Feb 26, 2020 | Opiniones
Por Néstor Roulet
Buenos Aires, 26 febrero (PR/20) — Ante una nueva versión que el 1 de marzo de 2020 en la inauguración de la Asamblea Legislativa, el Presidente Alberto Fernandez haría uso de la facultad que le otorgó el Congreso mediante la llamada Ley de Solidaridad y Reactivación Productiva de un aumento del 3 % de los Derechos de Exportaciones (DEX), voy hacer un análisis cuanto es lo que aportaría de más el sector productivo.
SOJA: En el caso de la soja le descontamos a los 15 millones de toneladas a exportar como poroto las 5 que ya compró la exportación. Lo que dejaría de percibir el productor por menores ingresos sería 563 millones de dólares, de los cuales 513 millones de dólares irían al Estado Nacional (Cuadro 1)
Cuadro 1: Pérdida de ingreso de la producción
| SOJA |
| |
Producción |
Precio FOB |
3 % aumento DEX |
Exportación |
Mercado interno |
| Toneladas |
Ingreso Estado por aumento DEX
U$S |
Toneladas |
Subsidio cadena U$S |
| Poroto |
55.000.000 |
335 |
10,05 |
10.000.000(1) |
100.500.000 |
40.000.000 |
Molienda |
| Aceite |
8.000.000 |
668 |
20,04 |
7.000.000 |
140.280.000 |
1.000.000 |
20.160.000 |
| Harina |
32.000.000 |
315 |
9,75 |
28.000.000 |
273.000.000 |
3.000.000 |
29.250.000 |
| Perdida de Ingreso Producción |
513.780.000 |
|
49.410.000 |
| TOTAL (u$s) |
563.190.000 |
Elaboración propia con datos del MINAGRI y BCR (1) Exportación 15.000.000 DJVE 5.000.000= 10.000.000 tn final
MAIZ: Descontamos 19 millones de toneladas ya compradas por las exportaciones (con igual inscripción de DJEV). Los menores ingreso de la producción por aporte al Estado y subsidio al mercado interno sería de 109 millones de dólares (Cuadro 2).
Cuadro 2: Pérdida de ingreso de la producción
| MAIZ |
| |
Producción |
Precio FOB |
3 % aumento DEX |
Exportación |
Mercado interno |
| Toneladas |
Ingreso Estado por aumento DEX
U$S |
Toneladas |
Subsidio cadena U$S |
| Grano |
50.000.000 |
177 |
3,51 |
16.000.000(2) |
56.160.000 |
15.000.000 |
52.650.000 |
| Perdida de Ingreso Producción |
56.160.000 |
|
52.650.000 |
| TOTAL |
108.810.000 |
Elaboración propia con datos del MINAGRI y BCR (2) Exportaciones 35 millones toneladas menos DJEV 19 millones= 16 millones saldo exportable
TRIGO: Según el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca a través de la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios, de los 19 millones de toneladas producidas en la campaña 2019/20 la industria compró 1.800.000 de los 6 millones que tendría comprar, mientras la exportación compró 11.300.000 lo que le quedaría un saldo exportable de 1,7 millones de toneladas (Cuadro 3).
Cuadro 3: Pérdida de ingreso de la producción
| TRIGO |
| |
Producción |
Precio FOB |
3 % aumento DEX |
Saldo exportación |
Saldo mercado interno |
| Toneladas |
Ingreso Estado por aumento DEX
U$S |
Toneladas |
Subsidio cadena U$S |
| Grano |
19.000.000 |
240 |
7,2 |
1.700.000 |
12.240.000 |
4.200.000 |
30.240.000 |
| Perdida de Ingreso Producción |
12.240.000 |
|
30.240.000 |
| TOTAL |
42.480.000 |
Elaboración propia con datos del MINAGRI y BCR
TOTAL: Si sumamos el total el total que recaudaría el Estado con este posible aumento de retenciones (582 millones de dólares) y lo que subsidiaría el sector a parte de las cadenas relacionadas con estos cultivos (132 millones de dólares), la producción dejaría de percibir 714 millones de dólares por este aumento en las retenciones (Cuadro 4)
Cuadro 4: Pérdida de ingreso de la producción por el aumento del 3 % de retenciones
| |
Aporte extra al Estado por el aumento DEX (U$S) |
Subsidio a parte de la cadena (U$S) |
| Soja |
513.780.000 |
49.410.000 |
| Maíz |
56.160.000 |
52.650.000 |
| Trigo |
12.240.000 |
30.240.000 |
| Total |
582.180.000 |
132.300.000 |
| TOTAL MENOR INGRESO PRODUCCIÓN |
714.480.000 |
Elaboración propia
MENORES INGRESOS DE LA PRODUCCIÓN CAMPAÑA 2019/20 POR LAS RETENCIONES
El precio que debería recibir el productor (FAS teórico) por la soja sin retenciones sería de 322,20 dólares por toneladas, contra los 221 dólares por toneladas actuales, y los 211 dólares por toneladas que recibiría si se le aumentaran al 33 % las retenciones (Cuadro 5). Es decir que el productor con este nuevo aumento resignaría alrededor de 10 U$S/tn.
Cuadro 5: FAS teórico sin retenciones vs. Con retenciones
| SOJA |
Sin Retenciones (U$S/tn) |
Con retenciones al 30 % ($/tn) |
Con Retenciones 33 % ($/tn) |
| Precio FOB (U$S/tn) |
335 |
335 |
335 |
| Impuestos (DEX) |
0 |
100,50 |
110,55 |
| Gastos Puertos |
6,4 |
6.4 |
6,4 |
| Gastos Comercialización |
6,4 |
6,4 |
6,4 |
| Total Gastos |
12,8 |
113,3 |
123,35 |
| FAS teórico |
322,20 |
221,60 |
211,65 |
Elaboración propia con datos de la BCR
Si multiplicamos los valores de la soja (FAS teórico) sin retenciones y con las probables retenciones del 33 %, por la producción estimada en la campaña 2019/20 (Cuadro 6), la producción deja de percibir por este impuesto distorsivo 6.080 millones de dólares.
Cuadro 6: Pérdida de ingreso de la producción por las retenciones
| |
Sin retenciones |
Con 33 % de retenciones |
| FAS teórico (U$S/tn) |
322,20 |
211,65 |
| Producción campaña 2019/20 (tn) |
55.000.000 |
55.000.000 |
| Ingreso final (U$S) |
17.721.000.000 |
11.640.750.000 |
| Pérdida de ingresos de la producción por las retenciones (U$S) |
6.080.250.000 |
CONCLUSIONES
- Si el aumento de las retenciones se realizara al complejo sojero, al estado recaudaría 513 millones de dólares extras y el sector dejaría de percibir (por las retenciones y subsidios al mercado interno) 563 millones de dólares.
- Si el 3 % del aumento de las retenciones se implementaría para los 3 principales cultivos (Trigo, maíz y soja), descontado las compras hechas por los exportadores, el Estado recaudaría 582 millones de dólares extra y la producción dejaría de percibir entre retenciones y subsidio al mercado interno 714 millones de dólares,
- Con este posible aumento del 3 %de las retenciones a la soja, el productor recibirá prácticamente 10 dólares menos por tonelada. Recibirá 211 U$S/tn contra los 221 U$S/tn actuales y los 322 U$S/tn que tendría que recibir si vendiera su soja como lo hacen en todos los países productores del mundo.
- Por las retenciones la producción tendrá una pérdida de ingresos de 080 millones de dólares en la campaña 2019/20.
Feb 22, 2020 | Opiniones
Por Bruno Ferrari y Emilce Terré, economistas de la Bolsa de Comercio de Rosario
Rosario, 22 febrero (PR/20) — En el trigo, la plaza local se debate entre un aletargado volumen de negociación por un lado, y precios relativamente sostenidos por el otro, frente a problemas productivos en países exportadores claves.
La campaña comercial de trigo ha comenzado hace casi tres meses, presentando volúmenes de exportación muy sólidos según lo comentado en informativos anteriores. Los embarques han alcanzado récords en los dos primeros meses de la campaña 2019/20.
La sólida demanda externa por parte de los países importadores brinda una perspectiva favorable para la colocación de la creciente producción argentina, a la vez que da sostén a los precios. Si se observa el desempeño de la demanda local por parte de la industria y los exportadores, conjuntamente ya han comprado aproximadamente 16 millones de toneladas. Con una oferta total para la campaña actual de 20,9 millones de toneladas (1,3 Mt por encima del ciclo 2018/19 y mayor también al promedio de los últimos 3 años), las compras totales representan a la fecha el 77% de la oferta total. En la campaña 2018/19, también sucedió algo similar aunque en menor medida, con compras importantes al comienzo de la campaña con objeto de quedar abastecidos durante todo el ciclo comercial alcanzando el 61% para esta misma fecha del 2019. Por otro parte, en las últimas semanas se han desacelerado dichas compras una vez que el sector exportador principalmente consiguiera un cómodo abastecimiento, sin verificarse por tanto grandes variaciones en los registros.
En lo que respecta a los tipos de contratos realizados, la mayor parte de la mercadería se encuentra con precios hechos y solo el 12% de las compras realizadas restan fijar precios. Estos valores se encuentran en línea con lo sucedido en los ciclos comerciales previos.
Escasa actividad en el mercado local y pocos compradores activos
Si centramos la mirada en lo sucedido en el Mercado Físico de Rosario, en la última semana hasta el 20 de febrero, la actividad ha sido muy escasa al comparar con la semana previa, con menores compradores activos ofreciendo precios abiertos de compra. En este sentido, el volumen se mantuvo muy limitado con pocas posiciones abiertas de compra que se sostuvieron casi sin variaciones a lo largo del período considerado. Para el caso de trigo con entrega contractual, el precio ofrecido fue de US$ 190/t, para la entrega marzo se ubicó en los US$ 195/t y por último, para la posición julio el precio ofertado se mantuvo en los US$ 200/t. Luego, en la jornada de ayer destacó la aparición de ofertas abiertas de compras para la siguiente campaña 2020/21 dado que la mayor actividad del día jueves se centró en dichos segmentos a precios abiertos de compra para entrega en diciembre 2020 de US$ 160/t, US$ 165/t para la descarga en enero y US$ 170/t si la entrega se difería al mes de febrero.
Por otro lado, si se observa la evolución de las cotizaciones publicadas por la Cámara Arbitral de Cereales de Rosario, al analizar el desempeño de los precios promedios hasta el 20 de febrero de 2020, los mismos se encuentran en máximos desde 2015 para el segundo mes del año, ubicándose en los US$ 196,5/t. Si bien dicho valor es levemente superior al precio promedio obtenido en el mes de febrero del año previo, se encuentra relativamente alto al observar lo acontecido en años anteriores. Es importante mencionar que los precios promedios utilizados en los años previos corresponden al mes en su totalidad y pueden existir variaciones en el promedio del presente año hasta que finalice el mes. Hecha esta salvedad, las cotizaciones de febrero se perfilan a ubicarse entre las más altas de las últimas cinco campañas, brindando una excelente oportunidad para tomar cobertura en el mercado, fijando un piso a las cotizaciones.
Luego, si se comparan los precios en el mercado doméstico (FAS) con los precios de exportación (FOB) puede observarse que la brecha entre ambos se amplió en el último mes, de la mano de la menor actividad de ventas al exterior. Sin la presencia de los exportadores pujando activamente por hacerse de la mercadería, la suba de precios observada en el mercado internacional sólo se traslada parcialmente a la plaza doméstica. Así, del 10 de enero a la fecha el precio interno del trigo aumentó un 7,7% en tanto que el valor FOB subió un 15,4%.
El trigo presentó alzas importantes en Chicago la última semana, mientras se consolida la presencia de EE.UU. en el mercado exportador
En el Mercado de Chicago, las cotizaciones del trigo presentaron un fuerte repunte en la última semana, desde el 14 de febrero último. Tras el feriado del día lunes en los Estados Unidos con motivo al Día de los Presidentes, el martes, los futuros de trigo estuvieron signados por una gran volatilidad alcanzando picos de US$ 209,7/t. Si bien el contrato más cercano, finalizó la jornada en los US$ 205,2/t, ello representó un alza de 2,3% ese día. Si se analiza lo sucedido hasta ayer, las cotizaciones se vieron incrementadas en US$ 6,3/t (3,18%) alcanzando los US$ 205,7/t para esta última semana bajo análisis.
Un suceso importante esta semana fue la publicación de datos de producción triguera informados por la Oficina Australiana de Economía y Ciencias Agrícolas y de Recursos (ABARES) el día martes. Su cosecha de trigo 2019/20 fue la más baja en 12 años, sin alcanzar los pronósticos estimados con anterioridad, debido a que una sequía severa en la costa este marchitó los cultivos afectando gravemente los rindes obtenidos. Dicha información repercutió en los mercados internacionales y fue un fundamento importante por detrás de las subas vivenciadas el martes en Chicago.
En este sentido, en el mes de diciembre, ABARES esperaba que la producción de trigo durante la temporada 2019/2020 totalizara las 15,85 millones de toneladas. Pero con la cosecha completa, dicho organismo precisó que la producción alcanzó las 15,17 millones de toneladas, siendo la más baja desde 2008. Su importancia radica en que Australia es uno de los principales exportadores a nivel mundial, por lo cual estos datos perjudican a sus exportaciones e influyen en las cotizaciones de los demás mercados.
La semana pasada, el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) publicó un informe sobre las perspectivas del trigo, en donde mencionó que las expectativas de exportación siguen superándose, incluso a medida que los precios se fortalecen. En este sentido, la creciente demanda global, particularmente de Asia y África, ha ayudado a impulsar las ventas de exportación de los EE.UU. en los últimos meses. Si observamos lo sucedido en el principal exportador de trigo a nivel mundial, Rusia, se espera que en la campaña actual (2019/20), sus exportaciones sean menores a la campaña previa debido a una mayor utilización para alimentos, según datos presentados por el USDA en un informe de actualización la semana pasada.
Por último, el jueves, el USDA fijó la superficie de trigo estadounidense a sembrar este año 2020 en 18,2 millones de hectáreas, relativamente en línea con los 18,1 millones de hectáreas que, en promedio, esperaban los operadores del Mercado de Chicago según puntualizó una encuesta de Reuters no ocasionando mayores correcciones en los precios por este motivo.
Primicias Rurales
Fuente: Informativo Semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario
Feb 21, 2020 | Opiniones
Por Jorge Freites
Buenos Aires, 21 febrero (PR/20) — Granos y nuevas líneas crediticias están llenando la mitad del vaso en el negocio argentino de las máquinas agrícolas.
Al menos, marcan signos positivos en un sector que había comenzado el año con incertidumbre y sin saber si la caída registrada desde agosto de 2019 se podía revertir.
Por un lado, despunta aquello que los fabricantes venían reclamando: La aparición de créditos accesibles, con tasas más cercanas a un marco de cordura.
Desde el ámbito oficial, con el convencimiento de que “tasas de interés excesivamente altas pueden demorar la recuperación de la actividad económica”, se alienta una baja que esta semana se volvió a acentuar.
Sintonía
En ese contexto de intereses declinantes, van surgiendo iniciativas de los bancos estatales con la mira puesta en las máquinas agrícolas.
El Banco Nación hubiera preferido que su nueva línea en pesos y con tasa de 25% se conociera más cerca de Expoagro.
Pero pudo más la necesidad de las empresas respecto a contar con herramientas atractivas y en estos días se van conociendo las fábricas que ya acordaron incorporar los créditos.
A su vez, el Banco de Córdoba actualizó su propuesta para agromáquinas con una operatoria en pesos, también tasa de 25% y plazos de 4 años.
Se sabe que, en el ámbito bonaerense, el Banco Provincia cocina alguna fórmula crediticia para tentar a los productores en Expoagro 2020.
A su vez, los bancos privados se van alineando en el sendero de menores tasas y plazos más amplios. Claro que también pesa mucho el esfuerzo financiero de las empresas y sus redes comerciales.
“La tasa verdadera bajó unos cuanto puntos y las tasas finales que llegan al cliente son el resultado de fuertes subsidios por parte de las fábricas y los concesionarios”, aclara el gerente comercial de una firma argentina de larga trayectoria.
Moneda
Al mismo tiempo, se define una cosecha 2019/20 que podría terminar en torno a los 124 millones de toneladas.
Una gran masa de granos, como lo ratificó el primer semestre de 2019, tiene un efecto tonificante sobre la economía agropecuaria.
El empuje de la cosecha, a la que se le puso el título de récord, fue el factor reactivador para las ventas de maquinarias agrícolas.
Si bien ahora hay malestar por la suba de retenciones, la moneda de cambio que representan los granos es un punto a favor para los fabricantes cuando se sientan con potenciales clientes a negociar operaciones.
En una reciente reunión de empresas bonaerenses de máquinas agrícolas, predominó el buen ánimo ante la voluminosa cosecha que está en camino.
“Con los silos llenos, el productor está predispuesto a escuchar ofertas de nuevas máquinas”, dice un directivo que conoce a fondo el ambiente.
Y si hay una carrera que hoy los productores no pueden perder es el de la tecnología que evoluciona aceleradamente.
Primicias Rurales
Fuente: Maquinac
Feb 21, 2020 | Opiniones
Por Desiré Sigaudo, economista de la Bolsa de Comercio de Rosario
Rosario, 21 febrero (PR/20) — La interrupción en la actividad productiva en China plantea importantes desafíos para el 2020. ¿Cómo afecta el recorte de la demanda china al precio de los commodities y al comercio mundial? ¿Qué límite impone al crecimiento?
La historia ha probado que las crisis en los mercados a raíz de la propagación de enfermedades suelen tener un impacto de corto plazo. La particularidad del coronavirus para el caso de los commodities agrícolas es que llega para reforzar las dificultades de largo plazo establecidas en estos mercados.
El primer evento adverso para los mercados agrícolas fue el inicio de la disputa arancelaria entre Estados Unidos y China a mediados de 2018. Los sucesivos aumentos de las alícuotas a la importación introducidas por ambos países hicieron del poroto de soja el principal rehén en la disputa. En 2018, las compras chinas de soja estadounidense se recortaron en un 75% respecto del año anterior. La rigidez comercial entre las dos mayores economías del planeta también afecta fuertemente a la demanda y precio del maíz, otro producto agrícola clave en la estructura productiva argentina, e indirectamente al trigo cuyo crecimiento en las últimas campañas ha sido notable en nuestro país.
Retomando el caso particularmente sensible de la soja, dado que la oleaginosa es un ingrediente clave en la alimentación porcina –principal carne consumida en China- el gigante asiático tuvo que redirigir su demanda de oleaginosa hacia otro proveedor: Brasil. Así, las compras de poroto de soja brasileño por parte de China crecieron casi un 30% en 2018 respecto del año anterior, mientras que esta movida debilitó fuertemente el precio de referencia de la soja en Chicago. La baja demanda por la oleaginosa estadounidense llevó a los stocks en aquel país a volúmenes nunca antes alcanzados debilitando aún más las cotizaciones.
Además, la demanda china se vio afectada por la peste porcina africana (PPA) que surgió en agosto de 2018 y en poco tiempo redujo a la mitad el rodeo porcino de la República Popular. A menor cantidad de cerdos para alimentar, menor demanda de soja y mayor presión sobre los valores internacionales.
El pasado mes de diciembre, Estados Unidos y China firmaron la “Fase Uno” de acuerdos comerciales que busca revertir la primera de las dificultades mencionadas de largo plazo que enfrentan los mercados agrícolas: la guerra comercial. En el acuerdo “Fase Uno” China se comprometió a adquirir productos agrícolas estadounidenses por más de US$ 40.000 millones en 2021. Este objetivo, que se presentaba ya muy ambicioso al momento de la firma del acuerdo actualmente parece aún más lejano como consecuencia del brote del coronavirus. El acuerdo establece que los compromisos de compra por parte de China se sostendrán sólo en la medida en que exista una demanda interna. En línea con esto, se establece que los objetivos comerciales podrían no cumplirse en caso de una contracción de la demanda producto de un evento imprevisible. En un primer momento, la propagación del coronavirus en China cuadraría en esta definición y podría resultar en menores compras de productos agrícolas estadounidenses por parte de China.
Una profundización de la caída en la demanda china por soja estadounidense contribuiría al estancamiento de los valores de la soja en Chicago que son tomados como referencia en el mercado internacional. Los valores de la soja, que se crecieron propulsados por la el consumo del gigante asiático durante más de una década hasta alcanzar un máximo en 2012 transitan desde entonces un debilitamiento.
Independientemente del impacto de corto plazo que se puede prever en el mercado de la soja, la expansión del virus puede conllevar una caída en la tasa de actividad y en el crecimiento económico de la segunda economía del mundo. Toda desaceleración del crecimiento en China golpeará los precios de commodities agrícolas, insumos industriales y energía. Para medir el posible efecto económico del coronavirus en los mercados internacionales sirve repasar lo sucedido en 2003 con el brote de SARS, definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una neumonía atípica.
Desde la detección de SARS el 12 de marzo de 2003, el índice Bloomberg Commodity Index, que incorpora una variedad de futuros de commodities de diferentes rubros, cayó un 8% en las siguientes dos semanas y retrocedió un 4% hasta la fecha en que el SARS se dio por controlado. El índice se caracteriza por una baja volatilidad debido precisamente a la amplia gama de activos que nuclea, lo que impide que los sucesos de un sector en particular lo afecten notablemente. No obstante, la amenaza de una contracción económica en China, efectivamente repercute en todos los sectores deprimiendo las expectativas del mercado. Tal como lo muestra el gráfico, los valores del Bloomberg Commodity Index se estabilizaron al cabo de casi cuatro meses cuando la Organización Mundial de la Salud anunciara que el SARS había sido contenido a nivel mundial. A partir de este punto el índice comenzó a mostrar una tendencia creciente.
En 2020, el índice Bloomberg Commodity Index cayó un 9% en el mes posterior al reconocimiento del coronavirus por parte de la OMS. Las mediciones de las últimas jornadas moderan la caída del índice a un 3% aunque su trayectoria podría volver a descender en las próximas semanas.
Si bien es interesante analizar lo sucedido en 2003, la situación actual es considerablemente diferente. Mientras que en aquel momento el PBI chino representaba el 4% del producto mundial, actualmente su economía aporta el 17% del PBI global. En consecuencia, cualquier alteración en la matriz económica china hoy tendrá un impacto mucho mayor en el mundo que hace 20 años.
En términos de crecimiento, la economía de la República Popular China actualmente crece interanualmente la mitad de lo que se expandía hace 10 años. Más allá de la abrupta caída del crecimiento desde comienzos de la década, en los últimos cinco años la desaceleración se ha mantenido constante convirtiéndose en una preocupación para China y el mundo.
El equipo económico de Bloomberg proyecta una caída de la tasa de crecimiento a 4,5% en el primer trimestre de 2020, incluso considerando un escenario donde el virus sea controlado. Siendo la segunda economía del mundo y con un PBI que aporta el 17% del producto global, es de esperar que una caída en la tasa de actividad china se traduzca en una un menor crecimiento mundial, que en los últimos 7 años viene mostrando una tasa por debajo del 4%. China es el principal socio comercial de la mayoría de los países en Asia, que en consecuencia es la región más afectada. Sin embargo, los principales proveedores de China, como Australia y Brasil (nuestro primer socio comercial) también se estima crecerán menos por efecto del coronavirus. Alrededor del 40% de las exportaciones de commodities tanto brasileñas como australianas se dirigen al mercado chino, por lo que Bloomberg anticipa una reducción del 0,3% en las tasas de crecimiento de ambos países del hemisferio sur. La participación del gigante asiático en las exportaciones argentinas no tiene un peso tan decisivo como en los casos de Brasil y Australia, aunque también nuestro país verá deteriorada su performance económica a partir de la situación en China.
En línea con lo analizado, la actividad del comercio marítimo también refleja la delicada situación global a partir del coronavirus. La merma de intercambios comerciales se ve reflejada en la abrupta caída del Baltic Dry Index (BDI), un indicador publicado por Baltic Exchange que sigue los tres tipos de buques más importantes (Capesize, Panamax, Supramax) sobre las 23 rutas más representativas en términos de volumen de carga seca. La contribución de los buques Capesize (con una capacidad de carga de hasta 150.000 Tn) al comercio seco es del 40% y transportan mayormente carbón o mineral de hierro. Los Panamax (que cargan alrededor de 60.000 Tn) representan el 30% del transporte seco y son utilizados principalmente para carga de granos. Finalmente, los buques Supramax (entre 50.000 y 60.000 Tn) son embarcaciones un poco más flexibles que permiten el acceso a terminales más pequeñas que representan otro 30% del comercio de mercaderías secas.
En los primeros días de febrero el BDI cayó a un mínimo de cuatro años alcanzado en Febrero de 2016. Con esto, los niveles actuales se encuentran entre los más bajos desde el inicio de los 2000.
La situación es aún más crítica ya que el foco del coronavirus se encuentra precisamente en las provincias que originan casi el 70% del producto chino. Además, las restricciones al transporte interno imponen un límite a la demanda de combustible y caucho para la fabricación de neumáticos. Desde Goldman Sachs advirtieron que la demanda de petróleo podría recortarse en alrededor de 260.000 barriles diarios este año, teniendo en cuenta el efecto directo de la restricción de transporte y el indirecto de la desaceleración del crecimiento económico. Efectivamente, trascurrido poco más de un mes desde la identificación del virus, el precio del petróleo cayó más de US$ 11, perdiendo el 20% de su valor. El recorrido futuro del precio del petróleo constituye una fuerte incertidumbre ya que al momento se desconoce la cual será la permanencia del coronavirus y la respuesta de la oferta (OPEP y Estados Unidos) con posibles recortes en la producción. Además, la restricción a la movilidad no tardará en repercutir en la demanda de materiales de la construcción como el acero o el cobre, ya que los trabajos en obras se interrumpen ante la imposibilidad para viajar de los obreros.
En conclusión, aún transitamos una fase inconclusa de la expansión del virus por lo que no pueden evaluarse sus consecuencias totales. Actualmente el coronavirus continúa propagándose y no se conoce con exactitud cuánto más llevará controlar sus efectos en la vida humana.
Sin embargo, es posible advertir que por el cese de actividad productiva en la principal región industrial de China tanto la demanda como la oferta del gigante asiático se ha recortado poniendo un límite a sus posibilidades de crecimiento en el 2020.
La caída en el consumo chino se refleja en una caída de los precios de los commodities, y agrega un fuerte fundamento bajista al mercado de la soja que atraviesa una fase de claro estancamiento. Otros indicadores como el precio del petróleo o el índice de fletes marítimos de cargas secas también ponen en evidencia los efectos de la caída en la actividad de China, que podrá comenzar a revertir esta tendencia sólo en la medida en que se logre controlar el virus. Sólo a partir de allí podrá verse una recuperación firme de las variables aquí analizadas.
Primicias Rurales
Fuente: Informativo Semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario
Feb 21, 2020 | Opiniones
Por Lic. Luis María Migliaro – Consultor Privado
Pergamino, 19 de febrero (PR/20) -Con una cosecha de 19 millones de toneladas de trigo, es inadmisible que haya riesgo de desabastecimiento en una industria que consume solo 6 millones de toneladas anuales.
El que analice el mercado del trigo en la Argentina, que en la última campaña tuvo una producción de 19 millones de toneladas, más un carry over que no es muy preciso, pero según los distintos informes, se sabe que la industria molinera utiliza menos del 30% del total producido.
Han pasado más de 60 días de la cosecha y la exportación adquirió 14 millones de toneladas, la industria solamente 2 millones de toneladas y los productores tienen sin vender 4.5 millones de toneladas; se desprende que la oferta total supera las 23 M/TN para este ciclo comercial.
Con este panorama, en un país previsible es inadmisible que haya riesgo de que a la industria molinera le falte el cereal necesario para llegar a la nueva cosecha y como consecuencia de esta situación, aflora la preocupación en algunas órbitas del gobierno de que aumente su valor y se traslade a la mesa de los argentinos a través del precio del
pan, la harina, los fideos y otros derivados. La preocupación oficial pareciera razonable, aunque esto no es tan así, ya que los productos comestibles mencionados aumentan su precio más por el aumento de otros costos, que por los del valor del trigo, en este escenario la molinería pide de manera precautoria, tener asegurada materia prima para no parar de trabajar.
Con esta situación se le pide al estado que asegure mantener la regular disponibilidad del trigo, pero al mismo tiempo les manifiestan que no haya intervención, rememorando las consecuencias de esa política de tiempos pasados, donde llegamos a la menor cosecha de los últimos 100 años.
El estado no debe ser un bombero que salga a apagar los incendios, debe evitar que el fuego se inicie mediante instrumentos como “LAS POLITICAS PUBLICAS”, que hace tiempo que no están presentes y las consecuencias están a la vista.
Acá deben ocurrir dos cosas, la primera es que el estado sin llegar a ser estatista o intervencionista debe si, inducir al sector privado, donde un tercio de la producción del trigo se destina a la industria consumera, que tenga asegurado las 6 millones de toneladas necesarias, distribuidas a lo largo de los doce meses con un flujo de abastecimiento constante de una 500/600 Toneladas mensuales.
Lo segundo que debe ocurrir es que el sector privado, comenzando por su primer eslabón, que son los productores, siguiendo por los acopiadores y cooperativas,sean los proveedores naturales de estas 6 millones de toneladas a lo largo del año (descartando cualquier tipo de importación), pero estas ofertas y la calidad del trigo que necesita cada
industria, deben diferenciarse con un “plus” en el valor del precio del cereal.
Por otro lado es razonable que, ni a los productores ni a los acopiadores se les puede pedir, calidad, segregación y almacenaje sin que esto devengue ese costo adicional sino, que el de vender al mismo precio que paga el trigo a la exportación que no exige calidad ni un flujo preestablecido de entrega, compra todo lo que le vendan.
Esta propuesta comercial se logra con un Estado que arbitre las medidas para que comenzando por la aprobación de semillas en el INASE que contemplen la calidad panadera necesaria para nuestra industria, ya sea para consumo interno como para la exportación, que los estándares estipulen las bonificaciones y rebajas correspondientes
para inducir a una producción de calidad y selectiva, que priorice la calidad diferencial por encima de la cantidad, para obtener un mejor precio y lograr mantener los mercados internos como externos.
Que el sector acopiador se lo incluya, como participante necesario percibiendo beneficios económicos por la segregación que realiza en sus plantas, como también la aplicación de buenas practicas el almacenaje.
No se le puede dar un tratamiento igualitario a los granos almacenados en un silo bolsa o en un silo chacra, que en una planta de acopio con todos los elementos tecnológicos de aireación, secado y control de insectos, bacterias y temperatura, indispensable y necesario para mantener el valor nutricional de un grano, que no es forrajero, sino que es alimento humano.
El trigo es un commodity y como tal se lo comercializa en nuestro País, debemos aspirar a que lo siga siendo pero con más lotes Premium para una Industria que también aspire a ser de excelencia, con alta competitividad donde no quede espacio para la actividades marginal, que hoy compite deslealmente y achata la eficiencia del negocio.
Sin políticas públicas, los conflictos de intereses quedan al descubierto y el pato de la boda, como siempre, son los productores que originan el producto y aquellas Industrias que son la mayoría y trabajan de forma transparente cumpliendo con todas las exigencias, comerciales y fiscales.
Primicias Rurales
Fuente: Lic. Luis María Migliaro
Feb 21, 2020 | Opiniones
> Consultores de Empresas y Negocios del Agro
Relacio?n Gobierno/Sector: Si quisie?ramos describir la relacio?n entre el Gobierno y el sector agropecuario, nada lo explicari?a mejor que lo ocurrido en la Fiesta Nacional de Trigo en Leones . Por un lado el gobierno ( a trave?s del Secretario de Agricultura de la Nacio?n, Julia?n Echazarreta) con un claro mensaje diciendo …“un Estado que se sienta amenazado en la provisio?n del grano panadero, faltando once meses para el empalme de la (pro?xima) cosecha, si tiene que intervenir, inter- viene». Y por el otro lado esta?n los pedidos de la Mesa de Trigo de… «eliminar los Derechos de Exportacio?n». Este contraste marca claramente las diferencias: por un lado un gobierno sin una clara poli?tica hacia el sector, con acciones concretas que perjudican (suba de derechos de exportacio?n y aprobacio?n de ley de financiamiento), con constantes amenazas (posible aumento de 3% adicional de retenciones, intervenir mercados) y mensajes para dividir y comprar tiempo (segmentacio?n de productores). Y desde el sector se emite un mensaje esperanzado en la lo?gica productiva y resaltando la importancia del agro. Quiza?s sea hora de darnos cuenta que la lo?gica poli?tica es incompatible con la lo?gica productiva. No tenemos la solucio?n a este dilema, entendemos el rol de las gremiales y de muchas personas que se movilizan, pero algo nos esta? faltando para demostrar la fuerza que tiene el campo.
> La macro y el mundo: hay un mono-tema al hablar de la macroeconomi?a argentina y es la deuda. El gobierno dice que no habra? plan econo?mico hasta que no se arregle con los bonistas y el FMI. Y estos dicen que antes de arreglar quieren ver un plan econo?mico para ver sus posibilidades de cobrar a futuro. Hay intento del gobierno de desindexar la economi?a a trave?s de ajuste a jubilados y mensaje a los gremios para limitar la suba en las nuevas paritarias. Sumado esto a un aumento de la presio?n fiscal a partir de diciembre, llamaron la atencio?n las palabras del ministro Guzma?n acerca de que so?lo en el 2023 se alcanzari?a supera?vit fiscal primario (a fin de 2019 fue de -0,44% del PBI). Los indicadores muestran que en enero la inflacio?n bajo? al 2,3% pero con alimentos subiendo al 4,7% y con tarifas congeladas y cepo al do?lar. La emisio?n de dinero por parte del Banco Central se acelero?. La inversio?n esta? frenada en valores cercanos al 16% del PBI (para crecer se espera ma?s del 20%). Varios sectores con capacidad ociosa de produccio?n, en especial el sector automotor. Falta confianza y falta liquidez. La foto es mala y hay dudas sobre co?mo sigue la peli?cula. Mucha expectativa sobre la cosecha gruesa 2019-2020 que puede servir para generar do?lares para la balanza de pagos, ingreso por retenciones para equilibrar lo fiscal y movi- miento y consumo en el interior del pai?s. Mientras, el mundo (y en especial China) desacelera el comercio al compa?s del coronavirus. Y es de esperar que por un tiempo nuestro pai?s vea afectadas sus exportaciones de alimentos tanto en cantidades como en precio.
> Que? hacer? Son varios los productores que nos preguntan que? hacer en el contexto actual. Obviamente la mayori?a de ellos aplica una estrategia defensiva en el corto plazo, con acciones tales como disminuir inversiones de largo plazo y cuidar la liquidez pero a su vez aprovechando las condiciones para cambiar alguna maquinaria o comprar insumos en forma anticipada, mientras se esperan medidas econo?micas generales y sectoriales. Pero que? hacer con miras a la nueva campan?a o en el mediano plazo, cuando finalmente la realidad nos golpee. Existen dos caminos bien marcados: 1- hacer lo menos posible, sobrevivir, mantenerse a la expectativa o 2- invertir puertas adentro de las empresas para modernizarlas, capacitar a sus empleados, incorporar tecnologi?a, acomodar las empresas a normas fitosanitarias y de buenas pra?cticas, certificar normas… todos procesos que tardan no menos de dos an?os y tienen como objetivo ser ma?s eficientes, bajar costos, desarrollar productos e innovar. Difi?cil encrucijada y cuya respuesta sera? distinta en funcio?n de la expectativa empresaria.
> Y mientras tanto se siguen «rompiendo records”: un informe de IERAL (Fundacio?n Mediterra?nea) indica que durante el 2019…»Los envi?os consolidados de los diez eslabonamientos relevados, seis vinculados a granos y sus derivados industriales (soja, mai?z, trigo, sorgo, cebada y girasol) y cuatro a carnes (bovina, pollo, porcina) y productos la?cteos, totalizaron US$ 32.300 millones en 2019, creciendo un 18% respecto al an?o previo. Se trata de la cifra ma?s alta de los u?ltimos seis an?os y representa casi el 50% de las exportaciones totales del pai?s». http://www.ieral.org/
> Siguen los problemas en la cadena comercial: la empresa GyT Plus comunica reestructuracio?n de deudas. Es importante volver a mencionar que el problema por la cesacio?n de pagos de Vicentin, BLD y otros, todavi?a no ha mostrado el pleno impacto en la cadena comercial. Hoy existe desconfianza a la hora de entregar mercaderi?a, un problema que no pareci?a existir hace unos meses. Muchos pensando en embolsar a campo y luego negociar entrega y forma de pago de lo que no este? vendido. Como impacto colateral, la salida de Vicentin del mercado impacta fuerte sobre los puntos de entrega del girasol, disminuyendo la posibilidad de negocios en los puertos del sur.
Ser Pyme tiene sus beneficios: el mensaje de que los principales beneficios van a ser para las Pymes se escucha con fuerza. Para aclarar que? se considera Pyme segu?n el tope de la facturacio?n promedio de tres an?os, se presenta el siguiente cuadro elaborado por iProfesional.com, donde se observan los Topes Establecidos.

Siempre se nos genera la misma duda: por qué hay tanta diferencia en los límites para ser Pyme entre el agro y las demás actividades? Dadas las características actuales del negocio, parece un criterio a ser revisado.
> Financiamiento: las tasas en pesos de los créditos bancarios han empezado a bajar con fuerza para las Pymes. En bancos públicos principalmente empieza a prestarse para capital de trabajo con tasas que van del 27% al 38% anual, con montos máximos de 5 millones de pesos. Y con descuento de cheques a 60 o 90 días arrancando al 25% y llegando al 35% anual. La banca privada empieza a acompañar alineando su oferta a estos costos y montos, aunque con variaciones según cada banco.
> Impuestos y otras yerbas: es casi imposible para el productor seguir los continuos cambios, obligando a los contadores a duplicar su esfuerzo y horas de dedicación. Agradeciendo a los contadores Héctor Tristán y Luis Garma por la claridad de sus informes, mencionamos algunos cambios y nuevas definiciones:
– Moratoria para pymes: se establece la posibilidad de regularizar obligaciones tributarias, de la seguridad social y aduaneras para pymes, por obligaciones vencidas hasta el 30/11/2019. Se podrán acoger al plan hasta el 30/4/2020, y el mismo prevé -según el tipo de deuda de que se trate- financiación en hasta 120 cuotas, con quita de multas e intereses
Impuesto cedular (a la renta financiera): se eximen en el año fiscal 2019 los intereses de plazo fijo en moneda nacional, títulos públicos y obligaciones negociables con oferta pública. Para el año fiscal 2020, se deja sin efecto el impuesto cedular a la renta financiera, subsistiendo únicamente para operaciones de venta de acciones, cuotas y participaciones sociales y cuotapartes de condominio de fondos comunes de inversión cerrados, todos ellos sin cotización.
– Impuesto PAIS: se establece por un plazo de 5 años que las operaciones de compra de billetes y divisas del exterior sin un destino específico estarán gravadas con un impuesto del 30%.
– Ajuste por inflación impositivo: la imputación del ajuste por inflación impositivo correspondiente al primer y segundo ejercicio iniciados a partir del 1/1/2019 deberá imputarse en partes iguales durante 6 ejercicios fiscales (antes eran 3 ejercicios).
– Embargos: se extiende hasta el 31/3/2020 la suspensión de embargos y otras medidas cautelares para las micro, pequeñas y medianas empresas.
– Bienes personales: se establece un pago a cuenta del impuesto sobre los bienes personales correspondientes a los períodos 2019 y 2020, que deberá ser ingresado por los contribuyentes alcanzados por el impuesto que sean titulares de bienes en el exterior en los períodos 2018 y 2019 respectivamente.
– ARBA, plan de pago para Pymes: se informa a través de su página web que instrumentará un plan de pagos para pymes que contempla una quita total de intereses, multas y punitorios, y cuenta con la posibilidad de pagar en 3 cuotas sin interés, o entre 6 y 120 cuotas con interés.
> Qué pasó con el precio de los granos (Cotizaciones MATBA/Rofex, posiciones cercanas y a cosecha) en dólares/tonelada)
El desarrollo de la enfermedad en China (coronavirus) y su difícil estimación del impacto de la misma en el comercio mundial, acompañado del comienzo de cosecha de Brasil con rendimientos por encima de la media, impulsaron las cotizaciones a la baja. En cuanto al trigo local, la amenaza latente de intervención por parte del estado, mantiene las cotizaciones y disminuye los volúmenes comercializados.
> Negocio ganadero: El precio del novillo con leves aumentos que lo acercan a la franja de los 95 $/kilo vivo. Según Ciccra, durante el 2019 ese precio aumentó un 89%, superando a la inflación y también al aumento en mostrador (63%). Esto se dió a pesar de una retracción en el consumo interno (51 kg/habitante/año) pero con una exportación que representó casi el 30% de la producción. A partir de las novedades generadas por la crisis del coronavirus muchos negocios con Asia se han cancelado o han sufrido pérdida de precios de más del 20%, generando un panorama incierto para este negocio en el 2020. Los frigoríficos empezando a mandar señales negativas sobre el futuro. Esto puede reflejarse en que el precio del ternero de invernada ronda los 100 $/kilo, una de las peores relaciones flaco/gordo de los últimos años. Como suele suceder, el eslabón del criador es el más perjudicado en estas situaciones. Y por ello tampoco evoluciona el precio de la vaca preñada que ronda entre los $30.000 y los $40.000 (menos de 500 dólares por cabeza). Como dijimos en nuestro último informe, el aumento de costos debido a la inflación va erosionando los márgenes y hoy los números no cierran atractivos ni para el criador ni para el invernador. En marzo/abril tendremos un escenario más claro sobre la potencial oferta de terneros pero también sobre los resultados de la preñez de un servicio que se realizó en varias zonas con baja disponibilidad forrajera por la sequía. Con este cuadro complicado, entendemos que el gobierno no tomará medidas intervencionistas en el corto plazo.
Negocio lechero: el precio de la leche se sigue deteriorando. El aumento del precio del último mes fue del 2,6% dando un precio promedio SIGLEA de 17,26 $/litro (el mes pasado fue de 16,82 $/litro) o 254,29 $/kilo de sólido. El aumento respecto a un año atrás es del 79%, valor que sigue cayendo y que de a poco se va arrimando al de la inflación del período. Las exportaciones de enero-diciembre de 2019 fueron de 303.132 toneladas, un 10% menos que el mismo período del 2018. El consumo interno de leche fluida y quesos volvió a caer entre el 6% y el 9%, lo que se refleja en un consumo por habitante muy bajo de 183 litros equivalente leche (Fuente: OCLA). Si bien el aumento de retenciones limitaría el costo del alimento (grano de maíz sobre todo) esto todavía no se percibe, generando márgenes económicos que se deterioran mes a mes.
Primicias Rurales
Fuente: Zorraquin & Meneses