Renata Reinheimer logró lo que parecía imposible: despertar genes dormidos en las plantas para que rebroten tras la cosecha, regeneren el suelo y multipliquen la producción con una única siembra.

 

 

 

 

Buenos Aires, viernes 7 de agosto agosto (PR/26)–Imagina sembrar una semilla, cosechar los frutos y, en lugar de volver a preparar la tierra, ver cómo esa misma planta vuelve a crecer y producir. No es una utopía lejana: es la tecnología revolucionaria nacida en los laboratorios de Santa Fe que hoy asombra al mundo.

La mente detrás de este hito es Renata Reinheimer, investigadora del Conicet y de la Universidad Nacional del Litoral. Su trabajo al frente de la startup Infira la llevó a ser distinguida como Mejor Emprendedora 2026 por la ONU.

 

“Este premio nos posicionó a nivel internacional y era algo que estábamos necesitando", dijo Renata Reinheimer. Foto: Gentileza Conicet

 

El máximo reconocimiento, entregado en Ginebra por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, consagró a la empresa argentina entre más de 1.300 emprendimientos de 126 países, demostrando el potencial del conocimiento articulado entre lo público y lo privado.

 

El secreto biológico: despertar los genes dormidos

 

Durante milenios de evolución, la mayoría de los cultivos agrícolas perdieron la capacidad de sobrevivir a la cosecha. Esta innovación logra reactivar mecanismos biológicos latentes para que las plantas permanezcan despiertas y listas para un nuevo ciclo.

 

Del laboratorio al campo. La tecnología ya se está probando en suelos de la provincia y del país. Foto: Gentileza Conicet

 

Para el productor agropecuario, la propuesta transforma por completo el esquema tradicional. La recolección ya no marca el final del cultivo, sino una pausa para obtener dos ciclos productivos con una única siembra.

Además del salto en productividad, la tecnología ofrece una solución clave para la sustentabilidad ambiental. Al mantener las raíces activas en el suelo, se reduce la erosión, mejora la captura de carbono y se impulsa la regeneración de los terrenos.

 

Del arroz en el campo al futuro de la soja y el maíz

 

El desarrollo más avanzado se encuentra en el arroz, considerado el gran caballito de batalla de la empresa. Actualmente transita su segunda campaña de ensayos a campo en Santa Fe y distintas provincias para evaluar su rendimiento real.

 

Además del arroz, la tecnología se está probando en otros cultivos. Foto: Gentileza Conicet

 

Los excelentes resultados motivaron a semilleras regionales a solicitar la expansión hacia otros cultivos estratégicos. Por ello, la startup ya trabaja en adaptar la tecnología a la soja y el maíz, multiplicando su impacto a escala masiva.

Este galardón internacional abre las puertas para exportar conocimiento argentino al mundo, consolidando alianzas globales y redefiniendo el futuro de la agricultura regenerativa.

 

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: El Litoral