Buenos Aires, 22 de enero (PR/24) .- Desde Confederaciones Rurales Argentinas acompañamos en su postura al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, quien aseveró que no apoyará la suba de retenciones. Este posicionamiento se suma al que hace días tomó su par de Córdoba, Martín Llaryora. Ambas, son producto de una comprensión cabal de la situación de los productores y de los perjuicios que este tipo de medidas le provocan a nuestro país.
Como hemos expresado hasta el cansancio, los derechos de exportación generan un fuerte impacto económico que tiene efectos nocivos no solamente en la agricultura sino también sobre la economía en su conjunto.
Entendemos que la situación de la Argentina es compleja, pero desestabilizar una vez más a uno de los sectores más dinámicos y pujantes no es una solución, máxime cuando ya viene desde hace muchísimo tiempo aportando de manera desmesurada a las finanzas públicas.
Asimismo, abogamos para que se retire la adhesión al Convenio UPOV 91, de modo de abordar entre todos los actores una actualización de la Ley de Semillas, ya que el proyecto vigente implicaría la pérdida del derecho de uso propio por parte de los agricultores y la mayor extensión de los derechos de los obtentores, entre otros aspectos negativos.
Por todo ello, instamos al resto de los gobernadores a imitar a sus pares en materia de defensa de la producción y de sus protagonistas, a la vez que bregamos por un diálogo abierto entre el sector y el gobierno a los efectos de tomar las mejores decisiones para el país donde primen verdaderos incentivos a la inversión y la productividad.
En su informe Ganadero el consultor se refiere a la oferta ganadera y las posibilidades de demanda del consumo y la exportación. También analiza la faena vacuna.
Precios muy altos en términos reales, igualando incluso los máximos históricos del otoño del 2022, pero amenazados por la alta inflación prevista para los próximos meses. El fuerte aumento del IPC, que se prevé para enero y febrero, pone en peligro el tipo de cambio real, el poder adquisitivo de grandes sectores de la población y los costos de producción ganaderos, los cuales en las últimas semanas han crecido bien por encima de la inflación.
Se parte de precios reales muy altos, con una oferta que probablemente decline en los próximos dos meses, a causa del paulatino vaciamiento de los feedlots y de la retención estacional. La liquidación causada por la seca se terminó.
La exportación, el sector más dinámico hoy en la formación de los precios, se beneficia con la quita de muchas limitaciones cualitativas y cuantitativas a las ventas al exterior, pero ve con mucha preocupación el aumento en las retenciones, y la evolución del tipo de cambio, el cual ha quedado -por ahora- casi fijo en un contexto casi hiperinflacionario.
El consumo, en medio de la crisis, viene mostrando en diciembre una firmeza notable, con una disminución porcentual de la ingesta bien inferior al aumento registrado en términos porcentuales en los precios reales al mostrador. Un caso de marcada inelasticidad de la demanda. Vienen tiempos complicados, pero la oferta ganadera será limitada y será también difícil que el tipo de cambio vuelva a atrasarse como en los últimos años.
Faena
En diciembre último la faena se ubicó en los 56.200 cabezas diarias, casi al mismo nivel de noviembre, pero por debajo de los envíos de octubre (59.100 cabezas) y del pico de 65.500 animales diarios de julio del 2023.
Sigue llamativamente baja la faena de novillos, que en diciembre promedió las 12.800 cabezas diarias, el mismo nivel de noviembre, pero un 24% por debajo del máximo anual registrado en junio, cuando los envíos de esta categoría promediaron las 16.750 cabezas/día.
Se mató mucho novillo y novillito por adelantado a causa de la seca, y se estaría verificando una retención estacional, favorecida por el estado de los campos, la escasez y alto precio de la reposición y la elevada incertidumbre, que invita a diferir las ventas.
«Parte de la escasez es por la retención de primavera, haciendo kilos baratos, pero gran parte es a causa de que los novillos no están». En cuanto a los envíos de vacas, bajan levemente en diciembre -por razones estacionales- con respecto a noviembre, pero con 10 mil animales diarios los envíos se ubican lejos del pico anual de abril pasado, que fue de 16.500 vacas por día.
La faena de vacas ha bajado, pero está todavía un 13% más alta que un año atrás. Para el 2024 puede esperarse una oferta muy ajustada de vacas -que todavía puede bajar más- y de novillos, que pueden presentar en marz oabril una leve recuperación con respecto a los muy bajos niveles actuales.
En diciembre todavía se registra una oferta muy alta de vaquillonas: con 16 mil cabezas diarias ha caído -pero poco- con respecto al pico anual de octubre pasado, cuando los envíos resultaron de 17.500 cabezas diarias. Por último, los envíos de novillitos en el mes de noviembre fueron de 13.500 animales por día, mostrando una tendencia a la baja, pero en un nivel todavía muy alto, apenas mil cabezas por debajo del máximo anual verificado en octubre pasado.
La faena de vaquillonas y novillitos, categorías por excelencia del consumo interno, seguirá cayendo en los próximos meses, al compás del vaciado de los feedlots. Se prevé una escasez relativa de estas categorías para febrero-marzo.
El consultor ganadero Víctor Tonelli resaltó la noticia de que Argentina haya iniciado gestiones para exportar carne con hueso a Israel, tal como informó el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).
Buenos Aires, jueves 18 de enero (PR/24) .- En diálogo con Valor Agro Argentina manifestó “yo diría la más importante o impactante por lo novedosa, es que el Senasa acaba de iniciar ya los protocolos para que Argentina pueda exportar carne con hueso a Israel. Ya Israel aceptó a Uruguay y a Paraguay para que lo hagan, así que se espera que en no demasiado tiempo también Argentina estará, ya que tiene el mismo estatus sanitario que los países mencionados. ¿Qué significa esto?”. Y destacó: “Israel es, en términos de volumen, el segundo principal importador de carnes de la Argentina, pero sobre todo, y tal vez lo más relevante, es que de los cortes que se conocen como del cuarto delantero, los que tienen menor valor y que son de alguna manera más difíciles de colocar en el mercado internacional, Israel los compra a un muy buen valor bajo el rito religioso de Kosher. Esto, yo diría, es una muy buena noticia que claramente se suma a todo lo que implicó la quita de restricciones y todo tipo de limitaciones, prohibición que existieron hasta el 31 de diciembre pasado”.
Cuota de exportación a EE.UU
El analista también se refirió a la asignación de 19.88 toneladas de carne vacuna para exportar a Estados Unidos. “La segunda noticia, que es muy interesante, es la distribución de la cuota hacia los Estados Unidos de carne, en un total de unas 20.000 toneladas que se distribuyen entre los frigoríficos habilitados para ese destino y unas alrededor de 1.200, entre 1.100 y algo más para frigoríficos nuevos, para los proyectos de ganaderos, esto es más o menos el 5,5% del total de la cuota, para que puedan exportar carne a ese destino. Estados Unidos es hoy, luego de China, el segundo principal importador de carnes del mundo y por lo tanto hoy, con un mercado de alto poder adquisitivo, es un mercado soñado”. Y añadió: “20.000 toneladas libres de arancel, que eso es lo que significa la cuota, que se asignan en función de la past performance exportadora de los últimos tres años, es decir que lo exportado el último año a efectos de la distribución de la cuota vale el 50%, dos años para atrás el 30%, tres años para atrás el 20% y eso se saca matemáticamente, es decir que es una cuota que se distribuye en función de lo que cada uno exportó y sobre todo en valor a ese destino”. En ese sentido, Tonelli remarcó: “Es una distribución razonable, nunca hay una distribución que deje satisfecho a todos los frigoríficos, hay quienes hablan de regionalidad en función del stock de cabezas y hay muchos mecanismos y fórmulas que le sirven a cada uno un poco más, pero en términos generales y a lo largo de las distribuciones de cuota y sobre todo la más antigua que es la cuota Hilton, siempre el criterio de past performance, es decir, digamos el récord o las exportaciones que cada uno fue aportando a la Argentina tienen un valor importante y parecería ser la más razonable. Así que bueno, ya está disponible esta distribución, de hecho ya frigoríficos estaban produciendo a cuenta de, porque el mecanismo de distribución ya se conocía desde el principio de diciembre del 2023, de modo tal que ya estaba funcionando, pero ahora quedó plasmada en un documento y ya se hace ejecutivo a lo largo de todo el año 2024”.
De las dos noticias sobre el mercado cárnico para Argentina descriptas aquí, Tonelli hizo hincapié que en el caso de Israel, es “muy importante, la posibilidad de exportar cortes con hueso a Israel le agrega un valor adicional al volumen total de lo que se llama digamos cortes sin hueso y los subproductos que incluyan hueso”.
Por Marianela De Emilio | Ing. Agr. Msc. Agronegocios– INTA Las Rosas
Buenos Aires, lunes 15 de enero (PR/24).- La expectativa estaba puesta sobre el dato de inflación del mes de diciembre 2023, que, no solo marcaba el impacto del cambio de gobierno, sino también permitía cerrar un año marcado por la sequía y las elecciones. La publicación del INDEC fue bien recibida por el nuevo gobierno, mientras el agro siguió pendiente de informes que proyectan producción de granos en Argentina y el mundo, y del impacto en los precios internacionales de granos. La inflación sube y los precios de granos bajan ¿Cómo mirar el escenario actual para tomar buenas decisiones?
Inflación anual del consumo y precios de granos en PESOS durante 2023:
Según el informe del INDEC, el Nivel general del Índice de precios al consumidor registró un alza mensual de 25,5% en diciembre y acumuló un incremento de 211,4% en los doce meses de 2023.
Cuando se calcula la suba de precio en PESOS de los granos, desde la primera a la última cotización del 2023, considerando cotizaciones de pizarra Rosario, resulta que el crecimiento del precio de soja fue de 310%, mientras el de maíz y trigo fue del 330%. Podría decirse que las subas de precios al consumo fueron muy inferiores a las de los granos.
Pero si esas subas de precio en PESOS se ajustan según la sequía de la campaña pasada, que a nivel nacional resultó en una producción de soja 53% inferior, de maíz 33% inferior y de trigo 35% inferior respecto a la producción de años previos, se entiende que el mayor precio de los granos por tonelada se diluía por tener la mitad de toneladas en el caso de soja y dos tercios de maíz y trigo.
Las subas de precios de los granos, ajustadas a los recortes productivos, resultan en soja, con un recorte del 53%, en precios que solo aumentaron 146%, mientras maíz y trigo, con recortes del 33%, y trigo del 35%, resultan en subas de precio 2023 del 221% y 214,5% respectivamente, apenas por encima de la inflación estas dos últimas.
Así como podría verse en forma errónea que los precios de los granos por tonelada crecieron más que la inflación, por no considerar la pérdida de producción, podría cometerse el error de considerar los precios de la futura campaña con la mirada puesta en la fallida producción del año pasado, y en un contexto inflacionario que limita la toma de decisiones sobre la cosecha 23/24.
Producción Agrícola 23/24:
Se espera una producción normal a muy buena para soja, maíz y trigo 23/24. El trigo, con más del 90% de la superficie cosechada, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, proyecta un volumen nacional de 15,1 millones de toneladas, 22% por encima de la cosecha pasada. La siembra de soja y maíz, que avanzan en más de 90% y 80% respectivamente, proyectan, según la Bolsa de Comercio de Rosario, volúmenes de cosecha de 52 y 59 millones de toneladas respectivamente, que resultan en producciones casi 150% mayor en soja y más de 70% más grande en maíz, comparado con la campaña pasada.
Dado que Argentina es parte del bloque agrícola sudamericano, y los precios agrícolas se forman según oferta y demanda mundial de granos, entre otros factores formadores de precios, los mayores volúmenes esperados para nuestro país, se ponen junto al resto de países productores, de los que Brasil es nuestro más cercano y fuerte competidor. Esta semana, la Compañía Nacional de Abastecimiento de Brasil (CONAB), publicó proyecciones para la cosecha actual, y, siendo actualmente los principales exportadores de soja y maíz del mundo, proyecta una cosecha de 155 y 117,6 millones de toneladas de soja y maíz respectivamente, recortando respecto a las proyecciones del mes pasado, en 5 millones de toneladas la cosecha de soja 23/24, y casi 1 millón de toneladas la cosecha de maíz. Estos recortes representan una producción -6% más chica en soja, y -0,8% más chica en maíz respecto a lo proyectado en diciembre 2023. Si se compara estos volúmenes con la campaña pasada, se observa que soja crecería 0,4%, con lo que marcaría un récord nacional que supera al del año pasado, y maíz recortaría casi -11% respecto al año pasado, marcando un segundo récord nacional, quedando en primer lugar el record del año pasado, con 137 millones de toneladas. Brasil entonces muestra proyecciones que no asustan por menor producción, sino, por el contrario, dan sensación de tranquilidad al mundo que ofrece precio por comprar granos.
También salió el informe de Oferta y Demanda Mundial del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), con proyecciones sobre la 23/24 de los principales productores y exportadores del mundo. El USDA proyecta número algo diferentes a los de CONAB tanto en soja como en maíz, 157 millones de toneladas de soja y 127 de maíz, 2 más que lo estimado por CONAB en soja y 10 más en maíz. Estas diferencias crean desconfianza hacia la información brindada, pero principalmente crea fuerza bajista en el mercado de granos, que sigue respondiendo con bajas, como lo hace desde noviembre del año pasado.
La producción mundial de soja superaría al consumo mundial por segunda campaña consecutiva, si se dieran las estimaciones del USDA, mientras se sostiene un crecimiento casi idéntico de la producción y el consumo de maíz, y, por el contrario, la producción de trigo crece por debajo del consumo mundial de este cereal. Estos balances podrían explicar la mayor caída de precios de soja, en segundo lugar, maíz, y en tercer lugar de trigo, así como la oportunidad de revertir la tendencia bajista en el corto y mediano plazo, se observa mayor en trigo, luego en maíz, mientras soja, salvo sorpresas a cosecha, muestra una fuerza bajista difícil de revertir.
Precios:
En los siguientes gráficos se observa la suba 2023 de precio en PESOS mencionada al inicio, y las fluctuaciones en Dólar a tipo de cambio MEP, valor que por representar el poder adquisitivo de Dólar billete en el mercado bursátil, resultó más orientativo que el valor a tipo de cambio oficial, con el que se sostuvieron brechas durante el 2023 entre 100% y 180%.
Se observan las fluctuaciones de precios de granos durante el 2023 en MEP, y el valor alcanzado en diciembre, luego de la devaluación del Dólar oficial, que redujo la brecha entre este y el MEP, de 180% a un mínimo de 16%, por lo que el poder adquisitivo de los granos gano valor durante las últimas jornadas del 2023.
Las liquidaciones de granos y fijaciones de precios, luego de la devaluación y achicamiento de brecha, fueron relativamente importantes en maíz y en trigo, pero no en soja, y aún restan más de 6 millones de toneladas por preciar de soja vieja, y más de 8 de maíz, mientras el trigo nuevo, casi por terminar su cosecha, tiene más de 10 millones de toneladas por comercializar y/o preciar.
Los precios en PESOS, o en Dólar oficial, tienden a confundir respecto del poder adquisitivo de los granos, y el precio de los granos tienden a confundir respecto al poder adquisitivo de la superficie cultivada y cosechada. Es importante entonces considerar los precios actuales del disponible, su valor equivalente a tipo de cambio MEP, cuya brecha con el Dólar oficial subió durante las primeras jornadas del 2024, alcanzando a 40% y la evolución bajista de precios, para tomar decisiones con el saldo de soja y maíz 22/23 y trigo 23/24. Postergar decisiones
Rosario, Santa Fe, lunes 15 enero (PR/24) – – Los stocks mundiales de maíz y soja suben cuando se esperaban mermas, además localmente también se constata buena cosecha.
Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, indica que en consecuencia, los precios a nivel local descendieron a niveles donde ya no son rentables para maíz y soja, aunque financieramente pueden verse mejoras, en un año donde se sembró a 350 y se cosecha a 800 $/USD. «En lo que hace a trigo, la producción local es mejor que lo esperado hace un mes pero está por debajo de las estimaciones iniciales, y con problemas de calidad.»
Romano recuerda que la campaña norteamericana de soja había tenido algunos tropiezos, mientras que en maíz estaba en buenos niveles, tambíén que la duda venía por Brasil, donde las lluvias no acompañaron a los cultivos hasta fines de diciembre, lo que generó una siembra inusualmente tardía de soja, que hacía pensar también que la ventana de siembra para el maíz de safrinha, que se implanta en el nordeste cuando se levanta la soja, podía tener problemas. «Pero el reporte del USDA dio por tierra con todo esto. Aumentó la producción de EEUU tanto de maíz como de soja, y además los recortes para Brasil tanto en soja como en maíz, quedaron por debajo de lo que los analistas esperaban. En conjunto todo esto generó una situación de stocks mucho más cómoda de lo que se esperaba.» afirma el profesor e investigador.
En cuanto al trigo, Romano señala que si bien a nivel mundial las variaciones no fueron tan significativas, «nos encontramos con mayor producción y saldo exportable tanto en Ucrania como en Rusia, los orígenes que más barato están llevando trigo al mundo».
Localmente, Romano advierte que «la producción de trigo resultó peor que las estimaciones iniciales, pero mejor que lo esperado cuando empezaba la recolección. Por su parte maíz y soja vienen muy bien perfilados.»
El profesor analiza que si bien esto hace que logremos mayor producción, los precios están cediendo. «Ya estamos para cosecha nueva en los 290 USD/tt de soja, 174 para maíz temprano y 164 para tardío. Estos números ponen en jaque la rentabilidad del productor local, especialmente porque los insumos subieron, y las relaciones de insumo-producto se deterioraron.»
Sin embargo, también Romano señala que muchos productores compraron anticipado, y pagando en pesos o incluso financiado en pesos a tasas muy bajas en dólares. «Esto permite sortear la suba de costos, pero ciertamente los precios están lejos de los niveles esperados.»
Buenos Aires, viernes 12 enero (PR/24) — Dos generaciones enteras de argentinos están a punto de explorar la virulencia de una hiperinflación, que no se veía en el país desde fines de los ‘80 y principios de los ’90. Eran muy jóvenes o directamente adolescentes cuando, en el final traumático de Raúl Alfonsín y el primer año de gobierno de Carlos Menem, los precios eran remarcados mientras uno tomaba el producto de la góndola.
“Había que agarrar la lata de tomates rápido, porque detrás venía el del supermercado y, si no te dabas cuenta, te terminaba remarcando la mano”, bromean los abuelos que sufrieron en carne propia aquellos días de locura. ¿No será que no es una broma y que lo que están viviendo ahora los argentinos es una nueva tragedia que marcará a fuego a una nueva generación con el trauma de las escaladas de precios sin control?
Lo peor no es el 25% de diciembre. Ni el 190 por ciento acumulado en la etapa anterior del año, en el derrumbe final del cuarto gobierno kirchnerista de Alberto Fernández.
Lo más grave es lo que, hasta el propio gobierno admite, ocurrirá en lo que resta del verano, con una escalada de precios que se estima en un 30% para enero y un nivel similar para febrero.
Es decir, cuando los argentinos lleguen a marzo y deban enviar a sus hijos a la escuela, su poder adquisitivo habrá caído a la mitad, y difícilmente les quedará resto para afrontar las demandas que siempre se producen en el tercer mes del año, cuando hay que comprar mochilas, cartucheras, cuadernos, repuestos y todo tipo de útiles escolares.
En ese mes también se termina definiendo si los chicos continuarán o no en un colegio privado, y en muchos casos habrá que enfrentar el trauma que representa para ellos tener que cambiarlos de colegio porque ya no alcanza para pagar la cuota.
«Te puedo decir que quien era de clase media baja en noviembre ahora está en la pobreza, y quien era de clase media media, ahora es media pobre, y así sucesivamente», graficó ante Noticias Argentinas un consultor que monitorea precios en varias cadenas de supermercados para luego nutrir con esa información a referentes de cámaras de empresas de la alimentación.
Los números del INDEC que asombran
En el caso de las empresas de medicina prepaga, uno de los servicios más valorados por las clase medias, el aumento relevado por el INDEC para todo el año fue del 228%. Sólo fue superado apenas por mantenimiento del hogar (231%) y, sobre todo, por alimentos y gaseosas, que subieron 251%, en especial después del brutal sablazo que aplicaron marcas ahora consideradas casi de lujo, como Coca Cola, Pepsi, las aguas minerales Villavicencio y Villa del Sur, los jugos de fruta Cepita y otros. Ese sector de la cadena de bebidas aplicó un brutal ajuste de precios antes de las fiestas de fin de año.
Como el consumo no respondió en Navidad, Coca Cola se vio obligada a retroceder un 20% sus márgenes de ganancia, a la espera de ver si recupera posiciones durante lo que resta del verano. Un fenómeno similar se vivió en la costa atlántica, donde la suba interanual rondó el 220%, con el agravante de que muchos precios están en dólares, como los de los alquileres y hasta las carpas ubicadas en las playas.
El rubro que menos subió, según el INDEC, fue el vinculado con las tarifas de servicios como luz, gas y agua, que treparon 149%, mientras que también se anotaron entre los que menos subieron los de prensas de vestir y calzado: 169%.
En el año, el costo de vida cerró con una suba del 211,4%. Imposible desarrollar algún plan económico en medio de semejante tragedia que ubica a la Argentina como el país con más inflación de América Latina, y entre los cinco con más suba del costo de vida a nivel mundial.
Alta tensión en el gobierno.
El presidente Javier Milei había sostenido que si el costo de vida de diciembre daba por debajo del 30%, al ministro Luis Caputo había que sacarlo a pasear “en andas”. Se pasó de optimista el Presidente.
El costo de vida finalmente estuvo por debajo de ese nivel, pero arrojó un altísimo 25% en diciembre. Las perspectivas son de 30% en enero, 25% en febrero y otro 25% en marz, según tres consultoras líderes del mercado.
Si ese pronóstico se cumple, en cuatro meses los precios se habrán disparado más del 100%. Un bochorno.
“Ojalá la gente aguante la inflación que se nos viene”, dijo el titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, José Luis Espert. Sería sólo una anécdota si no fuera porque fue una de las cuestiones claves que se trataron estos días en las prolongadas reuniones que los técnicos del FMI mantuvieron con el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y el ministro Caputo. «Ojalá que la gente aguante», fue una idea fuerza central en mucho de lo que se discutió.
La razón: lo que viene para este primer trimestre es motivo de preocupación no sólo en el gobierno, sino también entre los sectores empresariales, el sindicalismo y la Iglesia. El proceso de estanflación que empezó ya a atravesar la Argentina se agudizaría con fuerza a partir de la segunda quincena de enero, deprimiría mucho los ánimos en febrero y prepararía un terreno muy complicado para marzo, cuando los padres tengan que hacer frente a la compra de útiles escolares y viandas para sus hijos, además de pagar las cuentas de las vacaciones, aquellos que pudieron darse ese «lujo».
Los salarios se evaporan a la velocidad de un rayo. Ya hacen falta 500 mil pesos para no ser pobre por ingresos en la Ciudad de Buenos Aires. Un anticipo reservado elaborado por técnicos cercanos a la Universidad Católica proyectó que a fines del 2023 la pobreza ya afectaba a la mitad de la población argentina, constituyendo un escenario desgarrador. La clase media baja ya estaba instalada entre los niveles de ingresos más bajos.
Ya no sólo hay empleados en relación de dependencia que cayeron a los deciles de pobres. Incluso muchos que tienen dos empleos no pueden sumar lo necesario para hacer frente a gastos cotidianos disparados hasta la estratósfera. Los técnicos del FMI -de quienes se podría decir que habitan una burbuja con sus altísimos salarios en dólares- parecieron tomar conciencia de semejante cuadro social durante los cónclaves mantenidos con funcionarios argentinos. La cuestión social ocupó como nunca largos párrafos en el comunicado oficial difundido este miércoles por la noche desde Washington.
«Las autoridades están consiguiendo apoyo social y político para su plan de estabilización», dijeron los técnicos del Fondo, quienes destacaron que el plan Milei-Caputo también busca «ampliar la asistencia social para proteger a los más vulnerables».
Subrayaron también que se reforzó «significativamente la asistencia social a través de programas de subsidios por hijos y cupones de alimentos». Y hasta ponderaron la intención de acabar con la corrupción en la ayuda social, al señalar que la administración Milei «se aleja de los programas sociales distribuidos a través de costosos intermediarios». Y hay margen para más: el documento revela que hay una decisión de «preservar el valor real de las pensiones y aumentar la asistencia social según lo justifiquen las condiciones».
Hay tres sectores del peronismo que creen que este esquema de ajuste con devaluación e inflación no aguanta, y que Milei deberá barajar y dar de nuevo. En el pronóstico coincidirían Sergio Massa, Axel Kicillof y La Cámpora, una de las agrupaciones más desprestigiadas de la política argentina, que mantiene aún poder residual en el hecho de que tiene 10 intendentes alineados. Milei, pero sobre todo Mauricio Macri y Patricia Bullrich, repiten que nunca hay que subestimar la capacidad de daño y las ansias de poder de los peronistas. «Vamos a mostrar que hay un camino distinto al ajuste y la devaluación», dicen operadores cercanos a Massa y Kicillof.
Para que una opción alternativa de poder crezca o no, será clave cómo el gobierno logre manejar la delicada situación social, sobre todo en el conurbano. Cerca de Milei aseguran estar asombrados porque en lugares de La Matanza profunda, la gente que lo votó sigue dándole crédito al Presidente. Confían en que el deseo de cambio es tal que el verano será más tranquilo de lo esperado. No obstante, un cuadro donde la mitad de la gente es pobre, puede minar la paciencia de las familias postergadas.
Para colmo, en su comunicado, los enviados del FMI escribieron que el camino hacia la estabilidad «será desafiante y las condiciones empeorarán antes de mejorar». ¿Cuánto empeorarán? Lo dijo Espert: «Vienen tres meses muy complicados, vamos a tener entre 20 y 30 por ciento de inflación, hay que ver si la gente aguanta».