En El Soberbio, la cooperativa Monte Nativo y el Ministerio del Agro y la Producción de Misiones abrieron las puertas de un taller para mostrar cómo se cultivan hongos comestibles con poco espacio y bajo costo.

 

 

 

 

 

Buenos Aires, martes 28 julio (PR/26)–El cultivo de hongos comestibles en Misiones sigue mostrando su potencial en la tierra colorada. Esta semana, en El Soberbio, la cooperativa Monte Nativo y el Ministerio del Agro y la Producción organizaron un taller y una degustación con distintas variedades que ya pueden cultivarse de forma local.

La propuesta buscó mostrar los beneficios de esta actividad y remarcar algo clave: requiere poco espacio y poca inversión para quienes quieran animarse a producir. Una alternativa que crece, literalmente, a paso firme.

 

Un taller para conocer y degustar la diversidad fungi

 

“La idea del encuentro es concientizar sobre el cultivo y el consumo que se puede hacer de un producto que sale de la selva misionera. Hicimos una recorrida y también algunas recetas con hongos ya cosechados, para mostrar la diversidad culinaria que se puede lograr”, comentó Matías Bertone, presidente de la cooperativa Monte Nativo.

 

 

El directivo recordó que la producción arrancó formalmente en 2021, aunque ya en 2018 habían empezado a capacitarse. “Ahora queremos llevarlo a otra escala para los socios de la cooperativa, porque es una alternativa con valor agregado y trabajo genuino para la gente de la chacra”, señaló.

Otra de las protagonistas del encuentro fue María Inés Castillo (@reina.funghi), capacitadora y dueña de Puerto Fungi, su emprendimiento en Mar de Ajó. “Misiones es la provincia con mayor potencial y diversidad que encontré en mis recorridas por el país”, resaltó en diálogo con El Territorio.

Según explicó, hay que planificar la producción para esquivar los meses de mucho calor, pero el resto del año las condiciones son “espectaculares” para producir. Además, remarcó que la actividad va de la mano de la soberanía alimentaria y el aprovechamiento de los recursos naturales del entorno.

 

 

Hongos misioneros resaltan por rapidez de cultivo y escaso espacio requerido

 

“Se puede producir a partir de residuos agrícolas y tener un alimento gourmet en menos de 30 días, más rápido que una rúcula. Es una innovación, porque además de productores hay que formar consumidores, y eso se logra con capacitaciones y degustaciones donde se rompen muchos mitos”, explicó Castillo.

“Si en la naturaleza ya encontramos hongos de alto valor culinario, imaginemos lo que podemos lograr adaptando un espacio de cultivo con la menor intervención posible. Ahí tenemos una fuente enorme de proteínas y nutrientes, además de un recurso económico ligado a la gastronomía turística de calidad”, propuso.

Entre las variedades más recomendadas para arrancar, mencionó a los hongos asociados a los bosques de pinos, como el boletus y el lactarius, y también a la gírgola rosada, ideal para dar los primeros pasos en la producción.

 

Cultivo sustentable en El Soberbio

 

Desde la cooperativa, Bertone apunta a ampliar la producción y comercializarla en distintos ámbitos. “El interés es creciente. Arrancamos con bastante antelación la convocatoria al taller y tuvimos muchos inscriptos. Cada vez que María Inés nos visita con sus conservas, genera un gran interés”, contó.

 

Hongos misioneros resaltan por rapidez de cultivo y escaso espacio requerido | El Territorio

 

La cooperativa también busca sumar los hongos a los bolsones de verdura que ya ofrecen, para que más personas conozcan sus beneficios. En cuanto a precios, los paquetes de 100 gramos de hongos secos rondan los $10.000, mientras que el escabeche en frasco se vende entre $15.000 y $20.000.

 

Conservación y nuevas recetas

 

Sobre la duración de los hongos, María Inés explicó que todo depende del tratamiento que reciban. Frescos, se conservan hasta 7 días en refrigeración; deshidratados, pueden durar hasta dos años; y en conservas, como el escabeche o los patés, entre uno y dos años.

 

 

“Es importante que la gente aprenda a cocinarlos: salsas, rellenos para tartas, milanesas de hongos. Son una fuente de salud y energía, además de un alimento muy valioso”, resumió. También adelantó que el próximo año Misiones será sede del Congreso Internacional de Hongos, un evento que buscará darle un fuerte impulso a esta actividad en las chacras locales.

 

Reconocer su valor comestible

 

Desde hace años, distintos organismos públicos y privados trabajan para difundir los beneficios de los hongos silvestres de Misiones, así como para diferenciarlos de las especies tóxicas. Según relevamientos del Instituto Misionero de Biodiversidad (Imibio), se registraron unas 1.200 especies entre macrohongos y microhongos, aunque los especialistas creen que eso representa apenas el 15% de la diversidad real.

 

Hongos misioneros resaltan por rapidez de cultivo y escaso espacio requerido

 

Los expertos remarcan que la identificación correcta es la única herramienta segura para recolectar hongos silvestres, y recomiendan trabajar siempre con guías regionales y acompañamiento capacitado. Entre las especies más difundidas para el consumo están el Lactarius, Suillus, Macrolepiota y Auricularia.

Desde el Ministerio del Agro y la Producción consideran esta actividad como una de las oportunidades más prometedoras para la diversificación rural: bajo costo, alto valor agregado, sustentabilidad ambiental y generación de empleo verde. La producción provincial es aún incipiente, pero con experiencias que pueden escalar rápido con acompañamiento técnico.

Una de las entidades que impulsa este crecimiento es la Mesa de la Funga Misionera, que trabaja en la divulgación junto a escuelas de la familia agraria, agrotécnicas y la Universidad Nacional de Misiones.

 

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: El Territorio