La agonía del poder adquisitivo de los granos en Argentina

La agonía del poder adquisitivo de los granos en Argentina

Por Monica Ortolani | Tónica Online – Docente de AgroEducación

Buenos Aires, lunes 16 diciembre (PR/24) — En esta columna profundizaremos por qué el poder adquisitivo de los granos se encuentra en agonía. Asfixia que debería despertar acciones urgentes y contundentes, tanto desde la macro -a través las políticas públicas fiscales que “aflojen la cuerda”-,  como desde la micro,  recuperando el pulso para  hacer sostenibles y transformar los negocios.

¿Cuál ha sido la inflación de los granos en Argentina?

De acuerdo al último informe del Instituto de Estadísticas y Censos (INDEC) la inflación de noviembre se ubicó en un 2,4%, en tanto la interanual alcanzó un 166%.

Sin embargo, la tendencia del precio de los granos en Argentina, no reflejan esta misma realidad.

En el cuadro siguiente, se calcula la variación interanual de las cotizaciones disponibles en pesos en MatbaRofex, de los tres principales cultivos. Así resulta que en términos nominales el trigo registró un aumento del 38%, el maíz un 46% y la soja un 29%.

Si dichas cotizaciones vigentes al 10/12/2023 hubieran seguido la inflación del 166%, el trigo debería cotizar a $390.000, el maíz a $332.000 y la soja a $612.000. Por lo tanto, han perdido poder adquisitivo en un 48%, 45% y 51% respectivamente.

Tabla

Descripción generada automáticamente

En síntesis, un productor agropecuario, con los ingresos de la venta de sus granos, hoy puede comprar la mitad de los bienes y servicios que podía adquirir hace un año.

¿Qué ha sucedido con el poder de compra de los principales insumos?

La siguiente tabla muestra la comparación interanual, de los precios en dólares de los tres principales insumos claves para los cultivos.

La urea y el fosfato monoamónico (MAP), principales fertilizantes que permiten mejorar los rendimientos, han disminuído sus precios en un 47% y 20% respectivamente. Mientras el glifosato, los protege de las malezas, lo hizo en un 42%.  Sin embargo, cuando observamos las cotizaciones de los granos, se desplomaron un 50% el trigo, 48% el maíz y 54% la soja.

Tabla

Descripción generada automáticamente

En consecuencia, al calcular las relaciones insumo-producto, solo el maíz en relación con la urea mantiene prácticamente el mismo poder de compra, mientras que se necesita un 6% más de trigo y un 14% más de soja.

En cuanto al MAP, se requerirá un 61% más de trigo, un 52% más de maíz y un 73% más de soja en comparación con la campaña anterior.

Respecto al glifosato, se necesitará un 16% más de trigo, un 10% de maíz y un 25% más de soja.

Aún financiando a tasa 0% en dólares implicará en soja, a la cotización actual mayo/25,  entregar 1 quintal más para adquirir urea y glifosato, y  casi 2 quintales más para abonar MAP.

Tabla

Descripción generada automáticamente
Tabla

Descripción generada automáticamente
Tabla

Descripción generada automáticamente

Un productor, necesita vender entre un 6% y 73% más de grano para comprar sus insumos.  con los ingresos de la venta de sus granos. Sólo el maíz respecto a urea, le da casi empate. En tanto necesitará aún más soja y maíz si decidiera financiarse. 

¿Cómo se posicionan los granos para renovar el tractor y la camioneta?

Para trigo y soja, de acuerdo a información de la revista Márgenes Agropecuarios, muestra la relaciones insumo/grano más alta de la serie , que mide desde diciembre de 2002.

Interfaz de usuario gráfica

Descripción generada automáticamente con confianza baja

Tomando ambos extremos, se observa  que nuestros productores necesitan entre un 20 y 30% más de grano que en la peor crisis económica argentina, para renovar dos inversiones básicas.  

¿Cuántas toneladas se necesitan vender para cancelar U$s 100.000?

Quienes me siguen, saben que represento en forma visual los desafíos del campo a través de mis Agrodibus®. En mayo comencé a hacer la cuenta resultando que para cancelar U$s 100.000 un productor debe vender 268 tonelada más de maíz y 166 toneladase más de soja (aproximadamente 9  y  5,5 camiones respectivamente).

¿Qué muestran hoy los números? 

Tabla

Descripción generada automáticamente

En síntesis, un productor hoy necesita alrededor del doble de granos para cancelar sus deudas en dólares oficiales, respecto hace un año.

¿Cuál es la inflación esperada a futuro de los granos en Argentina?

De acuerdo al informe de noviembre del relevamiento de expectativas de mercado (REM) emitido por el BCRA,   que resume las estimaciones de los principales analistas locales y extranjeros,  se espera una inflación anual del 29,4%.

Pasemos a aplicar a las cotizaciones futuras de los granos según MatbaRofex,  un tipo de cambio futuro,  acorde a un “crawling peg “del 1% mensual, de acuerdo a declaraciones del ministro de economía Luis Caputo, esta sería la película:

Tabla

Descripción generada automáticamente

Como puede observarse, si las cotizaciones futuras en dólares se mantienen en sus niveles actuales y se aplica el tipo de cambio estimado, solo el trigo se ubicaría en niveles cercanos a la inflación esperada, con un aumento de entre el 28% y el 24%, manteniendo así su poder de compra.

El maíz capitalizaría a tasas anuales en pesos de entre el 3% y el 8%, mientras que la soja al momento de la cosecha tendría un valor inferior a la posición actual. Solo la posición de noviembre mostraría una capitalización de dos dígitos, alcanzando un 10%.

Por consiguiente, la película muestra a futuro, la agonía que padece del poder adquisitivo de los principales cultivos, generadores de  divisas genuinas para nuestro país. 

Así, los productores pierden poder de compra, con una inflación esperada que correrá más fuerte, que el mayor valor esperado de sus granos.

¿El final puede ser peor?

En trigo una nota del analista Carlos Gianni muestra como la oferta entre pase de anterior campaña y la actual acumularía 23M de toneladas, la segunda más abultada de la historia en Argentina. Además nuestro trigo cotiza entre los más baratos del mundo, pagándose menos que el trigo ruso.  La mayor oferta por la producción desde Argentina y Australia quita condimentos alcistas, al menos hasta que pase presión de cosecha.

En maíz, da perspectivas más optimistas por una menor relación stock consumo internacional, y un mayor consumo interno, donde se ubicaría casi a los mismos niveles que el saldo exportable.

En cuanto a soja, ya se derramaron litros de tinta sobre sus perspectivas pesimistas. Muestra una de las relaciones stock consumo mundial más altas de la historia (32,7%), una cosecha en Brasil que se encamina a un máximo de 169 M tn, y que desde estas pampas,  el espíritu inquebrantable de nuestros productores aportarían unas 53 M tn.

Desde la demanda China ya ha anticipado compras, protegiéndose de un recrudecimiento de la política de aranceles que implementaría Donal Trump en su nuevo período presidensial. Gestión que abre interrogantes no sólo desde la geopolítica, sino también cuál será su política cambiaria, cortes en biocombustibles, que terminará  afectando a nuestra cotizaciones. Hoy tenemos que ver a maíz y soja no sólo como fuentes de alimentos, también de energía.

En nota publicada en Bichos de Campo, uno de los principales empresarios agrícolas de Brasil, Aurélio Pavinato, presidente de SLC Agrícola S.A, afirmó que el crecimiento de la oferta va a presentar un escenario desafiante para los productores porque los márgenes del negocio se van a ajustar. “Los países menos competitivos son los que más van a sufrir ante un escenario de exceso de oferta”, señaló

Esta afirmación, nos pone muchas fichas. Argentina es la moneda que más se revaluó en el mundo (+41% hasta octubre) , cuando nuestros competidores como Brasil, Uruguay, Paraguay  han devaluado su moneda , perdiendo así competitividad, ya que somos caros para el mundo.

Por otro lado, tener en cuenta que la capacidad teórica de pago a cosecha hoy se ubica en U$s 244, alrededor de U$s 30 menos que las cotizaciones actuales.

¿Podemos escribir otro final?

Por todo lo expuesto, los números muestran el brutal deterioro del poder de compra presente y futuro de los granos en Argentina. Preocupante fenómeno que aplica tanto para los bienes y servicios generales de la economía, como para sus insumos e inversiones básicas.

Las estadísticas reclaman con urgencia ser escuchadas tanto por el propio sector como por el gobierno, quien está logrando revertir las causas de una inflación histórica, que nos acostumbramos nos deteriore y disfrace imperfecciones en la gestión.

Sin embargo, la realidad de “la inflación” del sector es otra. Los números reflejan la dramática pérdida del poder adquisitivo de los granos.

Se escucha desde lo profundo, un grito tan firme como desesperado de supervivencia,  instando a la necesidad imperiosa y urgente de flexibilizar el nivel actual de derechos de exportación, que fueron implementados con niveles de precios que son parte de la historia.

Sabemos que no será suficiente, y que no es la única flexibilización fiscal a implementar.

Aunque es la medida paliativa primaria y fundamental, para que el principal sector generador de divisas genuinas, recupere el aire, para ganar impulso y seguir haciendo prósperas estas pampas a la arribaron con esperanzas nuestros bisabuelos. 

Podemos escribir  juntos, un nuevo comienzo.

Fuente: Monica Ortolani | Tónica Online – Docente de AgroEducación

Primicias Rurales

Simplificación Impositiva: El camino hacia un sistema tributario eficiente y justo

Simplificación Impositiva: El camino hacia un sistema tributario eficiente y justo

Por Alberto Mastandrea, Socio de Impuestos & Legales, BDO en Argentina. Docente de posgrado en la Facultad de Ciencias Económicas (UBA)

Buenos Aires, jueves 12 diciembre (PR/24) — El sistema tributario en su concepción ideal debe ir más allá de ser un simple mecanismo de recaudación para el Estado. Su diseño debería perseguir objetivos integrales, como financiar el gasto público, fomentar el desarrollo económico y garantizar la equidad fiscal. Sin embargo, en nuestro país, este conjunto de tributos carece de coordinación, generando ineficiencias y distorsiones en la economía.

Un cambio estructural que se oriente a la simplificación del esquema actual implicaría varias reformas clave.

En primer lugar, la eliminación de los derechos de exportación, incluidos aquellos aplicados al sector agropecuario, es un punto de partida. Estas retenciones no solo afectan la competitividad del sector, sino que además desincentivan la producción y exportación en un mercado globalizado.

Adicionalmente, la eliminación de impuestos distorsivos como el Impuesto País y el Impuesto al Cheque debe ser prioritaria. Para este último, una solución razonable sería su aplicación como pago a cuenta del 100% de otros tributos, reduciendo su impacto regresivo.

Por otro lado, la reducción de la alícuota del IVA es esencial para aliviar la presión fiscal sobre el consumo, un aspecto que incide directamente en los sectores más vulnerables.

A esto se suma la necesidad de evitar el salto abrupto que enfrentan los monotributistas cuando migran hacia el régimen general, mediante la creación de una categoría puente que facilite la transición.

La estructura del Impuesto a las Ganancias también requiere revisiones profundas. Reducir la alícuota general del 35% al 25% para empresas impulsa la reinversión de utilidades, mientras que un aumento en el gravamen sobre los dividendos al 13% garantiza un equilibrio en la carga fiscal. Además, es crucial corregir los efectos distorsivos de la inflación mediante mecanismos de actualización integrales que aseguren una base imponible justa y receptora de la verdadera capacidad contributiva.

Otro desafío pendiente es la administración de los saldos a favor de los contribuyentes. El Estado no debería actuar impulsar colocar deuda pública a tasa cero con los contribuyentes. Las devoluciones deben ser rápidas y automáticas, con reducciones o exclusiones de regímenes de recaudación que contribuyan a la simplificación tributaria.

La ampliación de la base de contribuyentes es un eje central. La alta informalidad económica demanda estrategias que reduzcan los tributos y fomenten la formalización. De igual manera, es fundamental revisar las exenciones impositivas que, en muchos casos, responden a políticas obsoletas.

La modernización de la relación fisco-contribuyente es otro aspecto clave. Incorporar mecanismos tecnológicos y dispositivos que promuevan acuerdos compositivos y simplifiquen los trámites puede mejorar significativamente la eficiencia fiscal. Asimismo, una autonomía tributaria provincial y una competencia fiscal entre jurisdicciones pueden ser herramientas valiosas para un sistema más equitativo y eficiente.

Finalmente, reducir en un 90% la cantidad de impuestos nacionales es una meta ambiciosa pero alcanzable si se considera que el 10% de los tributos existentes generan el 90% de la recaudación. Esto no solo simplificará el sistema, sino que permitiría enfocar los recursos administrativos en tributos de alto impacto, mejorando así la gestión fiscal general.

Este conjunto de reformas tiene el potencial de transformar el sistema tributario en un verdadero motor de desarrollo económico y social, equilibrando las necesidades del Estado con las capacidades y derechos de los contribuyentes.

Acerca de BDO en Argentina
Becher y Asociados S.R.L., es una sociedad argentina de responsabilidad limitada, miembro de BDO (abreviatura de Binder Dijker Otte & Co) International Limited. BDO Argentina con más de 40 años de trayectoria, es una de las principales firmas del país en servicios de Auditoría, Consultoría, Impuestos, Outsourcing & Payroll. Su objetivo es contribuir al éxito de las organizaciones acompañándolas en su crecimiento y brindándoles soluciones concretas, ayudando a personas a alcanzar sus sueños, combinando calidad y estándares internacionales con la calidez, solidez y valores, característicos de su identidad. Cuenta con un equipo de más de 800 colaboradores distribuidos en 5 oficinas en Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza y Córdoba y de manera remota a lo largo y ancho de todo el país. A nivel global, la red de profesionales está desplegada en 166 países, donde trabajan 115.661 personas ubicadas en 1.776 oficinas.

Argentina muestra buenas condiciones de producción

Argentina muestra buenas condiciones de producción

Rosario, Santa Fe, lunes 9 de diciembre (PR/24) – – El nuevo informe semanal de Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, destaca el factor clave que genera la excelente perspectiva productiva para Sudamérica.

Por otro lado, si bien el MERCOSUR y la Unión Europea firmaron un acuerdo que se venía negociando desde hace 20 años y podría permitir la exportación sin impuestos de granos y subproductos, las medidas deben ratificarse por los estados miembros de ambos lados, y se prevé fuerte resistencia en Europa.

“Brasil terminó de sembrar soja y maíz temprano y las lluvias acompañan. Argentina va al 50% en ambos granos, con condiciones hídricas excelente y los cultivos mejorando. Paraguay también viene excelente. Lo que pone pisos es la señal de que el consumo encuentra atractivo los precios: exportaciones muy activas de EEUU, molienda récord con bajo stock de aceite y caída en cosecha de colza en Canadá. Esta semana tendremos reporte mensual del USDA donde las existencias podrían volver a caer justamente por la demanda, especialmente en maíz”, detalla el especialista.

En Argentina, Romano explica que el maíz tiene “condimentos interesantes”. “Se habla de productores en el centro norte del país que están sumando intención de siembra ya que la población de chicharritas es menor, la humedad excelente y el margen del maíz mucho mejor que el de soja. En Brasil crece el convencimiento de que la siembra tardía de soja podría liberar lotes en momentos donde implantar maíz safrinha resulte muy riesgoso”, explica.

La siembra en nuestro país llegó al 48%, lo que significa un avance de casi 7 puntos en la semana, adelantadas contra el año pasado (+4) y el promedio histórico (+3). “Este avance marca el retome por la apertura de la ventana de maíz tardío en el centro norte del país”, considera Romano.

La condición del maíz argentino está en 43% bueno a excelente, y mejora incluso semana a semana, con la floración ya iniciada para los cultivos de primera. “Sin embargo, la campaña 21/22 comenzó incluso mejor que esta, y durante enero tuvo una caída fuerte, por lo que debemos ser prudentes”, recuerda el profesor de la Universidad Austral.

“Los buenos aportes de humedad, baja en fertilizantes, baja presencia de chicharrita en la red de trampas, y precios más competitivos que los de la soja están tentando a los productores a incrementar la intención de siembra de maíz en fecha tardía, aunque todavía se espera un fuerte recorte respecto al año anterior”, remarca.

Con respecto al trigo, la Bolsa de Comercio de Rosario subió de 18 a 18,8 M.Tn. la estimación de producción de trigo. Y la trilla llegó al 48%, casi terminada en el centro norte, a la mitad en el norte de Buenos Aires, e iniciando para el centro sur.

“Luego de las lluvias fuertes, tuvimos picos de más de 2.000 camiones en los puertos argentinos. A pesar del pico logístico, los precios locales se mostraron un poco más activos. Pero, al mismo tiempo, la cola de buques esperando carga subió a 550.000 tt. Si bien es casi el doble que la semana pasada, supimos tener cerca de 1 M. Tn. en otros ciclos a esta altura del año”, analiza Romano.

A la vez, el investigador detalla que la caída de precios del trigo local permitió a los Traders cerrar negocios de exportación al convalidar también valores FOB más bajos. “En ese sentido tendríamos el primer embarque de trigo argentino a China en 22 años. Pero esto es porque ‘estamos baratos’”, destaca.

Con respecto a los movimientos del mercado, “el anuncio de que Rusia tendrá un saldo exportable de 11 M.Tn. de febrero a junio, sumado al de esta semana de que el derecho de exportación para trigo subió al 32%, hace pensar que la menor competencia permitirá seguir embarcando el saldo extra MERCOSUR a esos destinos más lejanos”, indica Romano.

“Brasil tuvo una cosecha de trigo al menos 2 M. Tn. menor a lo esperado, y por otro lado en Rio Grande do Sul hay mucho trigo forrajero, que se exporta ya que no puede ser molido para harina. Esto aumenta su necesidad de compra, y por tanto la demanda potencial para Argentina. Sin embargo, hasta tanto el saldo extra MERCOSUR no se agote, seguirán comprando trigo a precios lo más bajos posibles. Dependiendo de que tan rápidos sean los embarques, podríamos ver repuntes de precios recién de mayo en adelante”, agrega.

“La calidad del trigo argentino vendría bien de acuerdo a los comentarios de diferentes zonas, y el hecho de que las condiciones comerciales están dejando de bonificar la proteína. Esto hace pensar en molinos que tendrán que hacer menos esfuerzo de precio para comprar”, concluye Romano.

Primicias Rurales

Fuente: Universidad Austral

Argentina muestra buenas condiciones de producción

El buen clima sudamericano, la baja en aceites y la revaluación del dólar presionan sobre los granos

Rosario, Santa Fe; 25 de noviembre (PR/24) – – Durante el informe de la última semana de Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, el académico destacó un mercado de soja muy pesado, con el maíz mixto y el trigo logrando despegarse. Esta semana, la fuerte revaluación del dólar y el clima sudamericano que viene bien ejercen presión sobre los precios.

Para dar un poco de claridad, Romano explica que el dólar “se ha fortalecido desde un nivel de 100 en el dólar index a más de 107, siendo un nivel que no vemos desde 2022. Si bien la reserva federal viene bajando tasas, el triunfo de Donald Trump y la inestabilidad en el mundo están generando este fenómeno”.

“A la vez, la escalada del conflicto entre Rusia y Ucrania le dio al trigo una razón para despegarse, y, por otro lado, el petróleo tuvo una escalada atado el conflicto que contrarrestó el efecto negativo de un dólar más firme”, profundiza Romano.

En nuestro país la cosecha de trigo avanzó 12 puntos a casi 30%. El ritmo ahora es mayor al del año pasado a la misma fecha en 3 puntos. La demora en las lluvias de primavera en el centro de Argentina no habría tenido el impacto temido en los rindes de trigo, que están siendo reportados por encima de lo esperado. “El temor de una cosecha inferior a 18 mill.tt. se despeja y volvemos a pensar en el rango 19 a 20 mill.tt”, comenta Romano.

La cosecha de trigo avanza con un flujo de mercadería a puerto. “Las ventas de productores que venía atrasada, se activó. El problema es que se vieron pasar precios muy buenos sin tomar posición (superiores a 230 USD/tt) y ahora se convalidan cotizaciones por debajo de los 200. Los valores más bajos que ahora convalidan los productores, con expectativa de que Rusia modere sus exportaciones, permiten a los compradores cerrar negocios de exportación. Las Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE) se dinamizaron, y los embarques van subiendo”, enumera el especialista.

“La siembra de soja en Argentina supera el 38%, con 16 puntos de avance en la última semana, que empalma con el ritmo histórico. Buena humedad y pronósticos de lluvia marcan una buena expectativa productiva”, indica.

Romano detalla también que un interés puntual de compradores empujó el precio del maíz a la suba, y una duda sobre el área en nuestro país generó precios interesantes para la cosecha nueva que, según recomienda, “deberían ser aprovechados (185 abril / 180 julio)”.

La siembra de maíz en Argentina prácticamente no avanzó en la última semana, “al estar ya cerrada en gran parte del país la ventana de siembra temprana, y todavía no abrirse la de tardía”, explica y agrega: “Una gran pregunta es qué pasará con el área de maíz tardío. ¿Lo que no se sembró de temprano pasará a tardío? Hace un mes, la respuesta a esto era un rotundo no, pero menor presencia de insectos está relativizando la respuesta”.

Primicias Rurales

Fuente: Universidad Austral

El pulso del empleo entre la estabilidad económica y los retos sectoriales

El pulso del empleo entre la estabilidad económica y los retos sectoriales

Buenos Aires, viernes 22 noviembre (PR/24) — Con la inflación dominada, Laura Caullo analiza el estado del empleo en la Argentina en Novedades Económicas. Las claves:

  • Estabilidad macroeconómica, con inflación en descenso, mejora el poder adquisitivo y aporta previsibilidad a empresas y trabajadores.
  • Sin embargo, el empleo formal desciende: construcción (-20,7%), industria y servicios inmobiliarios concentran el 86% de las pérdidas netas.
  • Los sectores transables (agro, minería e industria) muestran resiliencia, impulsados por la demanda global y tipo de cambio competitivo.
  • Sectores no transables (comercio, construcción, educación) dependen del consumo interno; la inflación y el poder adquisitivo son claves.
  • El desafío: avanzar en reformas laborales específicas, integrando las necesidades de sectores exportadores y del mercado interno.

El gobierno ha logrado un avance significativo en materia económica al reducir la inflación, lo cual ha traído alivio al poder adquisitivo de las familias y ha brindado una mayor previsibilidad tanto para empresas como para trabajadores, en un contexto de estabilización macroeconómica. Sin embargo, el mercado laboral formal continúa enfrentando desafíos profundos. A pesar de los logros en la contención inflacionaria, el empleo asalariado registrado ha mostrado una tendencia descendente en el primer semestre, reflejando la complejidad en materia laboral. En este escenario, resulta fundamental analizar la situación laboral en los sectores transables y no transables, ya que sus dinámicas pueden aportar luz sobre las oportunidades y los desafíos específicos de cada uno.

Los sectores transables son aquellos que producen bienes y servicios destinados al mercado externo y, por lo tanto, compiten en el ámbito internacional. Su capacidad de generar divisas los convierte en un pilar y una fuente de ingresos necesaria en un contexto de estabilización. Ejemplos de estos sectores son el agro, la minería e industria manufacturera, los cuales representan el 27% del empleo privado registrado.

Sin embargo, los sectores transables también enfrentan el desafío de adaptarse a la demanda global y mejorar su competitividad. La cual no solo depende de factores internos, como la estabilidad económica y los costos de producción, sino también de las condiciones en el mercado internacional. En este sentido, el tipo de cambio juega un rol clave: un tipo de cambio competitivo puede favorecer las exportaciones, pero su estabilidad es igualmente crucial para evitar impactos negativos en los costos de insumos y salarios.

Por otro lado, los sectores no transables son aquellos que producen bienes y servicios consumidos exclusivamente en el mercado interno, como el comercio, la construcción, la educación y los servicios de salud. Su importancia radica en su capacidad para generar empleo y brindar servicios esenciales. El tipo de cambio influye indirectamente en estos sectores, ya que, aunque no exportan, dependen de los niveles de consumo interno, los cuales pueden verse afectados por la inflación y el poder adquisitivo de los salarios. Un tipo de cambio estable y una inflación controlada benefician a los sectores no transables al permitir que los ingresos de los hogares se destinen al consumo de bienes y servicios locales, generando así un círculo virtuoso en la economía doméstica.

El análisis interanual evidencia un panorama de contrastes: entre los sectores transables, la minería registra un incremento del 2,5% en los puestos de trabajo, impulsada por la demanda global de recursos y las inversiones estratégicas en el sector. El sector agro, la ganadería y la pesca también muestran un crecimiento (1%).

Algunos sectores orientados al consumo interno y a servicios básicos, como electricidad, gas y agua, así como el comercio, mantienen una estabilidad moderada con crecimientos menores (0,6% y 0,3%, respectivamente). Estos sectores siguen siendo fundamentales, aunque no están experimentando el mismo dinamismo que los sectores más vinculados a las exportaciones.

Sin embargo, algunos sectores enfrentan dificultades profundas: el empleo formal en la construcción, por ejemplo, se desplomó un 20,7%, explicando un 55% de la disminución total de empleo formal en el sector privado durante el último año. En conjunto con la industria y los servicios inmobiliarios, estos sectores representan el 86% de la pérdida neta de empleo asalariado. Este comportamiento revela la vulnerabilidad de los sectores intensivos en mano de obra ante las fluctuaciones económicas, especialmente en un entorno de menor inversión en infraestructura y consumo restringido.

En conjunto, estos datos subrayan un mercado laboral segmentado y sensible a los vaivenes macroeconómicos. Los sectores orientados al mercado internacional se presentan como los más robustos y con mayor potencial de crecimiento en un contexto de estabilidad inflacionaria, mientras que los sectores no transables, íntimamente ligados al consumo interno, reflejan los desafíos de una economía que aún busca consolidar una recuperación sostenible.

La dinámica del empleo resalta la importancia de una agenda de políticas públicas que no solo mantenga la estabilidad macroeconómica, sino que promueva oportunidades de crecimiento para todos los sectores. En este sentido, si bien la reforma laboral ha sido un avance positivo, su alcance ha sido parcial y no logra abordar por completo los desafíos estructurales de cada sector. Para consolidar una recuperación sostenida del empleo, resulta fundamental avanzar en reformas adicionales que contemplen las particularidades del mercado interno y las exigencias de los sectores exportadores, generando así las condiciones necesarias para un crecimiento duradero.

Por Laura Caullo

Investigadora responsable Área de Empleo y Política Social del IERAL. Fundación Mediterránea

Primicias Rurales

Argentina muestra buenas condiciones de producción

Los cultivos locales de maíz suben y alcanzan su mejor condición con respecto a las últimas dos campañas

Rosario, Santa Fe; martes 19 de noviembre (PR/24) – – El informe semanal de Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Negocios y Alimentos de la Universidad Austral, destaca que los granos bajaron en el mercado internacional, pero logran sostener un piso en sus cotizaciones a pesar de una oferta más abultada. “La firmeza del aceite (con stocks/consumo bajos) y aumento de consumo de biocombustibles están detrás de ello”, explica.

En maíz existen dudas productivas no solo por la demora en la siembra de Argentina, sino por la posibilidad de que la safrinha de Brasil también se demore. “En el plano local se sembró más maíz temprano que otros años, pero menos de la intención inicial. El 5% del área de maíz temprano quedó sin implantarse en zona núcleo. La duda es si pasará a maíz tardío”, indica Romano.

La condición de cultivos del maíz argentino sigue mejorando. Está en 32% buen a excelente, la mejor condición de las últimas dos campañas, aunque todo dependerá de la continuidad de las lluvias para la floración (diciembre maíz temprano y marzo tardío).

Por otro lado, la siembra de soja avanza firme y con buenos pronósticos de lluvia. Los precios siguen caros frente a los valores internacionales.

“Localmente, la siembra de soja llegó al 20% con 12 puntos de avance en la semana gracias a la disponibilidad de humedad, aunque debería estar más cerca del 30%”, detalla Romano y agrega: “La capacidad teórica de pago bruta de la industria para soja mayo 2025 en Argentina está en torno a cero. Sin embargo, en el mes pico de oferta, debería estar con un margen de al menos 20 USD/tt”.

Para el especialista de la Universidad Austral, el trigo es un mercado aparte: “Tras un inicio seco, está lloviendo en EEUU, lo que presiona precios a la baja. Rusia que anunció suba de precios sugeridos a nivel de gobierno, en la práctica muestra oferta de exportación con precios más bajos”, sostiene.

En Argentina, las ventas a precio se dinamizaron en las últimas semanas, pero continúan atrasadas: Van al 13% contra un promedio de 30% para esta fecha. “Si sumamos negocios a fijar llegamos al 21%”, subraya Romano.

Por otro lado, la cola de buques a cargar comienza a subir con 190.000 tt, “pero preocupan las pocas Declaraciones Juradas de Exportación: 720.000 tt sin nuevos negocios esta semana. El atraso en ventas y un atraso mayor en ventas al exterior, podría generar un problema de espacios. Si Argentina se ve forzada a vender para conseguirlos, con la presencia rusa en el mercado, los precios deberían bajar”, concluye el investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

Primicias Rurales

Fuente: Universidad Austral