Ago 6, 2019 | Opiniones
Por María Martini
Buenos Aires, 6 agosto (PR/19) — En la pista de central de la Exposición Rural de Palermo hubo animales de alta calidad y se percibió el interés por la actividad.
La euforia es entendible. ¿Qué puede sentir un maratonista que venía corriendo en el onceavo lugar si después de sacarse gran parte de la pesada mochila que cargaba se encuentra en el sexto lugar y comienza a respirarle en la nuca a los punteros?
La Argentina está protagonizando desde hace por lo menos tres años una carrera que parece imparable en el ránking de los países exportadores de carne. Entre 2015 y 2019, las ventas externas medidas en toneladas crecieron 240%. Se espera que en 2019 se exporten 680 mil toneladas, lejos todavía de los 2 millones de toneladas que exportó Brasil, primer exportador mundial, en 2018.
El objetivo que se propuso la Mesa de las Carnes para 2025 por un total de 13 mil millones de dólares, mas de 10 veces los montos actuales, y todo un desafío si pensamos que el producto estrella de las ventas externas argentinas, la soja, vendió en 2018 (poroto y derivados), sequía mediante, un total de 7558 millones de dólares, el 25,3% del total de exportaciones.
Pero hoy la Argentina tiene la oportunidad histórica de subirse al podio de los exportadores de carne sin siquiera abrir más mercados. Ya los tiene a todos, o casi.
Hay un gran activo que tiene el gobierno de Macri entre los ganaderos con la lista de países con los que se logró la aprobación y puesta en vigencia protocolos comerciales. Primero China, que hoy se lleva el 75% de los envíos, una aspiradora con una demanda de 15 millones de toneladas de carnes dentro de un comercio mundial de 29 millones toneladas como resultado del déficit que le provocó la peste porcina, según explico Fernando Canosa.
Se suman la apertura de EE.UU., la firma del Acuerdo Mercosur-UE y Japón para carne vacuna y ovina de la Patagonia. Y ya por concretar los avances en tratados del Mercosur con EFTA, Canadá, Corea y Singapur y un acuerdo sanitario para carnes con Japón y Corea del Sur, entre otros países.
El financiamiento caro, una limitante, como se expresó en la muestr.
Pero superada la euforia, sobrevienen ahora fuertes interrogantes que en esta edición de Palermo mostraron los principales referentes de la ganadería en la Semana de la Carne ¿Comenzó el maratonista a dar señales de fatiga? ¿Tendrá resto o ya dio todo lo que tenía para dar?
Una de las luces amarillas se prendió en el ciclo 2018/2019 cuando el stock de vacas empezó a caer, apenas un 0,56% contra el anterior. Sin embargo, en lo que va de 2019, la faena de hembras siguió creciendo tanto en números relativos como absolutos. «Si continúa el mismo ritmo de estos meses, estaremos en una situación de leve liquidación de hembras», dice Ignacio Iriarte. Desde Aacrea explican que después de la liquidación de 2008/09, se aceleró la faena de machos con invernadas más cortas. Este cambio en la estructura ganadera hace que la participación de las hembras en la faena sea necesariamente mayor ya que los machos están menos tiempo en el stock.
Lo que ya nadie duda es que se dejó de crecer. La verdad se sabrá en marzo y abril de 2020, cuando la vacunación de aftosa arroje el número total de vacas. La esperanza es que, ante el alto valor de la vaca por el efecto de la demanda china, se esté vendiendo vaca improductiva, guardando vaquillona y que a la vez se note un repunte en el porcentaje de preñez. Mucho antes sabremos cual será el rumbo económico y el enfoque político que tendrá el país, dato nada menor para el negocio ganadero.
Tasas y cueros
Por otro lado, las altas tasas de interés e inflación, y un poder de compra del salario erosionado en un sector que vende el 80% de su producción al mercado interno no ayudan.
La persistencia de las retenciones a las exportaciones de cuero crudo, cuya eliminación se prometió en las primeras reuniones de la Mesa de las Carnes con el presidente Macri, sigue sin concretarse y ya hace sospechar una clara voluntad política desde el más alto nivel del poder ejecutivo nacional por proteger a las curtiembres que no solo gozan del beneficio de comprar cuero crudo mucho mas barato que sus competidores, sino que además lograron mantener el impuesto sobre el cálculo de un precio que ni siquiera es el de la Argentina, sino la cotización en Chicago del cuero de novillo con marca en culata (Butt Branded Steer) más el costo del flete entre Chicago y la Argentina: algo inédito.
La presión tributaria sigue siendo alta, con superposición de tasas nacionales, provinciales y municipales. Desde la Mesa de las Carnes se solicita la unificación del IVA y de la tasa de IIBB,, la posibilidad de amortizar en forma acelerada las inversiones y la devolución de los créditos de IVA.
En cuanto al ajuste por tenencia al cierre de los balances que tiene mayor impacto en los planteos de recría e invernada, desde Agroindustria explicaron que se está buscando un mecanismo para que las diferencias de stock no aumenten tanto la presión impositiva a la luz del ejemplo de otras actividades en los que el producto lleva más de un ejercicio en terminarse, tales como la construcción. Por otra parte, el desafío es lograr mas novillos pesados. Desde la producción, el reclamo es conseguir la desgravación impositiva de los últimos kilos producidos, algo que no tendría eco oficial, e implementar una tipificación por calidad de carne.
Un porcentaje de destete estancado en el 62% es un cuello de botella para una mayor oferta de carne, pero además un problema ambiental, ya que la huella de carbono se mide por ternero logrado. Si de 100 vacas, 40 no producen terneros y solo emiten gases a la atmósfera, estamos ante un desafío con el riesgo de enfrentar barreras paraarancelarias o freno a nuestras exportaciones. El titular del INTA Juan Balbín explico que el mes próximo lanzaran los nuevos proyectos del organismo entre los que se incluye el que tiene por objeto aumentar el porcentaje de destete entre 1,5 y 2 puntos en los próximos 4 años.
Como señaló el ministro de Agricultura, Luis Miguel Etchevehere, recientemente, el sector ganadero supo picar en punta ante políticas públicas favorables. Para poder seguir en carrera, este corredor de elite necesita ahora que le quiten por completo el peso que lleva cargando hace ya demasiados años, mientras el contexto internacional lo empuja a seguir.
La cría está en problemas
Desde todas las entidades se escuchó el mismo diagnóstico: el negocio de la cría esta comprometido. Con un 78% de la producción de carne destinada al mercado interno y un poder de compra erosionado, hoy es la exportación la que sostiene el negocio de la carne. «En los últimos dos años la carne venía atrasada 80% respecto del resto de los productos de la canasta de alimentos. La carne no acompaña la inflación, ajusta de a saltos y en el medio hay una brecha de precios», dijo Juan Lizzi líder de ganadería de Aacrea, y agregó: «La caída en el stock de machos generó una suba del precio de la carne a principios de 2019 que impactó en la hacienda gorda, pero que no se trasladó en la misma medida al ternero. Hoy vale lo mismo un ternero que un novillo gordo, cuando históricamente el ternero valía un 15 o un 25% más que el novillo. Esto muestra que la invernada todavía no tracciona demanda y precio».
Lo mismo destacó el dueño de casa, Daniel Pelegrina: «El precio del ternero bajó 17% en diez años». Financiamiento a tasas accesibles es uno de los principales reclamos de la actividad, de la forma de créditos para la retención de vientres, e incorporación de tecnología.
Mejorar el recurso forrajero, clave para producir más Mejorar el recurso forrajero, clave para producir más
Cuenca verde
En la Semana de las Carnes se presentó Cuenca Verde, una propuesta para reeditar y aggionar aquel exitoso Plan Balcarce gracias al cual se implantaron 220 mil hectáreas de pasturas a fines de la década del 60 y principios de los 70.
Escuela de pastores
La idea fue presentada por Juan Amadeo, de la empresa de semillas forrajeras Gentos. La firma ideó una escuela de pastores, con talleres a campo que se enfocan en el manejo intensivo del recurso forrajero.
Carga animal
La escuela de pastores que propone el plan Cuenca Verde apunta a lograr aumentos significativos en la producción de carne por hectárea multiplicando hasta por 5 la carga animal de los planteos tradicionales.
Ley de carnes
Un proyecto de ley de carnes fue encargado por el Ipcva al constitucionalista Gregorio Badeni. La propuesta de Ley Federal de Carnes declararía a la carne como de salud publica, con potestad nacional.
Potestad nacional
De esta forma, la responsabilidad de habilitar frigoríficos recaería directamente en un ente nacional, en vez de estar librada a municipios y provincias que hoy no están obligados a delegar esa potestad a la Nación.
Fuente: La Nación
Primicias Rurales
Jul 27, 2019 | Opiniones
Por Susana Merlo* .
Buenos Aires, 27 julio (Especial para NA) — El aniversario número 11, el 17 de julio pasado, del «No, positivo» del entonces vicepresidente Julio Cleto Cobos, que catapultó las pretensiones del Poder Ejecutivo de aquel momento, de imponer las retenciones móviles al campo mediante la Resolución 125 remite, además, al conflicto político más largo de la Argentina moderna.
Aquella situación también constituyó el punto de inflexión del Poder K que, hasta ese momento, había logrado mantener su tendencia creciente desde 2003.
Pero además de la infrecuente reacción que surgió desde el interior, por la excesiva presión impositiva, el conflicto que cobró al menos 3 cargos nacionales (el ministro de Economía, Martín Lousteau; el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza; y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández), dio origen también a la constitución de una nueva organización político-gremial: la Mesa de Enlace Agropecuaria.
Conformada por la Federación Agraria Argentina, la Sociedad Rural, CRA y Coninagro, corrió con suerte dispar desde entonces.
Sin embargo, la «reaparición juntos» de los cuatro titulares de las organizaciones del campo hace pocos días se prestó a varias interpretaciones, todas ellas políticas.
Es que «el campo» como tal tiene poco peso relativo ante los políticos debido a los comparativamente pocos integrantes que tiene frente a otros sectores, pero fundamentalmente por su gran dispersión geográfica que licua muchas de las protestas excepto, claro está, que lleguen a las puertas mismas de Agroindustria, al Obelisco o a la Plaza de Mayo.
Sin embargo, su peso político se multiplica en época de elecciones, entre otras cosas, porque la mayoría de las economías provinciales depende fuertemente de la incidencia del campo, incluyendo a la provincia de Buenos Aires, y esto pasa a ser clave en los casos en los que las principales fuerzas aparecen polarizadas y pelean voto a voto.
Ante eso, nadie está dispuesto a perder una sola adhesión, ni siquiera el kirchnerismo, cuyo enfrentamiento con el campo marcó toda una época y que ahora debe desandar el camino (o, al menos, aparentar que lo hace).
De tal forma, la reciente presentación de la Mesa de Enlace, si bien apareció como el compromiso gremial de las entidades enumerando los «pendientes» con el campo, también fue vista por algunos como una primera jugada que posiciona al campo ante lo que viene.
¿Y qué significa esto?.
Pues bien, debido a los antecedentes, es claro que ante un eventual triunfo del «cristinismo», el agro no estaría dispuesto a esperar de brazos cruzados la reinstalación de una política antiproductiva como la que llevó al país a perder un cuarto del rodeo bovino o a la superficie más baja en el cultivo de trigo en un siglo, entre otras muchas cosas.
El trabajo conjunto, los alertas tempranos, el ascendiente sobre los legisladores nacionales y provinciales de manera orgánica parece estar entonces entre los principales objetivos de las organizaciones.
En cambio, si el triunfo fuera del actual oficialismo y se diera la «continuidad», los dirigentes saben que habrá llegado la hora de terminar con las postergaciones de políticas a favor del Conurbano bonaerense (que acumula la mitad de la población del país) en detrimento de las provincias y de la producción genuina, en especial, de los lugares más alejados.
Las idas y vueltas con medidas económicas como las retenciones, indefiniciones como la Ley de Semillas, demoras en adoptar alguna política sobre la lechería que se quiere (más allá de las bruscas oscilaciones que impone el mercado, justamente, por la falta de una política acorde de mediano-largo plazo) o las previsiones para la ganadería que, aunque en la «foto» es muy buena, está gestando un desfase de magnitud por la excesiva faena de vientres, sin que los parámetros de producción despeguen en forma efectiva.
Son sólo algunas de las alarmas que se están activando, y eso sin hablar de la imposible presión fiscal que se aplica sobre los sectores productivos y los números de la inflación que erosionan las posibilidades de algunos sectores como el campo, mientras otros parecen tener una actualización automática, caso los combustibles.
En síntesis, se sabe que cualquiera sea el resultado de las elecciones, se impone el postergado achicamiento del Estado y del asistencialismo sin fondo, en favor del verdadero crecimiento económico que viene de la mano de la producción, con generación de trabajo genuino que sustituya los planes sociales clientelistas por ingresos dignos a partir de un activo mercado laboral.
Y para esa cruzada que se debe producir, la dirigencia del campo parece haber vuelto al esquema de «sumar» esfuerzos en la Mesa de Enlace antes que a «dividirlos» a partir de presencias individuales que no aportan al conjunto.
(*) Ingeniera agrónoma. Periodista especializada.
Primicias Rurales
NA
Jul 26, 2019 | Opiniones
“Carne sin carne” fue el título de la charla ofrecida por el secretario y el coordinador del Comité de Carnes de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Juan José Grigera Naón, durante la Jornada de la Mesa de las Carnes que se desarrolló el 25 de julio, en la 133 edición de la Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional de Palermo.
El dirigente comenzó por dejar en claro que no se trata de carne “quienes proponen este producto prefieren llamarlo carne artificial y no músculo artificial o incluso proteínas artificiales musculares que sería, realmente, el término preciso. Al comportarse de esta manera reconocen que el término carne responde a valores positivos que muchos conocemos, como alto valor nutritivo, alta aceptación popular, que es un producto ampliamente consumido de distintas maneras a lo largo y ancho del mundo”.
En este punto, Grigera Naón remarcó que la llamada carne artificial “es tejido muscular, e incluso esto es debatible, y no es carne”, y recordó que un corte de carne animal demanda tres años de trabajo mientras que este nuevo producto sólo requiere unas pocas semanas de elaboración.
“Usar el término carne para otro producto que la imita es falso y lleva a la confusión del consumidor. Es vender un producto bajo el nombre de otro y esto debe ser reflejado claramente en un eventual etiquetado”, señaló el técnico y planteó que se está solicitando que estas definiciones sean incluidas en las resoluciones de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), la Oficina Permanente de la Carne y que se incluyan en el codex alimentario nacional e internacional.
El especialista detalló que este producto se obtiene “extrayendo tejido muscular o células madres de un bovino, se lo lleva a un gran biorreactor donde se acelera el proceso, y así se llega a células que se van agregando y al producto definitivo”.
Para acelerar el proceso se utiliza una gran cantidad de nutrientes de origen químico para que las células crezcan a una alta velocidad, “el tema es que estos nutrientes provienen de la industria química, entonces si pensamos que llegamos al producto carne, tal cual lo conocemos, este producto no sería aceptado por la Unión Europea, porque una de las condiciones de la Unión Europea es que las producciones deben ser sin el uso de promotores de crecimiento, que por eso están prohibidos en la República Argentina”.
En cuanto al nivel de aceptación que tiene este nuevo producto, en base a un estudio realizado en Estados Unidos, Grigera Naón comentó que “los menores de 40 años están dispuestos a probarlo, lo que no quiere decir aceptarlo”, y en Argentina un 17 por ciento de los jóvenes hasta los 24 a 25 años están dispuestos a probarlo.
Para finalizar, el secretario de la SRA enfatizó que “el desafío de este producto es imitar a la carne y también usar el término carne, también utilizar el término calidad, percepción sensorial, a un precio razonable, que tiene que ser aceptado por los consumidores. En este marco se quiere convencer al público que lleva beneficios sensoriales, de seguridad alimentaria, saludables y de preservación del medio ambiente, cosas que al momento de hoy son inciertas”.
Segunda Jornada
Las actividades por la Semana de la Carne comenzaron durante la mañana de este jueves con un primer bloque que incluyó un análisis de la “Situación de los mercados de la carne vacuna y acciones de la República Argentina”.
El primer tema estuvo a cargo de Fernando Vilella, quien disertó sobre “Marco general: situación de los mercados de proteínas animales”. A continuación, Agustina Scarano, del IPCVA (Instituto de la Promoción de la Carne Vacuna Argentina) habló sobre “Estrategias de promoción según los mercados: China, Rusia, Estados Unidos, Japón, Unión Europea y futuros como Corea del Sur”.
También, Adrián Biffareti, del IPCVA, disertó sobre “Tipos y estratificación de consumidores, preferencias de distintas generaciones”, en tanto que la “Visión del sector exportador” fue analizada en una mesa integrada por Fernando Herrera (APEA), Mario Ravettino (ABC) y Jorge Torelli (Única), coordinados por el periodista Héctor Huergo.
El cierre de la etapa matutina de la jornada estuvo dedicado a analizar la “Agenda del Campo”, tarea que corrió por cuenta de la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias.
Primicias Rurales
Fuente: Puken
Jul 20, 2019 | Opiniones
Por Ulises Forte* .
Buenos Aires, 20 julio (NA)– Finalmente se presentaron las listas y el menú electoral para octubre está definido.
Fueron meses complejos, en los que las necesidades económicas y financieras de los sectores productivos –como el nuestro, uno de los pocos que le sigue dando buenas noticias al país- quedaron olvidadas en medio de la pirotecnia política, las chicanas y los «pases» mediáticos entre partidos y frentes.
Claro, las vacas no votan, obviamente. Pero los productores, los industriales, los trabajadores de la carne y los consumidores, sí.
Y, siendo la nuestra una actividad que necesita más que nada previsibilidad –por los mismos tiempos que demanda la producción- es hora de que aparezcan las propuestas para enfrentar los desafíos que se avecinan.
Desde el IPCVA, que representa a toda la cadena de ganados y carnes, estamos dispuestos a dar la mejor información técnica a todos los candidatos. Sabemos qué se necesita para que la producción de carne siga creciendo como en los últimos tres o cuatro años, ganando mercados y generando divisas para el país y empleo en los pueblos.
Este año crecimos exponencialmente en exportaciones –incluso cumplimos con la Cuota Hilton después de mucho tiempo- y aspiramos a llegar a las 600 mil toneladas exportadas sin descuidar el mercado interno, pero eso no quiere decir que no existan luces amarillas y señales de alerta.
Necesitamos políticas públicas acordes al esfuerzo del sector, con incentivos para la producción de animales pesados y financiamiento a tasas razonables para que los productores pequeños y medianos no deban liquidar stock para pagar las cuentas.
Necesitamos saber cómo se van a reagrupar los estándares sanitarios, cómo se va a avanzar hacia una distribución por cortes, qué va a pasar con los pesos de faena y, en definitiva, como se va a incentivar el crecimiento de un stock que está «amesetado».
La industria, por su parte, está a tope. Si queremos crecer en exportaciones será necesaria una gran inversión, especialmente para la producción de frío y sabemos que ese tipo de inversiones productivas están condicionadas por la especulación financiera.
Por su parte, los frigoríficos consumeros deberán reconvertirse a medida en que se avance en la distribución por cortes y también necesitarán crédito. Sin hablar de otros temas pendientes, como la exportación de cueros.
Es por eso que necesitamos que aparezcan las propuestas concretas. Porque, como siempre decimos, el productor que hoy apuesta por la ganadería sabe que el ternero que se está gestando hoy será novillo cuando estemos discutiendo el recambio de Presidente que todavía no elegimos.
(*)Presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA)
Jul 19, 2019 | Opiniones
«Me parece que la gente que quiere comprar hamburguesas veganas o lo que sea que sean, apreciaría que no se las etiquetara como carne o como producto alimenticio de carne», dijo Andy Gibson, Comisionado de Agricultura y Comercio de Mississippi, al locutor de radio Chip Flory. en Agritalk. (AgriTalk)
Las palabras son simples, realmente, para describir un tema complicado. Solo la carne debe etiquetarse como «carne», dice una nueva ley de Mississippi que entró en vigencia en julio.
La ley «simplemente dice que un producto alimenticio a base de plantas no debe ser etiquetado como carne o como producto alimenticio de carne», dijo Andy Gibson, el Comisionado de Agricultura y Comercio de Mississippi, dijo a la presentadora de radio Chip Flory en Agritalk la semana pasada. «La carne tiene un significado, tiene un valor para nuestros consumidores y, por supuesto, para nuestros productores… Apoyo totalmente la ley y pretendo defenderla y hacerla cumplir, de acuerdo con su intención».
El significado de carne y producto alimenticio de carne ya está definido en la ley de Mississippi para incluir un producto alimenticio para consumo humano derivado de la canal de ganado.
Lo que podría parecer un buen sentido común, Mississippi no es el único estado que trabaja para definir la carne a efectos de etiquetado. Missouri y Oklahoma son solo otros dos estados con problemas de etiquetado de carne en los titulares, a medida que las empresas de alimentos de origen vegetal continúan creciendo en ventas .
La legislatura de Mississippi aprobó la ley por unanimidad, pero el 1 de julio, el día en que la medida entró en vigencia, el estado fue notificado de una demanda presentada por la Asociación de Alimentos Basados ??en Plantas y Upton’s Naturals.
Mientras las ruedas de la corte federal giran lentamente, Gibson dice que es confuso entender cuál es el objetivo de la otra parte. De la queja, Gibson dijo que quieren usar términos como «carne de res sin carne», «tocino vegano» y «albóndigas sin carne».
«Me parece que la gente que quiere comprar hamburguesas veganas o lo que sea que sean, apreciaría que no se las etiquetara como carne o como producto alimenticio de carne», le dijo a Flory
Primicias Rurales
Fuente: Drovers
Jul 14, 2019 | Opiniones
Por Jorge Brunori*.
Buenos Aires, 14 julio (Especial para NA) –La foto actual del sector porcino tiene dos escenarios: uno de amenazas y otro de oportunidades.
El primero está dado, fundamentalmente, por la situación macroeconómica que atraviesa Argentina, que luego de un par de décadas de crecimiento sostenido jaqueó a la producción durante 2018, sobre todo en el estrato pequeño y mediano, donde muchas empresas desaparecieron.
En ese sentido, la devaluación que sufrió el país y la quita de retenciones, sumadas a la sequía que nos afectó el año pasado, tuvieron un efecto directo sobre el precio de los granos el maíz y la soja, que en la producción porcina representan el 70 % de los costos– y determinaron que su valor subiera muy por encima de lo que potencialmente era el precio de venta del capón.
Por otra parte, se suman aspectos como el cambio en la alícuota del IVA –que también impactó en los costos de la empresa porcina–, los aumentos tarifarios de insumos fundamentales en los criaderos –como la energía eléctrica, el combustible y el agua–, pero por sobre todo, las importaciones, que en 2018 aumentaron más del 15 % y llegaron a cerca de 40 mil toneladas.
Más allá de las amenazas, al momento de analizar los aspectos positivos, afortunadamente se equilibra, en parte, la balanza y permite ver un horizonte con algunas oportunidades: no obstante las limitaciones citadas, el sector siguió creciendo.
La producción aumentó más de un 5 % y la faena aproximadamente un 10 %. Éstas fueron buenas noticias para la porcicultura nacional y, fundamentalmente, los dos buenos indicadores fueron el crecimiento que sigue teniendo el consumo interno, que está entre los 16 y 18 kg /habitante/año, con un aumento de más del 8 % a pesar de la situación.
Y el punto de inflexión de las exportaciones, que el año pasado alcanzaron las 24 mil toneladas de carne, lo cual significan 8 mil cerdos por mes que se destinan al mercado externo, cuando no pasábamos de 5 o 6 mil toneladas.
Actualmente exportamos producto de alto valor, como medias reses, a mercados de alto poder adquisitivo: el 70 % se envió a Rusia, Angola, Vietnam y ahora estamos de cara a la oportunidad de entrar en el mercado chino.
A pesar de esto, la gran oportunidad se encuentra puertas adentro: el mercado interno está lejos del techo de demanda, ya que se estima que para 2025 en Argentina se consumirían alrededor de 25 kg/habitante/año frente a los 18 actuales, lo cual significaría una necesaria expansión de 150 mil madres para sumar a las 400 mil que existen hoy en el país.
Esto abre un signo de interrogación a futuro. Creo que, considerando los indicadores buenos, es un futuro de crecimiento a pesar de la situación crítica y la inestabilidad económica y que el sector porcino argentino se va a seguir consolidando.
Precisamente, en su calidad de única alternativa de encuentro de la cadena porcina, la muestra Fericerdo suele ser la que toma el pulso a la producción, en las malas y las buenas.
En su edición 2019, los días 22 y 23 de agosto en el INTA Marcos Juárez (Córdoba), será la oportunidad ideal para eso y la primera vez que reunirá, en uno de los auditorios, a delegados de las mesas de carne bovina, porcina y aviar para analizar la actualidad y perspectivas de sus mercados, en el marco de una oferta de capacitación de 26 charlas sumadas a la exposición estática.
(*) Médico veterinario, referente nacional del Grupo Porcinos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Primicias Rurales
NA