Mayor stock de granos en el mundo lleva los precios a bajas agresivas

Mayor stock de granos en el mundo lleva los precios a bajas agresivas

Rosario, Santa Fe, lunes 15 enero (PR/24) – – Los stocks mundiales de maíz y soja suben cuando se esperaban mermas, además localmente también se constata buena cosecha.

Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, indica que en consecuencia, los precios a nivel local descendieron a niveles donde ya no son rentables para maíz y soja, aunque financieramente pueden verse mejoras, en un año donde se sembró a 350 y se cosecha a 800 $/USD. «En lo que hace a trigo, la producción local es mejor que lo esperado hace un mes pero está por debajo de las estimaciones iniciales, y con problemas de calidad.»

Romano recuerda que la campaña norteamericana de soja había tenido algunos tropiezos, mientras que en maíz estaba en buenos niveles, tambíén que la duda venía por Brasil, donde las lluvias no acompañaron a los cultivos hasta fines de diciembre, lo que generó una siembra inusualmente tardía de soja, que hacía pensar también que la ventana de siembra para el maíz de safrinha, que se implanta en el nordeste cuando se levanta la soja, podía tener problemas. «Pero el reporte del USDA dio por tierra con todo esto. Aumentó la producción de EEUU tanto de maíz como de soja, y además los recortes para Brasil tanto en soja como en maíz, quedaron por debajo de lo que los analistas esperaban. En conjunto todo esto generó una situación de stocks mucho más cómoda de lo que se esperaba.» afirma el profesor e investigador.

En cuanto al trigo, Romano señala que si bien a nivel mundial las variaciones no fueron tan significativas, «nos encontramos con mayor producción y saldo exportable tanto en Ucrania como en Rusia, los orígenes que más barato están llevando trigo al mundo».

Localmente, Romano advierte que «la producción de trigo resultó peor que las estimaciones iniciales, pero mejor que lo esperado cuando empezaba la recolección. Por su parte maíz y soja vienen muy bien perfilados.»

El profesor analiza que si bien esto hace que logremos mayor producción, los precios están cediendo. «Ya estamos para cosecha nueva en los 290 USD/tt de soja, 174 para maíz temprano y 164 para tardío. Estos números ponen en jaque la rentabilidad del productor local, especialmente porque los insumos subieron, y las relaciones de insumo-producto se deterioraron.»

Sin embargo, también Romano señala que muchos productores compraron anticipado, y pagando en pesos o incluso financiado en pesos a tasas muy bajas en dólares. «Esto permite sortear la suba de costos, pero ciertamente los precios están lejos de los niveles esperados.»

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Fuente: Universidad Austral

La disparada de precios arrasa los bolsillos de la gente, que mira incrédula la ferocidad de las remarcaciones

La disparada de precios arrasa los bolsillos de la gente, que mira incrédula la ferocidad de las remarcaciones

Buenos Aires, viernes 12 enero (PR/24) — Dos generaciones enteras de argentinos están a punto de explorar la virulencia de una hiperinflación, que no se veía en el país desde fines de los ‘80 y principios de los ’90. Eran muy jóvenes o directamente adolescentes cuando, en el final traumático de Raúl Alfonsín y el primer año de gobierno de Carlos Menem, los precios eran remarcados mientras uno tomaba el producto de la góndola.

“Había que agarrar la lata de tomates rápido, porque detrás venía el del supermercado y, si no te dabas cuenta, te terminaba remarcando la mano”, bromean los abuelos que sufrieron en carne propia aquellos días de locura. ¿No será que no es una broma y que lo que están viviendo ahora los argentinos es una nueva tragedia que marcará a fuego a una nueva generación con el trauma de las escaladas de precios sin control?

Lo peor no es el 25% de diciembre. Ni el 190 por ciento acumulado en la etapa anterior del año, en el derrumbe final del cuarto gobierno kirchnerista de Alberto Fernández.

Lo más grave es lo que, hasta el propio gobierno admite, ocurrirá en lo que resta del verano, con una escalada de precios que se estima en un 30% para enero y un nivel similar para febrero.

Es decir, cuando los argentinos lleguen a marzo y deban enviar a sus hijos a la escuela, su poder adquisitivo habrá caído a la mitad, y difícilmente les quedará resto para afrontar las demandas que siempre se producen en el tercer mes del año, cuando hay que comprar mochilas, cartucheras, cuadernos, repuestos y todo tipo de útiles escolares.

En ese mes también se termina definiendo si los chicos continuarán o no en un colegio privado, y en muchos casos habrá que enfrentar el trauma que representa para ellos tener que cambiarlos de colegio porque ya no alcanza para pagar la cuota.

«Te puedo decir que quien era de clase media baja en noviembre ahora está en la pobreza, y quien era de clase media media, ahora es media pobre, y así sucesivamente», graficó ante Noticias Argentinas un consultor que monitorea precios en varias cadenas de supermercados para luego nutrir con esa información a referentes de cámaras de empresas de la alimentación.

Los números del INDEC que asombran

En el caso de las empresas de medicina prepaga, uno de los servicios más valorados por las clase medias, el aumento relevado por el INDEC para todo el año fue del 228%. Sólo fue superado apenas por mantenimiento del hogar (231%) y, sobre todo, por alimentos y gaseosas, que subieron 251%, en especial después del brutal sablazo que aplicaron marcas ahora consideradas casi de lujo, como Coca Cola, Pepsi, las aguas minerales Villavicencio y Villa del Sur, los jugos de fruta Cepita y otros. Ese sector de la cadena de bebidas aplicó un brutal ajuste de precios antes de las fiestas de fin de año.

Como el consumo no respondió en Navidad, Coca Cola se vio obligada a retroceder un 20% sus márgenes de ganancia, a la espera de ver si recupera posiciones durante lo que resta del verano. Un fenómeno similar se vivió en la costa atlántica, donde la suba interanual rondó el 220%, con el agravante de que muchos precios están en dólares, como los de los alquileres y hasta las carpas ubicadas en las playas.

El rubro que menos subió, según el INDEC, fue el vinculado con las tarifas de servicios como luz, gas y agua, que treparon 149%, mientras que también se anotaron entre los que menos subieron los de prensas de vestir y calzado: 169%.

En el año, el costo de vida cerró con una suba del 211,4%. Imposible desarrollar algún plan económico en medio de semejante tragedia que ubica a la Argentina como el país con más inflación de América Latina, y entre los cinco con más suba del costo de vida a nivel mundial.

Alta tensión en el gobierno.

El presidente Javier Milei había sostenido que si el costo de vida de diciembre daba por debajo del 30%, al ministro Luis Caputo había que sacarlo a pasear “en andas”. Se pasó de optimista el Presidente.

El costo de vida finalmente estuvo por debajo de ese nivel, pero arrojó un altísimo 25% en diciembre. Las perspectivas son de 30% en enero, 25% en febrero y otro 25% en marz, según tres consultoras líderes del mercado.

Si ese pronóstico se cumple, en cuatro meses los precios se habrán disparado más del 100%. Un bochorno.

“Ojalá la gente aguante la inflación que se nos viene”, dijo el titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, José Luis Espert. Sería sólo una anécdota si no fuera porque fue una de las cuestiones claves que se trataron estos días en las prolongadas reuniones que los técnicos del FMI mantuvieron con el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y el ministro Caputo. «Ojalá que la gente aguante», fue una idea fuerza central en mucho de lo que se discutió.

La razón: lo que viene para este primer trimestre es motivo de preocupación no sólo en el gobierno, sino también entre los sectores empresariales, el sindicalismo y la Iglesia. El proceso de estanflación que empezó ya a atravesar la Argentina se agudizaría con fuerza a partir de la segunda quincena de enero, deprimiría mucho los ánimos en febrero y prepararía un terreno muy complicado para marzo, cuando los padres tengan que hacer frente a la compra de útiles escolares y viandas para sus hijos, además de pagar las cuentas de las vacaciones, aquellos que pudieron darse ese «lujo».

Los salarios se evaporan a la velocidad de un rayo. Ya hacen falta 500 mil pesos para no ser pobre por ingresos en la Ciudad de Buenos Aires. Un anticipo reservado elaborado por técnicos cercanos a la Universidad Católica proyectó que a fines del 2023 la pobreza ya afectaba a la mitad de la población argentina, constituyendo un escenario desgarrador. La clase media baja ya estaba instalada entre los niveles de ingresos más bajos.

Ya no sólo hay empleados en relación de dependencia que cayeron a los deciles de pobres. Incluso muchos que tienen dos empleos no pueden sumar lo necesario para hacer frente a gastos cotidianos disparados hasta la estratósfera. Los técnicos del FMI -de quienes se podría decir que habitan una burbuja con sus altísimos salarios en dólares- parecieron tomar conciencia de semejante cuadro social durante los cónclaves mantenidos con funcionarios argentinos. La cuestión social ocupó como nunca largos párrafos en el comunicado oficial difundido este miércoles por la noche desde Washington.

«Las autoridades están consiguiendo apoyo social y político para su plan de estabilización», dijeron los técnicos del Fondo, quienes destacaron que el plan Milei-Caputo también busca «ampliar la asistencia social para proteger a los más vulnerables».

Subrayaron también que se reforzó «significativamente la asistencia social a través de programas de subsidios por hijos y cupones de alimentos». Y hasta ponderaron la intención de acabar con la corrupción en la ayuda social, al señalar que la administración Milei «se aleja de los programas sociales distribuidos a través de costosos intermediarios». Y hay margen para más: el documento revela que hay una decisión de «preservar el valor real de las pensiones y aumentar la asistencia social según lo justifiquen las condiciones».

Hay tres sectores del peronismo que creen que este esquema de ajuste con devaluación e inflación no aguanta, y que Milei deberá barajar y dar de nuevo. En el pronóstico coincidirían Sergio Massa, Axel Kicillof y La Cámpora, una de las agrupaciones más desprestigiadas de la política argentina, que mantiene aún poder residual en el hecho de que tiene 10 intendentes alineados. Milei, pero sobre todo Mauricio Macri y Patricia Bullrich, repiten que nunca hay que subestimar la capacidad de daño y las ansias de poder de los peronistas. «Vamos a mostrar que hay un camino distinto al ajuste y la devaluación», dicen operadores cercanos a Massa y Kicillof.

Para que una opción alternativa de poder crezca o no, será clave cómo el gobierno logre manejar la delicada situación social, sobre todo en el conurbano. Cerca de Milei aseguran estar asombrados porque en lugares de La Matanza profunda, la gente que lo votó sigue dándole crédito al Presidente. Confían en que el deseo de cambio es tal que el verano será más tranquilo de lo esperado. No obstante, un cuadro donde la mitad de la gente es pobre, puede minar la paciencia de las familias postergadas.

Para colmo, en su comunicado, los enviados del FMI escribieron que el camino hacia la estabilidad «será desafiante y las condiciones empeorarán antes de mejorar». ¿Cuánto empeorarán? Lo dijo Espert: «Vienen tres meses muy complicados, vamos a tener entre 20 y 30 por ciento de inflación, hay que ver si la gente aguanta».

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Fuente: NA

CAMIMA respaldó la reforma laboral propuesta por el Gobierno.

CAMIMA respaldó la reforma laboral propuesta por el Gobierno.

Buenos Aires, 10 de enero (PR/24) .- El presidente de la Cámara Argentina de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica (CAMIMA), José Luis Ammaturo, consideró como una «medida positiva» la reforma laboral propuesta por el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) del presidente Javier Milei y destacó el «impacto favorable» que tendrá especialmente para las pymes y las economías regionales.  
«Es imperiosa la necesidad de crear un marco regulatorio para los aspectos laborales que se ajusten a la necesidad de crear empleos formales y de calidad para responder a los nuevos desafíos de las empresas metalúrgicas, en el marco de un contexto competitivo nacional e internacional, con alentadoras perspectivas para todas las cadenas de valor de la industria y principalmente las pequeñas y medianas industrias», señaló el presidente de CAMIMA.
En ese contexto, y ante «necesidad de las pymes de desplegar competitividad con otros mercados», consideró que resulta «necesario modificar diversos aspectos de los marcos regulatorios laborales sin afectar derechos y en un marco de respeto y adecuación a los desafíos por venir».
«Desde CAMIMA también destacamos que diversos actores han tomado iniciativas positivas al respecto y ya han iniciado este cambio necesario, tanto en la agremiación sindical como empresarial, y nos ponemos a disposición para colaborar y aportar nuestras ideas y propuestas para lograr un marco regulatorio que impulse la creación de trabajo y consensuado con todos los actores», finalizó.

Sobre CAMIMA: La Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica Argentina (CAMIMA) es una entidad sin fines de lucro, que nuclea a las pequeñas y medianas empresas de la industria metalúrgica argentina, velando por sus intereses y crecimiento. Cuenta con más de 70 años de historia. Presidente: José Luis Ammaturo

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Fuente: CAMIMA

Mayor stock de granos en el mundo lleva los precios a bajas agresivas

La producción local en marcha y con optimismo

Rosario, Santa Fe, lunes 8 enero (PR/24) — Las lluvias que se están dando en Brasil plantean la duda de si realmente tendrán un ajuste a la baja en producción (o no tanto) en soja como maíz, y los precios se debilitan. En nuestro país, Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, indica que “todo marcha muy bien” productivamente.

“Tanto soja como maíz se han sembrado en condiciones muy buenas, aunque algo de maíz temprano tuvo que pasar a tardío. En el caso del trigo, los buenos rindes en el sur están aumentando la producción esperada. Si bien es marginal, la noticia es muy buena”, detalla.

Sin embargo, los precios no están acompañando con soja por debajo de 300 y maíz temprano por debajo de 180, y se genera preocupación por la rentabilidad. “Pero como es un año donde se ‘sembró con tipo de cambio en 350 y se cosechará con tipo de cambio por encima de 800’, debería darse un ingreso extraordinario financiero, aunque todo depende de cómo se haya comprado”, profundiza.

El próximo viernes 12 de enero, el USDA dará a conocer una serie de reportes: El informe final de producción, el informe trimestral de stocks, y el reporte mensual de oferta y demanda. Todos ellos darán un panorama de análisis interesante.

Mientras tanto, en el mundo el dólar se revaluó, esto es negativo para los commodities en general.

“En Argentina se notó mucho más la incertidumbre política y económica: los proyectos de ley enviados al Congreso encontraron mayor resistencia, mientras en la Justicia se realizaron presentaciones en contra de las modificaciones por Decreto de algunos aspectos relacionados a lo laboral”, analiza Romano, quien además agrega: “A eso se suma la incertidumbre por la misión del FMI que visitará al país esta semana, del que depende se otorgue un “waiver” (o perdón) que implicaría poder recibir 15.000 millones para atender vencimientos”.

El profesor de la sede Rosario de la Facultad de Ciencias Empresariales indica que estos aspectos ampliaron la brecha cambiaria “aunque siempre en niveles bajos, de 12% a 35%. Como sigue vigente que los exportadores pueden liquidar un 20% en el mercado de contado con liquidación, esto mejoró la capacidad de pago en pesos”.

En cuanto a la soja de vieja cosecha -donde quedarían en poder de productores unas 4 mill.tt- Romano explica que hay un aumento en los negocios a fijar, que es habitual en esta época del año “porque se busca desocupar espacios preparándose para la llegada de la cosecha gruesa”. Los negocios a precio, en tanto, con un 69% de la producción siguen atrasados frente al 74% histórico.

“Ya hace dos semanas que vemos volúmenes de venta mayores de soja nueva del lado del productor. A medida que las lluvias siguen llegando, se pisa más en firme con las proyecciones de rinde, las personas se animan a comprometer algo más. Sin embargo, de una cosecha esperada en 50 mill.tt por total hay solo 7% a fijar contra 14% histórico y no llega al 1% a precio contra el 7% histórico, a pesar de que se vieron pasar precios excelentes”, especifica.

Romano detalla que la recolección de soja local con casi 86% ya cosechado, está cerca del promedio histórico, finalizando y con una de las mejores condiciones de los últimos tiempos. 42% buena a excelente, 22 puntos mejor que el año pasado.

En cuanto al maíz, el investigador expresa que aparecieron oportunidades para colocar maíz de exportación en diferentes destinos, “lo que posibilitó un mercado más dinámico”. “En tanto diarios de esta semana destacan que ya se han presentado Declaraciones Juradas de Venta al Exterior por 40% de la cosecha estimada. Esto ocurre porque ese trámite fija los derechos de exportación vigentes (hoy en 12%), cuando de prosperar el proyecto de ley enviado por el Ejecutivo al Congreso Argentino, el impuesto subiría al 15%”, añade. La siembra de maíz en Argentina viene a buen ritmo en un 77% implantado, con la mayor parte de los lotes por sembrar en el norte del país.

Finalmente, el gobierno prorrogó nuevamente las exportaciones comprometidas de trigo. Una situación viene desde enero del año pasado, donde quedaron comprometidas unas 4,5 mill.tt.

“El no embarque de los granos generaría amplias multas para los exportadores, quienes indican que, a los precios del mercado internacional, no pueden convalidar las pretensiones de los productores locales, especialmente con los problemas de calidad que se reportan. La situación descompromió los precios del trigo disponible en el mercado local”, manifiesta Romano.

En las últimas dos semanas el ritmo de recolección de trigo se demoró y con 84% cosechado está una semana más lento que lo habitual. “Pero los rindes que se están obteniendo con la cuenca del salado y el sudeste están mejorando marcadamente, al punto que aumentó la proyección de producción de 14,7 a 15,1 mill.tt, y no se descartan ajustes mayores”, sostiene.

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Fuente: Universidad Austral

La ganadería se alista para el nuevo escenario exportador

La ganadería se alista para el nuevo escenario exportador

Buenos Aires, 4 de enero (PR/24) .- Ante la eliminación de cupos y cortes prohibidos, industriales y productores exportadores plantean los nuevos desafíos para aprovechar los mercados internacionales y dar un salto cualitativo en los embarques. Qué esperan del clima, la oferta de hacienda y la demanda internacional, en un contexto en que la macroeconomía y el tipo de cambio también jugarán un rol clave.
El 2024 arranca con renovadas expectativas para la cadena de ganados y carnes ante la remoción de obstáculos para exportar como los cortes prohibidos y los cupos de embarque. A su vez, el clima, que ayuda a recomponer la oferta forrajera, es otra señal positiva para una actividad que deberá enfrentar nuevos desafíos: los propios del ciclo ganadero, con un rodeo en recomposición y una oferta de hacienda que se vería más restringida, así como una macroeconomía aún inestable y dudas sobre el devenir del tipo de cambio.

Carlos Riusech.

Carlos Riusech.

En ese marco, protagonistas de la industria y la producción contaron a Valor Carne qué desafíos prevén enfrentar en los próximos meses.

“Pensamos que se abre un panorama muy positivo, celebramos la eliminación de todo tipo de restricciones, que no haya cupos y la liberación de los siete cortes prohibidos. La exportación va a crecer, pero el incremento no será lineal”, opinó Carlos Riusech, titular del frigorífico Gorina y vicepresidente del Consorcio de Exportadores ABC

El directivo señaló las limitaciones que tendrá el vuelco exportador de esos cortes que antes no se podían embarcar. “Hay que considerar que venimos de un récord exportador a pesar de las restricciones. Pero dentro de las cuotas (Estados Unidos, 481 y Hilton) los siete cortes estaban permitidos, con lo cual parte se iba ahí”, explicó.

También “se les dio otros destinos en el mercado interno, como la elaboración de chacinados o hamburguesas”, agregó, considerando que “tal vez ahora haya una búsqueda de mayor valor agregado en la exportación para determinados cortes, que deberán ser reemplazados por otros en el mercado interno”.

En concreto, precisó que de “ese 28/30% del novillo” que debía quedar en el país, ahora se podrá destinar a la exportación “la mitad, entre un 10 y un 15%”.

En ese sentido, para Riusech, el mayor logro de las nuevas reglas de juego será el mejor aprovechamiento económico de la res. “Con la prohibición de cortes, el mercado interno se saturaba. Por ejemplo, toda la nalga o la paleta tenías que dejarlas acá, entonces había una desproporción que generaba sobreoferta de esos productos”. Por eso, consideró que “el mayor cambio en las exportaciones va a ser cualitativo”.

En tanto, uno de los desafíos a enfrentar es la disponibilidad de hacienda. “Producto de la sequía, este año la oferta de ganado de todas las categorías va a ser menor. Los primeros pronósticos nos marcan alrededor de un millón de cabezas menos, por lo que la faena podría estar en torno a los trece millones de animales”, analizó.

¿Qué esperan del mundo? “Lo vemos algo más retraído. China está estabilizada y por supuesto que lleva volumen, pero los niveles de precio distan de ser los que supimos tener cuando se produjo la fiebre porcina africana. También están Israel, Chile y las cuotas de Estados Unidos y Europa. Estamos pivoteando con varios destinos y después algunos nichos, como para poder lograr la mejor integración posible”, contó.

En relación al tipo de cambio, Riusech se mostró satisfecho, aunque advirtió que no corrigió todas las disparidades con los competidores. “Por supuesto que ayuda mucho el ajuste cambiario, nos agregó mucha competitividad, pero solemos mirarnos en el espejo de lo que pasa internacionalmente. Y todavía nuestro novillo es el más caro del Mercosur”, precisó.

¿Esto le podría quitar expectativas de subas al precio local de hacienda? “No”, respondió tajante. Y agregó: “Yo creo que para los productores todo esto que está pasando es muy bueno. Tanto las liberaciones de cortes y cupos como el cambio de clima, es un buen estímulo. Somos muy optimistas en el largo plazo”.

Una de las principales preocupaciones mediáticas por estos días, es la posible tensión entre el mercado interno y la exportación. “El mercado interno está totalmente abastecido, sobre todo cuando hablamos de proteínas; el crecimiento del consumo de cerdo es marcado, el pollo está también muy estable, con lo que el tema está más que garantizado”, destacó. Así las cosas, detalló que “en 2022, el consumo per cápita estaba en los 47/48 kg/año, y 2023 en torno a los 53 kg promedio. Hay un rango donde puede volver a bajar algo, pero lo vemos estable y sin dificultades”.

En resumen ¿qué considera lo más importantes de las medidas oficiales? “El estímulo y el aliciente para producir e industrializar. Y desde el lado de los consumidores, en el largo plazo van a tener mayor oferta y estabilidad”, respondió.

Productores con una mirada en la exportación

Quiénes sentirán el cambio de reglas de forma más marcada son los productores exportadores, ya que, con las sucesivas reglamentaciones establecidas desde el cierre de los embarques en 2021, no recibían cupos propios para exportar y debían negociarlos con los frigoríficos.

Fernando Herrera.

Fernando Herrera.

“Dejamos de ser los más discriminados, porque además de los cortes prohibidos, no nos daban cupos para exportar; teníamos que pedirles o comprarles a los frigoríficos y eso era una asimetría muy grande entre la industria exportadora y los grupos de productores”, afirmó Fernando Herrera, Presidente de la Asociación de Productores Exportadores (APEA). Y agregó: “ahora estaremos todos en igualdad de condiciones. Han sacado esa medida que era totalmente artificial y discriminatoria”.

En cuanto a la dinámica de las operaciones, confió en que “no tener cortes prohibidos facilitará el trabajo y permitirá integrar mejor el negocio, pudiendo elegir destinos sin limitaciones. Es decir, todo va a fluir mejor y en la medida de que sea negocio y los precios lo ameriten, ahora se va a exportar”.

Pero éste no es el único aliciente pensando en 2024. “Llovió, ahora hay pasto, las recrías están volviendo y habrá más chances de engordar o recriar un novillo. El año pasado era casi imposible porque no había pasto en ninguna zona y eso hizo que se adelantaran los engordes”, sostuvo.

Pese a este nuevo escenario, Herrera advierte sobre algunas luces amarillas. “Con la devaluación somos más competitivos, pero si tenemos 30% de inflación mensual, como se pronostica en estos próximos meses, y el movimiento cambiario es de 2%, como se plantea, en tres meses vamos a volver a tener un atraso fenomenal del tipo de cambio, con el agravante de que habrá aumentos de costos como energía, combustibles, transportes y frío”, alertó.

Otro punto a tener en cuenta es la posible suba de los derechos de exportación, del 9 al 15%, aunque la colocó en un segundo orden. “No es bueno, pero no es lo más grave, no es que por esos seis puntos de retención nos vamos a salir de la cancha”, aseveró.

Más allá de esas dudas, Herrera se muestra confiado en las capacidades de los grupos de productores. “Cerramos un muy buen año de volumen completando la cuota de Estados Unidos y estamos muy avanzados con el actual ciclo Hilton: al 31 de diciembre cubrimos 62% del cupo, lo cual es muy bueno considerando todas las trabas que tuvimos”, afirmó.

En cuanto a la disponibilidad de hacienda, coincide con el diagnóstico de la industria, con la que prevé una ardua competencia. “La oferta está limitada porque no hay mucho novillo pesado, que es lo que nosotros utilizamos para exportar. No soy pronosticador, pero si las condiciones macroeconómicas se ordenan y se puede exportar, el precio de la hacienda tenderá a mantenerse alto”, estimó.

Sin subestimar los desafíos, considera que el nuevo escenario abre la oportunidad para que más productores se sumen al negocio de la exportación. “El único mercado que tiene limitaciones es el Hilton, porque quedaron muchos establecimientos afuera de la UE por tener corrales de para suplementar o terminar. Pero actualmente lo más importante es hacer novillos de calidad. Hay oportunidades en Estados Unidos, kosher para Israel, en Malasia o Singapur, entre otros. Incluso China, que compra volumen y mucha vaca, también está demandando cortes de calidad y paga precios muy buenos, similares a la Hilton”, aseguró Herrera. Y, en relación a este último mercado, contó que los compradores chinos “siguen reconociendo la calidad de la carne de Australia, por lo que si se consigue ese tipo de marbling adecuado, compran carne argentina a muy buenos precios”.

Por estos motivos, para el presidente de APEA, la nueva mirada oficial sobre la exportación de carne podría abrir la posibilidad de que más productores se sumen al negocio. “La exportación va a ser más atractiva que el consumo, que estará limitado por un tema de poder adquisitivo. Los grupos son una buena alternativa. Hay distintas estructuras, pero siempre el objetivo es que el productor se involucre más y logre animales de mejor calidad y más parejos. Buscamos que sepan que si hacen los animales adecuados se les va a pagar bien, todo el año y van a participar de los resultados. Eso es lo virtuoso de la integración”, concluyó.

Por Marcos Lopez Arriaz, Jefe de Redacción de Valor Carne

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Tres ejemplos del impacto de los derechos de exportación en las economías regionales

Tres ejemplos del impacto de los derechos de exportación en las economías regionales

El proyecto de ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos propone un aumento de los derechos de exportación para muchos productos agropecuarios y de economías regionales.

Buenos Aires, 4 de enero (PR/24).- El nuevo esquema introduce nuevas distorsiones y generará problemas para los productores, menor inversión, menor empleo y más concentración de la producción. Un análisis costo-beneficio de los derechos de exportación índica que, para muchas actividades productivas, en particular en las economías regionales, esta nueva presión tributaria perjudica notoriamente a los productores, y el beneficio a obtener por el fisco nacional es escaso.

Los casos más complicados son los vinos, el algodón, la carne ovina, el aceite esencial de limón, el tabaco, la cadena forestal, la cadena avícola, la cadena porcina, la floricultura, la mandioca, las aromáticas y especias, sin enumerar otras producciones regionales menores, como por ejemplo semillas de chía, sésamo, poroto mung, cártamo y pisingallo.

El problema de los derechos de exportación lleva larga data, y la persistencia del impuesto es una apropiación adicional del Estado Nacional sobre la facturación de los productores, que son quienes soportan el impuesto pues los exportadores lo trasladan al precio interno final pagado. Es imprescindible eliminar las «retenciones», impuestos que no se cobran en casi ningún país del mundo. Esta oposición tajante a los derechos de exportación la hemos mantenido desde su primera imposición y es una premisa irrenunciable en defensa de la producción que mantendremos sin importar el signo político de quien gobierne.

A los efectos de una cabal comprensión de las afectaciones que producen este tipo de impuestos, desarrollamos tres ejemplos:

Carne ovina

En el caso de la carne ovina, el 85% de la exportación proviene de la Patagonia. Los derechos de exportación de 5% fueron bajados a 0% en 2022. La abrupta suba a 15%, en un contexto de precios internacionales al 50% de su valor de años previos, limita toda posibilidad de exportar en 2024.

El beneficio para el fisco sería de entre USD 1,5 a USD 2 millones anuales, una cifra insignificante para el Estadopero determinante para una producción de 2.000 productores proveedores de la exportación. Se le estaría quitando entre $ 500.000 y $ 800.000 a cada productor, afectando seriamente la actividad.

Vinos

En el caso de los vinos, la alícuota de derechos de exportación propuesta pasa de 5% a 8%. De cara a 2024, el mercado interno de los vinos sufrirá una fuerte caída de ventas por caída del poder de compra del salario, por el alza abrupta de la inflación, en medio del proceso de normalización de precios relativos comenzado desde el 11 de diciembre.

Por otra parte, a priori se espera una mayor cosecha, en un contexto importante de stocks, o sea habrá mayor oferta de vinos. En ese escenario, es clave la salida exportadora. Para los vinos varietales, en principio, el nuevo tipo de cambio ofrece mejores perspectivas. Pero en un sector que tendría exceso de oferta por caída del mercado interno, aumentar los derechos de exportación, y no llevarlos a 0% será un golpe adicional sobre la rentabilidad de la cadena, tanto bodegas como productores, que son quienes cargarán con el costo mayor del problema.

Una posible recaudación por derechos de exportación del orden de USD 80 millones en 2024 no tiene impacto fuerte en las finanzas públicas, y sí lo tendrá en la rentabilidad de la producción.

Chía, cártamo y otras semillas

El caso de las semillas, como la chía, el cártamo, el sésamo, el poroto mung o el pisingallo presentan otros tipos de problemas, porque ante la introducción de derechos de exportación, el impacto negativo sobre productores de Salta, Jujuy, Tucumán y Chaco sería enorme, y el beneficio para el Estado es mínimo.

Las exportaciones anuales de chía, semilla producida en provincias del NOA, rondan los USD 5 millones. La chía nunca tuvo derechos de exportación hasta ahora, y súbitamente pasaría a pagar una alícuota de 15%. Esto implicaría para el Estado una recaudación de algo menos de USD 769.500. Para los productores de chía, los derechos de exportación implican una baja de rentabilidad de 33%, considerando además el mayor costo por herbicidas, fertilizantes y otros costos por la aplicación del impuesto país sobre las importaciones.

Debe tenerse en cuenta que durante los últimos 20 años la producción de cártamo en el NOA ha sido una de las pocas alternativas económicamente rentables en invierno dada su baja necesidad hídrica. Es un cultivo 100% regional, concentrado principalmente en la provincia de Salta, a una distancia de 1.300 km de los puertos donde se exporta. Todo lo que se produce se exporta como aceite, generando ingresos genuinos de divisas sin afectar el consumo interno. El aceite que se exporta genera entre USD 5 a 10 millones anuales.

La implementación de retenciones al 15% provoca un duro golpe a este cultivo. El impacto en los magros márgenes, que equivaldrían a una baja de ingresos directos al productor de aproximadamente USD/ton 60, llevarían a su reducción o discontinuidad de este cultivo regional, afectando la contratación de servicios, generación de empleo y mano de obra, mayor demanda de insumos.

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Fuente: CRA