Buenos Aires, 16 marzo (PR/22) — Desde la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR) expresamos gran preocupación frente a las nuevas e improvisadas medidas anunciadas por el Poder Ejecutivo Nacional en relación al cierre de exportaciones para el aceite y la harina de soja.
Es alarmante observar, una vez más, los constantes ataques dirigidos de forma indiscriminada contra uno de los principales sectores productivos de nuestro país.
Es sabido que la producción agropecuaria y las industrias periféricas, son un verdadero generador de puestos de trabajo, inversión y desarrollo de mercados y divisas, y sin lugar a dudas, medidas como estas impactan negativamente y en sentido contrario a las buscadas.
Desde CAIR rechazamos este tipo de decisiones, al igual que cualquier aumento de retenciones a las ya existentes, e insistimos en remarcar que, sin seguridad jurídica, reglas claras y una visión coherente y previsible de nuestra economía a mediano y largo plazo, el futuro de los argentinos será escabroso.
Instamos a las autoridades nacionales a retomar el camino de la racionalidad, estimulando la inversión en actividades productivas.
Por Martín D. Macagno – Key Account Manager Sales & Trading | Nasini S.A.
¿Qué es el fondo SMR soja y por qué es beneficioso para el inversor y para el productor?
El fondo SMR Soja es un fondo común de inversión local único en su especie, que otorga la posibilidad de invertir en soja de forma muy simple, en pesos y en el mercado de capitales local. En Argentina, la soja se entiende como un refugio de valor, por lo que es usual que determinados productores agropecuarios retengan mercadería incluso a sabiendas de los altos costos impositivos y mermas en calidad que eso puede implicar. Esta herramienta permite a inversores diversificar carteras y a productores optimizar impositiva y financieramente su negocio.
Funcionamiento del Fondo
La política de inversión del Fondo es posicionarse comprado en derivados de soja Matba Rofex. El Fondo SMR comprará futuros de soja para replicar el valor del grano disponible en Rosario. Así, el productor podrá vender soja y tomar ?posición en el fondo sin riesgos físicos, sin costo de mantenimiento y con importantes eficiencias impositivas.
Un aspecto muy importante a destacar, es que el fondo no opera apalancado. Es decir, el fondo solo compra posiciones en Matba Rofex por el nocional de dinero invertido por los cuotapartistas del fondo. Por ejemplo, y tomando como referencia que la soja cámara vale $53.000 la tonelada, el fondo sólo abrirá una nueva posición en el contrato de soja mini (10 toneladas) cuando haya recibido aportes por, al menos, $530.000.
Variación histórica del precio del fondo con el precio Soja CAC Rosario.
Eficiencia impositiva:
La inversión en SMR Soja permite diferir el pago de impuesto a las ganancias hasta el momento en que se produzca el rescate del fondo común de inversión.
Por ejemplo, si un productor vende soja física y suscribe el Fondo en Marzo del año 2022 y vende las cuotas partes del Fondo en Abril de 2023, pagará ganancias en 2024 cuando venza el período fiscal 2023.
Además, esta inversión permite actualizar por inflación el valor de compra de la cuotaparte. Esto es muy importante y beneficioso para el inversor ya que tributa solamente sobre la ganancia real (ajustada por inflación). Continuando con el ejemplo anterior, la ganancia sujeta a impuesto será la diferencia entre; el valor de compra de la cuotaparte actualizado por inflación (índice de inflación entre marzo 2022 y abril 2023) y el valor de venta de la cuotaparte.
Usos específicos:
Es un claro vehículo de inversión y diversificación de carteras. En tal sentido el fondo soja se presenta como una alternativa de inversión interesante en el mercado local; permite diversificar carteras de inversión y destinar una parte de la misma a replicar el valor de la soja en el mercado local. La correlación de la oleaginosa con el índice SP500 (agrupa a las mayores empresas de EEUU) es relativamente baja, por lo que funciona como un “seguro” ante caídas en el precio de las acciones.
Otro uso importante asociado al productor agropecuario está vinculado a la posibilidad de vender soja en el mercado físico y seguir posicionado en la oleaginosa (es decir, continuar expuesto al mismo riesgo) pero sin tener que incurrir en costos de mantenimiento, mermas de calidad e, incluso, riesgo de pérdida física de la mercadería. Esto va indudablemente de la mano de optimizar impositivamente la situación del productor que diferirá el pago de impuesto a las ganancias en el tiempo y que, además, actualizará por inflación la misma, dejando de lado toda apropiación del estado vía impuestos a las ganancias nominales.
Por último, un uso novedoso en el mercado de capitales es el de utilizar las cuotapartes del fondo común de inversión como garantía para el financiamiento de corto plazo. En este sentido, un productor que tiene soja disponible y necesita financiamiento para la próxima campaña pero no desea dejar de estar posicionado en el activo porque tiene expectativas de alza del precio, es decir, un productor que no busca cambiar la soja por pesos o dólares, puede optar por lo siguiente: Vender la soja en el mercado disponible, suscribir las cuotas partes del fondo común de inversión y, contra eso, emitir un cheque hasta máximo un año de plazo para hacerse de los pesos en el momento a través del descuento del cheque en el mercado de capitales.
Desde Nasini S.A. acompañamos al productor y al inversor en todo el proceso de asesoramiento respecto a cualquiera de los usos detallados. La operatoria es muy sencilla y solo requiere una cuenta comitente que el cliente puede abrir sin costo a través de nuestra web. Quedamos atentos a cualquier consulta vinculada al tema y agradecemos el espacio otorgado por Agroeducación.
Buenos Aires, 15 marzo (PR/22) — El conflicto bélico entre Rusia y Ucrania está causando fuertes consecuencias a nivel económico, político y social. Y en medio de este enfrentamiento, las criptomonedas tomaron protagonismo y evidenciaron el potencial que tienen respecto de los sistemas de dinero tradicionales.
Las semanas previas a la invasión rusa, las criptos ya estaban en la agenda de ambos países. A principios de febrero, las autoridades rusas dieron un giro de 180° en su postura frente a estos activos digitales y fue noticia un proyecto por parte del Ministerio de Finanzas de aquel país, en el que se le busca dar status legal a las criptomonedas. Por su parte, Ucrania dio un paso más adelante y el 18 de febrero aprobó una ley para legalizar Bitcoin y otras criptomonedas. Cabe destacar que el país europeo se ubica en la cuarta posición a nivel mundial en cuanto a adopción cripto (de acuerdo a un informe de Chainalysis).
Cuando Vladimir Putín confirmó el 24 de febrero el inicio de la invasión a Ucrania, el mercado cripto se vio afectado negativamente con la noticia, al igual que otros instrumentos de inversión como las acciones en el mercado de valores. El precio de Bitcoin descendió hasta los USD 34.000 (-15% en ese día), pero rápidamente rebotó y volvió a los valores en los que se venía consolidando. Esta reacción del mercado dejó en evidencia la fortaleza de las criptomonedas para recuperarse, incluso ante noticias de impacto mundial.
El jueves 24 de febrero el Banco Central de Ucrania emitió una resolución para suspender el mercado de divisas y las operaciones con dinero electrónico, y restringió el retiro de efectivo en moneda local. Esta medida hizo que aumente significativamente el comercio cripto en ese país, al ofrecer libertad financiera para mover fondos sin restricciones.
Asimismo, con el fin de recibir apoyo financiero, el gobierno ucraniano comenzó a aceptar donaciones en distintas criptomonedas. De acuerdo a los datos publicados por Elliptic, ya se han recaudado más de USD 70 millones a través de más de cien mil transferencias en Bitcoin, Ethereum, USDT, USDC, DOT y otras criptos.
Por otro lado, con el objetivo de sancionar a Rusia por la invasión a Ucrania, Estados Unidos y la Unión Europea decidieron excluir a los bancos rusos de la red SWIFT (plataforma para transacciones bancarias internacionales). Además, han congelado las reservas internacionales del Banco Central de Rusia, provocando una fuerte caída en el valor de su moneda. También se han aplicado otras medidas para bloquear la actividad económica rusa, como la prohibición de buques comerciales rusos en algunos puertos marítimos, descalificación de sus delegaciones en eventos deportivos y la suspensión de sus operaciones en el país por parte de grandes empresas como Apple, Audi, Coca Cola e IKEA.
Como consecuencia de estas medidas, la depreciación del rublo ya superó el 30% y rompió mínimos históricos. Para evitar males mayores, el Kremlin prohibió la compra de moneda extranjera y cerró temporalmente los mercados financieros en el país. Esto hizo que muchos ciudadanos rusos encuentren en Bitcoin y otras criptomonedas una manera de resguardar valor y libertad para mover sus fondos sin restricciones. De acuerdo a un informe del gobierno ruso, ya hay más de 12 millones de billeteras cripto en el país y se estima que al menos el 12% de la población ya posee alguno de estos activos digitales. “El comercio entre el rublo ruso y los criptoactivos como Bitcoin y Tether se ha duplicado desde que comenzó el asalto a Ucrania, alcanzando los USD 60 millones al día”, publicó el periódico británico Financial Times.
En este sentido, el gobierno ucraniano respaldado por sus aliados, le solicitó a las principales plataformas de criptomonedas que acaten el bloqueo financiero, evitando transacciones de personas o entidades involucradas en el conflicto bélico. Sin embargo, los portavoces de las exchanges desestimaron la solicitud al alegar que si bloquean a ciudadanos rusos, estarían yendo en contra de uno de los principios de las criptomonedas: la libertad financiera para operar sin restricciones.
En resumen, más allá de cómo se comporte el precio en las próximas semanas, la sociedad se está dando cuenta que, ante determinadas situaciones, su dinero puede perder valor o incluso quedar bloqueado. Las criptomonedas solucionan este problema (y otros) de los sistemas financieros tradicionales, al darle el control a la gente de su propio dinero. Esto deja en claro la importancia de las criptos como resistencia a la censura y como resguardo de valor. Por eso, independientemente del precio, la adopción y los desarrollos tecnológicos cripto siguen en aumento, demostrando el enorme potencial que tienen.
Cada 15 de Marzo se celebra el Día Mundial del Consumo Resposable, un día para
analizar nuestros hábitos de consumo y considerar su impacto
Como ciudadanos debemos tener presente que todo lo que compramos genera un
impacto, no solo en el ambiente, sino también en la salud y comunidad. Por esta
razón, nuestros hábitos de consumo son una gran responsabilidad. La idea de
celebrar el Día Mundial del Consumo Responsable se encuentra ligada a promover el
consumo consciente de productos y recursos. Es importante destacar que esto
implica tener en consideración el proceso completo de producción, es decir, desde la
obtención de la materia prima de la naturaleza hasta la disposición final del producto.
El 15 de marzo fue establecido como fecha oficial ya que recuerda la Declaración de
los Derechos de los Consumidores, expresada por primera vez el 15 de marzo de
1962 por el entonces presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy. A partir de
1985, se establece en las Naciones Unidas un decreto para reconocer, proteger y
legitimar los derechos de los consumidores a nivel internacional. Además, como parte
de la agenda 2030 de la ONU, en el objetivo 12 se propone que el consumo y la
producción sea sostenible bajo el lema “Hacer más y mejor con menos recursos”.
Es innegable que debemos cubrir nuestras necesidades básicas con diversos
productos, como alimentos y vestimenta. Sin embargo, una forma de contribuir hacia
un consumo más responsable es preguntarnos si es realmente necesario adquirir
determinado producto, o si se puede conseguir el mismo de forma más sostenible
como, por ejemplo, en tiendas de artículos usados. También, es clave plantearse si
los materiales utilizados en su fabricación son dañinos para el ambiente y analizar de
forma integral todo el proceso de producción previamente mencionado.
Finalmente, llega un punto en el que el producto ya no es de utilidad para quien lo
compró. Es aquí cuando cumplen un rol fundamental el reciclaje y la reutilización.
Parte de ser un consumidor responsable implica informarse sobre cómo disponer de
estos residuos de manera correcta en el lugar de residencia. Hoy en día, varias
ciudades en Argentina tienen programas de reciclaje cuyo principal objetivo es lograr
la gestión sustentable de los residuos buscando minimizar su generación. Por
ejemplo, el programa de la Ciudad de Buenos Aires busca concientizar sobre la
importancia de sumar nuevos hábitos sustentables e impulsar a que los ciudadanos
separen residuos de material plástico, cartón, vidrio, orgánicos, artículos electrónicos,
entre otros, en sus casas para luego entregarlos en puntos de recepción.
No solo el reciclaje es un buen accionar, sino también la reutilización de un producto
en vez de desecharlo, extendiendo su vida útil. Por ejemplo, los frascos de mermelada
se podrían utilizar como floreros o para guardar especias en la cocina. De este modo,
pensar en la reutilización de objetos ayuda a ampliar la creatividad, ahorrar dinero y
generar menos residuos.
Dicho esto, el Día Mundial del Consumo Responsable nos invita a ser un consumidor
más consciente para incorporar hábitos responsables en nuestra comunidad, no solo
en lo que compramos, sino también en los recursos naturales utilizados, tales como
el agua y energía. El consumidor es el último eslabón de la cadena de consumo y,
como pilar fundamental de esta cadena, podemos exigir una producción más
sostenible y respetuosa con el ambiente generando un cambio realmente significativo
al elegir conscientemente.
Por Ayelén Ciarlo, miembro del Área de Prensa del Centro de Desarrollo
Sustentable GEO de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA
Buenos Aires, marzo 14 (PR/22) — Desde la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias (CEEA) rechazamos totalmente el cierre del registro de exportaciones de harina y aceite de soja anunciados ayer por el gobierno. Efectivamente, la historia reciente marca que, después de este tipo de medidas, viene un nuevo esquema de retenciones.
Por estas razones convocamos a las fuerzas políticas legislativas a poner un orden institucional sobre la legislación en materia de impuestos a la exportación.
Este tipo de señales generan falta de confianza y de previsibilidad en todos los actores de la cadena.
El gobierno sigue generando incertidumbre en la economía y enviando pésimas señales a los productores. Sin reglas claras, y con mensajes contradictorios constantes, se hace muy difícil seguir trabajando para generar alimentos y sacar adelante a la Argentina.
Comunicado de la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias
Rosario, 14 marzo (PR/22) — Ante el comunicado de fecha 13 de marzo de la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, mediante el cual se cierran las exportaciones de aceite y harina de soja, y que darían lugar a un eventual aumento de retenciones de estos productos, la Bolsa de Comercio de Rosario expresa su rechazo a la misma por considerar que tendrán un impacto negativo en la producción e industrialización de la oleaginosa.
La medida anunciada generará un mayor costo para las exportaciones del complejo agroindustrial presionando a la baja el valor que se podría pagar por la soja. A ello se suma una importante sequía que afecta a la presente campaña, en donde la difícil situación por la que atraviesan muchos productores ha llevado a que varias provincias tuvieran que declarar la emergencia y/o desastre agropecuario.
Por otra parte, afecta directamente al polo de procesamiento de soja ubicado en el gran Rosario, actividad clave para diversificar los mercados de destino de la principal fuente de exportación de nuestro país evitando de esa forma la dependencia de unos pocos países compradores de grano de soja.
Es necesario remarcar que para lograr un incremento en la actividad productiva, el desarrollo de nuevas inversiones, mayores niveles de empleo y una mayor generación de exportaciones y divisas es necesario contar con un óptimo marco jurídico y reglas de juego estables de largo plazo.?La medida a aplicar de ninguna manera ayudará al logro de esos objetivos ni favorecerá ese círculo virtuoso que sólo puede concretarse cuando un país –como parte de una estrategia de desarrollo consensuada- decide producir e invertir más en el campo y la agroindustria.
Sólo con una mayor producción e inversión se conseguirá una mayor equidad y una mejora en los niveles de ingreso.
Fuente: Comunicado de la Bolsa de Comercio de Rosario