FMI: Para cumplir las metas, el gobierno hizo una cuestionable contabilización de lo erogado por el “Dólar Soja”

FMI: Para cumplir las metas, el gobierno hizo una cuestionable contabilización de lo erogado por el “Dólar Soja”

Buenos Aires, 29 de diciembre (PR/22) .- El resultado fiscal primario del Sector Público Nacional correspondiente al mes de septiembre de este año podría haberse subestimado. El Tesoro absorbió y compensó la pérdida patrimonial que significó el ‘Dólar Soja’ para el Banco Central, pero la contabilizó por fuera de los gastos primarios, corrientes y de capital (por debajo de la línea). Esto resultó en un aumento de la deuda del sector público nacional mucho mayor al que se condice con el resultado primario que surge de las cuentas públicas.

El Decreto 576/22, que creó el ‘Programa de Incremento Exportador’, también conocido como ‘Dólar Soja’, estableció que el Tesoro emitiría Letras Intransferibles por un monto equivalente a la pérdida patrimonial del Banco Central, que durante la vigencia del programa compró US$ 7.646 millones a un tipo de cambio diferencial de $/US$200 cuando el tipo de cambio oficial promedio del mes fue $/US$ 144.

Esto implicó que el Tesoro emitió Letras Intransferibles para hacerse cargo de una pérdida patrimonial del BCRA por US$2.961,7 millones, equivalentes a $436.303 millones contabilizados al tipo de cambio oficial del 30 de septiembre de este año. Pero la erogación se anotó por debajo de la línea, es decir, por fuera de los gastos primarios. Lo que resulta discutible; ya que, como es en esencia una transferencia de capital hacia el BCRA, podría ser anotada como parte del gasto primario. En definitiva, el aumento del endeudamiento del gobierno termina siendo mayor a lo que se justifica por el déficit primario; lo cual no es razonable.

Si el costo incurrido en incentivar la liquidación anticipada de exportaciones, pagando más por el “Dólar Soja 1”, se hubiese asentado como subsidio o como una compensación al Banco Central (imputarlo “por encima de la línea”), el gasto primario habría aumentado en $436.303 millones y el déficit primario de septiembre sería de $431.019 millones, en lugar del superávit de $5.284 millones informado por el Ministerio de Economía.

Lo interesante es que, gracias a la liquidación anticipada de ventas al exterior, el gobierno embolsó por adelantado retenciones por embarques que no se habían realizado aún y los contabilizó como ingresos, que sumaron $340 mil millones; lo cual, cabe aclarar, es correcto. Lo que no suena razonable, para el cálculo del resultado primario, es contabilizar los mayores ingresos obtenidos por el “Dólar Soja”; pero no hacerlo con el costo pagado por el Tesoro para que esa liquidación se produzca.

Sin esta discutible forma de contabilización de la erogación en que incurrió el Tesoro para sumar divisas al BCRA, el déficit primario efectivo acumulado hasta septiembre habría sido de $1.532.355 millones, con lo que el Estado argentino habría incumplido la meta de déficit primario acumulado del tercer trimestre ($1.136.000 millones) acordada con el Fondo Monetario Internacional (en adelante FMI) por $396 mil millones. En otras palabras, el déficit fiscal efectivo habría estado 35% por encima de la meta comprometida.

Las normas que relanzaron el ‘Dólar Soja’ en diciembre dictaron que este mecanismo de compensación patrimonial se vuelva a replicar. De esta forma, si se repite esta dinámica, el déficit fiscal primario de diciembre sería menor en $180 mil millones, equivalentes a una emisión de Letras Intransferibles por US$ 1.000 millones a finales de diciembre. Esto ya que el Tesoro deberá compensar patrimonialmente al Central por las compras de US$ 3.000 millones a un tipo de cambio oficial de $/US$ 230 mientras que estimamos un tipo de cambio oficial promedio para el mes de $/US$ 171. Así seguimos acumulando deuda del Estado sin que se justifique en un resultado negativo equivalente en las cuentas públicas.

Para Aldo Abram, Director Ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso, “Es más que discutible contabilizar una erogación del Estado de tal forma de justificar la emisión de una deuda; pero sin afectar el resultado primario. Correctamente, se contabilizó el ingreso de las retenciones de embarques aún no realizados que generó el “Dólar Soja 1”; pero no el costo en que incurrió el Estado para que se produjera esa liquidación anticipada y el ingreso de las divisas al BCRA. Creemos que este tema debería ser revisado cuidadosamente por los que tienen la responsabilidad de controlar como se contabilizan los gastos del Estado”.

Eugenio Marí, Economista Jefe de la Fundación Libertad y Progreso dice “el Dólar Soja fue un parche creativo del gobierno mediante el cual se acumularon reservas, pero comprando divisas a un precio por encima del tipo de cambio oficial. Ese gasto adicional fue ejecutado por el Central pero compensado por el Tesoro, que entonces debería contabilizarlo como parte de su déficit. No hacerlo implica una subestimación del déficit real que enfrenta el gobierno”.

*Resultado primario del Sector Público Nacional: es la diferencia entre los Gastos Primarios, que incluyen los Gastos Corrientes (Gastos de Consumo, Prestaciones Sociales y otras Transferencias) y los Gastos de Capital (Inversión y Transferencias de Capital); y los Recursos Totales, que incluyen a los Ingresos Corrientes (más que nada ingresos tributarios) y los Recursos de Capital.

Primicias Rurales

Fuente: Libertad y progreso

Balance Ganadero 2022: Los análisis de Raúl Milano y María Julia Aiassa

Balance Ganadero 2022: Los análisis de Raúl Milano y María Julia Aiassa

Rosario, 28 diciembre (PR/22) — Como todo cierre de año, siempre es momento de hacer balance de los desafíos, las crisis y las oportunidades de cada ciclo que termina. Desde Rosgan históricamente se buscó dar contenido y conocimiento sobre la cadena de ganados y carnes, de esta forma el mercado no es sólo un generador y referente de precios de invernada, cría y ahora también faena, sino que además aporta herramientas y conocimiento a quienes día a día toman decisiones en este sector de la economía.

En ese marco, cada año el director Ejecutivo de Rosgan, Raúl Milano, ha desarrollado artículos de análisis de la cadena y desde hace cinco años se sumó al equipo la consultora ganadera del mercado, María Julia Aiassa, que cada semana desarrolla el Lote de Noticias más completo del sector. Es por esto que para cerrar este 2022, les compartimos sus visiones concretas y con datos precisos de lo que ha dejado este año que cierra su telón este sábado por la noche.

Raúl Milano: “La seca y la caída de ingresos trajeron riesgos difíciles de afrontar”

Hacer un balance de fin de año permite poder tener una foto de lo que fue la película desarrollada durante los últimos 12 meses. La cadena de ganados y carnes, por primera vez en varios años, muestra situaciones no equilibradas sistémicamente, es decir no todos sus eslabones tienen situaciones positivas, dejando estos desequilibrios márgenes para correcciones a futuro. La prolongación en el tiempo de dos variables centrales: la seca y la caída de ingresos, arriesgan situaciones que cada vez se hacen más difíciles de corregir con el paso del tiempo.

Sin lugar a dudas, los últimos años fueron muy buenos en términos de precios tanto para el productor como para la industria exportadora, lo cual hace que cualquier comparación parecería negativa si lo reflejamos con esos años. Si bien los precios muestran este año bajas pronunciadas en términos reales, la existencia de ciclos es algo habitual en el sector y no es posible pensar siempre en períodos de crecimiento eternos.

Muchas veces los períodos de mayor volumen de producción llevan a la equivocación de pensar que todo marcha bien, y esto no es así, la producción de carne en fábrica durante los años 2009/2010 fueron los más altos pero resultado de la liquidación de hacienda por las políticas restrictivas a la exportación y la brutal seca. Entonces faenábamos más pero cada vez teníamos menos stock.

Esta situación en la actualidad si bien es más débil, refleja también el impacto de la seca en nuestros campos, es decir, se sigue faenando mucho porque no se puede tener a los animales en pie por la falta de pastos.  Y el sistema de confinamiento o de engorde a corral está pasando uno de los peores momentos, con precios al consumo estancados por la caída de ingresos e incrementos de costos por la situación del maíz. Este insumo clave augura momentos peores a futuro por la ausencia de siembra de primera, y además las reducciones del precio de la invernada ni siquiera llegan a equilibrar las otras pérdidas. La pregunta del millón es cuánto tiempo más este sector puede seguir trabajando a pérdida, su descapitalización ya es un hecho visible ajustando cada vez más su rueda financiera.

La ausencia de un plan estratégico global cada vez se siente más, debería ser un proyecto elaborado en conjunto por todos los eslabones de la cadena que permita pensar en el mediano y largo plazo.  Argentina es uno de los pocos países que están en condiciones de garantizar seguridad alimentaria al mundo, a pesar de todo lo difícil que hemos transcurrido en este año no debemos olvidar que la ganadería del país siempre tiene una situación inmejorable de cara al mundo, nuestra visión del sector es optimista y solamente nos queda sobrellevar los malos momentos presentes. Brindemos por un 2023 donde podamos llevar adelante la ganadería de primera calidad que el mundo nos demanda.

María Julia Aiassa: “Un año colmado de adversidades en el cual el sector ha trabajado pensando el futuro”

Cierra un año en el que varios frentes del negocio ganadero han mostrado dinámicas adversas. Luego de dos largos años de pandemia y con un mundo comenzando a retornar a su normalidad, devino una guerra, para muchos inesperada en estos tiempos, para otros subestimada, pero que definitivamente -más allá de lo devastadora que aún está siendo para todo un pueblo- ha generado un impacto sideral a la ya debilitada economía de la postpandemia.

En este sentido, el contexto mundial es uno de los frentes que, habiendo comenzado el año con vientos a favor y precios para la carne récord, terminó virando hacia un escenario signado por la debilidad y la incertidumbre.

Durante los primeros ocho meses del año, los precios de exportación para la carne vacuna resultaron superiores a los registrados en 2021, año en que los valores ya registraban marcas récord. En abril, el precio promedio de la tonelada exportada marcaba un nuevo récord de USD 6.300, un 55% superior al registrado un año atrás. A partir del segundo trimestre, el escenario comenzó a tornarse complejo para la exportación, especialmente por la debilidad que comenzaba a acusar la demanda europea y a la que posteriormente se sumara China, aun inmersa en la lucha por controlar el Covid con medidas extremadamente estrictas que ocasionaron una fuerte desaceleración de su economía.

De acuerdo a los datos de exportación de noviembre, el precio promedio de la tonelada exportada se ubica actualmente en USD 4.200, unos UDS 2.100 menos respecto de aquel máximo alcanzado en abril y casi un tercio menos de lo conseguido un año atrás.

Sin embargo, a pesar del contexto, los volúmenes embarcados se mantienen firmes. En los primeros once meses del año, las exportaciones de carne vacuna alcanzan las 828 mil toneladas, expresadas en su equivalente de res con hueso. De sostenerse este ritmo de embarques, se estima arribar a fin de diciembre con un volumen cercano a las 900 mil toneladas equivalentes, similar al conseguido en el año 2020, previo a la imposición de las restricciones.

Este nivel de embarque es lo que ha permitido a la industria frigorífica sostener los volúmenes de actividad durante 2022, en medio de una fuerte escalada en materia de costos operación y estructura.

En este sentido, los números de faena han acompañado en cierto modo este crecimiento. De enero a noviembre, la faena bovina alcanzó los 12,3 millones de cabezas, marcando un crecimiento del 3,7% interanual.

Aun con una muy fuerte participación de China en las ventas al exterior (77,5%) y en medio de un contexto de seca que obliga a los productores a reducir la carga de los campos, la faena de hembras hasta el momento se sigue manteniendo dentro de niveles considerados de equilibrio para el stock nacional. Al total procesado hasta el mes de noviembre, las hembras aportaron el 45,1%, apenas por encima del 44,6% correspondiente al período enero-noviembre de 2021 pero aún muy lejos del 48,5% alcanzado en 2019.

En términos de producción de carne, en lo que va del año, se obtuvieron 2,85 millones de toneladas de carne vacuna, un 4,9% más que los 2,72 millones de toneladas obtenidas entre enero y noviembre del año pasado. La mayor producción de carne fue producto de mayor faena, pero también del aumento registrado en el peso promedio de faena, el cual durante el período mencionado alcanzó un récord de 233 kilos, por encima de los 230 kilos registrados como máximos en 2021 y 2011.

La faena de novillos creció este año un 18%, la de toros y vacas un 10% y 12% respectivamente mientras que la faena de categorías más jóvenes como novillitos y vaquillonas, en conjunto, prácticamente no presentan variación respecto de los niveles registrados un año atrás.

Por tanto, en el plano interno, aún con una exportación demandando volúmenes sostenidos, el mercado debió absorber un mayor excedente de producción en un contexto de fuerte deterioro del poder de compra del consumidor local. De enero a noviembre, el mercado doméstico habría consumido un saldo aparente de más de 2 millones de toneladas, 2,2% más que en 2021.

En este contexto de mayor oferta y una demanda debilitada, los precios de la carne vacuna -en especial durante el segundo semestre del año- han estado marcando incrementos muy inferiores a la inflación. De acuerdo al relevamiento de precios minoristas que realiza el IPCVA (Instituto de Promoción de Carne Vacuna Argentina), en los últimos 12 meses los precios de los distintos cortes de carne vacuna registraron una suba 56,6% anual que, comparado con un aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el INDEC -el cual a noviembre mostraba una suba del 92,4% interanual- marca un retraso de casi 36 puntos porcentuales contra la inflación.

Es precisamente este techo que impone el consumo el que termina trasladándose al valor de la hacienda en pie. Si tomamos como referencia para la hacienda de faena el precio promedio de las distintas categorías comercializadas en el Mercado de Cañuelas, en los últimos 12 meses cerrados a noviembre este indicador (IGMAG) subió apenas un 35,7%, menos de la mitad de lo que registraba el Índice de Precios Internos Mayoristas (IPIM) elaborado por el INDEC, que para el mismo período subió 87,7% interanual.

Dentro de este promedio general, el precio del gordo es el que mayor retraso relativo presenta. Habiendo marcado en noviembre un promedio general para la categoría de $300 el kilo, medido en pesos constantes -ajustados por IPIM- refleja una pérdida real de más de un 30% interanual.

Esta pérdida de valor del gordo, sumado al fuerte incremento que exhibe el precio del maíz (95% interanual), resultan detonantes para el engorde a corral que, aun con un nivel de ocupación relativamente alto para la época del año, llega a fin de año perdiendo a razón de $20.000 por animal engordado, sin contar aun impuestos ni intereses.

Por su parte, el ternero, tomando como referencia el Índice ROSGAN llega a fin de año marcando $366,37 el kilo, que comparado con el nivel de precios registrados un año atrás medido a valores hoy, representa una pérdida real del 43% interanual. Esto indica que, aun con una reposición barata en términos relativos, el feedlot no logra revertir su ecuación sin una adecuación del precio del gordo, la cual, como todos los años se esperaba para estas fechas, pero dada la situación en la que se encuentra el consumo, difícilmente llegue a plasmarse en la magnitud requerida.

No obstante en la relación de compra-venta de la hacienda, uno de los mayores desafíos para el feedlot lo impone la escasez del grano forrajero para los primeros meses del año. La seca imperante en gran parte de la zona núcleo agrícola no solo ha retraído fuertemente el área sembrada de maíces tempranos, sino que también ya ha deteriorado significativamente los rendimientos esperados, estimándose a la fecha una caída cercana a los 6 millones de toneladas anuales.

Tal como se mencionaba en uno de los últimos Lotes de Noticias del año, la merma en la cosecha de maíces tempranos en cierto modo ya se encuentra descontada, lo que define un primer semestre para el feedlot sumamente complicado en términos de margen económico de la actividad. Sin embargo, un cambio de fase climática sí podría revertir el escenario para producción a base pastoril.

Si esto sucede, tal como muestran los principales modelos climáticos, y a partir de febrero comenzamos a transitar una fase de neutralidad para luego ingresar a un otoño-invierno más lluvioso, podríamos esperar entonces una mayor retención de hacienda en los campos y un principio de cambio en el ciclo ganadero.

Desde la última gran liquidación de hacienda donde se perdieron más de 10 millones de cabezas del stock nacional, una década más tarde, en 2020, apenas habíamos logrado recuperar unos 6 millones de animales. Es decir que el stock ganadero nacional ha ingresado en una especie de meseta en los últimos 10 a 12 años.

Muy probablemente esta seca en la que aún estamos inmersos termine impactando en el corto plazo con pérdida de kilos faenados, pero también con una menor cantidad de terneros logrados que recién se reflejarán en el stock del próximo ciclo.

Esto plantea hacia delante un gran desafío para el sector que es mitigar el impacto de este tipo eventos, acortando los tiempos de recuperación del rodeo nacional, sosteniendo durante esas fases los niveles de producción a través del aumento de los pesos de faena y fundamentalmente mejorando los niveles de eficiencia a nivel reproductivo que permitan elevar la extracción sin afectar el número de animales en producción.

Afortunadamente el productor ganadero es plenamente consciente de estos desafíos. Un indicio clave en este sentido es ver cómo ante un escenario de seca sumamente restrictivo como el que estamos transitando, el criador sigue preservando sus vientres más útiles, cuidando la reposición y fundamentalmente la genética utilizada en sus rodeos. En definitiva, de eso se trata trabajar pensando en el futuro.

 

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Rosgan Mercado Ganadero

Diciembre marcado por el decreto 787/2022

Diciembre marcado por el decreto 787/2022

Buenos Aires, 26 diciembre (PR/22) — El mes de diciembre fue marcado por la medida impulsada desde el Ministerio De Economía. El objetivo: alcanzar 3.000 millones de dólares en liquidación. El incentivo, que rige hasta el 30 de diciembre, permite que el complejo sojero liquide sus exportaciones a un tipo de cambio de 230 pesos.
Según datos de la CIARA-CEC (Cámara de la Industria Aceitera Argentina), en este Dólar Soja II no se vio el mismo impacto que en el anterior, ya que van algo más de 5 millones de toneladas comercializadas a este tipo de cambio, contra los 12 millones de toneladas comercializadas en el Dólar Soja.
Con la medida esta vez no hubo baja en la cotización y se alcanzaron valores de hasta 100.300,00 $/tn, dando impulso a los precios del mercado a término. Se destaca la posición enero del mercado local, con una suba muy importante debido al aprovechamiento del pase entre el valor spot y el disponible con un ajuste de 480 u$s/tn en su pico máximo.
Análisis respecto al precio de la soja viernes 23/12/2022 : 98.500 $/tn.

Precio actual = usd 297.67 dol MEP/billete
Precio 28/11 = usd 269 dol MEP/billete
Precio 21/11 = usd 199 dol MEP/billete

Esto es un 50% más en dólares que el 21/11 y 11% más que el 28/11.

Brecha sin dólar soja 89% .
Brecha actual 41% (con dólar a 230).

Mercado de Chicago
En el reporte mensual de Oferta y Demanda Mundial de Productos Agrícolas (WASDE) no se observaron grandes cambios respecto a las proyecciones del organismo lanzadas en noviembre y esto repercutió en el mercado sin grandes variaciones de precios.
Las posiciones mostraron un comportamiento neutro para soja, cerrando la posición Enero el viernes 23 en 544 u$s/tn con subas de 4 u$s/tn, neutro para maíz cerrando la posición marzo en 262 u$s/tn y bajista para trigo, con bajas de entre 7 y 15 u$s/tn.

Mercado local 
En cuanto al mercado argentino tuvimos subas de entre 9 y 15 u$s/tn en las posiciones de maíz producto del avance de la sequía y las proyecciones meteorológicas.  El maíz lleva sembrado el 47% de la superficie (año pasado a esta altura estaba sembrado el 66%).
Respecto a los futuros de soja, hubo incrementos impulsados en primer lugar por el Dólar Soja II, especialmente en la posición enero por el pase DIC/ENE (con subas de 48 u$s/tn para la posición enero) y también fue influenciado por el contexto climático, con subas en la posición mayo de 20 u$s/tn alcanzando así los 400 u$s/tn. La cosecha de soja que también se encuentra atrasada, y avanza en un 51% (contra un 75% normal).
Por su parte el trigo copió las bajas de Chicago y presentó bajas de 20 u$s/tn en promedio, volviendo a los 320 u$s/tn, precio que tuvo hace 3 meses atrás.  La cosecha de trigo avanza sobre más del 62 % de la superficie, con una proyección de cosecha que continúa ajustándose. Sugerimos estar atentos a los sobreprecios que se ofrecen por calidad panadera (que aumenta notablemente cuando son bajos los rendimientos) para valorizar mejor esa mercadería.
En el mercado de futuros, esta última semana tuvimos vencimientos de las posiciones diciembre y opciones enero.  Para destacar se observaron negociaciones de los contratos disponibles (contratos con precio en pesos, de 30 tn y con entrega a 7 días) con operaciones con notable volumen para la soja.

Los más operados 
Para quienes vienen comprometiendo soja, y deseen acompañar subas por encima de 400/420 estuvimos comprando CALLs por primas en zona de 6 y 10  usd/tn. En caso de no querer comprometer mercadería se puede hacer con los PUTs. El más buscado este mes fue el piso de 360 por prima de 4.5 usd/tn (el año pasado soja mayo a esta misma altura cotizaba 336 u$s/tns).
Para maíz se ha tomado mucha cobertura al alza, con notable aumento de volumen del CALL @280 para la posición abril (buscada tanto por compradores del cereal como por vendedores que ya han preciado su mercadería).
Este contexto de VOLATILIDAD sigue pidiendo flexibilidad en las posiciones comerciales, no tener techos, pero seguir tomando precios. Es importante el monitoreo constante de oportunidades para la toma correcta de decisiones.

 

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Agroeducación

No son villancicos, pero sí los recitales del mercado

No son villancicos, pero sí los recitales del mercado

Por Celina Mesquida VanNewkirk – R.J. O’Brien & Associates y Directora de AgroEducación

Buenos Aires, 21 diciembre (PR/22) — Los mapas meteorológicos para Argentina son de acuerdo con el regreso a un patrón más seco y esto sacude el mercado, además USA parece un poco más atractivo en los valores FOB ya que Sudamérica agota sus suministros en lo que llegan sus nuevas producciones. Le agregamos ayuda desde los macros y un dólar más débil y encontramos fácilmente un impulsor para perseguir subas, aunque estas estén dentro de los últimos rangos visitados.

En el mercado circulan rumores de China intensificando compras desde USA por temor a la producción argentina, y si bien ese puede terminar siendo el caso, creemos que esas pérdidas están más que compensadas con las ganancias de producción en Brasil y Paraguay en comparación con el año pasado. Una especie de percepción frente a la realidad, ya que todos parecen estar centrados en el clima argentino.

También se habló de China aumentando compras, pero los casos de COVID continúan incrementando; y revisando los números… desde enero a noviembre, China ha importado 23,5 mill de t de soja desde USA frente a 26,2 mill de t hace un año, mientras que las importaciones desde Brasil se ubican en los 51,8 mill de t frente a 56 en este momento el año pasado. Los márgenes de producción de cerdo y de molienda de soja China continúan bajo presión y eso perjudica los márgenes de importación, en consecuencia, pone en duda la demanda en general. Eventualmente China despegará de este pozo, pero el horizonte parece más lejano y sombrío que hace un mes.

El mercado está prestando atención al incremento en las bases FOB de maiz desde Argentina, con esto USA parece un poco más competitivo para enero, febrero y marzo. USA solo ha comprometido un 48% de su libro de exportación de maiz así que tiene mucho espacio que mejorar antes de sentirse el rey del mercado del maiz. Por su parte, entre chismes nos enteramos de que Brasil exportó unas 1,15 mill de t de maiz a China y además la UE ha importado 13,46 mill de t desde julio, un incremento de 105% interanual.

Sin duda el mercado ya en modo vacaciones, Argentina celebra la copa del mundo y los precios tratan de encontrar un refugio no tan seguro para ubicarse, la liquidez se adelgaza y los movimientos pueden ser bruscos. La demanda a largo plazo es una incógnita y la ventana de exportación de USA tiende a cerrarse ante la gran amenaza de la producción de Brasil. No hay duda de que los usuarios finales necesitan cobertura, pero nadie siente premura. Controla tus márgenes y toma coberturas

¡Muchas felicidades!

Primicias Rurales

Fuente:  AgroEducación.

Fuerte Reducción de oferta de soja para el 2023

Fuerte Reducción de oferta de soja para el 2023

Por Manuel Alvarado Ledesma

Buenos Aires, 19 de diciembre (PR/22) .- Desde la intervención estatal en el mercado de la soja, hay dos puntos que merecen ser destacados.

El dólar-soja de septiembre fue clave para incrementar las reservas y para cumplir las metas con el FMI. Aunque, en rigor, se haya tratado de un programa de emergencia que permite salir del paso para, más adelante, generar otro problema.

Los resultados del nuevo programa de dólar-soja, ahora vigente, resultan distintos de los del aplicado durante septiembre pasado.

El de septiembre permitió que la diferencia entre la capacidad de compra de compra entre la industria y la exportación sea negativa.

Ergo, algo más del 30% de las exportaciones del complejo sojero fueron de poroto de soja.

Pero ahora es distinto. La situación ha mejorado, la competitividad de la industria, que tiene un diferencial favorable.

¿Por qué ha cambiado el cuadro entre septiembre y ahora?

En gran parte por la modificación en el derecho de exportación.

Se ha vuelto a un diferencial. En rigor, histórico: ahora los subproductos han vuelto a pagar 31% (en lugar de 33%) y el poroto, 33%. Es decir que ha vuelto a darse una diferencia entre lo elaborado y el poroto sin procesar. Es de 2 puntos.

A primera vista, parece una diferencia escasa.

Pero la realidad es que resulta muy importante y de alto impacto. Porque la industria paga, así, un producto con 33% de castigo y vende con un 31%. Alícuota, claramente, menor.

Ergo, desde que comenzó el nuevo programa dólar-soja, las ventas al exterior de poroto de soja han sido casi nulas. Prácticamente la totalidad de las exportaciones son de derivados de soja.

Obviamente, no es lo mismo un derecho que un arancel. La aplicación de aranceles es una forma de proteger la industria sin afectar a la producción. Diferente es el cuadro cuando se aplican derechos de exportación. Ellos afectan directamente a la producción.

Podría decirse que el arancel es un premio para la producción y el derecho, un castigo.

La modificación de derechos tiene cierto sentido, si tomamos en cuenta lo que sucede en el mundo. Los principales importadores tienen una malla de castigos a la entrada de nuestros productos de esta industria.

China grava sus importaciones de aceite de soja con un arancel del 9% y a las de harina, del 5%. Y así es que resulta ser el primer importador mundial de poroto de soja, con casi 100 millones de toneladas.

EE.UU. también grava las importaciones de aceite de esta oleaginosa, de la Argentina, con un arancel de 19%.

El segundo punto a remarcar está directamente relacionado con la oferta del poroto.

No se necesita ser demasiado perspicaz para caer en la cuenta que el volumen de stocks de soja se ha reducido fuertemente. El programa Nro. 1 de dólar- soja logró ello.

Y ahora, el segundo, acentuará más aun el problema.

Al escaso volumen de stocks, al que llegaremos al momento de la trilla, hay que agregar la sustancial caída de la próxima cosecha.

Difícilmente, la cosecha alcanzará el volumen de 38 millones de toneladas.

Este número surge de considerar que las precipitaciones siguen ausentes. Y lo peor de todo, esta escasez se ha acentuado en la zona núcleo, cosa que no es lo usual.

Con este cuadro, lógico resulta aguardar una reducida oferta de soja. Para la exportación de poroto y para cumplir con la demanda de la industria.

Y cuando la oferta resulta menor a la demanda, es razonable que los precios internos tiendan a la suba.

Fuente: Agroeducación

Primicias Rurales

El clima como determinante de la economía

El clima como determinante de la economía

Por Salvador Di Stefano – Analista Económico y Director de AgroEducación y Leonardo De Benedictis – Climatólogo

En los últimos 13 años tuvimos 7 años de sequía, esto nos lleva a un cambio económico y político para el año 2023. Fernando De La Rúa fue el político con todos años niña en su paso por el poder, se tuvo que ir antes de tiempo. La crisis del año 1989 estuvo precedida de un año niña. La sequía del año 2018 le cambió el rumbo al gobierno de Mauricio Macri. Enterate en esta nota lo que viene para el año 2023.

El clima es determinante de la actividad económica en la Argentina. Tomando la serie desde la campaña agrícola del año 1952/53, las últimas 70 campañas nos dejaron como resultado 26 años niño, 24 años niña y 20 años neutrales. La campaña 2022/23 sería niña pero aún no podemos tipificar su intensidad por ello no está en el cuadro anexo.

Para dar una idea general, el evento “La Niña” es un enfriamiento de las aguas del océano Pacífico central, que genera una circulación de la atmósfera que es netamente negativo en la distribución de humedad sobre nuestro país.

Toda la porción central y este de Argentina se ve perjudicada en un gran detrimento en el ingreso de humedad sobre la región, por lo que los eventos “La Niña” están asociados a sequías sobre el sudeste de Sudamérica (incluyendo zonas de Paraguay, Uruguay y sudeste de Brasil). Además, al ser un ambiente más seco, también es más vulnerable a la variabilidad térmica, por lo que se potencian las olas de calor durante los períodos de verano y aumenta la frecuencia de heladas en el período del invierno, sumándole el mayor riesgo de tener heladas tempranas y tardías, que, combinado con la sequía, son golpes letales para la producción agropecuaria.

En contraposición, el evento “El Niño” es un calentamiento en el Pacífico central, que genera una circulación y distribución de humedad que promueve la situación inversa a la niña, potenciando los niveles de lluvia sobre la región productiva agropecuaria del país.

Resulta interesante observar que los eventos climáticos niña fuerte dejaron secuelas muy negativas para la economía, ya que fueron la antesala de la crisis de los años 1976, 1989, 2001, 2008, 2018 y en la actualidad atravesamos 3 eventos niña seguidos.

Los eventos climáticos negativos trajeron consigo cambios políticos y crisis económicas que dejaron al país y a la sociedad con heridas muy profundas, dada la gravedad emergente de las mismas.

Si miramos desde el año 2011 a la fecha observamos que, en los últimos 13 años, tuvimos 7 eventos niña, 3 eventos neutros y 3 eventos niño. Recordemos que no crecemos desde el año 2011, y salir de años de eventos niña nos lleva más de un año, con lo cual podríamos proyectar que el año 2023 está llamado a no crecer (tercer año consecutivo de sequía), pero un año neutro o niño en la campaña 2023/24 no nos asegura crecimiento, ya que el campo tendrá que recuperar el terreno perdido, y tal vez nos devuelva un mayor crecimiento la campaña 2024/25 si todo hace pensar que volvemos a un año benigno en materia climática.

Si miramos la evolución desde el año 1970 a la fecha, podemos ver que, con el retorno a la democracia, Raúl Alfonsín fue beneficiado por el clima, aunque hizo una mala gestión económica. Sin embargo, Carlos Menem estuvo más impactado por años neutros y niña, con un resultado de gestión económica distinto al de Raúl Alfonsín, ya que tuvo más años de crecimiento.

La antesala del año 2001 estuvo plagada de años niña y esto generó una de las crisis políticas y económicas más importantes de Argentina. Fernando De La Rúa no supo lo que es un año niño o neutro en su gestión, y tuvo que abandonar el cargo antes de que expire su mandato.

Si miramos más atrás en el tiempo, entre el año 1950 y 1970 tuvimos solo 5 eventos niña, un clima muy favorable que evidentemente el país no supo capitalizar.

Sobre 25 eventos niña un total de 7 se dieron en los últimos 13 años, algo que no se observa en el resto de la serie histórica que parte desde el año 1950 a la fecha. Los mayores impactos de la sequía se notaron en el año 2018 bajo la presidencia de Mauricio Macri y los 3 eventos niña consecutivos que vivimos en la actual coyuntura.

Evidentemente hay una correlación entre el clima, la economía y la política, si seguimos dicha correlación estaríamos en la presencia de un cambio político de magnitud para las próximas elecciones presidenciales en el año 2023, y la salida de esta crisis sería muy lenta como ocurrió cuando las sucesiones de estos eventos impactaron en el país. Te llevará, como mínimo, dos años recuperarnos, siempre y cuando las condiciones climáticas de sequía no se repitan.

Conclusión

.-Argentina es dependiente de las exportaciones agropecuarias, estas le aseguran un flujo de dólares que le permite tener fluidas importaciones, ingresos fiscales importantes a través de los derechos de exportación y otros impuestos, y un crecimiento de la actividad económica en general. Esta correlación de clima y evolución del PBI deja a las claras que con buen clima los gobiernos tienen más chances de ser exitosos y con mal clima, como el caso de Fernando De la Rúa, hay malas perspectivas.

.-Las sucesiones de años niña dejan al mercado muy frágil en materia financiera y económica, con lo cual la recuperación podría darse en dos campañas, no hay una salida inmediata de la crisis.

.-Los eventos climáticos niña traen como correlato cambios políticos y económicos muy importantes para el país, no estamos exentos de que ello ocurra en esta oportunidad.

.-El clima es determinante en la economía agropecuaria y la evolución de las cosechas determina la continuidad o caducidad de los ciclos políticos.

.-El próximo presidente debería, como primera medida, asegurar la campaña agrícola, ya que un revés climático podría terminar con su carrera política. Casi que el seguro agrícola debería ser un seguro de continuidad política para el presidente. A pesar de que la correlación sea tan clara, clima, economía y política, los políticos que llegan a la presidencia nunca se ocupan de este tema, soslayan los problemas climáticos y la importancia del campo en la economía y política.

.-Para los próximos años se espera un crecimiento de las exportaciones energéticas y mineras, sin embargo, en el mientras tanto, seguirán siendo predominantes las exportaciones agrícolas, ojalá esta nota sirva de reflexión a la clase política para poder generar acciones que le permitan al sector tener un seguro climático que le quite volatilidad a la economía del empresario agropecuario.

.-Muchas veces políticos desinformados presionan al campo con más impuestos, pero no ven que sus ventas están atadas a variables incontrolables como el clima, en los últimos 13 años, en 7 los eventos niña generaron merma de ventas que hicieron irreparable la ecuación económica.

.-La sucesión de 3 años niña merece que el gobierno ayude con planes financieros que le permitan al hombre de campo reestructurar pasivos para las próximas campañas, tener la posibilidad de revancha y que le permitan el país tener cosechas récord que impulsen el crecimiento.

 

 

 

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Fuente: Agroeducación