Bartłomiej Krakowiak encontró en Medjugorje la fe que le salvó la vida cuando estaba a punto de quitársela. Años después, volvió al mismo santuario, pero esta vez para atacarlo. Hoy está preso y asegura que no se arrepiente.
Buenos Aires, lunes 3 agosto (PR/26)–Un ciudadano polaco de 31 años, Bartłomiej Włodzimierz Krakowiak, quedó detenido luego de los ataques vandálicos contra el famoso santuario mariano de Medjugorje, en Bosnia y Herzegovina. Las autoridades lo señalan como el presunto autor material del hecho.
Todo ocurrió muy rápido. Un joven local, Ivan Vučić, lo reconoció cerca de la aldea de Cerno, próxima a Ljubuški, lo capturó y lo entregó a la policía. La Justicia bosnia lo acusa de dañar o destruir bienes religiosos, delito que podría costarle entre seis meses y cinco años de cárcel.
En la audiencia de esta semana, la fiscalía pidió prisión preventiva para el acusado, argumentando riesgo de fuga o de reincidencia. Según el medio local Avaz, Krakowiak no mostró arrepentimiento durante el interrogatorio.
Por el contrario, explicó que su intención era demostrar que «las visiones son un fraude y que todo es una invención». Se negó a contar con un abogado y llegó a decir que prefería quedar preso.
Lo insólito del caso es que “Bartek” —diminutivo habitual de su nombre en Polonia— tiene su propia historia de conversión en Medjugorje, que contó públicamente en la película Llamado 2, estrenada en 2024 por la Fundación Cinematográfica Powołany.
En ese testimonio, Bartek relató que proviene de una familia con antecedentes de alcoholismo, una enfermedad que arrastraron su bisabuelo, su abuelo y su padre. “Por eso, desde muy joven, pensé que era normal”, contó.
Su padre era muy agresivo y abusaba de él. Empezó entonces a sentirse más cómodo en la calle que en su propia casa, y a escaparse cada vez con más frecuencia, mientras la pobreza y las golpizas se agravaban hasta que su madre decidió separarse.
“También me convertí en una persona muy peculiar porque descargaba toda la ira que llevaba dentro en los demás. Quería que la gente sufriera tanto como yo”, expresó.
A los 18 años conoció a una chica que quedó embarazada, y ese embarazo le hizo sentir, por primera vez, un amor incondicional. Pero la alegría duró poco: su novia sufrió un aborto espontáneo al sexto mes.
“Fue entonces cuando comprendí que lo que mi padre había dicho —que no merecía amor, que nunca lograría nada, que no valía nada— era cierto”, recordó. Ese dolor lo hundió aún más en el alcoholismo, las drogas y la violencia.
Cargado de deudas, depresión y ansiedad, Bartek llegó a decidir quitarse la vida. “Recuerdo el momento en que abrí la ventana y dejé de tener miedo”, confesó.
El viaje que le cambió la vida
En ese instante límite, su teléfono vibró con la notificación de una canción recién estrenada: “Estoy contigo”, un tema sobre el amor de Jesucristo y su cercanía en los momentos más difíciles.
“Fue una experiencia tan poderosa para mí que cerré la ventana y simplemente tuve una gran esperanza en mi corazón de que algo cambiaría”, recordó Bartek, quien poco después escuchó en su interior una sola palabra: “Medjugorje”.
Sin dudarlo, emprendió un viaje de más de 1.300 kilómetros hacia el santuario. “Durante este viaje experimenté una poderosa presencia de Dios. En ese tiempo ocurrieron milagros extraordinarios en mi vida”, aseguró.
“Recuerdo haber cruzado el letrero de Medjugorje y, por primera vez en mi vida, me sentí orgulloso de mí mismo”, agregó. Tras ese viaje se dedicó a evangelizar, servir y acercar a la gente a Dios. Al momento del estreno de la película, llevaba cinco años casado y tres siendo padre.
El santuario, restaurado en tiempo récord
El santuario de Medjugorje informó el 28 de julio que la imagen de la Virgen dañada en la Colina de las Apariciones ya fue completamente recuperada, gracias al trabajo de la comunidad parroquial y de miembros de la Comunidad Cenacolo.
También fue restaurado el altar exterior de la parroquia de Santiago Apóstol, por lo que las jornadas de oración continúan con total normalidad.
“El santuario permanece abierto a todos los peregrinos. El programa de oración continúa desarrollándose con normalidad y todos los espacios están siendo limpiados y acondicionados con rapidez”, informó la Oficina Parroquial en un comunicado.
Además invitaron a los fieles a responder “con oración, ayuno y perdón”, tal como enseña la Virgen desde hace más de cuarenta años en Medjugorje.
Cabe recordar que el Vaticano aprobó la experiencia espiritual que se vive en Medjugorje, aunque sin reconocer oficialmente la sobrenaturalidad de las apariciones.
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Fuente: ACI Prensa

















