La Argentina atraviesa un debate profundo sobre el rumbo de su economía. Por un lado, las exportaciones de 100 mil millones de dólares prometen aliviar las divisas y empujar el crecimiento.
Por Jorge Vasconcelos 
Buenos Aires, jueves 30 julio (PR/26)–Por el otro, la fragilidad del mercado laboral complica la estabilidad social. Esta brecha entre números globales y el bolsillo cotidiano no debería sorprender a nadie.
El verdadero problema de fondo radica en la pérdida de productividad, que cayó un 8,5 % desde 2012 tras la llegada de los cepos al dólar y al comercio.
Aunque la productividad viene creciendo al 3,4 % anual en los últimos dos años, apenas alcanza para igualar el nivel que el país tenía en 2007. Ante una torta tan acotada para repartir, los inversores prefieren ser cautos y exigen ver reformas irreversibles antes de tomar decisiones de gran escala.

Sectores que vuelan vs. sectores estancados
Los datos recientes confirman este escenario heterogéneo. La inflación bajó, pero la actividad del segundo trimestre se estancó, alejando la meta del 3,0 % anual.
Sin embargo, hay señales de vida en la economía real. La construcción creció un 9,8 % desestacionalizado en el último trimestre, perfilando un salto potencial del 25,3 % anual.Este repunte es fundamental porque la construcción representa el 9,0 % del empleo total del país, inyectando dinamismo de forma directa en las calles.

La otra cara de la moneda la muestran el comercio, la industria y el transporte, que crecen a un ritmo muy lento de entre 1,9 % y 3,3 % anual.Como estos tres rubros concentran el 34,0 % del empleo nacional, su modesto desempeño explica por qué la sensación de mejora no llega a todos.
El reto del crédito y la ingeniería financiera
Para acelerar la recuperación, el Gobierno debió avanzar antes en la bajada del riesgo país y la reactivación del crédito privado.
Un canje preventivo de deuda a comienzos de año hubiera recortado la prima a 400 puntos básicos, abriendo la puerta a financiamiento más accesible.Además, aunque las tasas bajaron al rango de 20 % a 25 % anual, los altos encajes y los impuestos distorsivos frenan su traslado a los préstamos en pesos.

En el frente financiero, el compromiso de vencimientos para 2027 alcanza los 24,9 mil millones de dólares, exigiendo un esquema riguroso de refinanciación. Descontando los acuerdos garantizados y remanentes, quedará un saldo neto a renovar de 13,5 mil millones de dólares, lo que requerirá compras continuas de divisas.
El motor del interior y la ventaja del gas barata
En la economía real, solo tres provincias han incrementado el empleo privado formal registrado: Neuquén, Río Negro y San Juan.
Aun así, un grupo de 12 provincias logró aumentos del 14 % al 110 % en sus exportaciones, impulsadas por los hidrocarburos, la minería y el agro.Este auge exportador dinamiza la obra pública y privada. El Índice Construya subió un 6,3 %, impulsado por proyectos clave en infraestructura y logística.

Un caso claro es Vaca Muerta, donde los nuevos proyectos energéticos están convocando a más de 800 proveedores nacionales de bienes y servicios.
A su vez, disponer de gas natural competitivo ofrece un impulso único a industrias como la petroquímica y los fertilizantes.En la Argentina, el costo industrial del gas es un tercio del de Europa y la mitad del de China o Brasil, otorgando un atractivo insuperable.
Este avance de provincias mineras y petroleras redefine el mapa político: sus legisladores forman un bloque clave de gobernabilidad para asegurar las reformas.
Primicias Rurales
Fuente: IERAL / Fundación Mediterránea

















