Ráfagas de más de 100 km/h derribaron lotes enteros de maíz listos para trillar en el centro cordobés. El temporal se suma a un atraso que ya venía golpeando la cosecha por el exceso de humedad de julio.
Buenos Aires, domingo 9 agosto (PR/26)–El jueves fue un día para el olvido en buena parte del centro cordobés. Ráfagas violentas recorrieron la zona y, en algunos sectores, superaron los 100 kilómetros por hora, justo cuando muchos lotes de maíz estaban a punto de entrar en cosecha.
Uno de los casos más impactantes se vivió en Capilla de los Remedios, donde un lote sembrado el 10 de diciembre quedó completamente tendido sobre el suelo después del temporal.
«No sé cómo trillar eso», resumió, casi sin vueltas, el productor afectado. Según contó, el viento hizo «desastres por la zona» y su caso está lejos de ser el único.
«Hay otro lote de unas 100 hectáreas igual que el mío, todo en el suelo», relató. Ahora el desafío pasa por encontrar la manera de levantar el cultivo sin que las pérdidas sigan creciendo.
Entre productores y contratistas ya circulan alternativas para intentar salvar lo que se pueda. Una de las ideas que más fuerza toma es cosechar en sentido contrario al vuelco de las plantas, adaptando la cosechadora con un molinete con brazos especialmente pensado para levantar el maíz caído.
«Me dijeron que lo cosechan en contra y al maicero le ponen un molinete con unos brazos. Voy a tener que probar de esa forma», señaló el productor, que además contó que el cultivo ya estaba prácticamente a punto: la humedad medida días atrás rondaba el 16% y no bajaba.
El temporal no distinguió provincias
Las estaciones meteorológicas provinciales confirmaron la magnitud del fenómeno: en el centro de Córdoba se registraron ráfagas de hasta 101 kilómetros por hora apenas pasado el mediodía.

El viento también provocó voladuras de techos y daños en distintas localidades cordobesas, y se hizo sentir con fuerza en Tucumán y Entre Ríos. En la zona de Rafaela, en Santa Fe, la tormenta llegó acompañada de lluvia, granizo y ráfagas cercanas a los 75 km/h.
Una cosecha que ya arrastraba atraso
El golpe del viento llega en un momento especialmente sensible para el maíz tardío de la zona núcleo. Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), todavía resta cosechar el 47% del maíz tardío, unas 150.000 hectáreas, después de un julio en el que el clima no dio tregua.
La humedad excesiva empieza a generar cada vez más preocupación entre los productores. Desde la zona de Alvear, técnicos consultados por la entidad fueron directos: «hoy nuestra gran preocupación pasa por la cosecha del maíz tardío. Ya estamos viendo lotes de sorgo brotados. Nadie quiere ir a ver cómo están los maíces. Nos da realmente miedo».
En este escenario, los lotes derribados por el viento suman un nuevo problema operativo y económico. Además del riesgo de pérdidas por espigas en contacto con el suelo, los productores deberán repensar la estrategia de cosecha: velocidades más bajas, adaptaciones en los cabezales y, casi con seguridad, mayores costos.
Con el cereal ya en condiciones de ser levantado y una ventana climática que sigue siendo muy ajustada, el tiempo seco aparece hoy como la variable clave para que la situación no se siga complicando.

















