Jul 13, 2020 | Informes Técnicos
Mendoza, 13 julio (PR/20) — La Delegación de Mendoza del RENATRE (Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores) fiscalizó 11 establecimientos dedicados a actividades frutícolas, olivícolas, avícolas y de pasturas, ubicados en los departamentos Maipú, San Martín, y Lavalle entre los días 10 al 26 de junio, con un total de 55 trabajadores relevados, donde se encontraron irregularidades.
“Estas iniciativas promueven el trabajo formal y decente, además en estos momentos de la Pandemia concientizan sobre el uso de los protocolos de seguridad como el uso de barbijos entre otros. Asimismo le acercan a los trabajadores en situación vulnerable la información imprescindible sobre sus derechos”, afirmó el Delegado del RENATRE en Mendoza, José Luis Zárate.
Del total de los 11 establecimientos relevados, 6 no se encontraban registrados y tampoco sus trabajadores por lo que estaban en situación de informalidad. En estos casos además se pudo detectar que no les proveen de barbijos y otros elementos de protección personal.
En todas las inspecciones el personal informó a los trabajadores sobre los alcances y beneficios de la Ley 25.191 y se iniciaron las actuaciones administrativas correspondientes.
Las acciones estuvieron coordinadas por el Delegado Zárate, los inspectores provinciales y los secretarios generales de UATRE (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores) de cada jurisdicción.
Las políticas de fiscalización implementadas por el RENATRE tienen como finalidad comprobar que los trabajadores y los empleadores estén debidamente inscriptos en el organismo y fortalecer las acciones que promuevan el trabajo decente y la lucha contra el trabajo informal.
Ante cualquier denuncia por malas condiciones de trabajo, trabajo infantil y/o explotación laboral, el RENATRE cuenta con la página www.renatre.org.ar o la línea gratuita 0800-777-7366, donde podrán ser atendidos en forma anónima por profesionales capacitados en la materia.
Primicias Rurales
Fuente: RENATRE
Jul 13, 2020 | Informes Técnicos
Buenos Aires 12 de julio (PR/20).- En las últimas dos décadas la agricultura en siembra directa permitió mantener los valores de materia orgánica de los suelos. Tal es la conclusión de un estudio de larga duración realizado por técnicos del grupo “Gestión ambiental, agua, suelo y vegetación natural” de la EEA INTA Anguil y la AER Gral. Pico en ocho lotes de empresas CREA de la región Oeste localizados en 30 de Agosto (El Correntino) y Mari Lauquen (Nueva Castilla).
“Si bien no se realizan pasturas (importante aporte de carbono), también es necesario tener en cuenta que se han minimizado las pérdidas por erosión que tenían lugar durante la secuencia de cultivos anuales que se realizaban con labranzas”, explica el informe del INTA.
Gráfico 1. Contenidos de materia orgánica en función de arcilla+limo para diferentes estratos superficiales de ocho lotes de producción bajo agricultura continua en siembra directa.
“Es decir que, si bien los aportes pueden ser en promedio menores, las pérdidas también resultan menores y, con ello, estaríamos en un balance similar que no ha modificado en veinte años los contenidos de materia orgánica de los estratos superiores del suelo”, añade.
Los contenidos de fósforo (P) cuando se iniciaron los muestreos en 1998 diferenciaban dos zonas: Mari Lauquen con valores promedios de 20 partes por millón (ppm) y 30 de Agosto con contenidos inferiores a las 10 ppm en los primeros 18 centímetros del perfil del suelo.
Gráfico 2. Contenidos de P (0-18 centímetros de profuncidad) en suelos de Mari Lauquen (1 a 4) y de 30 de Agosto (5 a 8).
“Luego de veinte años sorprende la importante caída de los niveles de P en Mari Lauquen a menos de 10 ppm, mientras que en 30 de Agosto se mantienen niveles bajos; en estos últimos seguramente el aporte de fertilizantes fosforados ha ido aumentando de la mano de la agricultura (en relación al planteo mixto) y se observan leves aumentos puntuales, aunque lejos de recuperar niveles adecuados del nutriente”, advierte el informe del INTA.
Ensayos de fertilización con distintas dosis de nitrógeno (N) y P sobre la producción de materia seca de raigrás utilizado como verdeo de invierno en el establecimiento El Correntino (30 de Agosto) mostraron que cuando no se aplica N (barra blanca del gráfico 3.a) no hay respuesta a dosis creciente de P y también que cuando no se aplica P (P0) prácticamente no hay respuesta a N. Sin embargo, cuando se aplican ambos nutrientes llega a duplicarse la producción respecto del testigo.
En tanto, ensayos de verdeos de invierno realizados en San Hermenegildo-El Carmen (Mari Lauquen) mostraron que la biomasa del testigo sin fertilizar contenía 1,6 kg.P/ha, mientras la que se fertilizó con N y azufre (S) sin agregado de P contenía cerca de 3,5 kg.P/ha (gráfico 3.b). “Es decir que la fertilización nitrogenada (muy necesaria y frecuente) en los suelos de Mari Lauquen habría acelerado la disminución de los contenidos de P de esos suelos”, sostiene el informe.
Gráfico 3.a) Respuesta en materia seca de raigrás a la fertilización con N y P en el Establecimiento el Correntino (30 de Agosto) y 3.b) contenidos de P en biomasa de centeno para los tratamientos testigo y fertilizados con P, con N-S y con N-P-S en el Establecimiento San Hermenegildo-El Carmen (Mari Lauquen).
El CREA Oeste se localiza en la región subhúmeda y en la transición semiárida-subhúmeda pampeana. Hasta mediados de la década del ‘90 los sistemas de producción eran mixtos y basados en una rotación de cultivos anuales (forrajeros y de cosecha) y pasturas de alfalfa pura y con gramíneas perennes. Los sistemas de labranza (discos y vertical), secuencia de cultivos y uso de rastrojos por la ganadería daban frecuentemente lugar a muy bajos niveles de cobertura, propiciando la erosión eólica y el planchado de los suelos.
Ante la magnitud de estos procesos, en 1998 se incorporó en forma significativa la siembra directa con la premisa de mitigar esos efectos y mejorar la eficiencia de uso del agua. Complementariamente, se decidió regular el uso de los rastrojos por la ganadería a fin de mantener niveles de cobertura superiores al 50% y realizar ajustes oportunos de la fertilidad nitrógeno-fosforada considerando que bajo siembra directa la mineralización es menor.
Fuente: CREA
Primicias Rurales
Jul 11, 2020 | Informes Técnicos
Buenos Aires, 11 julio (PR/20) — Un equipo de langosteros del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) pudo dar con la ubicación de parte de la manga de langostas.
La misma se encuentra asentada en el Departamento de Curuzú Cuatiá, de la provincia de Corrientes.
Se está analizando la información junto a la Dirección de Producción Vegetal de la provincia, a fin de evaluar si están dadas las condiciones para poder realizar los tratamientos fitosanitarios y lograr reducir la población de la manga.
Para ello, parte del trabajo de ayer consistió en el marcaje de un polígono de aplicación. Hoy se reanudó, el monitoreo y seguimiento de la manga en la zona, si las condiciones climáticas lo permiten.
Primicias Rurales
Fuente: Senasa
Jul 9, 2020 | Informes Técnicos
Buenos Aires, 9 julio (PR/20) — Con una producción anual de 600 mil litros de jugo Pura Frutta y una estimación de crecimiento del 30 % para el 2020, la empresa Patagonia Beverage dio un paso más.
De la mano del INTA, busca transformar 400 toneladas anuales de orujo, derivados de la elaboración de jugos, en energía y fertilizantes. Un logro de economía circular con amplios beneficios ambientales y económicos.
Para Lucas Zanovello –diseñador industrial del Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar (IPAF) del INTA Región Patagonia–, “los residuos orgánicos que generan algunas producciones pueden representar un problema, si no son gestionados y tratados adecuadamente”.
En este sentido, destacó el trabajo que realiza la empresa Patagonia Beverage: “En la producción de sus jugos, Pura Frutta genera 400 toneladas anuales de residuos de orujo de frutas. Su tratamiento y reutilización es un desafío que decidieron encarar junto con los técnicos del INTA”.
“Pusimos en marcha un plan de aprovechamiento de los residuos de la elaboración de jugos para generar biogás y biofertilizantes que puedan ser utilizados en el ciclo productivo”, explicó Martín Carro co-fundador de la empresa Patagonia Beverage.
En sus inicios, la empresa reutilizaba el orujo de la fruta procesada deshidratado como subproducto para ensilarlo y producir alimentos balanceados para consumo animal. Sin embargo, la posibilidad de producir energía y biofertilizantes resultó una alternativa más seductora frente a la posibilidad de reducir los costos energéticos.
Actualmente, están en un proceso de traslado hacia la localidad de Villa Regina en donde contarán con instalaciones de mayores dimensiones y podrán aumentar la producción. Allí, emprenderán el desafío de instalar un biodigestor piloto y generar bioenergía para toda la planta, con el acompañamiento técnico del INTA.
“Si bien nos trasladamos a un predio más cómodo, tiene la desventaja de no contar con una red de gas natural y nos encontramos con que el costo del gas licuado es muchísimo más caro”, detalló Carro.
En la producción de sus jugos, Pura Frutta genera 400 toneladas anuales de residuos de orujo de frutas.
Un biodigestor para sacarle el jugo a la producción
Para el caso puntual de la juguera Pura Frutta, instalarán uno de 260 metros cúbicos en la nueva planta para procesar todo el efluente sólido y líquido. “A priori, los volúmenes de biogás que se generan son más que suficientes para los consumos que tenemos”, aseguró Carro.
Y agregó: “Estamos estudiando la composición del fertilizante para utilizarlos con nuestros proveedores de fruta y así poder cerrar nuestro ciclo productivo y transformarlo en un emprendimiento sostenible en el tiempo”.
Se trata de un contenedor cerrado, hermético e impermeable que almacena material orgánico –excrementos de animales, desechos y restos de alimento–, genera una fermentación anaeróbica que deriva en la producción de biogás y biofertilizantes.
Este residuo orgánico que se descarga del biodigestor es un lodo-líquido con propiedades fertilizantes que contiene nitrógeno, potasio, fósforo y otros micronutrientes esenciales para las plantas.
Por su parte, Zanovello reconoció que “la adopción de esta tecnología tiene beneficios desde el punto de vista ambiental y de la sustentabilidad” y, en este sentido explicó que “la inversión inicial se recupera bastante rápido porque reemplaza un gasto en energía que es cada vez mayor”.
“Además, –agregó el técnico del INTA– es posible fabricarlos, en la medida que uno tiene los materiales disponibles, y resolver, así, el pasivo económico y ambiental que supone el hecho de generar residuos y tener que gestionarlos”.
Primicias Rurales
Fuente: INTA Informa
Jul 7, 2020 | Informes Técnicos
Buenos Aires, 7 julio (PR/20) — Identifican un nuevo virus que afecta a la vid en la Argentina. Se trata de un patógeno asociado a la mancha roja de la vid.
Estudios realizados por un equipo de investigadores del INTA determinó su presencia en el país y su potencial capacidad de disminuir la rentabilidad de las plantaciones y la calidad de la fruta. Junto con la empresa Qualab ofrecen análisis de laboratorio para controlarlo.
Gracias al uso de herramientas genómicas y de secuenciación masiva, un equipo de investigadores del INTA –integrado por especialistas de la Estación Experimental Agropecuaria Mendoza, del Instituto de Patología Vegetal (IPAVE) y del Instituto de Biotecnología– logró caracterizar un virus que afecta a la vitivinicultura de todo el mundo.
Se trata de ‘Grapevine red blotch virus’ (GRBaV, por sus siglas en inglés) y está asociado a la enfermedad de la mancha roja de la vid, una afección que disminuye la rentabilidad de las plantaciones y la calidad de la fruta.
“Identificar y caracterizar un virus es una tarea compleja e implica el análisis de datos provenientes de todo el mundo”, expresó Sebastián Gómez Talquenca, especialista en virología de la vid del INTA Mendoza, quien advirtió que los síntomas que presentan estos virus son muy similares a problemas nutricionales o fisiológicos: “Es muy común ver una planta roja y pensar que tiene deficiencia de potasio o fosforo y, en realidad, puede tratarse de un problema patológico”.
Por esto, Gómez Talquenca trabaja en el desarrollo de herramientas que permitan la identificación de los virus conocidos y la caracterización de aquellos cuya existencia se desconoce. “Gracias a este trabajo articulado, en los últimos dos años, describimos una nueva especie viral en el país”, indicó el investigador del INTA, quien articula acciones con Humberto Debat del IPAVE y Diego Zavallo y Sebastian Asurmendi del Instituto de Biotecnología del INTA.
Se trata de Grapevine red blotch virus (GRBaV, por sus siglas en inglés), pertenece a la familia Geminiviridae y está asociado a la enfermedad de la mancha roja de la vid, una afección que disminuye la rentabilidad de las plantaciones y la calidad de la fruta.
“Si bien esta enfermedad fue informada por primera vez en 2008 en plantaciones de California, recién ahora pudimos describir y caracterizar el virus asociado a esta patología en viñedos argentinos”, señaló Gómez Talquenca.

Según los primeros reportes, “en los cultivares de uvas tintas, los síntomas de la enfermedad foliar consisten en manchas rojas a principios de la temporada que pueden expandirse y unirse en la mayor parte de la lámina de la hoja; mientras que en los cultivares de vid blancas, los síntomas de la enfermedad foliar son menos visibles y, generalmente, involucran áreas cloróticas irregulares que pueden volverse necróticas al final de la temporada”.
“Queremos dar a conocer que este virus que está presente en las plantaciones de la Argentina para que los productores entiendan cuál es el daño que provoca”, indicó el especialista del INTA quien aseguró que “el gran problema que tienen las enfermedades virales en vid es que son crónicas y, si bien no matan a la planta, la enferman para toda su vida útil”.
En este sentido, Gómez Talquenca puntualizó en el impacto económico que provoca el desconocimiento. “La vid es una planta que puede durar 25, 50 o hasta 100 años. Esta longevidad, cuando las plantas tienen infecciones crónicas, deriva en una pérdida constante, año tras año, provocada por un virus y el daño económico es muy severo”, señaló.
Biotecnología
Sin dudas, la secuenciación del genoma humano (2003) fue un hito que revolucionó la manera de abordar el estudio del ADN. Su ordenamiento fue posible gracias a los avances en métodos usados para analizar ácidos nucleicos y al desarrollo de tecnologías cada vez más sofisticadas de secuenciación.
El acceso a las tecnologías de secuenciación de generación avanzada (NGS, por sus siglas en inglés), desde 2007 en adelante, no solo permitió obtener de manera rápida y con gran profundidad el detalle de la secuencia nucleotídica completa de un organismo y comprender su organización, sino que modificó la manera de abordar la genómica.
“El avance de la tecnología y de herramientas, como la bioinformática, facilitó el análisis masivo de datos. De hecho, en los últimos cinco años se describieron muchísimas especies nuevas y, al día de hoy, tenemos 88 especies virales descriptas que infectan a la vid”, aseguró el especialista del INTA quien puntualizó: “Esto convierte a la vid en la planta que es huésped del mayor número de virus en forma natural. Lo que no es malo para la planta, sino para el mercado”.
El conocimiento y entendimiento de estos patógenos, permite generar materiales sanos. Por esto, “nuestro trabajo está dirigido a estudiar los virus que están presentes en las plantas argentinas para caracterizarlos y determinar cuáles afectan a la productividad y cuáles no”, expresó Gómez Talquenca.
Articulación público-privada
Conocer cuáles son los virus que están presentes en los viñedos argentinos, no es una tarea sencilla. Para avanzar en esta línea de investigación, los especialistas del INTA trabajan junto con el Catena Institute of Wine.
“El objetivo de la articulación no es sólo identificar las especies virales que circulan y causan daño a la producción, sino que, además, apostamos a producir plantas libres de virus”, afirmó Gómez Talquenca.
Además, junto con la empresa Qualab desarrollaron la tecnología necesaria para el análisis y diagnóstico de los virus. “Qualab es una empresa incubada dentro del INTA con la visión de salvar a la vitivinicultura”, aseguró el investigador del INTA y agregó: “Mediante un convenio de vinculación tecnológica, Qualab ayuda a los productores a identificar los patógenos responsables de enfermedades virales que afectan su sostenibilidad en la industria”.
Primicias Rurales
Fuente: INTA Informa
Jul 7, 2020 | Informes Técnicos
Rosario, 7 julio (PR/20) — El Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral dio a conocer los nuevos resultados de la edición de Junio del Ag Barometer Austral: la confianza de los productores está en el piso de la serie. El índice toca el mínimo histórico, con un valor de 48.
Los productores continúan manifestando preocupación por su situación presente, a la vez que se siguen deteriorando las expectativas que tienen sobre el futuro. Prácticamente 90% de los productores vislumbra que los próximos 12 meses serán financieramente malos tiempos.
¿Qué pasa con Vicentín?

Mucho ha resonado en los medios y en la opinión pública la decisión del gobierno de intervenir la empresa Vicentín, con el objeto de finalmente expropiarla. La visión y opinión de los productores agropecuarios sobre esto fue de «mucha preocupación». Los productores vislumbran un impacto negativo en sus propios negocios agropecuarios, por la posibilidad de intervenciones que terminen afectando la dinámica y transparencia del mercado. Un 60% respondió que espera que esto termine impactando en forma negativa o muy negativa en su negocio.
Desde el Centro de Agronegocios y Alimentos, se pidió a los productores que manifiesten tres palabras que les dispara la situación: “preocupación”, “incertidumbre” o “desconfianza”, fueron las tres expresiones que reflejan que a los productores les cuesta mensurar el impacto de la intervención sobre la cadena en general y si esta será una estrategia gubernamental que pueda replicarse en otros casos. Asimismo, muchas de las palabras que los productores expresaron están vinculadas a los derechos de propiedad y la ruptura del marco jurídico-legal, tales como “ilegal”, “inseguridad”, “avasallamiento”, “inconstitucional” o “atropello”, lo que manifiesta la preocupación sobre las condiciones de negocio en general en el país a largo plazo.
El AG Barometer detalla que «es necesario esperar el devenir del conflicto, para ver si efectivamente se concretan los hechos tal como se planteó originalmente o bien existe alguna alternativa morigerada. Más allá de estas variaciones, el anuncio de la propia medida ha sido un factor generador de incertidumbre para las perspectivas de negocio de los productores».
Mayores restricciones cambiarias
El informe también hizo foco en las medidas del Banco Central que, desde el mes de junio, endureció las condiciones para el acceso al mercado de cambios para cancelar importaciones. «El agro es un sector fuertemente dolarizado, por lo cual, esto tuvo un impacto sobre el precio, la disponibilidad y las condiciones de financiación del sector. Los productores han visto alzas en los precios de los insumos, o bien un endurecimiento en las condiciones comerciales», refleja el AG Barometer. También han cambiado las condiciones de financiamiento, con muchos proveedores que venden exclusivamente en dólares y recortaron el financiamiento en tasas en pesos, a la vez que también se limita la disponibilidad en muchos insumos.
«En el mismo sentido, el gobierno puso el foco en las liquidaciones de exportaciones, y esto llevó a que los compradores locales -que venían dando la posibilidad de no “pesificar” los negocios de grano entregados mientras pudieran manejarlo- comenzaran a pedir el cierre del tipo de cambio. No obstante, alrededor del 60% de los productores manifestó no tener este tipo de negocios, y entre los que tenían los mismos, solo 14% tuvieron que pesificar», se detalla desde la Universidad Austral.
Los márgenes de la próxima campaña
Los especialistas de la Universidad Austral consultaron a los productores sobre las perspectivas de márgenes para la próxima campaña, comparándolo con la misma respuesta que daban hace un año. En este caso, los números del deterioro son considerables.
En maíz, alrededor de la mitad de los productores ve números cercanos al costo de producción (comparado con sólo el 22% de un año atrás), y apenas un 34% ve márgenes buenos o muy buenos (contra un 76% de un año atrás). Algo similar ocurre en soja, con el 57% de los productores observando rendimientos cercanos al costo de producción (frente a un 35% de un año atrás). En ambos cultivos, alrededor del 25% de los productores vislumbra rendimientos malos. En trigo pasa algo similar, con casi la mitad de los productores viendo rendimientos que equiparan el costo de producción.
«Evidentemente, si bien hace un año existía un problema de financiamiento, con tasas en pesos que estaban considerablemente altas, hay un mix de factores presentes en 2020 que han empeorado las condiciones económicas de los productores. El cambio en las alícuotas de retenciones, más el desdoblamiento cambiario que encarece mucho la dolarización de la liquidez, y finalmente las últimas medidas respecto a la restricción de compra de dólares para importación, que deterioran el precio y las condiciones comerciales para acceder a insumos, implican un ajuste severo en los márgenes y el negocio de los productores en términos generales», concluyen los especialistas.
Primicias Rurales
Fuente: Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral