Buenos Aires, 19 febrero (PR/20) — Es este un verano mucho más benévolo que el anterior, sin embargo los parámetros de producción lechera no generarían modificaciones de consideración, a pesar que las lluvias fueron normales para los promedios mensuales en las principales cuencas y las altas temperaturas se supieron intercalar con jornadas de alivio para los animales.
Con una mirada muy cercana al sector, desde el productor hasta la industria, el Ing. Miguel Taverna desde el INTA Rafaela y como coordinador del programa lechero del organismo entiende que 2020 no saldría de las cifras que se vienen sosteniendo a nivel nacional en las últimas dos décadas.
«Productivamente es probable que sigamos dentro de los niveles que tuvimos en los últimos años, sin grandes cambios, siempre dependiendo de los factores climáticos, no vamos a estar mucho más allá del dos o tres por ciento por arriba o por debajo de lo que viene pasando en cada verano. Lo que pasó en enero no indica que pueda haber cambios muy marcados en la perspectiva de este año», dijo Taverna
Una mirada técnica aporta a la vez el análisis de la variable del precio que es interesante. “Después del shock de un período inflacionario y de acomodamiento de los precios, lleva un tiempo ajustar los números de la materia prima, lo cual va más lento que el ritmo de los costos. De todas maneras creo que los precios al productor van a ir acomodándose, seguirán ajustándose a la inflación”.
Casi como corriendo de atrás, el sector lechero debe plantearse objetivos, resolver más allá de la coyuntura y así superar su historia estancada.
Para Taverna, “hay un contexto macro que condiciona muchísimo a la actividad. En todos los casos, como en la lechería, con una perspectiva a mediano y largo plazo, situaciones en términos inflacionarios, claramente impactan negativamente. A eso habría que sumarle cuestiones ligadas al financiamiento y eso ha dejado desactualizados a los tambos argentinos en términos tecnológicos, de infraestructura, que es lo que en definitiva generan que la posibilidad de un crecimiento sustentable y eficiente sea un deber que le queda al sector para llevar adelante”.
Un avance en definitiva, “depende de las señales que tengamos en la actividad y de las posibilidades de que existan líneas de financiamiento que estén acordes a lo que la lechería puede pagar”. Pendular entre la posibilidad y la realidad seguirá siendo entonces la estructura del humor sectorial.
Taverna también explica que “uno de los problemas que estamos teniendo como sector lechero es un posicionamiento cada vez más fuerte de productos de sustitución, con un lobby más fuerte y cada vez más agresivo, por lo cual nosotros como sector tenemos los elementos técnicos y científicos para demostrarle al consumidor que no es lo mismo tomar un litro de leche o de yogur, que consumir un sustituto vegetal. Lógicamente que tenemos que trabajar también en eso y ser ´más agresivos´”.
Otra perspectiva
El 1º de abril, en el Centro Metropolitano de Rosario se llevará a cabo un cuarto encuentro organizado por la Fundación del Plan Estratégico de la Lechería. En esta oportunidad la excusa de debate será “El desafío de reinventarnos y crecer”, en el Outlook Lechero 2020 que se acerca a la mayor zona productiva del sector.
“Hay una localización geográfica de este congreso para promover una mayor participación”, explicó Taverna a Agrofy, sobre la base del impacto de la geopolítica en la lechería argentina. En el mundo funciona la logística, el lobby, el relacionamiento del sector productivo con el privado, por eso un grupo de expertos internacionales explicarán la forma de resguardar y fortalecer a la cadena lechera argentina
Ambiente, bienestar animal, lácteos y salud estarán englobados en el bloque “El tambo y la sociedad”, pudiendo llegar más allá de las cuestiones técnicas para demostrar que cada explotación “se puede desarrollar con pautas de bienestar animal, produciendo con respeto al medioambiente, con alto valor nutricional, e incluso con una llegada directa a la sociedad” sin mirar solamente a los lácteos como un producto, sino como el nexo de una actividad económica que hace un gran aporte a la sociedad.
Otro bloque tendrá relación con las condiciones necesarias para que este negocio sea viable, con la mirada de especialistas que ayuden a pensar en una lechería mejor conformada, sostenible y sustentable.
FunPel planteará sus propias metas, sobre el convencimiento de integrar a toda la cadena, a partir del interés y el intercambio común. En una jornada se podrá entender lo más saliente de la lechería, necesidades, pero a la vez oportunidades para reposicionar a Argentina en el mapa productivo mundial, con énfasis de relevancia en el mercado nacional.
En estos días nos enteramos que la Secretaria de Comercio Interior, Paula Español, viene monitoreando la evolución del mercado de trigo, ya que la economista considera que el aumento del precio en los productos derivados de la harina (sobretodo el pan), es causado por la suba que registró el trigo en el último mes en el mercado local.
El 6 de enero de 2020 el Comité Ejecutivo de la Federación Argentina de la Industria de Pan y Afines (Faipa) comunicó el ofrecimiento de congelar el precio de pan a nivel país, durante los primeros seis meses del año 2020, a unel valor que oscilaría entre 90 a 100 pesos el Kilogramo.
Desde este comunicado el kilo de harina, según la misma Faipa, tuvo un incremento del 15 %, dando como ejemplo que la bolsa de 25 Kilogramo de la harina Cañuelas 4 ceros por 25 kilogramos que se vendía a $750 pasó a costar $856, la marca Pigüé subió de $660 a $758 y Federación subió de $535 a $613. Esto indicaría un aumento del kilogramo de la harina que promedia 4 $/Kg, pasando a valer de 26 $/kg a 30 $/kg.
Mientras tanto el 7 de enero de 2020 se pagó por el trigo un precio de 10.550 $/tn (10,55 $/kg) pasando a valer los actuales 12.000 $/tn (12 $/Kg) registrando así un incremento del 14 %.
La pregunta ¿El aumento porcentual tiene que ser lineal? En este trabajo voy a demostrar que es falso lo de: “por qué aumentó el 14 % el trigo debe aumentar un 14 % (o más) la harina y el pan”.
Esto, para no tentar (con la excusa que aumentó el trigo) a ciertos funcionarios que hay que intervenir el mercado triguero.
Índice o porcentaje panadero:
El índice de panadero es una forma de expresar en porcentaje (%) la composición de la masa del pan en una receta en función de la harina.
Harina: 100 %: 750 grs de harina (gramos de harina que produce 1 kg de trigo)
Agua 60 %: (750 x 0,6) 450 grs
Sal 2 %: (750 grs x 0,02) 15 grs
Levadura 2 %: (750 x 0,02) 15 grs
Total de producto elaborado: 1,23 Kgr x 20 % de pérdida de peso desde la elaboración a la venta (enfriamiento y manipulación) = 0,984 Kgr
Enunciados
1 Kg de trigo produce 0,760 Kg de harina y el resto (pellets de trigo) se vende para alimentación animal.
Para hacer 1 Kg de pan se necesita 0,75 Kg de harina.
Por lo tanto con lo que produce de harina 1 kilogramo de trigo, se elabora prácticamente 1 Kilogramo de pan.
Hoy por el trigo le pagan al productor 12 $/kg, si bien el precio propuesto por Faipa es de 100 $/Kg (en los comercios oscila entre los 100 y 130 $/kg) esto nos indica que hoy el trigo incide entre el 10 % y 12 % del valor del pan.
El resto son otros componentes –gas, electricidad, mano de obra, levadura, etc- que no tiene nada que ver con la materia prima.
Aumento de la harina
En base a la incidencia del trigo en la producción de harina, podemos calcular (Cuadro 1), cuanto debería aumentar la harina por el incremento de precio del trigo en el último mes.
Cuadro 1: Aumento de la harina por incremento del trigo
Precio Pizarra
Valor del trigo
($/Kg)
Trigo necesario para hacer 1 Kg de harina
(kg)
Valor de incidencia del trigo en 1 Kg de harina
($/kg)
Diferencia por aumento de precio de trigo
($/Kg)
Incremento que debería tener la harina por el aumento del trigo
Precio de la harina informado por Fadipa
($/Kg)
Incremento de la harina informados por Fadipa
Precio 07/01/20
10,55
0,76
8,0
1,1
4,3 %
26
15 %
Precio 10/2/20
12,00
0,76
9,1
30
Por la incidencia que tiene el trigo en la producción de harina y por el mayor precio del mismo desde el 7 de enero de 2020 hasta la actualidad, el aumento del precio del kilogramo de harina tendría que ser de 1,1 $/kg y no los 4 $/Kg, lo que equivaldría que el Kilo de harina tendría que venderse a $ 27,1.
Aumento del pan
Si la harina llegara al panadero con ese 4,3 % de aumento (de 26 a 27,1 $/Kg) a causa de pagar más la tonelada de trigo ¿cuánto tendría que aumentar el pan? (Cuadro 2)
Cuadro 2: Aumento del pan por incremento en el precio de la Harina
Valor de la harina
($/Kg)
Harina necesaria para hacer 1 Kg de pan
(kg)
Valor de incidencia de la harina en 1 Kg de pan
($/kg)
Diferencia por aumento de precio de Harina
($/Kg)
Precio del pan
($/Kg)
Aumento del pan por aumento de la harina
($/kg)
Precio 07/01/20
26
0,75
19,5
0,8
100
0,8 %
Precio 10/2/20
27.1
0,75
20,3
100,8
Si se tiene en cuenta el aumento del trigo del último mes, la harina debería aumentar un 4 % y el pan un 0,8 %, por la incidencia que tiene este grano en la elaboración de los mismos.
¿Y si miramos para atrás?
En setiembre del año pasado por una tonelada de trigo (Precio Pizarra 25/9/19) se pagó $ 12.200 (Cuadro 3), lo que implicaría (si el precio del pan acompaña directamente los aumentos del trigo) al estar hoy a 12.000 $/tn una merma del 1,7 %, mientras que el pan subió un 18 %.
Cuadro 3: Aumento del trigo en los últimos 5 meses vs aumento del pan
Fecha
Precio del trigo
($/tn)
Diferencia
Precio del pan
($/Kg)
Diferencia
25/09/19
12.200
-1,7 %
85
18 %
10/02/20
12.000
100
Conclusión
El problema no es el aumento del precio del Trigo.
Buenos Aires, 14 febrero (PR/20) — El financiamiento para la maquinaria agrícola está tratando de respirar fuera del aire enrarecido de las inviables tasas de interés que signaron la economía hasta fines de 2019.
En sintonía con los esfuerzos gubernamentales para alentar una baja de tasas, en el sector de agromáquinas surgen propuestas que, en general, llevan el interés por debajo del 30%.
En el caso de la banca privada, los bancos Santander, Galicia y BBVA han establecido acuerdos con fabricantes y concesionarios para ofrecer créditos en pesos.
Se trata de financiación que cuenta con una sustancial bonificación por parte de las empresas para que las tasas se ubiquen en una banda que va del 17% al 30% anual en pesos.
De todos modos, el sector de la maquinaria reclama mayor agilidad para aprobar los créditos por parte de los bancos privados.
“Cuando el cliente va al banco, el crédito tarda mucho en salir. Entonces, los bancos tendrán que ponerse a tono en ese aspecto”, reclama el gerente de una compañía multinacional.
Creatividad
Paralelamente, las fábricas y concesionarios arman por cuenta propia programas de facilidades a fin de ofrecer operaciones en pesos y con plazos que llegan hasta los 5 años, en algunos casos.
Por cierto, las marcas internacionales cuentan con una espalda más ancha en términos financieros para respaldar las herramientas comerciales.
Las posibilidades alcanzan a equipos nuevos y usados, con un paquete de beneficios que apunta a impulsar las decisiones de compras.
Créditos
En cuanto a la banca oficial, hay señales claras de avanzar hacia préstamos flexibles para alentar la producción.
Por ejemplo, esta semana el Banco Nación lanzó una nueva línea de financiamiento para Pymes por un monto total de $ 10.000 millones de pesos, a una tasa bonificada del 27,9%
También hay empresas que están conversando con el Banco Provincia con el objetivo de ofrecer nuevas alternativas financieras para la compra de agromáquinas.
En 2019, el Banco Provincia lanzó préstamos bonificados que tuvieron un impacto positivo en las operaciones del sector.
En enero de 2020, la entidad presentó créditos blandos para Pymes por un total de $ 15.500 millones y U$S 25 millones para respaldar emprendimientos productivos.
El Banco de Córdoba, asimismo, implementó una línea con menores tasas para la adquisición de máquinas agrícolas producidas en la provincia.
Frente a este panorama, las expectativas están puestas en que el proceso de facilidades crediticias se profundice en los próximos meses.
La Pampa, 13 febrero (PR/ 20) –Las cadenas agroindustriales celebran el levantamiento a la prohibición de comercialización de agroquímicos en la provincia de La Pampa:
Argentina es uno de los principales países productores de alimentos y fibras del mundo. Nuestras cadenas de valor tienen una gran capacidad para generar empleo, divisas y exportaciones. Cultivamos y procesamos productos inocuos y de calidad, con insumos de última generación, promoviendo técnicas basadas en las Buenas Prácticas Agropecuarias y utilizando las últimas tecnologías, bajo los más estrictos estándares internacionales.
Conscientes de estar inmersos en un proceso de mejora continua colectivo, entendemos que es fundamental y prioritario continuar trabajando en el cumplimiento y control de las Buenas Prácticas Agropecuarias, en pos de una agroindustria sostenible, que cuide tanto a las personas como al ambiente. Sin duda, este es el camino para continuar creciendo y fortaleciendo la economía de nuestro país, con el trabajo conjunto y mancomunado de todos los sectores y en armonía con la sociedad.
Coincidimos plenamente con el objetivo del proyecto de Ley de Gestión Integral de Plaguicidas de la provincia de La Pampa, de armonizar el desarrollo de la actividad agropecuaria con el ambiente. Sin embargo, consideramos que la decisión de prohibir la comercialización de agroquímicos hubiera impactado negativamente sobre la producción agropecuaria local, desalentando el empleo y la inversión.
En 2018, con la firma de cuatro Ministerios (Agricultura, Ganadería y Pesca, Ambiente, Salud y Ciencia y Tecnología de la Nación), y apoyado por todas las provincias a través del CFA y del COFEMA, se presentaron los resultados del Grupo de Trabajo Interministerial sobre Aplicaciones de Fitosanitarios. El documento detalla recomendaciones para mejorar la aplicación de buenas prácticas de aplicación y fortalecer los sistemas de control. Por su parte, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca viene desarrollando desde hace más de 6 años Jornadas sobre Buenas Prácticas de Aplicación de Productos Fitosanitarios, que mediante demostraciones a campo comprueba que la exposición a los productos fitosanitarios disminuye considerablemente empleando las buenas prácticas de aplicación.
Confiamos en que los Poderes Ejecutivo y Legislativo de la provincia de La Pampa abran un espacio de dialogo para promover la gestión responsable de fitosanitarios. Asimismo, estamos a total disposición para contribuir en un proceso que contemple a todos los actores, basado en el conocimiento científico, los avances tecnológicos y el cuidado del ambiente y las personas.
Juan Martín Salas Luis Zubizarreta José Brigante Sergio Raffaeli
Asagir ACSoja Cámara Argentina de la Alfalfa CLERA
Presidente Presidente Presidente Presidente
Eduardo Nervi Carlos Almiroty Miguel Cané Alberto Morelli
Cámara del Maní Cámara Algodonera Argentina Argentrigo MAIZAR
Se define como un dinosaurio del Agro. “Un dinosaurio no extinto”, dice y se ríe. Lleva más de treinta y cinco años vinculado a la agroindustria. Es padre de cinco hijos, tres mujeres de más de treinta años que lo vienen haciendo abuelo seguido, y dos varones de veintiocho y veintiséis. En este momento lo que más disfruta es la posibilidad de ser abuelo y está convencido que la categoría de abuelo es un premio que Dios le da a los padres.
Tiene 60 años y es abuelo de cinco nietos, hijos de sus tres hijas mayores, el último se llama Rafita y tiene poco más de un mes. Su próximo proyecto sin duda es disfrutar de sus nietos tiempo completo. Hincha de River pero no fanático, juega al futbol en su club todos los domingos desde hace más de veinte años, también juega al golf pero reconoce ser apenas aficionado en comparación con su pasión por el futbol que define como prioridad.
Carlos ¿Como es que un tipo con tantos años en el sector se anima arrancar una start-up como INDIGO?
La verdad que visto a la distancia fue una decisión que venía madurando en el tiempo. El día que Monsanto hizo una oferta por Syngenta, creo que vi la luz y sentí que costaba encontrar el rumbo para seguir con la innovación, cuando la solución está en las fusiones, achicamientos, compras, etc.
En toda industria tiene que haber oportunidades de hacer cosas nuevas, de hacer magia. Y la pregunta entonces era, ¿Dónde va a aparecer la magia? ¿Dónde va a saltar el conejo? Y ahí, después de un análisis y de búsqueda de alternativas, la más linda de las propuestas que aparecieron era INDIGO. Luego llegó la combinación de decir “ojo con lo que soñas que puede hacerse realidad”. Así me convertí en el primer empleado de ÍNDIGO fuera de los Estados Unidos.
¿Te costó la decisión?
Si claro, mucho. Pero me ayudaron mucho mis hijos que me empujaron y también Victoria, mi mujer. Pero definitivamente me costó un montón, porque significaba salir de mi oficina, mi espacio, con una línea de trabajo donde estaba completamente consolidado en un cargo y empezar de nuevo.
¿Es difícil arrancar de cero en todo, hasta explicar qué es lo que hace INDIGO?
Si, no es fácil porque cuando alguien empieza a hacer algo que es innovación pura, es necesario explicar todo desde el principio. Pero estoy recontra feliz.
¿Cómo viene creciendo INDIGO en Argentina?
Esto es claramente una montaña rusa. Doblando en dos ruedas, pasando por todos los “pianitos”…es para escribir un libro.
Una de las cosas que subestimé y me encantó es que acá no tengo un marco, las grandes empresas lo ponen “esto es lo que hacemos, estos es lo que vendemos” acá no existe ese marco, no hay un antecedente; no solo tenemos que contar una historia, sino que además tenemos que armar el modelo de negocio. Hay todo un proceso, como el tiempo que tarda un ser humano en definir su personalidad, debe superar la adolescencia al menos para empezar a definirlo y del mismo modo podemos decir que hoy INDIGO es un preadolescente, en proceso a definir su personalidad.
¿Quién es el cliente del producto de INDIGO?
Si hay algo claro en INDIGO es el perfil del cliente, el productor directo es cliente. Te cuento cuál es la oportunidad, la agricultura hoy sigue funcionando, operando con los mismos principios básicos del milenio pasado. Es decir, básicamente la agricultura es una industria que no fue afectada por la digitalización, sigue operando en la etapa analógica. Es una industria super importante, super progresista, pero seguimos trabajando de la misma manera.
Un productor agropecuario toma cinco o seis decisiones importantes en el cultivo, cada una de ellas tiene cinco o seis alternativas. La factorial da la cantidad de datos del universo, es absolutamente imposible que el productor por más bueno que sea, tome todas las decisiones correctas. Es una industria que tendría que ser digital, en lugar de tomar decisiones diarias, todo debería depender de algoritmos.
Como en la vida diaria…
Claro, hoy ya nadie discute que para ir a cualquier lado ponemos el WAZE. No parás en las esquinas a preguntarle a los vecinos si vas por el camino correcto, pero en este sector estamos empecinados en tomar decisiones en función de si lloverá o no si me duelen las rodillas.
Empiezan a aparecer aplicaciones y se presenta más información, pero seguimos teniendo más información para reservar un hotel en Cancún que para vender una cosecha. Esta es la oportunidad que INDIGO quiere tomar.
La crisis actual del sector entre otras cosas presenta una baja de la cantidad de productores, estamos echando productores, no hay lugar para todos entonces la solución es consolidarse, porque no hacemos felices a nuestros clientes, los consumidores nos piden cosas que no le damos y el planeta no soporta este modelo productivo. Consumimos más agua de lo que se debe, más recursos etc. ¿Cuál es el futuro de la agricultura como tal? Ninguno.
Carlos Becco
Entonces ¿Cuál es la solución?
Tenemos que pensar una nueva agricultura y ahí vienen parte de las propuestas de INDIGO. Primera oportunidad, la microbiología. ¿Cómo puede ser que nadie le haya prestado atención a los productos biológicos? ¿Por qué puede ser que haya solo un microbio bueno para la agricultura que es el “rhizobium japonicum”? que fue descubierto por el INTA en el año 1945. Ahí hay algo que alguien no ocupó o que no profundizó. El porque no se hizo es bastante simplista, para mí cuando una persona fabrica martillos, todos los problemas tienen forma de clavo. Así que cuando se viene trabajando con químicos, se siguen buscando soluciones químicas y el que hizo biotecnología, sigue aportando con la biotecnología. INDIGO ve una oportunidad y la va a hacer distinta. Muchas empresas siguen operando la investigación con el concepto de la cantidad de parcelas. La carrera de investigación la gana el que hace más parcelas, el que tiene un mayor ejército.
¿Crees que el cambio viene de la mano de lo digital?
Lo que queremos hacer nosotros se parece más a “Spotify”, si yo tengo el ADN de un microbio y entiendo lo que necesita la soja, la idea es llegar a preguntarle a un algoritmo que diga qué microbio se va a llevar bien con cada planta y para qué efecto. Todo esto pasa más en un laboratorio que en el campo, donde sucederá solo la última parte. Pero desde luego, para aquel que tiene estructura para hacer ensayos y te muestra un montón de parcelas, va a seguir haciendo eso toda su vida. El cambió es digital. En eso estamos hoy.
¿Cuál es el formato que prefiere el productor a la hora de adoptar esta tecnología?
No queremos vender el frasco del microbio, sino que queremos solucionar el problema y por ese motivo vendemos la semilla ya tratada. ¿Y qué semilla? La que vos quieras, porque si te elijo la semilla yo te estoy limitando tu posibilidad de elegir. Esto es algo que también aprendimos, el productor quiere opciones, odia los paquetes y desconfía de casi todo lo que le viene armado. Pero sin embargo se abre a la propuesta nueva y hoy tenemos 200 clientes.
¿Hay un target?
Arrancamos por la lista de contactos. Después intentamos descubrir, por los ABC1 fundamentalmente por el tema de riesgo, y nos fuimos encontrando con un target que está realmente transformando la agricultura del país, un segmento de aproximadamente cuarenta años, los hijos de los productores notables, que son más abiertos a lo nuevo y están dispuestos a probar y a asumir riesgos, tienen una apertura grande a innovar. Yo creo que son muchos de los hijos de los primeros AAPRESID
¿Con qué semillas trabaja INDIGO y que beneficio le da INDIGO a la semilla tratada?
Hoy INDIGO trabaja con soja, maíz, trigo y girasol –también estamos haciendo cosas para arroz-. Concretamente nuestra propuesta es una invitación a recorrer un camino. Sabemos que la naturaleza tiene un trillón de microbios y por ende es absolutamente improbable que hayamos encontrado el producto correcto. Podemos decir que es un producto biológico con el que tenemos muy buena experiencia, que puede mejorar en tal o cual factor, pero esto es “un camino a recorrer juntos” y apuntamos a que la experiencia sea enriquecedora para el productor. Por eso en nuestro modelo comercial tratamos de minimizar el riesgo, entonces es siempre con la semilla que el productor elige, tratándola profesionalmente.
Financiamos parte de la propuesta o compartimos el riesgo, es decir sembramos con el productor. Y después medimos la performance de la semilla contra la semilla tratada. Encontramos que el productor escucha, abre los números y está dispuesto a compartir el riesgo con nosotros. Eso le gusta.
¿Cómo se maneja el resultado del tratamiento?
Con la tecnología hemos visto que los comienzos siempre son buenos, el arranque siempre es venturoso y no siempre llegan a la cosecha. Por lo general lo que se está viendo es que en un 60% de las veces se ven diferencias significativas al final del ciclo y en el otro no. La buena noticia es que solo cobramos por la diferencia. El sistema no deja heridos. Y todo este aprendizaje se va plasmando en herramientas digitales. Se georreferencia, se sigue por satélite y vamos armando una base de datos que es única, que nos permite poder mejorar las ofertas con las cinco variables de las que te hablaba al principio. Para esto tuvimos que salir a tomar gente con trabajos que uno no sabía que existía, por ejemplo, yo no sabía lo que era un “data manager”.
Becco se ríe, porque sabe que habla de algo nuevo con tanta naturalidad y a veces se olvida que lo sorprende incluso a él. Es apasionado. Seguramente este “dinosaurio no extinto” está aún en su hábitat porque como todo aquello que no se extingue se adaptó a los cambios. Una de las cosas más raras es escucharlo a él mismo hablar como un “milennial” de los nuevos rumbos de los agronegocios.
¿El estudio de laboratorio de la empresa es en Estados Unidos o cuentan con laboratorios en la Argentina?
Arrancamos, preparamos documentos, aprobaciones, etc. Nos destacamos por tener un sistema super transparente de aprobaciones, el primer año lo importamos desde Estados Unidos, al segundo año trajimos el concentrado y lo estamos formulando. Lo multiplicamos acá y para este año pensamos en producirlo junto a Carlos Vasallo como nuevo responsable de investigación y desarrollo.
La relación de la planta y el microbio es muy “personal”, específica. El proyecto para el 2020 es identificar microbios locales. Lo que nos pide el SENASA es que para permitir que se traiga un microbio debo tener certeza de que ya existía en la Argentina. Por ejemplo, el “rhizobium japonicum” que descubrió el INTA es una cepa argentina. Cuanto más específicos seamos trabajando acá, seguramente el futuro será mas venturoso.
¿Trabajan en conjunto con otras entidades para la investigación?
Encontramos una muy buena relación con distintas universidades. Por ejemplo, la universidad de San Martín tiene un área de microbiología impresionante y hemos encontrado gran capacidad de su parte para trabajar con nosotros. Hemos hecho muchas cosas en común. Además, hemos trabajado con AAPRESID y grupos CREA.
¿Cuál es el sueño?
Hoy, para reservar una habitación de hotel podes elegirla con vista al mar, con room service, pet friendly, etc. pero seguimos vendiendo la soja por teléfono, llamamos a dos personas y ya tenemos la mejor cotización. Hoy hay algo que se llama Market-place que es un sistema para conectar compradores con vendedores y que solo por el hecho de tener más opciones y tener una plataforma interactiva puedas tener mejores condiciones, mejores precios y ser mucho más transparente, donde vos lo que necesitas es tener la certeza de que el sistema está de tu lado como te pasa cuando recurrís a una plataforma para viajar. Estamos convencidos que esa debería ser la forma más transparente y es parte del plan para el año que viene.
¿Cómo ves a la Argentina en el 2020?
INDIGO tiene poca experiencia en el mundo y por ende en la Argentina. Estos últimos años resultaron previsibles, abiertos, sin complicaciones. El escenario en adelante no es de preocupación porque la historia demuestra que en buenas o malas siempre el agro es productivo, pero estamos armándonos nuevos desafíos para ver por dónde se puede seguir creciendo. Lo bueno es que en escenarios complejos lo desafiante es que allí surgen las oportunidades y a “los que hacen martillos” son a los que más se le complica adaptarse. Nosotros estamos capacitados para encontrar la vuelta y alcanzar las nuevas oportunidades.
Carlos Becco habla y sonríe, es un entusiasta, habla del negocio Agropecuario como un ingeniero agrónomo que acaba de salir de la facultad con el título en mano y sus amigos lo esperan con huevos y harina en la vereda de enfrente. Es un joven de sesenta años, la actitud que le pone a todo se nota en lo que “hace cuando no hace lo que hace”, me gusta ese concepto, que define al hombre y no al empresario. Carlos Becco tiene 60 años y con mucho entusiasmo se levanta cada mañana para llevar adelante INDIGO.
Dice que este es su último gran proyecto y que después se va a dedicar a ser abuelo.
De esta charla con “el abuelo Carlos” me queda dando vueltas en la cabeza una recomendación muy especial: ¡Que se preparen los nietos!
Buenos Aires, 11 febrero (PR/20) — El mundo opera como tenaza, que por supuesto, tiene dos brazos. China y Brasil nos traen malas noticias para los precios…
Como si una tenaza apretara los valores de la soja, éstos no logran recuperar la posición internacional de hace unos tres meses.
El mundo opera como tenaza, que por supuesto, tiene dos brazos.
Un brazo está referido al problema de la demanda china que aplasta la recuperación de la soja en Chicago.
Las ventas de exportación de esta oleaginosa, en las dos últimas semanas, desde EE.UU. a China, han bajado al nivel más reducido en más o menos cinco meses.
Primero fueron las delicadas negociaciones bilaterales y, desde hace unos días, la propagación del coranavirus, que tiene en vilo a China y a los gobiernos y la población del mundo entero, ha pasado a ser el centro de la contracción de la demanda.
Así el cuadro, es lógico aguardar también que este país continúe trabajando para sortear las consecuencias de la epidemia de la peste porcina africana, que, a la postre, significa una baja en la demanda para la alimentación animal.
Las importaciones de este país asiático, hoy por hoy, se hallan en un volumen escasísimo.
En definitiva, la demanda china es la principal del mundo en lo que hace a la soja.
De esta forma, la demanda sigue dormida. Por eso, los futuros de soja, luego de haber caído abruptamente hasta un nivel mínimo a principios de diciembre pasado, han comenzado una leve, pero muy leve, recuperación. Apenas perceptible.
El nivel hoy apenas giraría en torno a USD324.- (el contrato más cercano)
El otro brazo de la tenaza está en la cosecha récord de soja en Brasil. Se espera que llegue a más de ¡124 millones de toneladas! En un área de casi 37 millones de hectáreas.
Así se confirmaría que Brasil pasa a ser el mayor productor del mundo. Y con posibilidades de seguir creciendo.
Con China por un lado, en cuanto a la demanda; y con Brasil, por otro lado, en cuanto a la oferta, las perspectivas a corto plazo no resultan alentadoras.
Por ello, los precios serán los castigados de este cuadro mundial. Al menos, es lo más probable, salvo algún que aparezca algún efecto, hoy no predecible.
Pese a todo, recuerden las palabras de Almafuerte:
No te des por vencido ni aun vencido, no te sientas esclavo ni aun esclavo; trémulo de pavor, piénsate bravo y arremete feroz, ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido, que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo; no la cobarde estupidez del pavo, que amaina su plumaje al primer ruido.