicó.
“Si bien Europa tiene un 15 % de huellas mediante el tránsito controlado, en la Argentina, debido al sistema productivo donde intervienen máquinas de diferentes anchos de labor, el tránsito controlado resulta una operación de difícil adopción y la incorporación de orugas, para mitigar la compactación, se vuelve un equipamiento de alto costo”, reconoció Ferrari.
De todos modos, se mostró optimista al indicar que en el mundo hay desarrollos de ruedas neumáticas o de flejes deformables que se comportan como orugas y son significativamente más accesibles, que surgen como una verdadera alternativa para esta problemática. “Una vez que se adopte en nuestro país habrá un cambio radical”, concluyó.
Primicias Rurales
Fuente: INTA Informa
Sep 7, 2020 | Informes Técnicos
Buenos Aires, 7 septiembre (PR/20) — En las últimas décadas, el Gran Chaco Americano, ecorregión forestal de diversidad ambiental y social excepcional –segunda en superficie en Sudamérica, después del Amazonas– se convirtió en una de las tres áreas con mayores tasas de deforestación a escala mundial.
Un estudio de la Fundación Vida Silvestre y el INTA, evaluó que aún en los escenarios de restricción ambiental más exigentes, que minimizan los impactos negativos sobre la salud de los ecosistemas, es posible satisfacer la expectativa de crecimiento de la producción agropecuaria al 2028.
En la región del Gran Chaco –que abarca territorios en Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil– el avance de la frontera agropecuaria es el cambio de uso del suelo dominante. En el período 2010 – 2014 se perdieron 1,95 millones de hectáreas de bosques, a una tasa anual de desmonte de 0,94 %, comparable con los focos de deforestación más altos del mundo.
Conforme al diagnóstico, esas áreas se dedican a la ganadería y a los cultivos anuales (en particular, soja), con consecuencias no deseadas que incluyen impactos en el grado de fragmentación del paisaje, pérdida de hábitat y especies, cambios en el balance del agua y del carbono e incrementos en la salinidad del suelo, entre otros procesos.
A raíz de esta dinámica, se enfrentan dos sectores de la sociedad: el productivo, que alienta la incorporación de nuevas tierras y la comunidad científica, los sectores sociales organizados y las ONG, que alertan sobre los riesgos en la falta de sustentabilidad de los ecosistemas naturales y agropecuarios y las asimetrías sociales.
En 2015, la Fundación Gordon and Betty Moore lanzó la Iniciativa de Mercados para los Bosques y la Agricultura, que promueve mercados sustentables y libres de deforestación para la soja y la carne provenientes del Gran Chaco argentino y paraguayo. La Fundación Vida Silvestre, socio local del proyecto, celebró un acuerdo de asistencia técnica con el INTA, con el objetivo de modelizar escenarios futuros en esa región del país bajo distintas alternativas de expansión agropecuaria.
A partir de este trabajo, se proyectó que de seguir avanzando la deforestación a las tasas registradas entre el 2007 y el 2014 –escenario tendencial– hasta el 2028 se perderían otros cuatro millones de hectáreas de ecosistemas naturales, de las cuales 2 millones –en su mayoría bosques– tienen alto valor de conservación.

Se observa, además, que si se cumpliera estrictamente el ordenamiento territorial de los bosques nativos –escenario de aplicación legal–, se evitaría perder dos millones de hectáreas de áreas naturales y, al mismo tiempo, se podría expandir la agricultura en una extensión de 2,3 millones, en zonas permitidas por la Ley de Bosques –verdes– y otras antes dedicadas a la ganadería. También la producción bovina incrementaría su superficie, en gran parte, mediante el Manejo del Bosque con Ganadería Integrada (MBGI) en zonas amarillas.
Las alternativas analizadas demostraron que la pérdida de ecosistemas naturales es significativamente menor en los escenarios más conservacionistas –de no deforestación o no deforestación y no conversión–: hasta 10 veces inferior que en el tendencial y hasta cinco veces menos que en el de aplicación legal. En cuanto a la ganadería, cuanto más restrictivo, mayor es el crecimiento del MBGI, con la retracción de la producción bovina tradicional, desplazada por las nuevas áreas agrícolas.
En conclusión, existen posibilidades de satisfacer las expectativas de crecimiento de producción agropecuaria, aún en los escenarios de restricción ambiental más exigentes. Hay cinco millones de hectáreas de tierras ganaderas en suelos con potencial para la agricultura, por lo que, considerando que la previsión de expansión de esta al 2028 es de 2,3 millones de hectáreas, es posible reconvertirlas a producción agrícola y desplazar la cría bovina a otras zonas con modalidades compatibles con el bosque.
Impactos sobre la salud de los ecosistemas
Para José Volante, coordinador del Programa Nacional de Recursos Naturales y Gestión Ambiental del INTA, “este tipo de análisis prospectivo sobre la dinámica de los cambios en el uso de las tierras a futuro y su impacto sobre la salud de los ecosistemas es sumamente importante para la planificación estratégica y el ordenamiento ambiental del territorio, de cara a evitar o minimizar consecuencias negativas o indeseables inducidas por los cambios en el uso de las tierras”.
Del estudio se desprende que el tendencial es el escenario que presenta los mayores impactos negativos del avance de la frontera agropecuaria modelizados para el 2028: el aumento en la erosión hídrica del suelo, las pérdidas en el almacenamiento de carbono orgánico, el incremento en la fragmentación de bosques y los cambios en el rendimiento de soja.
Estas consecuencias potenciales causan otras negativas que ubican a las personas y a la naturaleza en una situación más vulnerable: inundaciones, pérdida de fertilidad de los suelos, aumento de sedimentación de ríos, elevación en la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, disminución de hábitat y variabilidad en la producción de cultivos, particularmente en el contexto de cambio climático.
En este sentido, Fernando Miñarro, director de Conservación de Fundación Vida Silvestre, afirmó: “Las consecuencias de la deforestación tienen un impacto negativo no sólo en lo ambiental, sino también en lo social y económico. La deforestación contribuye al cambio climático –ya que se incrementan las emisiones de dióxido de carbono–, reduce el hábitat para especies animales y vegetales amenazadas de extinción y dificulta la capacidad de los suelos de regular excedentes de agua y, por ende, inundaciones”.
Asimismo, Miñarro agregó: “Pero también atenta gravemente contra el desarrollo sustentable de la sociedad, ya que disminuye la disponibilidad futura de servicios ecosistémicos, entre ellos la regulación del clima, la captación y reserva de agua dulce, y la estabilidad de los suelos para la producción de alimentos”.
De acuerdo con el diagnóstico desarrollado, en comparación con este escenario, el resto –de aplicación legal, no deforestación y no deforestación y no conversión– evita la erosión de suelos entre 4,1 y 5,8 millones de toneladas al año y pérdidas de 2,6 a 3,9 mil tn/año de carbono orgánico y reduce la fragmentación del paisaje entre un 57 % y un 84 %, según el que se considere.
En estos casos, aquellos impactos evitados se traducen también en menores efectos negativos hacia las personas, la naturaleza y el planeta.
Prospectiva de la expansión agropecuaria
A partir del acuerdo de asistencia técnica entre el INTA y la Fundación Vida Silvestre para modelizar distintas alternativas de expansión agropecuaria en el Gran Chaco argentino, se generaron cuatro escenarios futuros:
Escenario tendencial, es la proyección del comportamiento actual hasta el año 2028 (modelo inercial), considerando tasas de deforestación registradas en el período 2007-2014.
Escenario de aplicación legal, es el que implica aplicación plena y estricta de la Ley de Bosques. Construido bajo los supuestos que de que no existe deforestación en las categorías I y II de la Ley de Bosques –zonas rojas y amarillas–; que la deforestación o conversión es exclusivamente sobre la categoría III –zonas verdes– y que sólo bajo modelos de MBGI en las áreas de categoría II hay expansión ganadera.
Escenario de no deforestación, es el que supone la existencia de compromisos corporativos más allá de la Ley, del tipo “mercados libres de deforestación”, a partir de las premisas de que se detiene la deforestación en todos los bosques (incluidos los de categoría III); que puede ocurrir conversión de ambientes naturales distintos al bosque y que hay expansión ganadera en las áreas de categoría II y III, sólo bajo modelos MBGI.
Escenario de no deforestación y no conversión, es el que implica la existencia de compromisos corporativos del tipo “mercados libres de deforestación y conversión”, donde se detiene todo tipo de deforestación y conversión de ambientes naturales, pero con hay expansión ganadera en las áreas de categorías II y III, sólo bajo modelos MBGI.
En cada escenario, el estudio evaluó el impacto sobre el ambiente en tres aspectos: la fragmentación de los bosques, la pérdida de áreas prioritarias para la conservación y la caída de servicios ecosistémicos relacionados con la dinámica de captura de carbono –como almacenamiento de carbono orgánico del suelo y protección contra la erosión hídrica– y los rendimientos futuros de soja.
“Esta información es decisiva para la planificación estratégica y el ordenamiento ambiental del territorio, aunque también es de utilidad para revisar el cumplimiento de las normativas existentes, con el propósito de que sean más eficaces”, expresó Volante. En este sentido, explicó: “Por ejemplo, la aplicación plena de la Ley de Bosques o los compromisos corporativos complementarios al marco legal vigente –como los de cero deforestaciones y cero conversiones– podrían reducir significativamente los impactos ambientales negativos sin limitar la tendencia de crecimiento de la producción en el futuro cercano”.
*Foto Fundación Vida Silvestre
Primicias Rurales
Fuente: INTA Informa
Sep 5, 2020 | Informes Técnicos
Buenos Aires, 5 septiembre (PR/20) — Trenes Argentinos Cargas (TAC), dependiente del Ministerio de Transporte de la Nación, comenzó con las obras de mejoramiento de vía en las tres líneas nacionales de cargas.
En total son 180 kilómetros distribuidos en distintos tramos de las provincias de Corrientes, Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires para los cuales se destinará una inversión de más de 650 millones de pesos.
En la línea mesopotámica, que retomó en julio pasado la actividad completa del ramal entre sus cabeceras de Zárate en Buenos Aires y la estación Garupá en Misiones, se empezó a trabajar sobre distintos tramos de vía repartidos en las localidades de Tapebicuá y La Cruz, en la provincia de Corrientes.
Otros dos tramos en los que también ya arrancaron las obras son uno entre Urdinarrain con San Salvador; y entre Holt con San Martín; ambos en Entre Ríos.
En lo que respecta a la línea Belgrano, que llega hasta el norte del país, las mejoras que le darán mayor productividad al servicio ferroviario alcanzan los 70 kilómetros de vía en la provincia de Córdoba en cuatro sectores distintos de la traza; mientras que otros 10 kilómetros serán mejorados en el tramo Timbúes – Pino San Lorenzo, en Santa Fe.
Por el lado de la línea San Martín, que cruza de este a oeste el país, se activaron las obras de mejoramiento en cinco tramos distintos que abarcan las provincias de Buenos Aires y Santa Fe mientras que se están realizando nueva licitaciones para la provincia de Mendoza.
El presidente de TAC, Daniel Vispo, aseguró que estas tareas “tienen un alto impacto en la operación de trenes de carga, lo que permite avanzar en uno de nuestros ejes de gestión que es cuidar la infraestructura ferroviaria lo que permite transportar más toneladas en la mayor distancia posible, dándole competitividad a nuestro transporte”.
En este sentido también es importante recalcar que se logró un significativo aumento en reemplazo de durmientes y tirafondos en relación al año anterior. Estos trabajos impactan directamente tanto en el incremento de productividad como en la seguridad ferroviaria.
Para finalizar, Vispo aseguró que: “Invertir en infraestructura permite seguir incrementando los volúmenes generales de carga que, en lo que va del año, se mantienen en un 24% por encima de lo transportado en 2019”.
Primicias Rurales
Fuente: Trenes Argentinos de Cargas
Sep 3, 2020 | Informes Técnicos
Matías Bailleres, de la CEI Chascomús
La aplicación de nitrógeno permite adelantar el desarrollo de pasturas y verdeos, un aporte clave en momentos que se necesita mantener el estado corporal de las vacas y obtener ganancias diarias de peso en recría como para entorar a los 15 meses. Por Matías Bailleres, de la Chacra Experimental Chascomús.
La importancia de acortar el invierno, o anticipar la primavera, es fundamental para que no caigan los estados corporales, en momentos crecientes de demanda nutritiva de las vacas de cría y para obtener ganancias diarias en recría, que permitan llegar al peso de entore a los 15 meses o empezar a engordar.
Es sabido que la tardanza en forrajeras templadas en recobrar buenos ritmos de producción se debe (en condiciones normales de humedad) a la falta de nutrientes, específicamente de nitrógeno (N). Esto se relaciona con las bajas temperaturas en el suelo como para que se produzcan altas tasas de mineralización de la materia orgánica.
El suelo amortigua los cambios bruscos de temperatura. Entrado el otoño es normal tener unos grados más en el suelo que en el aire y lo contrario ocurre a finales del invierno, por lo cual, a pesar de que en el ambiente las temperaturas sean óptimas (20-25 °C), las plantas no arrancan.
Hacer que noviembre llegue en octubre
La fertilización nitrogenada en ese momento podría provocar un efecto parecido al de adelantar la primavera, ya que estaríamos aportando el nitrógeno que el suelo no puede darnos, situación fundamental para planteos de cría que llegan con estados corporales muy justos, en plena demanda por el crecimiento de las crías.
Ensayos llevados a cabo en la Chacra Manantiales (INTA-Ministerio de Desarrollo Agrario), Chascomús, nos reportan respuestas de 15 a 25 kg/ha de materia seca (MS) por kg/ha de urea aplicada. Es decir que fertilizar en agosto con 100 a 120 kg/ha de urea, podría aportarnos 1.500 a 2.500 kg/ha de MS más, o viéndolo desde otra óptica, podría adelantar unos 30 días la entrada a un potrero en comparación con la situación no fertilizada.
Además podría tener un efecto residual, dejando a las gramíneas mejor preparadas para conservar mayor número de macollos y que alguno de estos llegue en estado vegetativo al verano, o sea poder tener forraje más verde y menos pasado en verano.
Es concreto, permite pasar de tasas diarias de crecimiento promedio de aproximadamente 20 kg Ms/ha/día a más de 40 kg en el caso de fertilización nitrogenada en gramíneas como raigrás, o de 15 a 20 kg Ms/ha día a 35 kg, aproximadamente, en pasturas combinando urea y fosfato diamónico (60 y 60).
La dosis de 100 kg/ha no es arbitraria, ya que según trabajos de Alejandra Marino (especialista y referente de INTA en el tema) dosis inferiores a los 50 kg/ha de N (unos 100 kg/ha de urea) generan incertidumbres en las respuestas obtenidas. En ese caso, el éxito de la aplicación dependerá de la magnitud de las pérdidas hacia el ambiente (según las condiciones climáticas, tipo de fertilizante, etc.) y la demanda de la pastura.
Otra ventaja de utilizar dosis de 100 a 150 kg/ha de urea es que en el caso de pasturas polifíticas (mezcla de gramíneas y leguminosas), no habría efecto negativo hacia las leguminosas, es decir que la respuesta es mayoritariamente en las gramíneas pero sin bajar la participación futura de las leguminosas en la pastura.
Los datos
En el siguiente cuadro se refleja la respuesta a la aplicación de fertilizantes nitrogenados en verdeos (raigrás anual) y pasturas (datos CEI Chascomús INTA-MDA).

El costo del forraje extra por la fertilización de un raigrás anual o una pastura se obtuvo de ensayos realizados en la Chacra Experimental Chascomús. Este forraje extra puede ser muy importante para alimentar mejor al ganado y generar excedentes que se transformen en reservas o disminuir las cantidades de suplemento.
Comparativamente, generar una tonelada de materia seca de forraje de buena calidad es mucho más económica que otras alternativas de alimentación como el rollo, que por tonelada de materia seca puede costar entre 5.500 y 7.000 $ (dependiendo del rollo y el costo del flete), o la alimentación con maíz o alimento balanceado (9.000 y 14.000 $/ton respectivamente), que si bien en términos cualitativos son diferentes, a la hora de complementar raciones son opciones que el productor maneja.

En síntesis, hay insumos que pueden ser mágicos en algunos recursos y particularmente previo a la primavera, el fertilizante es uno de ellos (fotos 1 y 2). Seguramente las respuestas en pastura sean más altas si se utiliza sólo urea, pero con el fin de mantener mejor nutridas las leguminosas se recomienda atender el suministro del fósforo, muy importante, sobre todo para incrementar las respuestas al nitrógeno. Es decir, cuanto más fósforo tenga en el suelo, mejor respuesta habrá al agregado de nitrógeno, sea una pastura o un verdeo.
Por Matías Bailleres, Chacra Experimental Integrada Chascomús (INTA-MDA)
Primicias Rurales
Fuente: valor carne
Sep 1, 2020 | Informes Técnicos
Buenos Aires, 1 septiembre (PR/20) — Con la puesta en órbita del Saocom 1B, la Argentina completa la misión espacial más importante del país.
Luego de más de 10 años de trabajo y con el aporte de más de mil profesionales y 80 instituciones y empresas del sistema científico tecnológico nacional, el satélite argentino de observación de la tierra, Saocom 1B, de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) fue lanzado el domingo 30 de agosto desde Cabo Cañaveral –Estados Unidos–. Ya en órbita, se sumará a su hermano gemelo, el Saocom 1A –lanzado en 2018–, con el aporte del INTA, ambos brindarán información útil para la toma de decisiones en el sector agropecuario.
“El desarrollo de toda la Misión fue un desafío muy importante para la Argentina, porque no teníamos conocimientos previos sobre la tecnología para la construcción y puesta a punto de satélites de este tipo”, expresó Laura Frulla, investigadora principal de la Misión Saocom, y agregó: “Dominar la tecnología de observación con radar es un gran avance que nos da independencia y soberanía tecnológica”.
Equipados con tecnología compleja y con importantes mejoras con respecto a las capacidades de observación de la Tierra, en comparación con los sensores ópticos usuales, ambos satélites –1A y 1B– poseen el Radar de Apertura Sintética (SAR, por sus siglas en inglés), capaz de atravesar las nubes, la vegetación y parcialmente el suelo, con grandes beneficios para la producción agropecuaria.
Se trata de una herramienta que permite medir datos pixel a pixel, de un modo preciso, y ayudan a mejorar las decisiones de los productores para sembrar, fertilizar, cuidar la sanidad de los cultivos y gestionar el agua.
En este sentido, Álvaro Soldano, subgerente de Aplicaciones y Productos de Observación de la Tierra de la CONAE, brindó detalles sobre algunos de los nuevos productos que brindarán los satélites SAOCOM. “El mapa de humedad en el suelo es, quizás, el producto estrella de la Misión SAOCOM y representa un hito a escala internacional en la tecnología de los satélites de observación terrestre”, destacó.
A diferencia de la señal óptica, la señal del radar es muy sensible a la variación de la humedad en el suelo y puede medir (y no estimar) su valor y registrar sus cambios en el tiempo. En la Pampa Húmeda, la señal del satélite puede penetrar en la capa superficial del suelo, entre 10 y 50 centímetros, según la cobertura vegetal, el tipo de suelo y el contenido de humedad. “Estamos en la etapa final de calibración”, indicó Soldano.
Con esta información los productores podrán conocer próximamente, con una resolución espacial de 150 m y 800 m de pixel, cómo varía a través del tiempo la humedad en su lote, y tomar decisiones de siembra para cada cultivo, así como para otras labores tales como la fertilización, las aplicaciones de herbicidas y fungicidas, y la cosecha.
El mapa de humedad del suelo cobra mayor importancia en zonas áridas y semiáridas del país, que representan casi el 75 % de su superficie, debido a que permite optimizar el manejo de los sistemas de riego en función de las necesidades hídricas reales de los cultivos.
Herramientas para el agro
El agua representa un elemento clave para la producción agropecuaria. En este sentido, Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales del INTA, consideró que “no existe otra herramienta como los satélites para colaborar con el análisis espacio – temporal de las condiciones que se observan en el campo. Los datos satelitales son fundamentales para determinar el estado de los agroecosistemas, monitorear la vegetación y humedad en todas las zonas productivas”.
“Saocom representa un salto cualitativo y cuantitativo para muchas decisiones del sector agropecuario”, expresó Mercuri y adelantó que la nueva información brindada por la CONAE es valiosa para mejorar la calidad de los informes que realiza periódicamente el INTA y que distribuye a los productores mediante su red de agencias de extensión distribuidas en todo el país. “Podremos tener información más precisa sobre el almacenamiento de agua en suelo, algo de suma importancia dada la alta frecuencia de sequias y la gran variabilidad del clima”, detalló.
“El INTA siempre ha trabajado acompañando a la CONAE en el Plan Espacial Nacional, desde su creación y en distintos proyectos”, señaló Mercuri quien afirmó: “Desde el INTA, aportamos desde el origen de la selección de la tecnología para el satélite, sugiriendo la necesidad de disponer de datos satelitales que permitan un mejor seguimiento del agua en el suelo”.
Asimismo, Mercuri aseguró: “Durante la construcción de los satélites, trabajamos en el desarrollo y validación de aplicaciones estratégicas que demostraran la utilidad de las herramientas, como optimizar las decisiones de fertilización de los cultivos en base a un mejor conocimiento de la dinámica del agua en el suelo, la mejora del diagnóstico y distribución espacial de enfermedades que se propagan debido a condiciones ambientales propensas, como la alta humedad ambiental”.
“La posibilidad de contar con un sensor activo sin limitaciones, aún ante condiciones de nubosidad, y por complementar con información pixel a pixel a otros datos, es de mucha utilidad para la gestión de la emergencia agropecuaria por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca en conjunto con las Provincias, para prevenir, mitigar y asistir ante situaciones adversas”, destacó Mercuri y agregó: “Es un área del Ministerio con alta demanda de información en tiempo real, no solo para definir con más precisión áreas y grado de afectación, sino también para poder realizar seguimiento en tiempo real de sequías, déficit hídrico, inundaciones, destrucción de cultivos y plantaciones por granizo, incendios, nevadas, cenizas y muchas más situaciones extremas frecuentes para la producción argentina y para la ruralidad”.

En cuanto a las herramientas pensadas para mejorar la toma de decisiones en el sector agropecuario, Soldano describió los principales usos y funciones que tendrán el Índice radar de vegetación, las Máscaras de agua, el Sistema de soporte a las decisiones en la agricultura, el Sistema de pronóstico de Fusariosis y el Manejo del riesgo por emergencias hidrológicas.
A partir del índice radar de vegetación (RVI, por sus siglas en inglés), los agricultores pueden hacer un monitoreo preciso de la evolución de sus cultivos, debido a que detecta el crecimiento de las plantas y permite hacer seguimientos en cualquier condición meteorológica porque atraviesa las nubes. Hasta hoy se utiliza el Índice de Vegetación de Diferencial Normalizada (NDVI, por sus siglas en inglés) para conocer el estado fenológico de los cultivos y se obtiene a partir de información óptica.
La adquisición de imágenes radar es útil para delimitar, de manera precisa, áreas agrícolas inundadas o cuerpos de agua. Las imágenes SAR, gracias a las máscaras de agua, permiten ver cómo se reducen los cuerpos de agua en momentos de sequía. Mientras que, cuando ocurren inundaciones, las imágenes provistas con sensores ópticos no logran “ver” el agua debajo de los cultivos porque no los pueden atravesar, con lo cual no se alcanza a detectar el área encharcada en toda su dimensión.

A partir del mapa de humedad de suelo, el equipo de especialistas desarrolló el sistema de soporte a las decisiones en la agricultura. Este modelo va a brindar escenarios probables de rendimiento de cultivos en base a la fecha de siembra, al conocimiento de las lluvias y la humedad de suelo medido por los satélites Saocom. Además, esta herramienta puede estimar la humedad (integrada) en el perfil del suelo hasta los 2 metros de profundidad, mejorando la precisión en la modelización del rinde a partir del Mapa de Humedad Superficial.
Asimismo, el sistema de pronóstico de Fusariosis brindará soporte en relación la aplicación de productos químicos para el control de esta enfermedad en el trigo, cuyas micotoxinas no sólo dañan al cultivo, sino que también pueden afectar a la salud humana. El Mapa de Probabilidad de Fusariosis, en relación a los períodos críticos del cereal, alerta sobre un posible ataque de la enfermedad para minimizar las pérdidas con la aplicación de fungicidas.
Por último, el manejo del riesgo por emergencias hidrológicas permitirá que los productores puedan contar con un sistema de alerta de inundaciones. Se trata de un modelo hidrológico aplicado a una cuenca hidrográfica, al cual se le incorpora como entrada el mapa de humedad del suelo. Con la información del radar SAOCOM se suma la medición pixel a pixel del estado de humedad del suelo en la cuenca y el modelo entrega un valor de caudal de salida, de manera más precisa que antes.
“A partir de este producto, ya se están entregando reportes periódicos a la Dirección de Sistemas de Información y Alerta Hidrológico del Instituto Nacional del Agua (INA)”, puntualizó Soldano.
*Fotos gentileza CONAE
Fuente: INTA Informa
Primicias Rurales
Ago 28, 2020 | Informes Técnicos
Buenos Aires, 28 agosto (PR/20) — La Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA) se reunió con la Cámara de Comercio Argentino – Congoleña, donde se trataron oportunidades de negocios para ambos países relacionados con la actividad agropecuaria.
Participaron de la reunión Néstor Cestari, presidente de CAFMA, Ricardo Fragueyro, director ejecutivo de CAFMA, Carlos Feiguin, de Comercio Exterior de CAFMA, y por la Embajada de la República Democrática del Congo: Sr. Edouard Kambembo Ngunza, Jefe de Misión y Encargado de Negocios y el primer Consejero Hypolitte Basi Ngabo.
También participaron por la Cámara de Comercio Argentino-RDCongoleña (CARDCO), el presidente: Lic. Eduardo G. Álvarez Naverán, y el encargado de Comercio Exterior, Lic. Fernando Tshiananga.
La República del Congo está en una ubicación estratégica en el centro del continente africano. Su mayor riqueza está en la minería, ya que cuenta con el 80% de las reservas de coltán del planeta -utilizado para componentes electrónicos-, cobalto, cobre, oro y manganeso. Es una república joven, con 60 años de vida, y con cinco millones de habitantes.
Las autoridades congoleñas señalaron la intención de desarrollar la agricultura en dicho país, para lograr el autoabastecimiento de alimentos. El gobierno diseñó programas destinados a alentar la adopción de tecnologías para la agricultura y mayor capacitación para los pobladores rurales.
Néstor Cestari, presidente de CAFMA, expuso que Argentina tiene más de 1200 fábricas de maquinaria agrícola e implementos, de las cuales un 30% exporta a más de 85 países en total.
Asimismo, destacó el know how de los fabricantes de maquinaria agrícola de Argentina y la capacidad que tienen para desarrollar equipos a medida de las necesidades de los productores.
Cestari también señaló el trabajo conjunto con entidades como el INTA y AAPRESID que permiten la transferencia de conocimientos a productores argentinos y del mundo.
“La maquinaria agrícola debe estar acompañada con capacitación y trabajo agronómico, si no es solamente una venta de equipos que no estaría dando todo su potencial”, subrayó, “el éxito está 50% en la maquinaria y 50% en el personal que trabaja con ella”.
El primer Consejero Hypolitte Basi Ngabo manifestó el interés por la incorporación de tecnología en el ámbito rural del país.
“El 35% de nuestras tierras son agrícolas y contamos con mano de obra disponible y dispuesta a recibir tecnología y capacitación”, sostuvo.
El gobierno de la R. D. del Congo está llevando adelante dos programas por 5.5 Billones de dólares: El PNDA, financiado en etapas de 5 años por el Banco Mundial para el desarrollo rural y el aumento de la producción agraria, y el PNRA, programa de relanzamiento agrícola 2020-24 para el desarrollo de cultivos prioritarios y mecanización de las zonas de producción. Es un programa que se financiará con fondos de cooperación, fondos del presupuesto y acuerdos Público-Privados.
El gobierno proyecta también la instalación de 450 parques agro-industriales en todo el territorio, con mecanización, tecnología y transformación de alimentos.
Al cierre de la reunión, ambas partes convinieron en la posibilidad de realizar misiones exploratorias para definir oportunidades para la exportación de maquinaria agrícola según las necesidades de los productores agropecuarios y del gobierno de la República Democrática del Congo.
Primicias Rurales
Fuente: CAFMA